Declaimer: lamentablemente Soul Eater no me pertenece, sus personajes son propiedad del gran Atsushi Ohkubo (alabado sea).

Capítulo 15: Libro de Eibon

_ ¿Qué haces aquí?- La voz de Black sonó rasposa, pero Eruka lo pasó por alto. Mas Kim estrechó sus ojos en él, mientras el chico estrella sentía centímetro a centímetro cómo el sudor frío comenzaba a caer por su espalda.

_ Bueno, como estamos en tiempos difíciles, Medusa creyó que tenerla en el equipo sería de mucha ayuda.- Ella era todo sonrisas, coqueta y amistosa como si no supiera que la pelirrosa era su enemiga. Una rebelde.

_ ¿Medusa la conoce?- Preguntó sin sacar los ojos de la joven. La mayor asintió.

_Oh claro, por eso es que ella misma le pidió que viniera.- Asintió mientras las náuseas subían hasta su garganta. Black se mordió su lengua hasta que sintió el gusto a oxido de su propia sangre.

"Realmente espero que no lo hagas. Porque cuando el Black que conozco regrese, no podrá seguir adelante sabiendo que lo hizo."

Demonios, joder.

Tenía que estar mal. Tal vez ellos habían engañado a Medusa, Kim también era una bruja…

"Estabas muriendo en mis brazos, estabas muriendo y querías que te dejara atrás porque sabías que iban a capturarnos. ¡Que la bruja iba a capturarnos!"

La voz desesperada de Maka le hizo doler la cabeza. Recordó la mirada de Medusa al decirle sobre su novia y Patty; la horrible sensación de malestar que se había instalado en su estómago al haber ido con la directora.

La respuesta le llegó como un balde de agua helada. Medusa no había salido disparada para ayudar a la Albarn, lo había hecho para evitar su escape, para poner sus manos en ella lo antes posible y volver a controlarla.

"Él está confiando en nosotras, tenemos que hacer lo mismo."

Su cuerpo no aguantó la marea de recuerdos recientes. Cuando la realización de lo que había ocurrido golpeó su mente, las náuseas ganaron y su cuerpo cedió. Corrió hasta el tacho de basura junto al escritorio victoriano y vació su estómago casi por completo.

_ ¿Estás bien?- La voz de Eruka sonó detrás suyo y puso la mano en su espalda. No quería que lo tocara. Él asintió, limpiando su boca y recuperando la compostura. Se enderezó, se apoyó en el escritorio mientras sentía como la garganta le quemaba. - Son los nervios, ¿Verdad? No te preocupes, Medusa Sama va a ayudar a las chicas. Hiciste bien en contarnos.- Los ojos de Kim se abrieron y lo miraron salvajes. De no ser porque la segunda al mando estaba de espaldas, la habría visto.

Había traicionado a sus amigas, justo cuando ellas más lo necesitaban. Solo le habían pedido un maldito día. Él solo tenía que esperar un maldito día.

_ Lo sé.- Su voz de grava. La pelirrosa apretó la mandíbula un momento, estaba seguro que de no ser por Eruka, lo habría golpeado. Demonios, hasta él quería golpearse.

_ ¡Eruka! Medusa nos necesita. Hay problemas.- Giriko sonaba nervioso del otro lado de la puerta.

"Maka…" Pensó con miedo, irguiéndose. Kim debió haber tenido la misma idea, porque sus ojos dispararon en dirección al ninja; temor y furia desbordaban de ellos. La bruja salió apresurada, dejándolos solos. La tensión podía sentirse en el aire, pero Black trató de recomponerse rápido para intentar reparar algo del daño que había causado.

_ Deprisa, hay que…- Comenzó yendo hasta la puerta, pero Kim lo detuvo, apuntando su mano hacia él.

_Si te mueves un centímetro lo vas a lamentar.- Star patinó hasta detenerse.- Las delataste. Traicionaste a tu propia gente.- Aunque se notaba que estaba furiosa, la incredulidad le ganaba a aquel otro sentimiento. Como si después de todo, nunca hubiera esperado su accionar.- Entiendo que nos odiaras a nosotros, pero ellas son tus compañeras, tus amigas…

El fantasma de las náuseas se hizo presente nuevamente, recordándole que su cuerpo pensaba igual que la joven enfrente suyo. No podía discutir a eso, por más justificaciones que intentara formar en su cabeza.

