Hace mucho que no actualizaba esta historia, fueron pocos los seguidores de esta aventura y no estoy seguro porque tal vez por el cambio de parejas o lo pretencioso del proyecto, no sé, yo solo volví para terminar esta historia tarde lo que me tarde, en fin disfruten un mundo de magia y fantasía camino al conflicto, jejeje

REVOLUCIÓN POLINESIA

"Porque los rectos habitarán la tierra y los íntegros permanecerán en ella."- Proverbios 2:21.

26 de agosto del año 1898 de nuestro señor. Bitácora personal de Ichinose Haru.

No hay mucho que decir sobre este día estuve dormida hasta las doce, me despertaron para limpiar mi herida y pude ver y sentir el grave daño que recibí, una enorme marca con forma de "x" se había creado sobre mi pecho, es una horrenda cicatriz pero aún es mejor que estar muerta, además aunque guste de acicalarme no lo hago para atraer a nadie así que lo que está herida le hacía a mi presencia física no me afecta, tras ese traumático procedimiento se me vistió y me sacaron de la habitación para que me alimentara y estuviera lista para la cena con los líderes hawaianos.

-Desde ahora en adelante verás las peleas con binoculares- me dijo Nio al traerme un almuerzo frutal.

Yo vi con detenimiento mi comida estaba hambrienta pero sentía náuseas de solo ver, también tenía un antojo por carne, no sé porque pero supongo que era la forma de que mi cuerpo tenía para advertirme de que necesitaba proteínas –Me gustaría también algo de carne.

-No hay problema, aquí el calamar están bueno como en casa, ya te lo traigo- expresó Hashiri con mucha energía al levantarse y dirigirse a la cocina del restaurante.

Yo comencé a saborear las frutas frente a mí, mientras lo hacía por la puerta ingresaron Tokaku y Kouko con miradas algo contrariadas.

-Hola Haru, me alegra saber que tu incidente no paso a mayores- dijo Azuma con sutileza.

-Gracias- le dije con una sonrisa pero como que mi pecho se estremeció literalmente, mi herida me ardió y traté de rascarme pero Tokaku me sujeto la mano.

-No es buena idea, Ichinose- me dijo al devolver mi mano a la mesa.

-Haru, no sabes de las cosas que te has perdido en tu estancia en la clínica- comentó Kaminaga y sabía que me lo contaría sin necesidad de pedírselo –Leilani, fue encontrada muerta ayer- dijo con pausa y seriedad.

-¿Qué?- pronuncié desconcertada, no era posible, esa chica tan simpática y que nos ayudó tanto, muerta, de un día para el otro, mi corazón se turbó pero a pesar de que me caía bien fue muy poco el tiempo que la conocía como para que un dolor aberrante se produjera en mí, en su lugar un desasosiego y tristeza pulularon, más por el hecho de saber que la última noche estuvo con Otoya, lo cual la convertía en una posible culpable, pero me resulta difícil creer eso, Takechi es muy risueña y libidinosa pero no agresiva, no la veo con el perfil de un asesino.

Nio regresó con un filete de calamar a la mesa y viéndome embobada preguntó -¿Qué pasó aquí?

-Leilani, está muerta- susurré todavía incrédula.

-¿Qué?- clamó frunciendo el ceño y murmuró con ira algo que creo solo yo oí –Takechi- eso fue desconcertante, ¿ella también las vio? Bueno estaba un poco interesada en la hawaiana y seguro la siguió o ¿a la que siguió fue a mí? No lo sé, lo que sí sé, es que ella sospecha lo mismo que yo -¿Saben cómo?

-No, la investigación es clasificada, y solo me lo comentó Sael pues llegamos a conocerla.

-Aagh, desastroso en verdad- profirió Nio dejando el plato sobre la mesa con desgano y saliendo del lugar.

-Extraño- pronuncié al ver partir a Nio.

-Esto no será nada bueno para las negociaciones de esta tarde- menciona Kouko.

-Sí, a propósito no les hace extraño todo ese misterio y rituales que nos hicieron pasar- profiere Tokaku golpeando la mesa con las yemas de sus dedos.

-Lo creo, pero no soy ninguna conocedora de la idiosincrasia Pacífica, pero si son aliados de Hawái les seguiremos la corriente- expresa Kaminaga.

