Uf, me tardé en actualizar esta, ¿verdad? Estuve modificando mi forma de escritura para hacer esta historia aún más original, ya saben imprimirle un estilo que la diferencie de "LDM", espero sea de su agrado, continúen:

DIA PREVIO

Ahora, pues, hijos, oídme; y bienaventurados aquellos que guarden mis caminos. Proverbios 8:32

Saludos cordiales a ustedes, señores lectores, lamento haber comenzado con una perspectiva en tercera persona pero era necesario para sumergirlos en esta historia, una muy sorprendente y desgarradora, yo era una joven muchacha en sus dieciocho años cuando se me permitió acompañar a una expedición global, de haber sabido lo que acontecería en la travesía mis súplicas por ir seguramente habrían mermado al igual que las jaquecas de mi tía por mi insistencia, una joven inocente y alegre salió de Japón y al regresó una mujer adulta curtida en las primeras líneas, atacada por la crueldad del mundo la suplantó, pero no cambiaría nada de lo que viví con ese grupo tan especial, fueron mis amigas, eran valientes, decididas y muy fuertes, por lo cual yo las nombré como la "Liga de Argonautas", no merecen un apelativo menor, recorrimos una aventura excepcional casi podría decirse...aaah, discúlpenme por negarme a usar la palabra "épica", tan sólo sufrí enormemente con las tragedias que acontecieron, aunque también disfruté de nuestras hazañas dignas de cualquier epopeya griega, creo que ha sido suficiente para una introducción a continuación narraré los sucesos tal como los viví y anoté en mi bitácora.

17 de agosto del año 1898 de nuestro señor. Bitácora personal de Ichinose Haru.

Desperté está mañana muy temprano para alistarme, mientras me cepillaba la cabellera escuché a Tokaku hablando con Kouko y Chitaru sobre lo de anoche, Tokaku es mi amiga y desearía que no fuera tan agresiva con la gente que no logra entender, ella sigue furibunda y la ira no se alejará pronto de ella, es una lástima, regresé mi mirada hacia ellas y Nio seguía dormida, me amarré el cabello como acostumbro, me dispongo a ir en busca de un poco de aire matutino no sin antes avisar a mis amigas, al salir de mi habitación percibí con sorpresa a Haruki totalmente preparada para nuestro viaje y yo que me creía madrugadora, supongo que su vida campesina la habituó a levantarse temprano para completar sus tareas diarias antes de que caiga la noche, aquella pelirroja miraba con incertidumbre el camino que conducía fuera de su casa, se notaba angustia en su perfil, soy una persona susceptible de sentir empatía y ese rostro creo un nudo en mi pecho, Haruki cargaba dos espadas en su cinto y usaba unos extraños guanteletes en sus manos con unas extrañas inscripciones en el dorso, por mi educación privilegiada en letras sé que no son kanjis parecen algún tipo de lenguaje arcaico, en todo el tiempo que la observé ella no me vio y yo no tuve el valor de saludarla por lo que aconteció la noche anterior, tras un fuerte suspiro regresó a la cocina, odio admitirlo pero mi curiosidad me empujó a seguirla.

Me quedé afuera y con sutileza deslice la puerta para que sólo un ojo observara el interior, ahí los vi, diez personas reunidas en la habitación, Haruki definitivamente era la mayor dentro de la familia incluso fuera mayor que mis compañeras y yo, Fuyuka era claramente la hermana mayor de los otros muchachos y quizás tuviera mi edad o menos, ella abraza a Haruki y comparten un suave pero largo beso ante la vista de todos los hermanos, no tengo nada en contra de la homosexualidad para mí lo importante es el amor pero no pude apartar el sentimiento de incomodidad al verlas, después de todo no es común ver a dos mujeres besándose en esta parte del mundo, he oído de una isla en el Mediterráneo donde esto no es tabú pero esto es Japón y la gente no lo ve con buenos ojos, aunque los niños no se veían perturbados por la muestra de cariño, seguro ya se acostumbraron, ambas se separan y Haruki la acaricia.

