Primero que nada, me dsiculpo por estar -3 años- ausente :'( no tengo explicacion alguna, pero ahora vengo mas dispuesta que nunca a terminar este fanfic. Bien, ahora hablemos del capitulo: Fue uno de los mas dificiles de escribir (lo escribi miles de veces y lo cambie otras miles) y cuando por fin lo termine, se borro :( pero bueno, tambien debo decir que es por mucho el mas largo y tal vez el mas tedioso, pero era necesario escribir todo eso para que se entiendan un par de sucesos que van a pasar en el futuro, y bueno, espero me hayan perdonado y sigan con esta historia Los quiero!


El beso fue corto, pero muy cálido. El Avatar Aang separo sus labios de los del príncipe, y este, al ver su reacción, lo tomo aun mas fuerte de la cintura y lo beso aun con mas intensidad. Sus labios estaban en perfecta sincronía, la lengua del príncipe Zuko empezó a introducirse en la boca del pequeño monje, el beso subía de intensidad y ahora era mas que eso. Las manos de el maestro fuego recorrían toda la espalda del monje y este sujetaba fuerte la cintura del príncipe.

- Me gustas mucho, Aang – dijo el príncipe Zuko separándose de el monje – De verdad me es muy difícil controlarme cuando estoy cerca de ti. No se que me haces, pero jamás me había sentido así.

-Se a lo que te refieres, Zuko, para mi también es muy difícil contenerme, pero…

-¡AANG, AANG! – Los gritos de Katara se empezaron a escuchar desde la distancia, interrumpiendo al joven Avatar- ¡AANG, SE QUE ESTAS POR AHÍ!

-Creo que tus amigos te están buscando, deberías de encontrarlos antes de que vengan y vean que estas conmigo – le dijo el príncipe Zuko a el Avatar.

- Zuko, de eso quería hablar, ellos saben muy bien que estas aquí, y que estoy contigo, Katara aun no esta dispuesta a aceparte, así que me escape del templo… Ya te explicare todo, ahora es mejor encontrarlos. – Dijo el avatar Aang.

- No hace falta que nos encuentres, pies ligeros, ya te encontramos a ti – Toph, Katara y Sokka se encontraban del otro lado de la fogata.

- Aang, perdóname, se que fui egoísta y no pensé las cosas, si necesitas la ayuda de Zuko, lo entenderé, aun no estoy totalmente de acuerdo con eso, pero tienes razón en algo, es nuestra única esperanza de vencer a el Señor del Fuego – Katara se veía arrepentida, y aunque no estaba muy feliz, estaba dispuesta a aceptar a Zuko.

- Gracias Katara, se que no merezco su confianza, les he hecho mucho daño, sobre todo a ti y a Aang, pero si ustedes me dejan estoy dispuesto a repararlo – Zuko se sentía feliz de que por fin los amigos de Aang lo aceptaran

- No te confundas, Zuko, no confió en ti y no quiero tu amistad, pero tampoco quiero perder la de Aang.

- Bueno, chicos, lo importante aquí es que todos podremos estar donde mismo y entrenar a Aang para que pueda vencer al señor del fuego, que, ya saben, la batalla final es en 20 DIAS – dijo Sokka muy alterado, parecía que es el único que tiene los pies sobre la tierra

- Creo que ya es muy noche, deberíamos regresar a el templo y descansar – dijo Toph

- Yo aun no puedo irme, tengo que cargar con todas mis cosas, creo que será mejor quedarme aquí una noche mas y mañana por la mañana unirme con ustedes – Dijo Zuko

- No te puedes quedar solo, yo me quedare contigo, así mañana te ayudo a llevar las cosas y enseñarte el lugar – El monje no quería que Zuko se quedara solo una vez mas, además, tenia que platicar con el de muchas cosas.

- Si chicos, nosotros vámonos, por aquí el ambiente se esta poniendo muy caliente – Toph no se cansaba de hacer bromas con lo mismo – Hasta mañana Pies ligeros, te veo a las ocho en el templo ya que hoy no practicamos.

- Esta bien Toph, que descansen – Dijo el avatar mientras veía desaparecer a sus amigos entre el bosque.

- ¡Uf! Eso fue fácil, ¡por fin podre usar todo mi poder y no entrenar contigo por las noches! – Zuko sentía paz interior al saber que los amigos de el monje por fin lo habían aceptado.

- No estés tan tranquilo, Zuko, te tendrán muy vigilado, Katara no olvida fácil y Sokka es su hermano… Pero hablaremos después de eso, tenemos muchas cosas de que hablar.

