Declaimer: lamentablemente Soul Eater no me pertenece, sus personajes son propiedad del gran Atsushi Ohkubo (alabado sea).

Capítulo 16: Juntos

Al quedar frente a él, la chica lo miró por unos segundos y luego lo abofeteó con gran fuerza.

El bosque entero quedó en silencio, la mejilla de Black ardía intensamente, pero también lo hacía todo su cuerpo. Eater, recuperándose rápidamente de la sorpresa, se puso alerta para proteger a su amiga.

Claro, él era el peligroso ahora. ¿Cuándo se habían invertido los papeles?, pensó Black.

_ Viste lo que causó en Maka el hechizo de Medusa. Las migrañas, los sangrados…- La voz de Tsubaki dura y lacónica.- ¿Qué crees que hubiera sucedido con ella si esa maldita volvía a embrujarla?- Tragó duro sin apartar la mirada. Estaba avergonzado porque entre todo su torbellino de pensamientos, ese nunca había acudido a su mente. Miraba, paralizado, a la mujer que tenía delante.

_ Tú la oíste. Le dijiste que corriera, que te abandonara y se salvara, pero ella no lo hizo.- La pelinegra frunció el ceño, suspiró y negó con la cabeza, alejándose de él y resguardándose junto a Eater.- Se que no recordabas, pero...

_ No quería lastimarla.-Su voz sonó estrangulada y a pesar de que normalmente eso habría herido su orgullo, se encontró deseando que aquella chica dejara de mirarlo con tal decepción.

_ ¿Sabes que es lo que odio más de todo esto?- Dijo ella mirando el suelo con un semblante de derrota.- Cuando mi Black vuelva va a odiarse y no podré detener ese sentimiento.

Las defensas que Star había levantado para el encuentro se desvanecieron totalmente en cuanto "mi Black" salió de su boca. Las palabras se atoraron en la garganta y sus ojos no pudieron dejarla. Quiso enojarse, esa chica no tenía derecho de hablarle así, no la conocía, ni ella a él tampoco.

Pero su pecho parecía pensar lo contrario.

_ ¿Qué pasó?- Quiso saber Soul quedándose cerca de la pelinegro en forma de apoyo. Star tuvo que recordarse el motivo de su presencia en el lugar. Concéntrate Black Star, cierra tu cabeza, aleja los sentimientos. Medusa es el problema más urgente.

Se lo debes a Maka y Patty.

_ Medusa quiere traer a Aracne de vuelta.- Kim se adelantó a contestar, lo que era bueno porque el ninja seguía en trance. Spirit negó. Los ojos de los, antes, rebeldes se abrieron de sobremanera.

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En esa ocasión tuvo más tiempo para recorrer la guardia. Estaba vacía de estudiantes, solo una Death Scythe con lentes y corte asimétrico que lo miraba en cada paso que daba, cuidando de cada movimiento. Tenía el presentimiento de que si una pequeña gota de sudor cayera al piso, ella lo notaría. Y no la culpaba en absoluto.

Stein, el hombre del cigarrillo que lo había noqueado en su último encuentro, estaba sentado en una de las mesas, con su atención puesta en el suelo. Ninguno parecía querer atacarlo o vengarse por lo sucedido, pero tampoco se sentían tranquilos a su alrededor. Y otra vez, lo entendía por completo. ¿Habrían sentido Maka y Patty lo mismo al estar allí por primera vez? ¿Y dónde estaban ellas? ¿Les había resultado fácil confiar en ellos?

Estuvo a punto de preguntar que estaban esperando, cuando una de las puertas del pasillo se abrió.

Maka apareció por ella haciendo que su estómago se contrajera. Estaba igual de hermosa que siempre, con ropa distinta, probablemente de los rebeldes, y el cabello atado en una coleta. Se quedó parada en su lugar, mirándolo a los ojos, hasta que Eater se acercó y le susurró algo al oído; ella asintió sin abandonar los ojos del ninja.

Momento de la verdad.

