Mi persona favorita.

Disclaimer: Love Live! Pertenece a su creadora Sakurako Kimino y a ASCII media works junto con Sunrise.

NdelA: ¿Cómo empezó la historia de nuestras protagonistas? Sí, todo se remonta a aquellos años de juventud, en la preparatoria, en donde el amor se vive tan intenso, que sientes que podrías morir sin ella en cualquier momento.

PD. Te amo mi cosita hermosa. Ya quiero que vuelvas. Hoy ha sido un día demasiado largo.


La graduación escolar es por lo general un día con sabor agridulce para la mayoría. Es la culminación de un esfuerzo que has estado haciendo durante tres años, es el final de una etapa de altibajos, pero sobretodo, marca un nuevo inicio, o muchos nuevos inicios, dependiendo del cristal con que se mire.

You había estado anhelando que llegara este día por muchas razones, pero la principal, es porque estaba por fin dispuesta a confesar sus sentimientos a Riko.

Para que ella pudiera llegar a este punto, tuvo que pasar por muchos sinsabores. Desde el principio, cuando Riko se transfirió a Uchiura, tuvo un shock emocional al sentir que perdía a su mejor amiga a manos de la "chica nueva". Sentía celos que no lograba justificar porque realmente Chika era su mejor amiga, sí, pero no albergaba otro tipo de sentimiento romántico hacia ella.

Después de algunos ataques de celos, que con algo de trabajo, logró controlar, se dió cuenta que la relación que Chika y Riko tenían no era más que amistosa, y fue por fin que pudo hacer las paces con su nueva amiga.

Sin embargo, los celos seguían ahí y You no entendía la raíz de estos. Le tomó mucho más tiempo darse cuenta que estaba buscado en el lugar equivocado. No estaba celosa de Riko, estaba celosa precisamente de lo cercana que Chika era con Riko porque ella anhelaba poder serlo de la misma manera, pero sus sentimientos hacia la pianista distaban de solo ser amistosos.

Con todo y lo despistada que Chika era como amiga, en un golpe de suerte, se dió cuenta sobre la tensión que existía entre sus mejores amigas y fue sólo gracias a su intervención, cuando la encaró de frente y sin rodeos, que You pudo definir por fin lo que sentía hacia Riko.

Claro que las cosas no fueron tan simples una vez que se dió cuenta lo que tenía que hacer. Riko era la reina de las señales mixtas y You sentía que se volvía loca tratando de interpretarlas.

Habían días en que estaba más que segura que Riko le correspondía, pero habían muchos otros en los que dudaba hasta de su amistad.

Fue peor cuando Riko tuvo un acercamiento extraño con Yoshiko. Al grado en el que You estaba convencida que habían empezado a salir, pero al final resultó que las que estaban saliendo, sorpresivamente, eran las madres de ambas, lo cual las convirtió en una rara especie de hermanas.

A veces el destino tenía una forma curiosa de hacer las cosas y poco a poco You se dió cuenta que la razón por la que Riko se comportaba extraña con ella era básicamente por miedo.

Sin embargo, el miedo no hacía más que robarles tiempo valioso y su último año de preparatoria había pasado en un parpadeo sin que ninguna de las dos pudiera ser honesta con la otra.

Pero en ese día, en esa última oportunidad que les daba la vida, You estaba dispuesta a arriesgarlo todo por obtener el amor. O esa había sido su determinación por la mañana, antes de que los nervios fueran ganando terreno hasta hacerla arrepentirse minutos antes de hacerlo.

—¿Ya hablaste con Riko-chan? —preguntó Chika, al ver lo pálida que estaba su amiga.

—Aún no —se limitó a responder You, mientras tronaba sus dedos.

—¿Vas a seguir dejando que pase el tiempo? —se cruzó de brazos, denotando su molestia.

—Claro que no… Sólo estoy esperando el momento indicado —se defendió You, escondiendo sus manos sudorosas.

—¡No hay otro momento indicado que no sea ahora You-chan! —Chika se jaló su trencita—. Llevas siglos posponiendo esto y si tengo que escucharte un día más con tus lamentaciones, voy a enloquecer.