- Cierto, ¿En que estábamos? Ah, cierto, nos estábamos besando, ¿Quieres seguir con eso? – Dijo el príncipe con un tono pícaro.

- Fue un error, lo siento. Es lo que te quería decir desde la mañana. Tu y yo sentimos algo muy fuerte, un lazo nos une de una manera muy especial, yo lo siento y se que tu lo sientes, pero Zuko, no es el momento, como dijo Sokka, en 20 días tenemos que derrotar a tu padre, tengo mucho que aprender y aun soy muy joven. Tu eres mayor y sientes cosas que tal vez yo no, y para ser sincero, por Katara siento algo tan especial que no se puede ir de un día para otro. Pero descubrí nuestra conexión, tu abuelo era mi mejor amigo en mi vida pasada, no se como influye eso pero se que lo hace, y se que nuestra relación no acabo muy bien, creo que estamos juntos para remediar eso y unir a las naciones.

- Y si sabias todo eso ¡Por que me volviste a besar! Es lo que intento decirte yo a ti, Aang, no juegues de esa manera conmigo, a mi me quieres o no y punto, pero como dices, aun eres un niño inmaduro y yo soy joven, creo que tienes razón, hay que aplazar esto por un tiempo, o para siempre – El príncipe Zuko sonaba muy enojado, las palabras que el monje le acababa de decir le habían roto el corazón, sobre todo la parte de Katara.

- Aunque te enojes, te agradezco por entender, ahora solo hay que dormir, fue un día largo.

El príncipe y el Avatar entraron a la tienda de campaña. Al entrar, se dieron cuenta que dentro de esta solo había una bolsa de dormir.

-Puedes dormir ahí, yo no tengo problema con dormir en el suelo – Dijo el príncipe señalando la bolsa

- Esta bien, Zuko, como monje puedo dormir en donde sea. – Dijo el avatar, acomodándose en el suelo.

-Sabes algo, esto es estúpido. Entre nosotros hay algo pero los dos estamos dispuestos a dejarlo, en esta bolsa de dormir cabemos perfectamente los dos, y es mejor que el suelo. Las cosas no se deben poner incomodas entre nosotros, si no será aun mas difícil.

-Bueno, creo que en eso tienes razón, será mejor que actuemos como si nada hubiera pasado – dijo el Avatar, al momento de acomodarse en la bolsa de dormir. Zuko le siguió el paso.

- Buenas noches, Avatar, será mejor que descanses porque mañana será un largo día.

- Buenas noches, Zuko, igualmente. – Dijo el Avatar, cerrando sus ojos y quedándose completamente dormido.

Para Zuko fue diferente, se había arrepentido de las palabras que había dicho, porque mas que incomodo, era difícil para el tener a el Avatar tan cerca y contenerse. Durante el transcurso de la noche, cambio miles de veces su posición pero era casi imposible no tocar a el Avatar, así que se rindió y puso su brazo alrededor de el.

La noche seguía pasando y el Príncipe se encontraba muy perdido en sus pensamientos como para poder conciliar el sueño, no tenia otra opción que contemplar a el pequeño monje.

El Avatar, se había quitado su traje de monje para dormir, quedando solo en ropa interior. Zuko nunca se había fijado, pero para la corta edad del monje, sus músculos estaban muy bien definidos, y contorneados sobre esos hermosos tatuajes que adornaban su piel, que lo hacían ver aun mas puro de lo que ya era. Zuko también notó que el Avatar ya tenia unas cicatrices de las peleas que había tenido, la mas grande, justo en el centro de su columna. De muchas de las marcas Zuko no estaba seguro de la forma en la que pasaron, pero de esta era seguro que fue hecha la noche en la que Azula mato – o al menos, eso creyeron todos – al joven monje.

-Aang, se que estas dormido y no me escuchas, pero de verdad necesito decir esto: Me arrepiento mucho de la forma en la que he sido contigo, de todas las peleas, los golpes y las cicatrices que te he dejado – dijo Zuko con lagrimas en los ojos – Durante muchos años de mi vida solo pensé en mi, y en mis necesidades. Un ejemplo muy grande de ello es mi tío, el cual era la única persona que se preocupaba realmente por mi, me quería como a su propio hijo, y yo… yo lo traicione. Pero por eso estoy aquí, Aang, estoy para remediar mis errores, se que lo que nos esta pasando no es nada convencional, se que esos besos pueden no ser correctos, pero mas allá del contacto físico te quiero, y quiero que se acaben todos tus problemas y por fin seas feliz, y vivas la vida que todos sabemos que te mereces. Alguna vez me preguntaste que si otras fueran las circunstancias de nuestras vidas, podríamos ser amigos, pues bueno, esta es tu respuesta: Te quiero tanto, que cambiare las circunstancias de nuestras vidas para que en un futuro podremos ser los mejores amigos, no importa lo que el destino haya marcado desde un principio, no importa si yo fui hecho para capturarte y matarte, renunciaré a todo eso para poder estar cerca de ti… no importa que no sea en el ámbito en el que a mi me gustaría, si eres feliz, yo lo seré… y se que para esto, tengo que superar todo lo que ha pasado con nosotros, dejarte vivir la vida que llevabas hasta este momento, no estoy aquí para complicártela mas, si no para ayudarte, por eso, de ahora en adelante actuare como si nada hubiera ocurrido y te quisiera solo como a un amigo, aunque me duela dentro del alma..

