Declaimer: lamentablemente Soul Eater no me pertenece, sus personajes son propiedad del gran Atsushi Ohkubo (alabado sea).
Capítulo 12: Espacios en blanco
_ ¿Ocultándome qué ?-Dijo Maka, despacio y con el ceño fruncido. Soul se levantó bruscamente y se puso frente al profesor, todos a su alrededor se sobresaltaron más el técnico permaneció tranquilo, mirando al albino.
_ Stein.- Dijo en advertencia. Albarn por primera vez sintió la amenaza en su voz.
_ Piensa un poco, sus ataques solo suceden cuando nos referimos a recuerdos específicos. - Comenzó mirando a su alumno.- Al menos eso es lo que sabemos hasta ahora. Podemos decirle sobre Medusa; como Patty hizo con Marie.- Los brazos del chico se relajaron. Dudaba. Miró a Maka sopesando las palabras de Stein y al final asintió. A la chica se le secó la boca, la preocupación desbordaba de los ojos del Eater. El profesor la miró.
_ Sé cómo esto va a sonar, pero también recuerda que, como dijiste, tenías la voz de Soul en tu cabeza incluso antes de conocerlo. Eso ya es muy extraño.- Maka lo miró con recelo, pero asintió.- La bruja Medusa fue una de las mayores enemigas del Shibusen, hace meses logró infiltrarse en una fiesta de la escuela y asesinó a su director.- Maka abrió la boca y luego la cerró, eso era ridículo, ella asistía al Shibusen desde niña y Medusa…- Tomó de rehenes a muchos alumnos y puso un hechizo en ellos; les hizo olvidar su pasado y creer que ella era su aliada, cuando es exactamente lo contrario.
Albarn se quedó en silencio mirando al hombre que había hablado. La idea que acababa de plantear era tan disparatada que estuvo a punto de reír. Ella misma tenía recuerdos de Medusa en su niñez… Aunque según el cuento de los rebeldes su cerebro estaba lavado ¿Verdad…?
La sola contemplación sobre ese hecho la hizo reír. Fuerte.
No fue hasta que sus ojos se encontraron con los de Soul Eater que dejó de hacerlo. Lo odiaba. O más bien, odiaba no poder odiarlo para salir de ahí lo más rápido posible.
_ ¿Realmente esa historia es la mejor que tienen?-Dijo luego de unos momentos, prestando atención al hombre nuevamente.
_ No es un juego Maka.-Dijo Soul, serio. Era absurdo. ¿Realmente ellos esperaban que les creyera?
Patty se abrió paso hacia un costado y tomó a la chica rubia de la mano para conducirlas a ambos frente a Albarn. Viéndolas juntas no pudo evitar pensar que…
_¿Somos muy parecidas, verdad?- Asintió lentamente, mirando a su arma.- Se llama Elizabeth Thompson, es mi hermana mayor.
Patty no tenía hermanas. Ni hermanos. Ni ninguna otra clase de familia. Habían vivido en la escuela desde pequeñas, se habían criado juntas.
Ante su silencio, la rubia se adelantó y puso las manos en sus hombros, mirándola fijamente.
_ Si no les crees a ellos, créeme a mi. Yo recordé hace un tiempo, fue difícil y caótico, pero es la realidad. Medusa no es más que una bruja ansiosa de poder y nosotros somos sus títeres. -Susurró.- Tenes que creerme, porque con o sin hechizo eres mi mejor amiga, Maka.- Y sus ojos empezaron a aguarse.
Patricia nunca podría lastimarla, lo sabía porque conocía su onda de alma a la perfección. Miró al resto de las personas en esa gran habitación; todos la observaban expectantes, más ninguna daba señales de querer dañarla. Conteniendo el aliento, notó que sus ondas de alma eran más cálidas que las de sus compañeros en el Shibusen. Maldita sea.
_No puede ser cierto, Patty.- Susurró deseando estar a solas con ella. Pudo distinguir el miedo en su voz, porque creerle significaba que toda su vida, todo lo que conocía, era una mentira.
Ella era una mentira.
Por Dios, ¿Cómo podía ser eso cierto?