Las había traicionado, punto.

_ Lo sé.- Dijo con la voz ronca, tanto por el esfuerzo como por la culpa.- Por eso tenemos que movernos rápido. Si Medusa pidió refuerzos tiene que ser porque no pudieron encontrarlas.- Kim bajó la mano unos centímetros.

_ ¿Cómo lo sabes?

_ No se arriesgarían a acaparar muchas miradas. Si hubiera dado con ellas ya las habría puesto bajo algún hechizo o algo.- Él mismo se sorprendía de lo rápido que su cabeza respondía. Tal vez tuviera que ver con la adrenalina, la culpabilidad o tan solo una parte de él siempre había sabido la verdad.

Lo cual sonaba aún más terrible.

Kim negó.

_ Tu solo quieres entregarme también.- Susurró. La pelirrosa estaba hecha una furia, pero por más que quisiera ayudar a Maka y Patty, si ellas ya habían sido descubiertas era por demás importante que ella no atrajera las sospechas de Medusa. No podían quedarse sin gente dentro del Shibusen. Si lograban descubrirla Marie se quedaría sola en la boca del lobo… un momento…

¡Marie!

Black vio como algo en Kim se sacudió. Y no sabía si eso era bueno o no.

_ ¿Qué sucede? Qué estás…?- Pero la Diehl ya había recitado el hechizo. No había sido mucho, pero lo suficiente como para noquearlo y llegar hasta la profesora antes que él pudiera seguirla.

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¡Maldición, demonios, mierda!

Los insultos seguían saliendo de la boca de Maka mientras trataba de llegar, junto a Patty, a la boca del bosque. Desde el momento en el que Marie había corrido hacia ambas, todo ella había querido creer que Black no era capaz de hacer lo que la sensei creía que haría. Pero había estado en lo cierto.

_¿Crees que pueden seguirnos?- Patty medio gritó, medio exhaló hacia ella. No recordaba haber corrido tan rápido ni en sus entrenamientos más exhaustivos.

_ Puede.- Dios, el aire no entraba lo suficientemente rápido a sus pulmones.- Pero tenemos que llegar al bosque. Azusa nos verá desde ahí.

_ Si hubiera visto a Black Star siguiéndome en primer lugar esto no estaría pasando.- Soltó enojada.

_ Estaba en misión junto a Harvard, no podemos culparla por cosas que se escapan a su control. Tu saliste confiada, al igual que Soul, al igual que yo.- Y era cierto. El repentino sentimiento de triunfo los había hecho descuidarse, tal y como le había sucedido a Medusa.

_ ¡Agh!- Gritó la rubia, frustrada.

Eso bien podría resumir la situación.

_¡Maka!- La voz de Soul la hizo patinar. El chico salió de entre los edificios a unos metros delante de ellas haciendo que su cuerpo se sacudiera. Ceño fruncido, semblante preocupado. Corría con velocidad al igual que ambas, el sudor caía por su frente y mojaba su cabello.

La abrazó con fuerza al llegar a su lado, transmitiéndole calor y seguridad, luego se separó y tomó la mano de Patty sin soltar a la Albarn completamente.

_ ¿Están bien?- Estaba agitado, como si hubiera corrido un largo trecho. Detrás de él, Spirit y Kid.

_Si, Marie nos advirtió que Black iba a la death room y salimos por si acaso.-Ella también luchaba para recobrar el aliento.- Casi nos atrapan cerca del colegio, pero Patty los perdió.

_ Azusa está vigilando y yo no siento almas alrededor.- Dijo Kid.- Igual no debemos confiarnos.

_ ¿Tu también puedes…?

_¿Sentir ondas de alma? Si, aunque no tan bien como tu.- Le sonrió.

Más calmos, pero sin perder la velocidad, avanzaron hasta la guardia.

_No puedo creer que Black Star las delatara.- Dijo Spirit con tristeza. Maka lo miró de igual forma. No lo culpaba en absoluto, su cabeza debía ser un caos, pero el sentimiento de pena no podía evitarse.

_ Él no es nuestro Black, al menos no ahora.- Los puños de Soul estaban fuertemente apretados y sus ojos destilaban enojo, más su voz estaba más cerca del dolor que del odio.- Tenemos que concentrarnos en Marie ahora. Si las delató a ustedes también puede hacerlo con Kim, así que nuestro único aliado dentro es ella.