Entonces el joven príncipe cerro sus ojos –llenos de lagrimas- y se hecho a dormir.

La mañana llego rápidamente, Aang se levantó muy temprano, se puso a recoger algunas de las cosas que tenia a la vista, y al cabo de unas horas, despertó el príncipe Zuko.

-¡Buenos días, maestro! Es un milagro que hayas despertado tan temprano, pensé que acostumbrabas a ser un poco mas flojo – dijo el Avatar entre risas

-Cállate, niñita, ¿Acaso no sabes que soy un príncipe? Tengo derecho a levantarme a la hora que quiera y tener el desayuno listo en mi cama – Zuko apenas logro abrir los ojos y se estaba estirando un poco.

-Bueno, príncipe del fuego, gran maestro chispitas – Aang lanzo una gran carcajada – Mis amigos y yo nos levantamos a las seis de la mañana y empezamos a recoger y limpiar las cosas, después desayunamos y entrenamos, y si, por alguna casualidad, un loco nos viene persiguiendo, huimos y empezamos todo de nuevo, así que déjame decirte que tendrás que cambiar tus costumbres.

-Hablando de entrenar, hace noches no practicas tu fuego control ¿Qué te parece entrenar ahora? – Zuko agarro un puño de bayas y se lo metió a la boca – De seguro eres tan bobo que ya se te olvido todo lo que habíamos aprendido

- ¡Estas hablando con el Avatar! Podría vencerte en cuestión de segundos, es mas, creo que ya lo hemos comprobado…

-No desafíes mis poderes, niño – Zuko se puso en posición de pelea y empezó a lanzar lo que el pensaba seria una gran bola de fuego, pero resulto ser una flamita – Debe ser porque es muy temprano y no he estirado… te salvaste esta vez, avatar.

El avatar por su parte, se encontraba tirado en el suelo por un ataque de risa.

-Oh gran maestro calor, es usted el mejor del mundo – dijo el monje en tono burlón

- Maestro ¿QUÉ? ¡No me vuelvas a decir así, niño! – Zuko no creía que Aang entendiera que "Maestro calor" se podía malpensar muy fácilmente.

-¡MAESTRO CALOR! Maestro Calor, Maestro Calor, Maestro Calor Maestro Calor, Maestro Calor! – Aang parecía divertirse mucho con la idea de ver a Zuko enojado.

-No se quien te creas, mocoso, pero no sabes con quien te estas metiendo! – Zuko movió sus manos y su cuerpo e hizo otro gran movimiento que parecía una gran bola de fuego, pero de nuevo, no salió nada – ¿Qué? ¿Por qué pasa esto? ¡Que me hiciste anoche, Avatar! ¿Por qué mi fuego control no funciona?

-No tengo la culpa de que seas un mal sifu, deberías mejorar tu técnica – A el avatar le parecía muy gracioso todo este asunto.

-Niño bobo, por una vez en tu vida piensa, si no puedo hacer fuego control ¿Quién te enseñara? Este es un asunto serio – Zuko se veía muy preocupado.

Se escucharon unas risas a lo lejos, en eso se percataron de que alguien los estaba vigilando.

-No puedo creer lo bobos que son los dos – Se dieron cuenta que las risas provenían de la bandida ciega, que estaba recargada en un árbol - llevan toda la mañana practicando y aun así el maestro no puede conseguir un buen ataque, de verdad han superado mis expectativas.

-Cállate, tu también deberías entender que este es un asunto serio, ¿No me has visto pelear normalmente? ¡Te haría pedazos a ti y a tu amigo en un minuto! – Zuko estaba realmente enojado por las burlas de Toph y Aang.