_Black.- Dijo de repente con el estómago en un puño.-Él…
_ También está bajo el hechizo.- Se apresuró a decir. Maka cerró los ojos y suspiró. No sabía bien qué sucedía ni quien era quien en la historia, pero la sola idea de que Black conociera la verdad y estuviera con Medusa en el engaño la hacía querer vomitar. Cuando abrió los ojos buscó los rubí con una necesidad que la hizo estremecer.
Y en su interior supo que eso sólo podía confirmar la versión del hombre del cigarrillo, porque no había forma de que se sintiera así si él realmente era el asesino de sus padres.
_ Te conocía.- Dijo bajito. No era una pregunta. En lo más profundo ella lo sabía; esa certeza junto a la confianza que tenía en Patty era el motivo por el cual les creía. Él asintió de todas maneras, parecía contrariado, como si no quisiera seguir hablando.-No va a darme otro ataque.- Sabía que eso era lo que le preocupaba porque era la carta que había jugado el hombre del cigarrillo para calmarlo. El por qué de tanta precaución de su parte era una puerta que no pensaba abrir en ese momento.
_¿Cómo lo sabes?-El tono en su voz disipó toda duda.
_ Mi cabeza está bien.- Patty seguía junto a ella y eso le daba seguridad.- Mis sentimientos son un caos, pero mi cabeza está bien. Cuando me dan los ataques mi cabeza colapsa.- No sabía si se estaba explicando bien, pero eso era todo lo que podía decir al respecto. El chico asintió y la tensión de sus hombros disminuyó. Miró a su amiga nuevamente.
_ Quiero saber.- Ella negó, pero el Shinigami se acercó.
_ Pregunta y nosotros veremos si es seguro contestarte o no.- Suspiró.
_ ¿Mis padres están vivos?
_ Sí.-Contestó sin apartar sus ojos ámbar de los suyos. Mordió su lengua para alejar las lágrimas, la esperanza creció en su interior como una ola de calor. - Pero no voy a decirte nada más.- Asintió con resignación, luego de un suspiro.
_ ¿Todos acá son alumnos del Shibusen?
_ Y profesores.- Dijo el hombre del cigarrillo.- Soy Stein, él es Spirit.- Señaló al pelirrojo del fondo, quien le sonrío. La calidez que le transmitió con ese gesto la hizo sonreír también.
_ ¿Y tu?- Le dijo al Shinigami.
_ Era alumno, al igual que tu.
_ ¿Eras?- El asintió.
_ Medusa mató a mi padre. Cuando recuperemos el Shibusen tomaré su lugar.- Sus palabras le dieron escalofríos y la determinación con la que habló la hizo sentir un gran respeto. Aunque no sabía cómo sentirse con respecto a "recuperar" el colegio.
_ ¿Eras un alumno? Pero eres un Shinigami…- Si el quisiera podría sentarse y esperar para utilizar una Death Scythe. Kid sonrió.
_ Quiero crear mis propias Death Scythe, por eso comencé a asistir al colegio junto a mis armas demoníacas.
_ Kid…- La voz de advertencia de Soul sonaba cada vez que sentía que alguien le decía demasiado. ¿Qué tendrían de importantes las armas demoniacas de…? Miro a la hermana mayor de Patricia junto al Shinigami. Oh...
Se giró hacia Patty.
_ ¿Tu eres su arma, cierto?- La chica asintió luego de un momento y Maka se sentó en silencio.
Demasiado, era demasiado para procesar en un solo día.
_ Creo que debería irme.- Dijo lentamente a nadie en particular. Cuando levantó su vista, sus ojos encontraron automáticamente a los del albino que la miraban con el ceño fruncido.- Tal vez pueda volver mañana.- No quería que pensara que iba a traicionarlo… traicionarlos…
Necesitaba espacio.
Soul asintió e insistió para acompañarlas de vuelta a la escuela, pero ella se negó. No iba a arriesgarse a que lo atraparan. Los atraparan… demonios.
.
.
.