_ Tenemos que ayudarla entonces.- Dijo la pelicenizo deteniéndose. Soul tomó su mano. Era increíble como podía afectarla con una acción tan pequeña.

_ Ella es una bruja, tiene hechizos para cubrir sus huellas, va a volver a nosotros, no te preocupes. Ustedes, por otro lado, no tenían respaldo.

_ ¿Cómo supieron que necesitábamos ayuda?- Quiso saber Patty. Su técnico respondió.

_ Luego de que se fueran Azusa estuvo alerta, registrando todo cuanto pudiera. En cuanto las vio escapar nos advirtió y Kid estuvo siguiendo sus ondas de alma.- Maka rió.

_ Ahora entiendo por qué Medusa quiere sus cabezas chicos.- Miró a Eater, Kid y Spirit con alivio y diversión a la vez. Junto a ellos se sentía en casa, por eso iba a luchar para protegerlos con todo lo que tenía.

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_ ¿Qué demonios le pasa?- La voz de Giriko lo despertó, seguido de un empujón en el lado izquierdo de su cuerpo con lo que le pareció un pie. Somnoliento, estuvo a punto de abrir los ojos, pero se detuvo casi por instinto.

"Regla número uno del asesino: ocultate en las sombras, mantén la calma" (* )

No supo dónde ni cómo esa voz había llegado a su cabeza, pero sabía que la había escuchado antes. Aquel súbito recuerdo relajó su cuerpo, dejando su mente despejada para rememorar lo sucedido la última vez que había estado despierto.

_ Kim vino a buscarme cuando él se desmayó, se estaba sintiendo mal desde temprano.- Dijo Eruka.- Creo que estaba preocupado por Maka.- Un pequeño sonido de burla fue la respuesta, antes de sentir pasos ir hacia su derecha y luego un quejido de asco proveniente de Giriko.

_ Contrólate. No es tiempo para bromas, imbécil.- Ladró Medusa haciéndolo tensarse. Nunca la había oído hablar de esa forma, pero luego recordó que la mujer no era lo que aparentaba ser.

Y seguía en el suelo, se dio cuenta, ninguno había dado indicios de querer ayudarlo.

"Ellos son el Shibusen. Kid es el Shibusen. Tu y yo lo somos también, no Medusa."

_ ¿Crees que tus hechizos están afectándolo?- Oyó decir a Giriko. El sonido de una silla siendo reclinada fue todo lo que escuchó por unos momentos.

Cada segundo que pasaba se sentía más devastado por no haberle dado la oportunidad a Maka de probar su palabra. ¿Y había pensado que los rebeldes la habían engañando? Él había caído en la trampa de aquella víbora fácilmente. La cabeza de la chica estaba más clara que la suya. Lo había estado siempre. Qué imbécil había sido.

_ Puede, pero no lo veo muy factible.- Dijo con voz queda, como si aún estuviera sumergida en sus pensamientos.

_¿Va a volver a capturarla?- El hombre parecía divertido.

_ ¿Acaso esto es un juego para ti?- La furia de Medusa se sentía en el aire, como un calor abrasivo.- Te dije que cuando logre traer a mi hermana podrás hacer lo que quieras con esa mocosa. Así que deja de fastidiar y concéntrate en atrapar al Shinigami y sacar a Eater del camino.- El puño de Black se cerró con fuerza sin que pudiera evitarlo. Al darse cuenta de su error relajó la mano y luchó duro por no dejar salir su enojo.- Trae a Marie contigo y pídele que lo revise aquí, no quiero que lo paseen por la escuela. Ya debe haber suficiente revuelo con la fuga de esas malditas.

El alivio que le sobrevino casi lo hizo reír. Saber que sus amigas habían escapado no lo limpiaba de culpas, pero maldita sea si lo alegraba. Nunca creyó que pudiera desear algo así, pero se encontró esperando que Maka llegara con Eater.

Las vueltas del puto destino.

Sintió a Medusa ponerse de pie luego de que Giriko dejara la habitación. Los pasos fueron hasta una esquina alejada de la habitación mientras reinaba el silencio. Su estómago se arremolinaba de anticipación, todos sus sentidos alertas. Un ligero susurro proveniente de la bruja inundó el cuarto, como si se tratara… de una rima o tal vez una canción… no, era un conjuro.

