Disclaimer:

Todo lo que aquí reconozcáis le pertenec Rowling.

Yo no gano beneficio económico ni lucrativo al escribir esto.

Solo lo hago porque me gusta.

Aviso: Este fic parteicipa en el Amigo casi invisible del foro Hogwarts a través de los años.

Elegí una de las peticiones de Anelem.

Quería un Bill/Remus.

Espero que te guste.

Capítulo 06.

Remus y Bill habían pasado bastante tiempo juntos tras la batalla.

Aunque les había dicho a los señores Weasley que su hijo no se transformaría en lobo, querían asegurarse. Por eso, Lupin pasaba gran parte del tiempo en la madriguera enseñándole al pelirrojo todo lo que sabía sobre los licántropos.

Mientras hablaban, tenían ligeros roces, se dedicaban pequeñas sonrisas e intensas miradas pero ambos fingían no darse cuenta.

Si se habían besado o incluso si alguna vez se habían llegado a acostar, no hablaban del tema. Existía un acuerdo no verbal tácito entre ellos.

Justo en ese instante estaba contrayendo matrimonio con Nymphadora.

Cuando el oficiante le preguntó, el licántropo tuvo un extraño momento de duda pero al mirar a su prometida a la cara, y ver esa sonrisa brillante que tenía, le hizo decidirse.

Tal vez ella no era Bill, pero era Tonks. Su Tonks. Aquella auror tan terca como un Black e incluso más. Aquella que le había lanzado la bajilla cuando se llamó a sí mismo monstruo. La misma que le había tirado un grueso libro cuando dijo que él no era bueno para nadie. la bruja que le había atado sus partes íntimas con fuerza al insinuar que no merecía ser amado.

-Sí quiero. -Respondió por fin.

No era William, pero sabía que con ella sería feliz. O al menos lo intentaría con todas sus fuerzas.

***HP***

El día de la boda de Bill Remus se había preparado.

Estaba listo para lo que fuera.

Pero se equivocaba.

De la mano de su esposa y sentado entre tantos invitados, verlos casarse fue casi insoportable y doloroso.

-Es tu culpa. Si le hubieses dicho que sí…

Esa molesta voz otra vez.

lo peor fue cuando Bill, mirándolo a los ojos, dijo las palabras que sellarían su matrimonio.

El licántropo tuvo la sensación de que esas palabras iban dirigidas a él y no a la barbie francesa.

La respiración se le enganchó en la garganta y su corazón se saltó un latido tras lo cual, comenzó a ir a toda velocidad.

***HP***

Enterarse del embarazo de su mujer fue un mazazo para él.

Salió huyendo como un cobarde. En ese momento no se sentía para nada como un Gryffindor.

Después de haber ido con Harry y haber tenido aquella fuerte discusión, se dirigió a casa de Bill.

Sabía que no debía hacerlo, porque él también tenía una esposa, pero fue allí donde le llevó la aparición.

Tocó la puerta y esperó.

Fue Fleur quien le abrió con una sonrisa.

-Si supieras… -No pudo evitar pensar.

Cuando Bill supo lo que Remus había hecho, le hechizó y le maldijo durante veinte minutos.

No contento con eso, le propició varios golpes con los puños.

-Pero mi maldición…

-¡Cállate! ¡Eres un estúpido! ¡Un maldito hombre lobo! ¿Y qué? Mira Lupin. Todo el mundo tiene que lidiar con su mierda. Y autocompadecerse no es la jodida solución. ¡Ahora vas a tener un hijo en camino!

-Pero… ¿Y si sale como yo?

El pelirrojo le miró sin expresión.

-¡Pues con más razón so gilipollas! -Él normalmente no maldecía ni decía malas palabras pero es que ese castaño le sacaba de sus casillas. -¿Y si resulta que hereda la licantropía? ¿Vas a dejar a Tonks sola con el bebé? ¿Con los problemas que puedan surgir? ¡Piensa lobo imbécil! ¿Quieres que tu hijo viva pensando que lo abandonaste por miedo a que fuese un licántropo? ¿Quieres que crea que ser como su padre es malo?

-¡Pero es que lo es! -Chilló Remus.

-¡pues para eso te tendrá a ti! ¡Para que no se sienta solo!

Tras esas palabras, Lunático tuvo que cerrar la boca. William tenía toda la razón. Ningún hijo merecía estar solo y menos por la cobardía de su padre.

Se acercó a él y le abrazó llorando.

-Vamos Remm. Sé un buen padre para ese niño. Ve y pídele perdón a tu esposa.

Compartieron un delicado beso.

-No deberíamos…-Susurró el más mayor aún con lágrimas en los ojos.

-Lo sé. -Y Bill volvió a besarlo.

***HP***

Cuando Bill y Fleur fueron a ver al pequeño, el joven quedó prendado al instante de él.

Por un segundo fugaz, deseó que ese chiquitín fuese de él y de Remus.

Negó con la cabeza para quitarse aquellos pensamientos de la mente y suspiró.

Durante todo ese tiempo que había transcurrido desde la conversación hasta el nacimiento, el licántropo había ido a visitar a Bill con asiduidad y biceversa.

Siempre acababan sus encuentros con un suave beso en los labios y caricias tiernas en el torso.

No se atrevían a llegar a más por respeto a sus esposas aunque ambos lo deseaban de manera casi dolorosa.

Ellos solo deseaban que la guerra acabara para poder vivir en paz con sus familias.

Y su deseo se cumplió dos meses después.

Nota: Siento estos bruscos saltos de tiempo. Pero si no, no me dará tiempo a terminar.