Volvieron en silencio lo cual agradeció, aparentemente Patty se había dado cuenta de que necesitaba unos momentos para ella. No que no la quisiera consigo, claro, pero su cabeza pedía a gritos por un respiro.
Entraron a la cafetería tiempo después, sabía que su amiga estaba pendiente de todos sus movimientos para cerciorarse que se encontrara bien.
Suspiró mientras se sentaba frente a su café, su cabeza no paraba de pensar. ¿Cómo vivir esa vida de mentira tras saber la verdad? ¿Cómo convivir con esas personas que la matarían sin dudarlo? Aplastó con fuerza la galleta que tenía en la mano izquierda.
_Se que es difícil Maka, pero tienes que tratar de despejar tu mente o ellos se darán cuenta.- Asintió, admirándola. Ella era un desastre aunque la tuviera a su lado, apoyándola, no quería imaginarse lo que habría sido para la rubia descubrir la verdad sola.
Y como si el tema de la falta de memoria no fuera suficiente, Eater entraba en el cuadro. Una vez lejos de él podía pensar con claridad y la verdad era que muchos de los sentimientos que despertaba en ella la atemorizaban un poco.
Dio un sorbo a su café con el ceño fruncido. ¿Realmente creía en lo que le habían contado? Creía en Patty, sí. Y para qué mentirse, también creía en él.
Era peligroso y odiaba sentirse así, pero lo hacía. Por eso tendría que poner a su cabeza a trabajar en lugar de sus sentimientos de ahora en adelante. Fácil pensarlo, difícil ponerlo en práctica con ese par de rubís delante.
Ugh… ya no podía confiar ni en su propia cabeza.
_ Ey chicas.- Levantó la vista hacia un sonriente Black Star que se inclinó para darle un beso. Ella le respondió tratando de ignorar el vacío en el estómago que le había causado ese roce de labios. Cuando él se sentó a su lado y comenzó a hablar con Patty, la chica miró su perfil sintiéndose culpable. ¿Podría llamarse traición el no decirle la verdad que acababa de descubrir? No tenía la respuesta o no quería saberla, porque su amiga tenía razón, contarle sin pruebas sería un gran error.
Cuando Giriko y Eruka entraron hablando entre sí, ella clavó la vista en su café con las palabras de su arma aun en la cabeza: "Se darán cuenta". Quería gritar de frustración.
_ ¿Maka, estás bien?- Black la miraba con el ceño fruncido, recordándole un poco a Soul y su semblante de preocupación.
No Maka, no vayas por ahí. No los compares.
_Si, no te preocupes.- Le dijo con una sonrisa y volvió a besarlo. Cosa que no pareció ser una buena idea, porque pudo ver un destello de realización en sus ojos. Él sabía que algo andaba mal con ella.
.
.
.
Fue una sorpresa para ella saber que Marie estaba en su misma posición; una vez que Patty se lo hizo saber no dudo en buscarla y hablar con la enfermera. Eso la ayudó mucho, no solo con sus dudas sino también con sus miedos. Si bien ella no había tenido recuerdos o pedazos de ellos, como le había sucedido a Maka, había visto y escuchado cosas que la habían hecho dudar. Además estaba esa sensación en el estómago que la asaltaba cada vez que Giriko estaba cerca.
_ No se como explicarlo.- Le había dicho la enfermera.-Pero es como si todo mi cuerpo me alertara sobre él, como si físicamente no lo quisiera cerca.
_ ¿Cómo haces para ocultar todo esto? ¿Para actuar como si nada pasara? - La mujer se encogió de hombros.
_No es fácil, pero me sigo diciendo que si Patty pudo hacerlo sola durante este tiempo, ¿Por qué no yo? Además no es como si tuviéramos otra opción. No podemos irnos sin más y dejar al resto viviendo esta mentira. - Maka asintió.- Se lo debo a Hero.
Marie le explicó lo sucedido con él, como se había sacrificado para hacerle llegar a Patty la información sobre el túnel. Podría haber escapado, pero había vuelto con su amiga, había vuelto por todos ellos. Ese era el espíritu del Shibusen, le había dicho Patricia.
Nunca dejabas atrás a los tuyos. Eran una gran familia.