_ ¿Para que sacaste el libro? ¿Vas a limpiar al chico de nuevo?- Preguntó Eruka, dudosa y dejando a Black confundido.

_ Quiero verificar que ninguno de los hechizos que puse en él lo esté afectando. Si hay errores tengo que saberlo antes de traer a mi hermana.- ¿Los? ¿Limpiarlo? ¡Maldita desquiciada!

Star quería gritar, quería pelear… quería matarla.

_ Nada de lo que hice fue un error.- Dijo luego de un tiempo.

_ No tendría que haberlo.- Contestó la bruja sapo.- Seguimos las instrucciones al pie de la letra. Digo, estaba muerto y lo trajiste de vuelta hace tiempo, si hubiera algún problema ya lo tendríamos que haber notado.

_ Cállate, que está desmayado no muerto. Mantén el pico cerrado, puede despertar en cualquier momento.

_No es como si no hubiéramos dicho ya suficiente.- Oyó a la chica decir por lo bajo mientras ponía una mano en su mejilla y comprobaba su estado de inconsciencia. Sintió náuseas nuevamente. La bilis subió por su esófago y se instaló en su garganta.

La puerta de la habitación se abrió, dejando entrar a un par de pies que se apresuraron a llegar junto a él.

_ ¿Se desmayó sin más?- Marie sensei comprobó sus signos vitales al acto.- Ayúdame a ponerlo en la camilla.

_ No quise moverlo.- La voz afectada y falsamente preocupada de Medusa se sintió como chiste. Esta vez no fueron las nauseas, sino ira lo que creció en su estómago.- Se que es peligroso.

_ Esta bien, no parece ser grave, tal vez esta exhausto por lo de Maka.- Sintió como cuatro manos lo levantaban de las axilas y los pies para depositarlo en la camilla que seguro la enfermera había traído.

_ Tienes razón, cuídalo bien.- Si había un Dios, estaba teniendo piedad de él al alejarlo de la víbora, pensó mientras Marie lo sacaba de allí.

Mientras recorrían el pasillo pensó en su novia (aunque dudaba que lo siguiera siendo luego de haberla entregado a una bruja demente). El enojo de Medusa lo tranquilizaba, pero igual estaba preocupado. Sin ninguna ayuda, ella y Patty podían caer nuevamente en sus manos. Tenía que llegar a ellas y ayudarlas. Llegar a ellas y rogar por su perdón.

Al entrar en la enfermería la mujer le dio un toque rápido en el brazo, dejándolo confundido.

_ Ya puedes abrir los ojos.- Frunció el ceño y la obedeció.

_ Lo sabías.- Dijo con voz queda. Ella se alejó, para dejar su maletín en su escritorio, al final del pasillo de las camas y luego se volteó.

_Si. No quiero saber tus razones, solo ten cuidado la próxima vez.- Todo ella era distante y era extraño para una de las mujeres más amables del Shibusen.

_ ¿Por qué?- Preguntó acercándose.

_ Solo ten cuidado, Black Star.- Esta vez sonó más preocupada. Lo que no era raro ya que acababa de encontrarlo fingiendo ante la directora. Aunque… recordó verla en el pasillo...

_ Tu también…- Dijo mirándola a los ojos. Ella apretó su mandíbula.

_No sé de qué hablas.

_ No voy a delatarte.- La mirada de desconfianza no fue sorpresa.- Me equivoqué. ¿Está bien? - La ronquera de su voz estaba a un paso de volverse crónica.- Creí que las habían confundido y pensé que Medusa podía ayudarlas como con Chrona.

Marie lo miró en silencio largo rato, tanto que creyó que se había equivocado y que sería él el delatado. Vaya giro de acontecimientos.

Gracias karma, hola cerebro a la licuadora.

_ Ella no ayudó a Chrona.- Dijo al final, haciéndolo soltar el aire que estaba conteniendo.

_ Ahora lo se.- Marie dejó escapar un suspiro y se pasó la mano por el rostro. Ahora que podía ver todo con claridad, se daba cuenta del cansancio de la mujer. Ella luchaba una batalla a toda hora allí en el Shibusen. Y vaya si lo hacía bien.- Gracias por advertirles.

_ Maka no quería creerme.

_ Porque es asombrosa. Mira yo…- Su voz se quebró un poco y sus ojos se aguaron. Decir lo que había pasado en voz alta no lo hacía más real, pero si se sentía como una patada en las pelotas. Porque le quitaba el aire.