-Lo que digas, chispitas. Yo solo vengo aquí porque Katara me envió por ustedes, no le da mucha confianza que se queden solos, pobre estúpida, si supiera que se la pasan mejor de lo que deberían – dijo Toph entre risas, el Avatar y el Príncipe se sonrojaron

- Gracias por venir a ayudar, Toph, aun no hemos recogido las cosas de Zuko, creo que deberíamos empezar por eso – dijo el Avatar

Los tres maestros duraron un buen rato acomodando las cosas del príncipe, cargaron a Appa solo con lo necesario y decidieron recolectar comida en el transcurso, al llegar a el templo del aire, Katara ya los estaba esperando.

-¿Por qué duraron tanto? ¡Llevaba horas esperándote, Aang! Tienes que entrenar conmigo, después con Toph y al final con Zuko, después tienes que..

-Respecto a entrenar con Zuko… creo que eso no será posible – dijo Toph, interrumpiendo a Katara – Al parecer chispitas perdió sus poderes –comento Toph, entre risas.

-¡No los perdí! Es solo un mal periodo que estoy pasando… todos los maestros tienen uno, solo necesito concentrarme – Dijo Zuko, el cual ya se veía un poco molesto.

-Pero que buen tiempo para perder tus poderes, ¿Por qué no te paso eso cuando nos buscabas hasta la muerte? ¡No lo puedo creer! Nuestra única esperanza ha muerto – Dijo Sokka, melodraticamente.

- ¡Eso es! Tal vez por eso los perdiste… paso un suceso en tu vida que te hizo cambiar mucho, antes tu propósito era buscarme y matarme, la furia y la ira te hacían mas fuerte, pero ese propósito cambio, y tu fuego control no sabe de donde alimentarse – dijo Aang

- Que raro que no sepa de donde alimentarse, estoy segura que llevas una vida muy intensa, Zuko – dijo Toph entre risas

-¡Deja de bromear! El encontrar la causa no hará que mis poderes regresen, tal vez tienen razón y la ira era lo que me hacia poderoso, pero ahora me necesitan y no los podre ayudar si no puedo hacer fuego control, así que deberíamos pensar en una solución lo mas rápido posible – dijo Zuko

-Bueno, chispitas, yo aprendí mis poderes de los topos, se dice que los bisontes voladores son los primeros maestros aire, ¿Qué tal de fuego? ¿Cuáles son tus orígenes?

-Bueno, tu ya sabes… los dragones, pero ellos están extintos… He escuchado que hay una isla donde vivían los primeros maestros fuego, pero no se mucho de eso, no debe estar lejos de aquí…

-¡Claro! ¿Por qué no van tu y Aang a aprender del fuego control ahí? Creo que es una muy buena idea – Menciono Toph, a la que al parecer le gustaba la idea de que fueran solos.

- Yo… no lo creo conveniente, tengo que… tu ya sabes… emm… ¡Practicar los otros elementos y seguir entrenando duro! No creo que sea momento para viajecitos – Dijo Aang, el cual aun no se sentía muy cómodo con la idea de viajar solo con Zuko

-Vamos, gallina, no seas bobo, es nuestra única opción – dijo el príncipe.

- Pues no se diga mas, se van ahora mismo, solo traten de regresar lo mas pronto posible – Dijo Sokka

-Aang… antes de que te vayas, tengo que hablar contigo… a solas – Dijo Katara, la cual se había encontrado muy callada durante la conversación

El avatar acepto y se fueron a uno de los cuartos que había dentro del templo.

-Aang, ten mucho cuidado, no me gusta que estés solo con el… yo… te quiero mucho, y todos te necesitamos y… - Katara se rompió en lagrimas y el Joven Avatar la abrazó.

-Katara, no tienes por que preocuparte, de verdad, Zuko cambio, y yo se como cuidarme, prométeme que tu estarás bien mientras me voy, solo eso necesito para estar bien ¿Si? – Dijo el monje.

Entonces Katara tomo la cara con sus manos y le dio un cálido beso en los labios.El Avatar no podía creer lo que estaba pasando, había soñado varias veces con ese momento, pero nunca se hubiera imaginado que se podría volver realidad el tener sus labios junto a los de Katara… la primera persona que vio al despertar en aquel Iceberg, su primer amor, la única persona que había estado a su lado a pesar de todo, ese beso tan anhelado estaba ocurriendo… pero algo andaba mal, no podía sacar de su cabeza a Zuko, a sus besos, sus caricias, definitivamente le brindaban una mayor sensación, no sabia si era por la emoción, los nervios tal vez, pero no sentía ese cosquilleo en la boca del estomago, y su pulso definitivamente no se estaba acelerando.

