Disclaimer:

Todo lo que aquí reconozcáis le pertenec Rowling.

Yo no gano beneficio económico ni lucrativo al escribir esto.

Solo lo hago porque me gusta.

Aviso: Este fic parteicipa en el Amigo casi invisible del foro Hogwarts a través de los años.

Elegí una de las peticiones de Anelem.

Quería un Bill/Remus.

Espero que te guste.

Capítulo 05.

-Me voy a casar. -Fueron las palabras que soltó Bill cuando la reunión de la orden finalizó ese jueves.

Alrededor de la mesa de la cocina todos aplaudieron excepto Remus.

Él se había quedado paralizado.

-¿Qué? -Preguntó al cabo de un rato.

El pelirrojo sonrió ampliamente.

-Será este verano en la madriguera.

Desde esa reunión habían pasado tres meses.

La noche posterior a la noticia de William, Remus le había pedido matrimonio a Tonks.

La amaba. Tal vez no de una manera intensa y arrolladora, pero la quería muchísimo.

Ella era terca y había logrado lo imposible.

Sin embargo, estaba esa voz en su cabeza que le decía "cobarde" una y otra vez.

Lo peor era que la voz le pertenecía a Sirius.

Varias veces pensó que se estaba volviendo loco.

Oía sus risas burlonas, sus reproches… Parecía su conciencia.

Una conciencia tan molesta como su amigo en vida.

había días en los que el licántropo discutía consigo mismo y su prometida le miraba extrañada pero no decía nada.

Él siempre se aseguraba de que no supiera nada de sus pensamientos hacia aquel atractivo pelirrojo.

Sus sentimientos hacia él eran tan intensos que le daba miedo caer y no volver a levantarse cuando Bill se diera cuenta de el monstruo que era y lo abandnara.

Había decidido cortar por lo sano y evitar que eso pasara retirándose antes.

No podía permitirse flaquear.

En ese momento, estaban en Hogwarts luchando contra los mortífagos que se habían infiltrado en el castillo.

Los hechizos y maldiciones volaban de todas direcciones y Remus tenía que cuidarse de los diversos rayos verdes que iban en su dirección.

Y la batalla acabó demasiado pronto pero no comprendían por qué.

Lo supieron minutos después al ver a Albus Dumbledore tirado en el suelo del patio.

Todos estaban conmocionados y sobrecogidos.

¿Cómo había ocurrido aquello?

Se enteraron también de que Snape había sido el asesino y que tras matarlo, había huído como la serpiente traidora y rastrera que Sirius y James habían dicho en múltiples ocasiones que era.

Aunque sin duda lo segundo más impactante fue ver a Bill con la cara toda ensangrentada y llena de cortes.

Fue a visitarlo a San Mungo horas después.

En la habitación donde lo tenían, algunos discutían sobre la posibilidad de que se transformara en lobo.

-¿Es que esta gente no ha abierto un libro en su vida? -Fue lo que el licántropo se preguntó.

Tal vez le quedaran secuelas, pero nada más.

-Ay Remus. -Dijo Molly al verlo con el rostro empapado de lágrimas. -¿Sabes si… ¿Sabes si se convertirá?

Los sollozos sacudían su rollizo cuerpo.

Temblaba con tanta fuerza que el castaño temió que se cayera.

Su voz había sonado entrecortada y ahogada.

-Tranquila Molly. no sufrirá el cambio en luna llena. Tal vez tenga algunas secuelas, como la de comer carne cruda o quizá el olfato más desarrollado, pero nada más.

-¿Cómo estás tan seguro? -Preguntó Arthur con leve esperanza inpregnando su voz.

-porque soy un hombre lobo y durante toda mi vida he leído muchos libros sobre licantropía. La maldición se traspasa mediante el mordisco del lobo.

La mujer pelirroja le abrazó con fuerza.

-oh Remus… Oh Remus… Mi pobre, pobre Bill.

-Va a estar bien. Es un Weasley. Es un chico fuerte. Igual que su madre.

Molly le sonrió levemente entre lágrimas.

A lo lejos el merodeador miró el estado de Bill.

Sintió su sangre hervir y al lobo querer controlar su cuerpo al ver cómo la barbie francesa le tomaba la mano y él sonreía.

Se desenredó de los brazos de la madre del herido y con una escusa baga se marchó.