_ Yo también pensé en delatarla. Fue solo un instante, pero lo pensé.- Le habló suave, como si supiera lo que pasaba por su cabeza.

_ Pero no lo hiciste.- Y esa era la diferencia entre él y ella.

_No.- Marie se alejó y fue hasta el cuarto de suministros. Star la siguió, vio cómo abrió la puerta, se adentró y corrió uno de los estantes.- El Shibusen está lleno de pasadizos y lugares secretos de los que solo los maestros tenían conocimiento.- Le dijo. Se metió en el hueco entre el estante y la pared y… no, no era una pared, era un puerta.- Claramente yo no lo recordaba, todavía no lo hago, pero los chicos están con varios profesores y me dieron algunos datos.- Al acercarse, Black pudo ver lo que parecía una pequeña habitación con cama y baño.- Tenía que ocultarla por si la delatabas también. Ella es más útil aquí que yo.- Kim salió de allí mirándolo con desconfianza y lanzando dagas a Marie.

_ ¿Por qué no hechizarme?- Le preguntó a la pelirrosa. Eso hubiera zanjado el problema.

_ Porque sigues siendo Black. Eres su amigo y ellos, nosotros, no somos como Medusa.- La sensei respondió con calma.

_ No confío en él.- Dijo la chica, pero la mujer sonrió en dirección al ninja.

_ Yo si.- Cerró la puerta escondida y luego la del armario de suministros, por último lo encaró.- ¿Qué escuchaste? - Frunció el ceño, confundido.- Ella está furiosa, la situación la está desbordando, se que está perdiendo el cuidado y tú estabas fingiendo la inconsciencia.- Black suspiró.

_ Tenían razón, ella habló de los hechizos.

_ Al igual que nosotros.-Disparó la bruja con enojo.

_ Es algo difícil de creer, Kim.- La enfermera no dejó de mirarlo. Ella lo hacía sentirse extraño, aunque agradecía su apoyo. O tal vez era él y el apocalípsis de información que estaba teniendo en ese momento. -¿Qué más?

_ Estaba muerto.- Incluso Kim bajó la guardia con eso.- Ella me revivió con magia. Yo… estaba muerto.

_No puede ser.- Diehl negó. Marie se llevó una mano a la boca. Él asintió.- No, esa magia no puede… no.

_ Ella tiene un libro, lo sacó para asegurarse de haber hecho bien los hechizos.- Los ojos de la pelirrosa se abrieron de sobremanera.

_El libro de Eibon.-Susurró frunciendo el ceño.

_¿Quién?

_ Ninguna bruja promedio puede devolver una vida.- Explicó.- Pero hay una leyenda que dice que las primeras brujas eran capaces de cosas como la magia de la vida. Es un mito, aunque…- Sacudió la cabeza.- Según los viejos cuentos, una de las brujas, Eibon, escribió un libro con los hechizos que se suponía no debían de ser conocidos ni develados a las brujas menores y eso causó que fuera expulsada y encarcelada.

_ ¿Y crees que se podría tratar de el?- Apremió Marie.

_Es un mito, sensei. Se supone que las brujas no podemos revivir gente. ¡Es magia prohibida!

_ Pero lo hizo, mírame, soy la prueba de ello. ¿Por qué mentiría si se supone que yo estaba desmayado? ¿Y por qué querría Medusa traerme si ya estaba muerto?- Los tres se quedaron en silencio porque era verdad, Black muerto significaba un gran obstáculo menos.- Ella también mencionó a su hermana…- Dijo recordando.

_¿Su hermana?- Marie estaba alarmada. Star asintió mirándola consternado. Dios, no iba a soportar mucho más de esto, pensó el chico. Muertes, resurrecciones, lavados de cerebros. ¿Qué más ahora?

_ No es que te necesitara vivo, no eres tú a quien quiere. - Susurró uniendo las piezas en su cabeza.- Fuiste solo un experimento para probar si el hechizo funcionaba, estoy segura.- continuó haciendo que el estómago del ninja se retorciera- Marie miró a Kim.- Quiere revivir a Aracne.