-Fuyuka, estarás a cargo, administra nuestros recursos, pediré un adelanto y un pago mensual para que no pasen penurias- le sujeta las manos y se miran con ternura, todavía no se iba y ya se extrañaban, en serio desearía que alguien me amara de esa manera.

Haruki se dirige al mayor de los varones -Saburo- lo nombra -Eres el hombre de la casa, te he preparado para este momento, debes protegerlas mientras no estoy- coloca sus manos en los hombros del muchacho, ambos eran casi de la misma estatura, se sonríen y juntan sus frentes.

-Gracias, Haruki, estoy listo, Maito-sama dice que pronto te superaré- indica con orgullo.

-Seguramente, yo fui cinta negra a los diecisiete no a los catorce- ríe la pelirroja -Suerte, hermano- se abrazan.

Esa mujer era la luz de la casa se notaba a leguas todos la respetaban a pesar de su pequeña falta de madurez.

Se acerca a la siguiente, era la más pequeña en estatura de las hermanas mayores -Hayaka, de ti necesito que...

-Alimente a los cerdos y cuide a los pequeños mientras Fuyuka cocina- responde la joven con mucha seriedad.

La pelirroja la atrapa en sus brazos y presiona contra su pecho -Debes mantener despierta a la familia, sabes que tú eres la más serena y lógica de nosotros y por favor no te olvides de sonreír- la besa en la frente y logra que sonría, esta mujer es muy agradable quizás seamos buenas amigas en poco tiempo.

Continuó hacia otra joven de cabello castaño claro -Misuki, sigue dando ánimos y haciéndonos sonreír- le sacude el cabello.

-Sacaré el mejor material de mi repertorio- indica la chica con una gran sonrisa.

-¡Onee-san!- claman un par de varones idénticos, cabello negro cuervo y ojos centelleantes, se notaban enérgicos tal vez tuvieran diez años -¿Qué hay de nosotros? También somos graciosos.

-No lo son, son una tormenta interminable de travesuras- se agacha y los levanta cada uno en un brazo, ahora queda afirmada la suposición de que es fuerte, para una mujer de su talla al menos -Sean buenos pero mantengan la vitalidad de esta familia- el par abraza el cuello de la pelirroja -Bien, Akira...- mira a su derecha -Arashi...- la izquierda -Cuento con ustedes ayuden en la casa.

-Yo soy Arashi- dice el de la derecha con un mohín en su boca.

-Sí, yo soy Akira, ¿como es posible que nos confundas?- se muestra indignado.

-Que graciosos,tú Akira, la cicatriz cuando te caíste del caballo no desaparece todavía y no lo hará, en cambio Arashi tú tienes un lunar detrás de la oreja derecha niño listo- los suelta de improviso pero caen de pie gracias a una agilidad innata.

-Oye, si quiera lo intentamos- dice Akira.

Haruki se agacha y los besa en las mejillas, al levantarse les alborota el cabello.

Una niña atrapa la mano de Haruki y la hace hincarse -¿Porqué tienes que irte Onee-chan?

-Es necesario, Hana, cuando vuelva traeré regalos y sorpresas para ti, mi princesa- incluso esa niña la amaba, y yo comenzaba a sentirme como una acosadora, también abrazó a la pequeña y dos niñas más corretearon hacia ella uniéndose al abrazo -Mis estrellas, Yuki, Mei, las extrañaré, me perderé momentos importantes de sus vidas pero prometo enviar un telegrama o una carta cada vez que pueda y ustedes serán las encargadas de leerlas y guardarlas, lo prometen.

-¡Sí! ¡Onee-chan!- claman a coro las tres niñas que la abrazaban, la escena era conmovedora, me esforcé por contener un suspiro de ternura, esa mujer simpática me derrite el corazón con su amor para con su familia, ya siento pena por apartarla de ellos.

Haruki se levanta y nuevamente besa a su... esposa, perdón es difícil de asimilar, aunque con cada beso se me hace menos raro y más hermoso, amor sincero es complicado de obtener y si lo encuentras con alguien de tu mismo sexo no debería de importar.