-De acuerdo pero no tiene que gustarme- dice la peliazul.

-A lo mejor debería ser yo quien diga eso- dije viendo mi herida.

-Si te sirve de consuelo, el mismo instante que fuiste herida Haruki se dejó ganar para poder ayudarte- me indicó Kouko, me pareció muy considerado por parte de Sagae dejar su orgullo a lado y procurar mi bienestar.

-Tal vez, aunque estoy segura que iba a perder de todos modos- indica Tokaku mirando sus manos seguro se hizo algunos cortes con la arena mientras combatía –Bien, termina tu comida Haru, Sumireko nos espera en el hotel.

-Está bien.

Me apresure en comer y como Nio nunca volvió tras su abrupta salida seguí a mis compañeras sin demora, un lujoso edificio se nos fue concedido, un Hotel de Nombre "Fire Resort", muy irónico en mi opinión pero siendo islas volcánicas lo veo muy lógico, en un salón de conferencias fuimos citadas y allá fuimos, como unas cien butacas en un semicírculo era el lugar, en los asientos del frente estaban todas las chicas menos Sumireko y Nio, nos ubicamos junto a ellas, Isuke y Haruki parecían haber limado sus diferencias charlaban muy animadas, Otoya junto con Hitsugi y Shiena miraban unas placas de cristal, a lo mejor son muestras de tejido vegetal, no tengo conocimiento sobre esa ciencia como para opinar o deducir lo que miraban, iba a preguntar cuando Sumireko irrumpió con Nio y el capitán, lucía furiosa.

-Nos han engañado, todas estas ridiculeces fueron patrañas- clama sin mirar a nadie solo paso frente a nosotras apretando los puños, ninguna hizo indagación alguna pues sabíamos que nos explicaría, además la furia en su mirada era aterradora –Primero que nada, Haru, me alegra saber que estás bien, lamento no haber acudido a tu habitación en el hospital- profirió con serenidad me sentí halagada –En fin, tuve una reunión con el Teniente tritón y el Teniente Graves, en palabras cortas, la comisión continental de Estados Unidos ya se fue, sus "rituales" fueron una artimaña para que no los encontráramos y el diplomático que enviamos antes de nosotras nunca dejo las islas de Hawái, fue retenido y guardado hasta hoy en la mañana cuando ya era todo muy tarde, planean una revolución, quieren independizarse y piden nuestro apoyo como país- sentenció dejándonos mudas, era increíble tal engaño y caímos de manera ridícula y está herida que cargo fue por nada me sentí frustrada y furibunda, por primera vez en mi vida sentí ganas de golpear a alguien.

-¿Quieren que reconozcamos su independencia y soberanía?- inquiere Isuke con una mirada de desconcierto.

-Sí, eso directamente señorita Inukai- profiere el capitán.

-Bien, sabía que me necesitarían en algún momento, ¿a quién debo asesinar?- inquiere la pelirosa sacando una daga de entre sus vestiduras, para ser sincera durante todo el viaje me había estado preguntando por que traíamos a Inukai, era una Kunoichi me quedó claro, lo más seguro es que Isuke Inukai no fuera su nombre real pero inclusive Haruki que la conoce de años atrás la llama así, a lo mejor estaba retirada de ese labor cuando fue convocada, ahora que lo medito el clan Koga hace unos años estuvo en disputa con el clan de Haruki, Sagae era una comandante importante durante ese conflicto, creo que ya me hago la idea de lo que pasó entre esas dos, mi idea es que Isuke fue enviada a espiar a Sagae, lo hizo con seducción como es habitual en las kunoichi, cuando el conflicto terminó Isuke debió marcharse no sin antes que la pelirroja se enterase de todo lo que había ocurrido, por eso se la veía tan agresiva ante ella al comienzo, de seguro hablaron y acordaron que en tiempos de guerra cada quien cumple su función y quedaron en paces, bueno es una suposición ya me enteraré después de la verdad ahora regresaré al tema en cuestión.

-Guarda tus cuchillas, kunoichi, esto requiere diplomacia y mansedumbre, de lo contrario yo misma mataré a ese maldito tritón- clama Hanabusa.

