Harry llevaba dos semanas tratando a Hermione como si una infección se tratase y Ginny intervino para suavizar las cosas muy a menudo.
En todo ese tiempo, Hermione no había dicho nada a nadie la conversación de Pansy Parkinson y Lisa Turpin que había escuchado en los baños. Se había limitado a hacer sus propias indagaciones.
Minerva McGonagall había querido mantener entre el profesorado las últimas desventuras de Harry, pero esas alturas todo Hogwarts ya sabía todo lo ocurrido. Blaise Zabini fue expulsado, y Hermione intentó hablar con su directora sobre la falsa culpabilidad del Slytherin, pero cuando lo hizo, fue muy tarde.
Theodore había recibido un castigo que se alarmó todas las noches durante 3 meses y este protestó por aquella sanción por algo que él negaba haber hecho, pero McGonagall no lo escuchó.
-Creo que es un juego de cosas que pueden ayudar a Hermione cuando Theodore terminó de contarle su situación a la chica.
Él se limitó a mirarla con el cejo fruncido.
-Sé que Pansy Parkinson le pidió la multijugos a Lisa Turpin, las niñas en el baño de las chicas hace una semana -explicó ella ganándose aún más la atención del joven-. Por su conversación, fue Goyle con una poción multijugos que luego sufrió un Zabini quien maldijo a Harry con Clamor mortis. Teniéndose eso en cuenta, descartando que el mismo procedimiento para la pareciera que le pida a usted quien peleó con Harry -concluyó a Hermione.
Theodore estudió la teoría un momento y enseguida se planteó algunas cosas
-Si es verdad que la gente esa idea, ¿cómo conseguir los ingredientes y dónde la elaboran? No es una tarea precisamente fácil ni rápida. ¿Quién quiere hacer eso y para qué?
-Todo eso también lo pensé yo. Sigo sin saber quién es pero por las circunstancias, creo que alguien lo puede querer o algo así como Zabini o tuyo. Quizá algún compañero de habitación o ...
-El único con quién compartiendo dormitorio Zabini y yo era Draco Malfoy -aseguró Theodore.
-¡Malfoy! -exclamó tan de repente Hermione que hizo que el joven se sobresaltase ligeramente-. Está claro que Malfoy. Por Merlín, como no me tengo cuenta antes ... -murmuró más para ello que para él y se precipitó precipitadamente hacia el pasillo seguido de Slytherin.
¿A dónde vas, Hermione?
-A ver a Harry.
-¿Para qué?
-Para romper la maldición que tiene encima. Ya lo sospechaba desde hace algunos días, pero ahora lo es con Malfoy es seguro que no fueron solo conjeturas.
-¿Me puedes explicar mejor de qué hablas?
Hermione se detuvo para encarar a Theodore y explicarle lo que sucedía. No muy lejos de ellos, una silueta de los escuchas con atención, a escondidas y solo se mueve cuando se juntan.
Hermione entró en la sala común como un huracán y se acercó a Ginny y Neville, que trabajó en una de las mesas más apartadas.
-¿Dónde está Harry?
-La verdad, no lo sé. Llevo sin saber nada de él desde la mañana, se irritó conmigo mismo sin saberlo y aunque intente hablar con él, solo se marchó y me dejó con la palabra en la boca -se aseguró a Ginny, notablemente molesta-. Lo peor es que no es la primera vez que está así, no sé qué sucede.
-Sí que es peor la cosa de lo que pensaba -susurró Hermione para sí misma.
-Hermione.
-¿Sí, Ginny?
-Si supieras algo acerca de Harry, me lo dirías, ¿cierto? -inquirió Ginny con temor, ahora sin mirarla.
-¿Acaso crees que te engaña? -quiso saber Neville, sorprendido.
La aludida se removió preocupada en su silla pero Hermione le posó una mano en el hombro, para reconfortarla:
-Si fuera el caso, lo sabrías, pero no Harry no te está siendo infiel. No te preocupes, pronto volverás a ser él de siempre. Confía en mí.
Dicho esto, la chica salió corriendo hacia el hueco del retrato. Escuchó la voz de Ginny preguntandole a qué se refería, pero no obtuvo una respuesta.
Después de correr de un lado a otro del castillo, se cruzó con Harry en los jardines de Hogwarts. Este le dictó una mueca de hastío nada más verla, pero Hermione lo ignoró y se limitó a llamarlo con la varita:
- Finito.
Durante el segundo siguiente, el rostro de Harry paso de la molestia a la confusión.
-¿Qué ha pasado? ¿Por qué estoy aquí? -preguntó.
-¿Qué es lo último que recuerdas?
-Estar de regreso de la enfermería a la sala común, después de que Zabini me maldijera.
-Han pasado 2 semanas desde eso, Harry. Draco Malfoy te hizo un imperius.
-¿What?
-No es la primera vez que lo hace. Qué no te sorprenda
-¿Porque lo haría?
-Para vengarse de ti. Seguro que pensará que es culpa tuya que su padre este encarcelado, que tiene el apellido Malfoy -Hermione habló con una voz exageradamente dramática-, pero ya todo va a terminar. Vamos al despacho de McGonagall.
-¿Para qué?
-Ya lo verás.
Los dos amigos se llevaron las puertas del roble del despacho de la directora y se sorprendieron de ver a tanta gente allí.
Theodore estaba detrás de Pansy Parkinson y Lisa Turpin, sentado al escritorio de McGonagall y en la pared de la izquierda, el profesor Slughorn tenía un rostro circunspecto sujetando con firmeza los antebrazos de un malhumorado Malfoy y un perdido Goyle.
-Os estábamos esperando, chicos -los recibieron McGonagall con suavidad-. Esto no es muy largo, así que no es necesario. El señor Nott me contó todo lo que hallas descubierto por tu cuenta, Granger -añadió dirigiéndose solo a la muchacha.
-Bueno, había atacado un dos de mis amigos y no me parecía justo antes de los brazos cruzados. Profesora, tiene que readmitir a Blaise Zabini también. Not him…
-Lo sé, Granger, lo sé. Imagino que cuando expulse ya era demasiado tarde para que me dijeras nada. Además, las señoritas Turpin y Parkinson me han confesado lo que se traían entre manos ...
-Eres una maldita traidora, Pansy -masculló Draco. Era raro en él poner la emoción, el rencor-. Tu madre debe estar revolviéndose en su tumba.
-Callese, señor Malfoy. Tendrá todo el tiempo que quiera para decirle despropérios a la señorita Parkinson, pero estará fuera del colegio, cuando ambos ya tengan su merecida sanción McGonagall con severidad a Draco. Y respecto a usted, señor Nott, el le ganó el castigo definitivamente.
-Gracias, profesora -le agradeció el Slytherin con su característica calma.
-No me agradezca nada, a la señorita Granger por invertir su tiempo en toda esta investigación y al profesor Slughorn por confirmar que faltaban en el armario de las páginas los ingredientes necesarios para la poción multijugos.
Theodore le sonrió a Hermione con gratitud y luego todos se marcharon del despacho por orden de la directora. Theodore, Hermione y Harry se quedaron hablando sobre la locura que habían visto todo lo que sucedió como Slughorn acompañaba a Pansy Parkinson, Gregory Goyle y Draco Malfoy hasta las mazmorras para que reconocieran sus pertenencias, igual que Lisa Turpin.
Hasta aquí este fanfic. Espero que os haya gustado.
Un saludo y nos leemos la próxima,
Izumi