-Me voy Fuyuka, debo estar demorando para que mandaran a alguien a buscarme- expresa la pelirroja logrando sobresaltar mi corazón, me había descubierto yo sentía una indescriptible vergüenza -¿Haru, verdad? Entra- me ordena sin mirar a la puerta.

Yo muy atemorizada entro, jamás en la vida sentí tanto temor y mi cara me ardía, debía estar más roja que un tomate en ese momento, sabiendo que mi comportamiento no era el correcto decidí actuar primero, me arrodillé, toqué el piso con mi frente y arrepentida en verdad le dije -¡Lo siento mucho! No era mi intención, no pude evitarlo, perdonadme, Haruki-san- no me atreví a ver su reacción.

-¿No te enseñaron tus padres que es de mala educación espiar a los demás?- un regaño, a mi edad, me sentí como una niña.

-Mis padres murieron cuando era una niña- dije sacudiendo mi cabeza, sí, todavía extraño a mis padres a pesar de que apenas puedo recordarles.

Unas manos suaves me levantan, subo la mirada para encontrar un rostro con una sonrisa comprensiva, es extraño, esperaba que sus manos fueran ásperas por trabajar en la tierra pero eran como la de cualquier otra señorita de clase pudiente -Tranquila, todo está bien, sé que no volverá a pasar- me dice con un tono maternal, sentí un gran alivio con sus palabras, debe ser algo innato en ella, transmitir seguridad con su voz y sonrisa, me puse de pie y ella me agarró de los hombros -Allá fuera la maldad reina mi niña, mantente cerca de mí cuando lleguen los problemas- me susurra, no comprendo aquello, no vamos a la guerra, ¿por qué tendríamos problemas?, coloca su brazo sobre mi hombro me lleva fuera de la habitación –Vayamos a ver si están listas las demás.

Y en efecto, el grupo estaba preparado, los caballos alistados, nuestras maletas en el carruaje y las chicas hablando.

Nio tenía en sus manos un vaso, seguramente con agua y la bebía con entusiasmo, ahora que lo pienso tal vez no era agua, me miró y me dirigió una sonrisa coqueta, siempre me da escalofríos cuando lo hace –Hey, Haru, tú no pierdes el tiempo, ¿verdad?- menciona de manera sugestiva, me sonrojo y niego con la cabeza sin poder exclamar palabra, todas me vieron salir de la habitación con Haruki y su brazo seguía posado sobre mí, no sabía cómo defenderme –Ten cuidado, linda, ella tiene mujer- bromea la rubia a costa mía, no sé porque le encanta avergonzarme –Ya te he dicho muchas veces que yo estoy disponible.

-¡Nio!- clamo no enojada, avergonzada, siempre dice cosas así y no sé si es en serio o es que le fascina hacerme abochornar y mi voz suba de tono de forma chirriante y cómica.

-Jajajajaja- era la risa de Haruki, resonaba con fuerza, me sorprendió tanto que casi salté de susto -Nada de eso, solo le presentaba a mi familia- menciona al quitar su brazo, se acerca a Nio y tomando una postura firme cambia su sonrisa a un rostro inquisitivo –Bien, tengo un par de cosas que pedir- dijo con firmeza, directo al grano sin vacilación, se nota que tiene mucha seguridad en sí misma.

-Claro, ¿qué es?- inquiere Nio mientras las otras chicas subían al carruaje y Tokaku analizaba la escena que se desarrollaba.

-Quiero un adelanto, deben entregarlo mañana en esta casa, pagos quincenales, y se entregarán sin demora aquí mismo- exige cruzando los brazos sobre su pecho mirando con serenidad los ojos rojos y sonrisa taimada de Nio, ambas se miraban esperando que la otra dijera algo.

Nio bebió de un trago el resto del contenido de su vaso y sonriendo preguntó -¿Algo más?