Namatame se levanta de su asiento para decir -¿Cuándo esperan nuestra respuesta?

-En la madrugada empieza su revolución, tomarán los puertos y someterán a las tropas leales al continente, esta noche nos reuniremos por última vez y deberemos de elegir nuestro proceder- indica el capitán.

Sumireko con sus manos sobre la boca expresa –Difícil decisión se ha colocado sobre mis hombros, debo retirarme y analizarlo en privado, pero para ustedes solo tengo una pregunta- nos miró con majestuosidad – ¿Sea cual sea el designio que proclame me seguirán?

-Mi señora, el emperador ha decretado que usted habla en su nombre, mis pasos no se apartaran del camino que usted señale- proclama Shiena con una reverencia.

Era cierto, era nuestra líder, elegida para guiarnos su voluntad debía ser la nuestra –Estoy de acuerdo, Ojou-sama su sagacidad ya fue probada en sus intervenciones con Corea, su juicio es certero y su voluntad férrea, la seguiría al hades de ser necesario.

-Haru, no durarías mucho ahí, pero concuerdo, mi espada esta afilada para seguir sus instrucciones- proclama Azuma sacando a medias su katana para mostrar el filo.

-Que así sea, esperamos su decisión, Ojou-sama- exclama el capitán Miyamoto.

Hanabusa sonriente empieza su salida -Regresen a sus asuntos, nos vemos en la cena.

Soberbia es la actitud de la señorita Hanabusa, he olvidado escribirlo pero ya supe sobre el accidente que sufrió, un atentado en el cual su madre pereció y ella resultó muy herida, necesitando rehabilitación física según tengo entendido, aquello hace que me resulte aún más impresionante su fortaleza y lo oronda que siempre se muestra.

Yo no me encontraba en condiciones de sufrir más sobresaltos por lo que me quedé en mi habitación convaleciendo, mis amigas más cercanas estuvieron conmigo debatiendo el proceder, claro que nos regiríamos por lo que Sumireko ordenara pero eso no impide que tengamos nuestras propias opiniones.

Nio sentada al borde de la cama junto a mí formuló -Si nos basamos en política es más conveniente tener a América como aliado que a un archipiélago en el Pacífico.

-Lo mismo podría decirse de nosotros- dijo Kouko desde el pie de la cama, era cierto Hawai y Japón fueron víctimas del capitalismo americano pero al menos nosotros mantuvimos independencia mientras Hawai fue anexado sin consentimiento al dominio Estadounidense -A pesar de esta treta tan denigrante y bochornosa me parece justo que busquen librarse del yugo americano, además los Pacíficos tienen la flota naval más grande y avanzada del planeta, los acorazados Norteamericanos no podrían ni llegar a costas niponas y la base de Pearl Harbor es un buen lugar para concentrar una flota en un supuesto caso de guerra contra el territorio de ultramar.

-Concuerdo Kaminaga, los provechos que sacaríamos con apoyar a Hawai y sus aliados Pacíficos supera a los intereses en Norteamérica, pero esta humillación y las heridas de Haru no pueden ser olvidadas- dijo Tokaku desde el sillón.

-La verdad enterarme de su engaño lleno mi corazón con cólera pero venimos por un cometido mayor al de nosotras, el bien del Imperio y si debemos sacrificarnos pues deberíamos hacerlo sin temor- mencioné con fatiga, el dolor de mi herida consume mis fuerzas.

-Es posible que sea favorable ponerse de lado de estas islas, además reconocer su soberanía no nos convierte automáticamente en opositores a los intereses americanos, estoy segura Hanabusa llegara a la misma conclusión- indica Nio recostándose a mi lado -Cierto, Haru.

-Es lógico hasta cierto punto, pero sería riesgoso bueno que la mente humana siempre atendiera a los conceptos lógicos.

-Esperemos lo mejor en esta situación y oremos porque nada negativo salga de esto- comenta Kouko.

-Serán en vano- sentenció Azuma y Kouko solo dio un suspiro pues todas sabíamos que no terminaríamos limpias tras esto.