Pensó en Medusa y la ira dentro de ella no hizo más que aumentar. Esa bruja hacía y deshacía a sus anchas, jugando con sus mentes sin remordimiento. La cara de Kid vino a sus pensamientos junto con el dolor en sus ojos al recordar a su padre.
Le dolía no poder recordarlo, ni a él ni a los demás en la guardia. Demonios incluso Black había sido parte de su vida anterior y esa mujer se lo había quitado todo.
Suspiró.
¿Qué había sido Black Star para ella antes? ¿Qué había sido Soul? ¿Qué habían sido Marie, Kid y Patty?
¿Quién había sido ella?
.
.
.
Cuando Maka entró en el Hall del colegio y vio a la bruja aproximarse supo que había tenido demasiada suerte evitándola todos esos días, por lo que respiró profundo y trató de controlar sus emociones, tal y como Patty le había enseñado.
_ Veo que ya estas recuperada, Maka.-La sonrisa en su rostro la hizo querer golpear algo, pero en su lugar le devolvió el gesto.
_ Lo estoy, Patty y Black fueron de ayuda.
_Me alegro de escucharlo.- La mujer puso una mano en su mejilla y habló como una madre a su hija:
_¿Sabes que puedes hablar conmigo sobre cualquier cosa, verdad?- ¿Cómo me dejé engañar tanto tiempo? Asintió.
_ Lo se, Medusa Sama, usted siempre está para nosotros.- Quería vomitar en su propia boca.-Aprovecho para disculparme una vez más por salir sin su consentimiento, Patty me advirtió que no debíamos hacerlo, pero estaba tan asustada por Black Star.
Rogaba sonar lo suficientemente convincente para alejar a su amiga de cualquier tipo de problema. Medusa le sonrió amablemente.
_ Debiste hacerle caso, Maka.- "Debiste hacerle caso, Maka. Debiste correr." Las náuseas la golpearon como un puñetazo mientras el eco de las palabras de la bruja se repetían una y otra vez en su cabeza.
Era su misma voz, pero con un tono amenazante, en otro momento, en otra vida.
No, no en otra vida…
_ Pudo haber sido peligroso. Lo bueno es que estás a salvo.- La chica estaba congelada, peleando entre la Medusa de su cabeza y la que tenía delante.
_ Claro Medusa Sama.- Se las arregló para decir con una sonrisa. Las manos en puños, temblando, escondidas de la vista de la bruja.
_ Te veo mas tarde, tengo algunos asuntos que arreglar con Giriko.- Acaricio su rostro antes de darse la vuelta. Maka la vio alejarse con el cuerpo entumecido y la respiración entrecortada. Del otro lado del Hall Marie la miró con el ceño fruncido y ella le sonrió para tranquilizarla.
Pero no pudo concentrarse en otra cosa en todo el día. Esa frase estaba estancada en sus oídos, erizandole la piel.
No fue hasta la noche que cayó en un sueño profundo, que las palabras de Medusa cobraron sentido. No habían imágenes, solo negro, pero la voz de Black se oía clara:
_ Maka, corre…
_ ¡No!- Su propia voz sonaba angustiada.- Tengo que sacarte de acá.
_ Escóndete, no dejes que te encuentre.- El miedo la tenía paralizada, cosas malas habían pasado y otras peores pasarían si no sacaba a Black de ahí.- Encuentra a los demás… encuentra...
_ Tenemos que… ¿Black? ¡Black! - Estaba llorando, sentía las lágrimas correr junto al terror.
_ Debiste hacerle caso, Maka. Debiste correr.
Maka despertó de un salto con lágrimas en los ojos. Las emociones y la intensidad de ese recuerdo la dejaron temblando. De repente todo era demasiado. Medusa, el Shibusen, las mentiras y las actuaciones. Todo.
Sin importarle que el reloj marcara las dos de la mañana, la chica salió de la cama usando solo sus shorts y remera de sudadera ni zapatos. Encontró el camino hacia el exterior por el túnel secreto sin medir el peligro. Una vez fuera, respiró profundo, como si hubiera contenido el aliento desde que despertó de su sueño. Una vez, dos, tres veces. El aire no parecía ser suficiente.