Sagae se vio un poco sorprendida, creo que esperaba cierto tipo de negociación o algo parecido –Necesito una armadura, vendí la mía para comprar el grano que sembré pero como viste anoche, se perdió todo- musita con un ligero tono de agobio, la compadezco en verdad, nunca he sufrido la falta de dinero pero imagino la desesperación que debe sentir en este momento, sin recursos para su numerosa familia y las deudas golpeando a su puerta.

-Eso tendrá que arreglarlo usted, esta misión no tiene previsto inconvenientes de ese tipo- indica Kouko asomando la cabeza por la ventana del carruaje.

-Ella manda- indica Nio al voltear para dirigirse a la carroza.

Haruki esboza una gran sonrisa- No es la primera vez que escucho eso, pero ya acepté- indica al seguir a Nio.

-¿Ichinose, piensas subir?- pregunta Azuma sacando medio cuerpo por la puerta de la diligencia.

Me acerco al coche con presteza –Iré con Chitaru un par de horas, creo que se siente muy sola ahí en frente sin nadie con quien hablar- digo con genuino interés, Azuma frunce el entrecejo formándose un rostro confundido.

-¿Qué dices Namatame?- le pregunta.

Chitaru me miraba con calma, analizando mi rostro y seguramente mis intenciones, pero Haru no es una persona con motivos ocultos, yo solo quiero llevarme bien con todas, la pelirroja finalmente muestra sus dientes en una afable sonrisa –La compañía siempre es bien recibida- profiere, acto seguido subo con ayuda de Tokaku y me coloco a lado de Chitaru.

Antes de partir toda la familia Sagae sale al corredor frontal, levantan las manos y las sacuden despidiendo a su matriarca, las caras de los niños demostraban una melancolía escondida con una sonrisa alentadora, los mayores también denotaban una melancolía en su sonrisa pero nada parecida al dolido gesto de Fuyuka al despedir a la pelirroja, cuando el carro se movió Fuyuka no pudo contener su llanto, es desalentador ver una mujer joven llorar, de pronto escucho como salpica el lodo, giro mi cabeza y veo como Haruki corre desesperada hacia su familia, la sigo con la mirada, la castaña también corría al encuentro, ni siquiera se separaban y ya se extrañaban, es tan romántico, se abrazaron y juntaron sus labios, mientras estuvieron juntas intercambiaron susurros.

-¡Sagae! ¡Muévete!- grita Tokaku, logrando despertar a la pareja, Haruki rápidamente regresa y sube al carruaje.

-¡Te amo!- exclama Haruki con una esplendorosa sonrisa al despedirse de su amada y el rostro triste de Fuyuka se desvaneció en una hermosa sonrisa.

Tras esa asombrosa muestra de cariño continuamos nuestro viaje, hablé con Chitaru en todo el tiempo que nos tomó trasladarnos hasta nuestra siguiente parada, el palacio de Kyoto, donde esperaba unas cuantas mujeres que habíamos reunido para el labor, es curioso que la última persona que reclutamos también fuera la única en negarse en un principio, y no nos habría acompañado si aquel inesperado suceso cambiara su suerte; Namatame y yo nos volvimos amigas, era fácil entablar conversación con ella, su léxico era culto y agradable, estaba dotada de una locuacidad extraña para un guerrero tan feroz como lo eran todos los del clan Chi, entre charlas se aproximaba el paisaje urbano de la ciudad castillos de piedra, grandes casas de madera fusionadas con edificios de tinte occidental y arquitectura moderna japonesa, atrás quedó el ambiente rural tan cautivador de los valles próximos a la urbe, eran las seis de la tarde, las calles empedradas resonaban con el paso de los caballos y el rodar de las llantas.

-¿Dónde debemos reunirnos?- pregunto.

-En el palacio de los Hanabusa- me responde Chitaru que como acostumbraba llevaba su casco, no era necesario pero desde que se le asignó esta misión anda muy emocionada.

-Fantástico, siempre quise conocer a la hija de los Hanabusa, dicen que es hermosa- expreso, eso decían los rumores yo nunca había podido visitar el palacio Hanabusa, mi tía me tenía recluida en nuestra propia mansión en Edo.