La noche tardó una eternidad en llegar en un par de horas Kouko y Tokaku se retiraron, Nio permaneció a mi lado todas esas horas inclusive cuando mi estado de somnolencia me venció y cerré mis ojos, al momento de abrirlos y percibir que la oscuridad ya pintaba el cielo ella seguía conmigo, velando mi sueño, protegiéndome, oh Nio si el amor en verdad se gana tus méritos son más que suficientes para que deba corresponder, aún no, no estoy lista, aquella muerte en el puerto, lo insignificante que me sentí con esa bestia marina y el dolor físico que me atormenta no tienen mis pensamientos claros y no decidiré bajos estos tumultos que en mí retumban, lo siento solo espérame un poco más.

En una casa elegante a las afueras de la ciudad fuimos llevadas tras nuestra cena, Tokaku, Haruki y Chitaru fueron como guardaespaldas, Sumireko, el capitán, Kouko y yo éramos la fuerza diplomática y por supuesto Nio nos acompañaba como traductor, en aquella mansión una fiesta se realizaba pero nos guiaron por la puerta trasera hasta el sótano, una estancia bien iluminada y amueblada, los conspiradores ahí se hallaban, el Teniente tritón Sael Mirgo, el semidios Kale Okelani, el traidor el Teniente Coronel Austin Graves y para mi sorpresa el señor Wayne Anderson junto con nuestro compatriota el señor Butan.

-Vaya si es una sorpresa, encontrar a este grupo pero ahora todas las piezas han caído en su lugar y entiendo este rompecabezas- señala Sumireko con un tono altanero, en definitiva hizo clara su presencia en el lugar y determinó su postura, por su parte Nio tradujo imitando el tono -Los intereses comerciales Americanos no concuerdan con los suyos verdad señor Anderson, Coronel Graves adivinaré, su carrera meteórica se vio interrumpida por un poder local, de seguro un hombre de su capacidad ya debería ser general de brigada, a los locales puedo entender las ansias de libertad y recuperar su estilo de vida y creencias pero usted tritón, ¿qué gana su gente?

-Energía Geotérmica señorita- indica sin demora- El calor que emana del punto caliente de Hawai puede utilizarse para recargar nuestras naves y extender su rango de efectividad de polo a polo y toda la extensión del Pacífico.

-Oh, guerra, contra los atlantes intuyo, el canal que construyen los americanos debe ser, no solo es para mejorar las rutas comerciales, es un transporte rápido para las tropas del Atlántico que vienen por ustedes- deduce con magistralidad, en serio me sorprendió la velocidad con la que descubrió los intereses ocultos de los presentes.

-Sorprendente debo admitir, es verdad y requerimos de todos los aliados posibles para esta confrontación.

-América esta con los atlantes, la guerra será cruenta, y si desea nuestra colaboración deberán cumplir ciertas demandas- sentenció Hanabusa, eso significaba que aceptaríamos reconocer su soberanía, ahora que peticiones se harían era un misterio para mí.

-Por supuesto, no sería de otra manera- expresó el señor Anderson por medio de su traductor.

-Quiero un acorazado, que sea enviado junto los planos de ingeniería y tripulación para que entrenemos y armemos nuestra propia flota con lo último en tecnología- dijo con serenidad, parecían de acuerdo no les note duda -Pero no es todo, concesiones pesqueras y protección de navíos comerciales en territorio Pacífico, también quiero que se le compense a mi acompañante Haru Ichinose que fue lastimada en su deshonrosa falacia y por último una escolta hasta el territorio de ultramar quiero estar ahí antes de que nuestra postura sea oficial- me resulta halagador que piense en mi y encuentro curiosa la idea de viajar a América pero supongo que atracaremos en Canadá o México sería riesgoso estar en territorio estadounidense.

-Son condiciones aceptables para empezar nuestra alianza, y a decir verdad también tenemos a un representante de Alemania buscando volver a su patria y como entenderá esta isla estará en un proceso de transición que impedirá la salida de navíos al continente- indica Sael.

-Comprendo, ellos también reconocerán la independencia del archipiélago.

-Así es, pero antes de todo quiero que redacte una carta con los hechos, envíe a su emperador junto con nuestros regalos y que me jure que se hará como estamos pactando.

-Tiene mi palabra.

Sael dedica una reverencia -Si desea viajar a América lo mejor será partir mañana, redacte la carta esta noche, ayúdanos con tu guerrera de fuego esta madrugada y la isla estará en control para mañana en la tarde, las demás tropas en las otras islas esperan la señal y someterán los soldados americanos, ustedes ya estarán listas para partir en la noche de mañana.