Se limpió la sangre que cayó de su nariz y comenzó su camino hacia la guardia, pero una voz la tuvo.
_¿Maka?- Soul se levantó del tronco de árbol en el que estaba sentado, nada más que preocupación en sus ojos. - Tu nariz…
La chica no le dio tiempo a continuar, corrió hacia él y lo abrazó; la fuerza del impacto hizo que el chico diera varios pasos hacia atrás. Se quedaron así por unos momentos, escuchando la respiración del otro.
_ Recordé algo.- Susurró a su oído temiendo hablar más fuerte a pesar que solo eran ellos y la noche. Sintió que todo el cuerpo del chico se tensaba a su alrededor. - No había imágenes, solo voces. La mía y la de Black.
El chico suspiró fuerte ante la mención de su novio y la abrazó más fuerte, sin querer dejarla ir. Mejilla contra mejilla.
_ ¿Qué decía?- Preguntó en un susurro al igual que ella.
_ Quería que corriera.- Sintió sus ojos aguarse porque también recordaba la angustia y el miedo.- Quería que lo dejara atrás. No podía dejarlo atrás.
_ Siento que todo sea así.- Por primera vez desde que la verdad le fue revelada, Maka no tuvo un ápice de duda y si no fuera porque tendría que dejar de abrazarlo, iría hasta el dormitorio de Medusa para aplastarla mientras dormía.
_ No es tu culpa, fue ella.- Lo último lo escupió con odio, porque eso era todo lo que podía sentir por la bruja.
_ No hagas una locura.- Pidió él con calma.- No hasta saber cómo devolverles sus recuerdos.
Maka suspiró y asintió sin moverse; el silencio los envolvió por unos momentos.
_¿Qué cosas voy a recordar, Soul?- Era la primera vez que lo llamaba por su nombre; él cerró los ojos al escucharla. Albarn aspiró el perfume del peliblanco y deslizó sus dedos por la espalda del chico, con lentitud, hasta llegar a su cintura.
_ Maka.- Dijo él en advertencia, aunque no supo si por los recuerdos o por el camino de sus manos. Pero cerca no era suficiente. El aire estaba caliente a su alrededor.
_¿Qué haces acá?- Preguntó la chica ya que no era la primera vez que lo encontraba en los alrededores.
_ Cuando no puedo dormir, salgo a caminar al bosque y siempre termino en el mismo lugar.
_Es peligroso.- No quería que lo capturaran, no quería que lo hicieran olvidarla. Ya era suficiente con que ella no pudiera recordarlo.
Por primera vez desde que lo había encontrado, Maka se separó del peliblanco, tomó el rostro del chico entre sus manos y lo miró a los ojos. Se habían oscurecido, pero la veían con adoración.
_ ¿Eras mi arma, cierto?- Era más una afirmación que una pregunta, ya que sentía hacia él una conexión más grande que con la propia Patty. Y claro, luego estaba su onda de alma, que la chica pensó que sería su cosa favorita de ese momento en adelante.
_ Lo soy.- Contestó con seguridad y ella no pudo más que sonreír antes de volver a abrazarlo.
El amoorrrr~ Esta última escena está en mi top 3 junto con Black en la guardia y Patty contando la verdad a todos.
Tenía el capítulo preparado hace dos semanas, pero seguía leyéndolo una y otra vez sin que pudiera gustarme completamente. Hasta que hoy encontre el problema, una escena que, por mas que me gustase, no encajaba. Así que tuve que hacer tripa corazón y sacarla jajaja
La cabeza de Maka es un caos y tener a Soul con sus ojos de cachorrito y a Black como su novio no la están ayudando mucho, pobrecita. Eater tampoco las tiene fácil, claro, pero al menos el sabe quien es…
Espero que les siga gustando la historia y que no esté perdiendo la fuerza que tenía en un principio, eso me tiene un poco preocupada.
¿Qué parte les gustó más de la historia y del capítulo? Espero sus reviews con ansias.
Besos y abrazos,
Saeko Evans