—Pero es que ahora hay mucha gente Chika-chan, las cosas podrían salir muy mal, ¿qué tal que su mamá se da cuenta?

—¿Y qué si su mamá se da cuenta? ¡Ella prácticamente está rogando que Riko-chan salga con alguien! ¿No recuerdas lo que pasó cuando pensó que era novia de Riko-chan?

You reviró los ojos. —No me lo recuerdes por favor —suspiró—. Fue horrible.

—¡Horrible! —Chika tembló al recordarlo—. Entonces… Ella no será un obstáculo —aseguró.

—Sí pero ¿Y si Riko-chan no quiere? No quiero perder su amistad —se rascó la cabeza—. Eso es más importante que un tonto enamoramiento.

Chika llevó su mano a su puente nasal.

—No sé qué cosa está dañada con ustedes dos pero en serio… ¡Tienes que hacer algo ya You-chan! El tiempo se acaba y ustedes tienen que hacer algo con esas ganas contenidas que francamente me vuelven loca —espetó Chika—. En fin… Lo siento You-chan, esto me va a doler más a mi que a ti.

Chika tomó la mano de You y la arrastró hasta donde estaba Riko. Se disculpó, pues Riko platicaba amenamente con su familia y prácticamente la sacó arrastrando de ahí junto con You y las llevó a un área menos concurrida de la escuela.

—¿Qué está pasando Chika-chan? —preguntó Riko, extrañada por el comportamiento de su amiga.

—Lo que sucede es que ustedes dos me estan volviendo loca y tienen que hablarlo ya —explicó Chika, soltando las manos de ambas—. Es su último día en la preparatoria y honestamente no quiero que sigan perdiendo el tiempo.

Riko estaba por replicar pero Chika la interrumpió.

—Y no sólo te estoy hablando a ti, Watanabe You —se dirigió a Riko—. Los miedos que ambas tienen, tienen que decirlos, porque de otra manera, nunca podrán alcanzar la felicidad, aunque la tengan en frente.

Chika tomó la mano de Riko y la mano de You, y después las unió.

—Es tiempo de que se digan lo que sienten por la otra, créanme cuando les digo que el amor está ahí para ustedes, tan sólo tienen que ser valientes para alcanzarlo.

Estaban tan nerviosas, que ni cuenta se dieron cuando Chika las soltó y se fue, creando así, el momento perfecto que You tanto estuvo esperando.

—Que… qué cosas dice Chika-chan… ¿verdad? —bromeó Riko, sintiendo como la sangre comenzaba a subir a su cabeza tiñendo su rostro de un color escarlata que sólo rivalizaba contra el mismo sonrojo de You.

En ese momento, You tomó la determinación, no quería correr más, quería saber, si algo pasaría entre ellas sería ahí, en ese día y en ese lugar.

You dió un apretón a la mano de Riko, y la acercó a su cuerpo, acunandola en su pecho.

—Ella tiene razón Riko-chan, yo tengo algo que decirte y necesito que me escuches —inhaló profundo, tomando el coraje necesario para vencer sus miedos. Su corazón latía tan rápido contra su pecho, que por un segundo dejó de escuchar todo el ruido externo y fue consciente de lo ansiosa que estaba, era ahora o nunca, no daría marcha atrás—. Desde que te conocí, hace dos años, mi vida cambió. Aunque al principio nuestra relación fue un tanto… Complicada, mis sentimientos por ti han estado presentes desde entonces. Pasé mucho tiempo sin saber definir lo que sentía por ti, pero por fin estoy segura.

—¿Qué es lo que sientes por mí? —preguntó Riko en un hilo de voz, aferrándose con fuerza a la mano de You.

You tragó duro. El momento había llegado.

—Te quiero… Como más que una amiga, te quiero como… Como la Luna quiere al Sol o como el mar ama a la tierra.

La cara de Riko era un verdadero poema, y You estaba segura que lo estaba arruinando todo.

—Lo que quiero decir —tartamudeó—, es que tu eres mi persona favorita, aquella de la que nunca me quiero separar. A la primera que quiero ver por las mañanas y a la última que quiero besar por las noches.