-Lo es.

-¿La has visto?

-Sí, ella y el señor Mitsubishi empezaron a acercarse a nuestro dojo después del accidente.

-¿Qué accidente?

-¡Llegamos!- grita alguien, volteo y veo a Nio sacando medio cuerpo por la ventana, regreso mi vista al frente y una gran puerta metálica entre dos paredes macizas de piedras se abre sin que nadie estuviera cerca, todavía no dejo de maravillarme con los avances tecnológicos que consiguió Japón al romper con nuestro aislamiento y la colaboración del sensei Mitsubishi y su fábrica. Sigo ignorante sobre el accidente del que habla Chitaru.

Traspasamos la entrada, un ostentoso palacio adornado con la luz naranja del atardecer y seis árboles de cerezo a cada lado de la calzada, frente a la puerta estaban paradas un grupo de sirvientes y las otras mujeres reclutadas.

Llegamos, bajamos de la carroza y las presentes nos reverenciaron y con toda educación devolvimos el gesto.

-Bienvenidas señoritas, permítanme presentarme, soy Hanabusa Sumireko su anfitriona- indica una mujer joven de cabello naranja y unos asombrosos ojos azulados color del cielo.

Realmente era hermosa, contextura delgada, barbilla fina, nariz pequeña, labios rosados, emocionada con el encuentro me apresuré en estrecharle la mano –Soy, Ichinose Haru, es un placer conocerla- quizás fui muy efusiva porque Hanabusa me apartó no con brusquedad pero sentí su incomodidad.

-Vaya, que muchacha para más alegre- dijo con una sonrisa nerviosa colocándome a un lado.

-Perdón- susurré, vaya que me sentí avergonzada de mi misma, debo controlar mi afectuoso comportamiento.

-Ara, ara, vean lo que nos trajo la corriente 3- silba una mujer de seductora mirada, larga cabellera rosa, ojos ámbar hermosos y poseedora de una beldad que solo pudo ser concebida en el averno con los pensamientos más pecaminosos de los hombres condenados a pasar la eternidad ardiendo por la lujuria –Hinoyagi Haruki, oh, lo siento, ahora eres Sagae, ¿verdad? 3- su tono denotaba una burla descarada –Tal vez por ello prefieres que te digan, Akai Akuma, es imposible para ti escapar de la sangre maldita que recorre tus venas…

-A mí también me da gusto verte, Inukai- gruñe la pelirroja con una rabiosa sonrisa, se aparta del grupo refunfuñando -¿Por qué diablos está ella aquí?- tienen una historia juntas yo lo sé, ¿de qué tipo? No lo sé todavía pero la pelirosa sonrío complacida por la retirada de Haruki.

Después del recibimiento fuimos llevadas a nuestras habitaciones, amplios cuartos bien adornados con cuadros tradicionales y con objetos ordenados según el feng shui, saldríamos por la mañana así que por lo pronto nos prepararíamos para la cena, tuve la suerte de compartir mi habitación con Nio -¿Quién se desnuda primero?- me preguntó con una sonrisa tiburonesca, quizás no tengo tanta suerte.

-Nio- le reclame haciendo un mohín con mi boca.

-Tú te lo tomas muy en serio- fue su réplica –Iré a ducharme, tú puedes ir después- dijo al tomar su toalla y los utensilios de aseo –O antes- me sonrió pícaramente.

-Después será mejor- le digo devolviendo una sonrisa más cordial en respuesta, últimamente sus insinuaciones han aumentado, no sé si debería preocuparme por ello o no, es decir, siempre es así solo que ahora lo hace con más frecuencia.

Cuando llegó la hora de la cena nos presentamos con nuestras mejores vestiduras a la mesa, Haruki todavía se veía un poco desalineada, si no tenía una vestimenta adecuada podía habérmela pedido a mí, aunque ahora que lo pienso eso se hubiera visto más inapropiado, mis atuendos no caben en alguien de su estatura, nos sentamos sobre los almohadones y nos deleitamos con las exquisiteces sobre la mesa.