-Me gusta el plan, pero en realidad quiero esa escolta, tres naves submarinas- pide Hanabusa -No quiero ser sorprendida por esa bestia descomunal que reside bajo las aguas- es verdad, no sé cuál sea la naturaleza de aquella criatura pues Hitsugi no habla sobre ella pero no esta de más ser cautelosos.

-¿El Leviatán?- expresa confuso el tritón.

-Ja- clama el señor Anderson -Todo tiene sentido ahora.

-¿Disculpe?- pronuncia Sumireko extrañada al igual que el resto de nosotros.

-El Leviatán se sumergió, olas de diez metros golpearon las costas este de mi isla y perdí tres hectáreas de caña, debió ser esa criatura- profiere mediante su traductor.

-¿Ustedes lo vieron sumergirse?- inquiere Sael.

-Sí, nos topamos con la criatura, creíamos que era una isla mandamos un grupo a ella, y tuvieron que escapar, después se hundió en las profundidades y casi nos arrastra.

-Esa bestia estuvo veinte años flotando, ¿porque sumergirse ahora?- se pregunta el tritón.

-Presiente la guerra- dice una voz femenina y fuerte que todos pudimos entender, lo noté en sus reacciones -Será mejor que esto de inicio ya todo se ha dicho- indica esta presencia, una mujer de tonalidad oscura cabello crespo y más alta que cualquiera de los presentes apareció por la puerta, sabíamos quién era, Pelé.

-Eso explica porque quieren mi ayuda- profiere Haruki.

-Te equivocas hija del fuego, tú necesitas mi ayuda- expresa al acercarse a ella, la toma de las manos –Estos guanteletes que cargas fueron heredados, de poder místico que reprimen tu poder y te impiden crecer, déjame liberar un poco de ese potencial- los guanteletes se encendieron en llamas y marcas rojas aparecieron de entre el negro metal sorprendiendo a Haruki -Ahora el magma responde a tus comandos.

-Gracias, creo- profiere sorprendida.

Tras eso esa diosa me miró y con paso firme se acercó -Tú has sido una víctima inesperada en este plan, déjame darte un obsequio diferente- me sujetó los brazos por debajo de las axilas, me ardieron los brazos y piernas pero no lo suficiente como para hacerme gritar aunque sí para lanzar un gemido agudo, cuando retiró sus manos las mangas de mi vestido cayeron chamuscadas, y alrededor de mis brazos aparecieron marcas tribales de color oscuro casi negro, estaba conmocionada -Ahora ningún tipo de fuego o calor podrá herirte.

-Gracias señora- respondí con una reverencia, si es verdad esto me será muy útil para toda mi vida.

-Bien como saben si la cabeza de una serpiente se corta, el cuerpo ya no es problema y nosotros tenemos la cabeza de esta víbora encima de nosotros, sígannos y vean como la cortamos- expresó Pelé, algo terrible estaba por ocurrir ya lo presentíamos todas, no quería subir, intenté negarme pero fue en vano, subí.

Salimos por una puerta que daba a la cocina, nos encaminamos por los pasillos y llegamos a la antesala donde Pelé con su imponente presencia hizo callar a todos -Buenas noches damas y caballeros, espero hayan disfrutado la velada, el alimentarse de los recursos de mi gente y usurpar mientras yo dormía el derecho divino que les di a mis hijos de gobernar sobre estas tierras, pues bien es la última noche que lo gozarán- por las salidas hombres armados se aparecieron, y abrieron fuego, fueron precisos las balas fueron bien apuntadas, fue un despliegue sorprendente de puntería y violencia, no hubo fuego cruzado, las personas caían al piso la mayoría aún con vida gimiendo y llorando impotentes ante sus atacantes, no pude más cerré mis ojos, me escondí en Nio y lloré, oh Dios, ¿porque tanta maldad? ¿Por qué la violencia? Inclusive con los ojos cerrados lo veía, la sangre derramándose por el piso, los retazos de piel y tela que volaban por los aires ante los impactos y los lloriqueos silenciados por un estruendo. Hoy la humanidad ha perdido su bondad para mi.