Las orejas de You estaban completamente rojas a causa de la vergüenza de pronunciar tales palabras. Siempre se había considerado una persona un tanto fría a la hora de decir las cosas, sin embargo, cuando se trataba de Riko, no le importaba lo cursi que sonara para sí misma, lo único que quería, era lograr llegar hasta el corazón de la chica frente a ella.

La falta de respuesta de Riko la había dejado helada. Sentía que el alma se le iba a los pies si ella no respondía nada. Necesitaba escucharla decir algo, lo que fuera estaba bien, aunque secretamente rezaba para que fuera correspondida.

Riko agachó la cabeza y soltó su mano bruscamente, haciendo que You prácticamente temblara de miedo.

—¿Desde cuando? —preguntó Riko, sin levantar el rostro.

—¿Desde cuándo qué?

—¿Desde cuando sientes todo esto? —cuestionó Riko, con un hilo de voz—. ¿Desde cuándo te sientes así? —repitió un poco más fuerte.

You se rascó la cabeza, alborotando su cabello, claramente nerviosa.

—Pues… No lo sé, yo pienso que… ¿Desde siempre?

—¡Apenas tiene un par de años que me conoces You-chan! —se quejó Riko—. Además al principio me odiabas.

—No, no te odiaba —aclaró rápidamente—. Yo solo no sabía lo que me hacías sentir, estaba confundida.

—Pensabas que te quería quitar a Chika —dijo Riko, reprochando—. Estabas celosa.

—Lo estaba, pero no de ti… —se revolvió incómoda. Esperaba nunca tener que aclarar ese penoso episodio—. Estaba celosa porque Chika se había vuelto tu amiga.

—Exactamente mi punto.

—No, no entiendes —suspiró—. Yo estaba celosa porque yo quería ser más cercana a ti, mucho más. Ya sabes… De una manera cercana no amistosa.

—Oh… —Riko sopesó las palabras de You—. ¡Oh! Ya entiendo…

—Si bueno… —You se revolvía en su lugar a causa de los nervios. Se escuchaba mucho más patético para sus oídos cuando lo decía en voz alta, en verdad su confesión no había salido ni cerca de lo que había planeado.

Riko tomó su mano nuevamente y esta vez depositó un beso sobre ella.

—Yo también —exclamó Riko, con una enorme sonrisa que iluminó su rostro.

—¿Tú también qué?

—Ahora entiendo lo que decía Chika de la densidad —dijo Riko entre risas, acercándose a You—. Tú también eres mi persona favorita You-chan, me has gustado desde siempre —fue su turno de avergonzarse—. Pero siempre pensé que sentías una especie de odio hacia mí por haberte alejado de Chika.

—¡No es así! Bueno… Un poco al principio —admitió—. Pero después ya no.

—Eso ya lo sé —Riko se acercó un poco más al cuerpo de You y rodeó su cuello con sus brazos—. Te quiero You-chan, de una manera muy muy romántica y nada inocente.

Al escuchar eso, You sintió que su corazón dió un vuelco. ¿Podría ser cierto lo que Riko estaba diciendo?

Al ver la vacilación en los ojos de You, Riko decidió tomar las riendas de la situación. Ella tampoco iba a esperar más tiempo para serle fiel a los sentimientos que estuvo guardando por tanto tiempo.

Lentamente se acercó hasta quedar a un palmo de distancia de los labios de You. Podía sentir su respiración sobre su rostro, su piel estaba totalmente erizada, su vista agudizada y sus oídos captaban cada sonido que había a su alrededor. Todo su cuerpo le gritaba que la besara, pero al final, fue You la que terminó robando los últimos centímetros, hasta hacer contacto con sus labios.

El toque fue electrizante. El inicio fue un poco torpe pero ninguna de las dos se conformó con tener un primer beso mediocre. Ambas querían más de la otra.

Tuvieron que detenerse cuando recordaron que no estaban en un lugar privado. Se encontraban en los jardines de la escuela y seguramente acababan de dar un espectáculo a la mitad del cuerpo estudiantil.

Al separarse, lo primero que vieron, fue a las madres de Riko con un rostro no muy amigable.

—Puedo explicarlo —dijeron ambas chicas, en una sola voz.

—Oh apuesto que ustedes pueden…