-Entonces, señorita Hanabusa, ¿piensa acompañarnos en nuestra travesía?- inquiere Kouko abriendo una conversación formal.

-Por supuesto, me resulta emocionante salir a conocer el mundo y enterarme de todo lo que Japón se ha perdido por el aislamiento- indica con soberanía, todo en ella es elegante y majestuoso, su forma de hablar, sus movimientos y vestimenta.

Tokaku tras beber un poco de sake se incluye en la conversación –Esta afición por la cultura occidental terminará acabando con la nuestra.

-Difícil de creer- profiere una mujer castaña con anteojos, su cabello estaba amarrado en dos trenzas –Nuestra cultura es rica y las deidades y espíritus que nos rodean tienen tanto poder como las que conviven con el resto del mundo.

-Deidades, todavía las llamas así, Shiena- menciona Kaminaga –Son solo seres con grandes habilidades, solo existe un ser con tal poder para ser llamado Dios- Kenmochi sólo sonríe en desacuerdo y permanece en silencio.

Azuma resopla –Es a lo que me refiero, llega una nueva religión desde occidente con un solo Dios, al cual le dieron los dones de la omnipotencia, omnipresencia y omnisciencia…- Kaminaga se notaba irritada con esa falta de tacto con el tema de su fe, y si soy sincera también me incomoda a mí, no hace mucho que me convertí al cristianismo, me fascina su mensaje de amor y perdón pero no tengo la elocuencia para difundir el mensaje ante mis conocidos -Todo misericordioso y esperan que abandonemos a aquellos espíritus que si podemos ver y con los cuales interactuamos…

-Porque lo puedas ver y tenga habilidades impresionantes no lo convierte en un Dios, y si no puedes verlo y tampoco actúa, no existe, y hasta el momento no conozco nada que un ser humano no haya conseguido matar- dice Haruki impresionando a todos los que concurrían a la cena.

-Es una forma interesante de verlo- musito buscando calmar el ambiente-Pero, no puedes ver el aire y estás consciente de que existe y es vital para todos.

Nio mostrando una sonrisa gatuna habló –Las leyendas se forman y nacen los dioses- no sé porque lo dijo, estaba fuera de contexto, quizás sólo quería decirlo y ya, suele hacerlo.

Namatame secundando a Hashiri profiere –Es verdad, no es relevante si los seres que conocemos son dioses o sí existe un creador todopoderoso, en un par de siglos si cumplimos grandes hazañas en vida, seremos inmortalizadas como leyendas.

-Isuke, desea eso, gloria y reconocimiento, espero conseguirlos con este viaje 3- menciona levantando su vaso de Sake.

-Concuerdo- pronuncia Sumireko al colocarse de pie –Brindo por nuestro viaje y que regresemos con riquezas y proezas dignas de ser recordadas a través de las generaciones de mortales e inmortales- clama a viva voz con un orgullo y deseo ferviente -¡Kampai!

-¡KAMPAI!- fue en lo único que estuvimos de acuerdo esa noche, de un trago todas bebieron el alcohol, a excepción de mí, yo no tolero el licor.

Muchos otros temas salieron a relucir esa noche pero muy poco interesantes para mí, nos fuimos a las recámaras, tuve que ayudar a Nio pues se pasó con las copas como acostumbra, ahora me preparo para dormir, mañana embarcaremos los barco a vapor que el señor Mitsubishi fabricó, estoy muy emocionada, y todavía faltan tres integrantes, las desconozco mis tía las traerá, mi corazón se agita emocionada con la cercanía de nuestro viaje.

Bien, ¿qué les pareció? ¿Debería regresar a mi estilo o continuar con este? Este capítulo fue tranquilo y habrán muchos como este pero no significa que no existirá acción y drama más adelante. Nos leemos luego, ¡Larga vida al Yuri!

P.D: Os invito nuevamente a participar del foro que he creado, por favor espero en verdad que la comunidad de escritores y fans participen para revitalizar el fandom, os espero camaradas.