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_ ¡Si Medusa trae a Aracne estamos muertos!- Gritó Kim mientras corrían por Death City como si sus vidas dependieran de ello. La adrenalina era demasiado alta como para bajar la velocidad. El peso de la información que acababa de conocer estaba a punto de explotar su cabeza.- Shinigami Sama fue el único que pudo con ella, sería imposible hacerle frente ahora.

_ Tenemos que conseguir ese libro.- Él había querido ir directamente a la Death room, pero las chicas lo habían detenido.

_Si, pero no podemos ir solos. No sé qué hechizo usó para esconderlo, tampoco que hechizo puso en nosotros y si podré hacerlo sola. Tengo que ir por Blair antes de cualquier movimiento. Puede ser que solo tengamos una oportunidad. No hay que precipitarnos.

_ Odio esperar.- Ladró.

_ Al menos algo no ha cambiado.- Black no podía terminar de creer lo que habían descubierto. Medusa era peor de lo que Maka y Soul habían descripto, jugaba con las vidas y mentes de los demás como si fueran cartas. Y luego estaba el pequeño experimento que hizo con él, un prueba y error antes de su gran jugada.

Una marioneta de prueba, no había sido más que eso. No era más que eso.

Kim se detuvo en la entrada del bosque y comenzó a mover sus manos sobre su cabeza en dirección a la profundidad del bosque.

_ ¿Qué demonios estás haciendo?-

_Ya deben haberme visto, pero por si acaso.

_ ¿Por qué no vamos y ya?- Luego pensó sus palabras.- Aún no confías en mi.

_Si te soy honesta, no lo se. Y no creo que puedas culparme. Además, es mejor no meterte en la boca del lobo por ahora. Hay muchos alumnos jóvenes a los que no les importa que tu cabeza esté lavada y quieren sacudirte un poco.- Verdaderamente no había tiempo para sentirse mal por eso. Maka y Patty ya ocupaban gran parte de su mente y corazón.

_ Como si importara ahora.- Masculló.

_¿Realmente nos odias?- Preguntó Kim después de un rato de silencio. Black pensó un poco antes de hablar.

_ Es difícil.- Comenzó.- Lo hacía porque creía que eran malas personas. Que querían lastimarnos.- Largó un suspiro extenso.- Ahora se la verdad y los únicos sentimientos que logro identificar son ira hacia Medusa y culpa por haber sido tan imbécil.- Los ojos de la chica se clavaron en él varios minutos. Luego sonrió.

_ Es un buen punto para empezar.- Black le devolvió el gesto, sintiéndose bien por primera vez en el día.

Y eso era todo, ¿Cierto? Un nuevo comienzo, o por lo menos para él. Toda la basura que Medusa había inventado para él no era más que eso, basura. Debía dejarla atrás.

Si continuaba revolviendo todas y cada una de las mentiras que le habían dicho solo empeoraría su estado mental. Y lo único importante en ese momento era conseguir el libro y la ubicación de los restos de Aracne. Necesitaba su cabeza lista para ello.

Hablar con sus amigas sería el primer paso. Y aclarar las cosas con Tsubaki Nakatsukasa sería el segundo. La imagen de la muchacha mirándolo con desconcierto y lágrimas en los ojos inundó su mente, recordándole lo cruel que había sido con ella la vez que estuvieron frente a frente.

Y como invocada por sus pensamiento, la bella chica caminó con determinación hacia ellos, o hacia él, desde lo profundo del bosque. Eater y un hombre pelirrojo detrás. Por alguna razón, reparó en lo alta que era y lo largas que se veían sus piernas mientras daba pasos en su dirección. No lloraba ni se veía triste como aquella vez; sus ojos eran fuego y tuvo la sensación de que estaba a punto de quemarlo.

Al quedar frente a él, Tsubaki lo miró por unos segundos y luego lo abofeteó con gran fuerza.


Hello, Hello, Hello (Sorry, pero estoy a full con Rupaul)

Black lo sabe, ¡al fin! Bueno, lo sabía desde el capitulo anterior, pero ahora toda duda fue despejada. Era importante que él lo supiera por la misma Medusa.

Entonces, este es parte del secreto que la bruja venía guardando desde el capitulo uno. Solo Eruka sabe del libro, porque sería peligroso que el resto de las brujas lo supiera también.

Ustedes dirán si fue un buen capitulo, espero que les guste.

Gracias por leer,

Saeko Evans

* Esta es la traducción que yo leí de una de las reglas que Tsubaki le enumera a Black en su primera aparición en el manga.