-Disculpa, Aang. Me deje llevar por la emoción, no se porque lo hice, simplemente tenia la sensación de que debía hacerlo – Katara estaba muy sonrojada

-Muchas gracias por eso, Katara, en realidad lo necesitaba –El monje sonrió, agarro su planeador y regreso con el resto de sus amigos para emprender su viaje.

El resto de sus amigos estaban a un lado de Appa esperándolo para irse, Toph platicaba con Zuko mientras Sokka estaba subiendo el equipaje al lomo del bisonte volador.

-Bueno, creo que ya todo esta listo – dijo Sokka subiendo la ultima cesta con comida – Es hora de que emprendan su viaje

Entonces Aang y Zuko montaron al Appa y este casi inmediatamente se despego del suelo y empezó a volar.

-¡Suerte, Chispitas! Enséñale mucho a pies ligeros – dijo Toph, sacudiendo su mano al ver a sus amigos partir.

-¿Estas bien, Zuko? Te noto muy callado – dijo el Avatar después de ver que el príncipe, después de un buen rato, no había articulado ni una sola palabra.

-Si, todo bien, solo estoy pensando. ¿Cómo te fue con Katara? ¿Dijo algo de mi? – preguntó Zuko

-En realidad fue muy raro, ella… ella me besó – Aang dio un gran suspiro – Ese beso tan deseado, por fin lo obtuve hoy, la verdad no me imagine que podría llegar a pasar, pero pasó y pues… Zuko, tengo que confesarte algo

-No hace falta que lo digas, Aang, ya se lo que es, se que sientes que todo lo ocurrido con nosotros fue un gran error

- Zuko yo no… - lo interrumpió el Avatar, y es que eso no era para nada lo que tenia en mente decir, en realidad el quería decirle que gracias a el beso de Katara se había dado cuenta de que en realidad a quien quiere es al el.

- No, no digas mas, Aang – Ahora el príncipe interrumpió a el Avatar- La realidad es que si fue un error, un error muy grande. No solo tu lo sientes así, yo también lo siento. Tal vez ambos estábamos confundidos con los sueños, con las sensaciones… no pensamos las cosas bien. Para ser sincero, si hay algo entre nosotros solo es físico, de verdad no estaría interesado en formar ningún tipo de relación contigo, así que siento que al besarte solo te utilizo… y tu eres solo un niño, tal vez has pasado por cosas en tu vida que te han hecho madurar mas de lo normal, pero no podría verte como algo mas. Yo soy un príncipe y si todo sale conforme a lo planeado, algún día seré el Señor de Fuego, y tendré muchas responsabilidades, entre ellas, procrear a el heredero al trono, y por otra parte, tu eres el Ultimo maestro Aire, también es tu responsabilidad preservar tu legado.

Las palabras que salían de la boca del joven príncipe, las decía con todo el dolor del mundo. Claramente no eran ciertas, en realidad, no tenían una pizca de verdad. Los sentimientos del príncipe por el avatar eran tan grandes que estaba dispuesto a no molestarlo mas con su amor. El joven Avatar era muy feliz con Katara y el no tenia derecho alguno a arruinarle eso.

El avatar por su parte se encontraba muy desconcertado por las palabras de su amigo, en realidad le habían hecho daño, sintió como su corazón se partió en dos cuando Zuko dijo que solo había estado jugando con el, se sentía traicionado, pero trato de guardar la calma.

-Entiendo lo que dices, Zuko. Gracias por ser tan sincero, y tienes toda la razón, los dos tenemos un gran legado que mantener – El avatar dio un suspiro- Entonces ¿Amigos?

-Es lo que mas quiero, Aang, ser solo amigos y dejar todo esto atrás.

Y el resto del camino fue callado para los dos.


Ok, aqui se acaba, pero algo que tienen que entender si quieren seguir con la historia es que despues de este capitulo todo pasa exactamente igual que en la serie, Zuko y aang siguen trabajando juntos en el fuego control como amigos, llega el dia final y aang derrota al señor del fuego. Todo pasa exactamente igual que en la serie. En el siguiente capitulo, sera cuando Zuko es coronado como el señor del fuego.

Yo se que es un giro inesperado pero es el curso que imagine con esta historia desde que la empece, no se desesperen, creanme que de aqui viene lo bueno ;D

PD: si son muy fanaticas de Katara les recomiendo no seguir la historia porque es muy seguro que sufrira (MUAJAJAJ)

PD2: yo se que casi nadie esta interesado en este ship por que no hay muchos "motivos" para que estos dos esten juntos, pero conforme suba los capitulos les ire explicando por que para mi este ship podria ser el mas canon de la serie:D