27 de agosto del año 1898 de nuestro señor. Bitácora personal de Ichinose Haru.

No he dormido, me recluí en mi habitación de hotel junto a Nio, escucho los tumultos, la gente gritando, los disparos a la distancia, por la ventana veo personas con pancartas marchando, Nio me comenta que dicen cosas como "Libertad para Hawai", "Hawai soberano" y "Se acaba la Falsa Liberta", será fácil la liberación de estas islas toda la población esta de acuerdo con independizarse de América.

Veo llamas en los muelles, deben ser Pelé y sus hijos, puede que incluso Haruki, son las siete de la mañana, desde la masacre en aquella mansión la muerte no ha parado, y yo con el recuerdo de aquel terrible hecho sigo temblando, tengo mucho sueño pero no quiero dormir si lo hago mi mente me llevará de nuevo ahí ante la tragedia, el dolor y violencia. Sumireko también está en su habitación igual que las otras supongo, mi alma ya no puede más, quiero volver a casa ya no quiero seguir, solo deseo llorar.

Mi corazón se rompe y solo puedo permanecer en los brazos de mi rubia Valquiria, Nio es fuerte, al igual que yo creció en un palacio sin conocer la guerra y sus efectos sobre la gente pero ella no teme y no se desmorona con la tragedia, no lo entiendo, quizás en su interior tenga tanto miedo como yo pero lo guarda y consume su dolor en silencio sin entristecer a los demás.

En mi llanto cedí ante el cansancio y fui despertada cuando los preparativos para el viaje comenzaba siendo la una de la tarde, los puertos habían sido asegurados en conjunto por Hawaianos y tritones, escuché que el acorazado estaba siendo preparado para ser enviado al día siguiente y nuestro mensajero iría ahí llevando la carta de Sumireko al Emperador, es un movimiento arriesgado pero supongo que era lo más seguro para nosotras y los hombres que nos acompañan, sentía mucha hambre y entre gente entusiasmada y alegre logré encontrar un lugar que atendía con normalidad y con prisa degusté un plato de ostiones con Nio que ya no se me iba a despegar en lo que quedaba del día.

Subimos al barco y mientras iba callada por la cubierta vi al alemán que llevaríamos era alto de cabello rubio y ojos azules de facciones agradables, hombros anchos y elegante vestimenta, se notaba nervioso mientras hablaba con el capitán, el señor Miyamoto asentía ante las palabras de aquel caballero lo que daba claro indicio de que coincida con lo que fuera que discutieran, bajamos a mi camarote y no supe más de lo que sucedía arriba, me cubrí con las sábanas y deje que mi mente asustada me llevara nuevamente al mundo onírico.

Tarde en la noche desperté cansada pero incapaz de seguir dormida, a mi lado seguía Nio dormida, no puedo saber si ha estado todo el tiempo conmigo lo más probable es que no, ella es humana y tiene necesidades que le impiden permanecer siempre a lado de alguien pero si se alejo es seguro que no fue por mucho tiempo. Ahora despierta y con solo la luz de la luna que se filtra por la ventana redonda sobre mi pequeño escritorio estoy escribiendo, es la tercera vez que recurro a mi bitácora para liberar mis penas, he olvidado procurar más tinta para mi pluma, ya no podré escribir por mucho más este día, como anotaciones finales para estos sucesos solo mencionaré un par de asuntos relevantes.

Antes de partir un navío japonés llego a puerto trayendo consigo una armadura hecha con piel del Kappa que Haruki liquidó, Sumireko se nota ansiosa y preocupada, Chitaru ha entrado en una etapa de duelo al parecer ella junto con Haruki participaron en la toma de los muelles.

Acabo de ver algo por la ventana, una fina capa sobre el agua de un color oscuro a la distancia, no es posible, es la criatura, porque no hay alarmas, las naves tritones deben poder verla también, debo averi...

Muy bien, es hora de lanzar sus comentarios, consejos, alabanzas e improperios jajaja, gracias por leer, saludos y abrazos desde Ecuador.

¡Larga vida al Yuri!

P.D: Mi habilidad para escribir humor es muy baja por lo cual esta historia carecerá de este recurso así que no esperen reírse mucho. Jajaja