La Albarn reprimió un sollozo y avanzó lentamente a los brazos del peliazul, quien parecía sorprendido por la acción. Sorprendido de que ella siquiera quisiera estar en la misma habitación que él. Luego de unos momentos, el chico reaccionó y la rodeó con sus brazos cerrando los ojos.

_ Lo siento.- Susurró con voz ronca en la oreja de la chica. Ella asintió sin despegar el rostro de su cuello y el muchacho pudo sentir su perfume con claridad.

Maka se quedó envuelta en el pecho de Black, absorbiendo lo que pudiera de él. En todo el tiempo que pasó en la guardia en compañía de Soul, se dio cuenta de que no estaba enojada con el ninja; realmente sabía lo duro que habría sido para él y, conociéndolo como lo hacía, la culpa que él mismo debía estar sintiendo era suficiente. No iba a empeorarlo sintiéndose ofendida cuando la única culpable allí era Medusa. No eran más que peones en su juego de ajedrez.

Le sonrió tranquilizadoramente al separarse y, pudo ver en sus ojos un claro alivio. Pero la Albarn no podía mentirse, ni a él ni a ella misma. Las cosas no iban a ser como antes; habían cambiado en el momento en el que decidió confiar en Soul, solo no se había atrevido a reconocerlo antes. Sin dejar de sonreírle caminó hasta quedarse junto a la guadaña.

Star suspiró largamente sin abandonar los ojos de Maka,sabía exactamente que le estaba diciendo, sin tener que escuchar su voz. La técnico lo había perdonado por haberla delatado, pero eso no significaba que su relación seguía intacta.

La ola de tristeza que arrasó su cuerpo lo hizo respirar hondo para calmar sus latidos. Y pese a que quería gritarle que no se alejara, la dejó ir.

_ ¿Es posible revivir con magia?- Dijo Stein luego de haberles soltado la bomba a todos en la habitación. Se había llenado de alumnos, algunos neutros, otros mirándolo como si quisieran comérselo en un estofado.

_ Sí lo es.- Se apresuró a decir Black, causando que todas las miradas se dirigieran a él.- Probó el hechizo conmigo.- Por el rabillo del ojo pudo ver titubear a Tsubaki, que se había acercado a Soul en modo de auto preservación. Él habló tratando de no mostrar ningún sentimiento.- Aparentemente morí en la batalla y ella me trajo de vuelta. Marie cree que fue para probar el hechizo.

El silencio que sobrevino era de esperarse y se encontró abrumado por el dolor en los ojos de aquellas personas. Él no las conocía, no tenía ni la más remota idea siquiera de cuáles podrían ser sus apellidos, pero todos y cada uno parecían haber sentido profundamente la noticia de su muerte. A pesar de estar parado delante de ellos. Y a pesar de haber estado furiosos con él momentos antes.

_ ¿Cómo lo sabes?- Dijo Kid recuperándose, Patty estaba a su lado junto a una chica muy parecida a ella que se había llevado la mano a la boca. Ambas lo miraban atentamente.

_ La escuché hablando con Eruka. Tienen el libro de hechizos escondido en la death room. Kim cree que se trata de…

_ El libro de Eibon, nya.- Una mujer voluptuosa, que Star recordó haber sido nombrada "Blair" terminó la oración.- No puede haber otro. Toda magia prohibida está ahí.- Eater carraspeó antes de hablar.

_ ¿Entonces es posible revivir gente…?- El arma ojeó al shinigami unos segundos ante la mirada de Black.

_ No es tan sencillo.- La mujer se tensó mientras era el centro de atención.- Todo en el mundo de la magia se trata de equilibrio. Todo hechizo da y recibe de alguna forma, ya sea en el ataque mismo o a través de la bruja que lo conjura.

_ ¿Qué dio Medusa para traer a Black?- Maka estaba seria, pero podía ver el temblor en sus manos y al igual que la pelinegra, se había acercado a Soul casi por instinto.

_ Das en compensación de lo que recibes.- Dijo ella despacio, pero firme.- Si recibió una vida, tuvo que haber dado una…- La tensión en la habitación subió de 0 a 1.000 en un segundo. Todos serios y callados, compartiendo miradas, sacando conclusiones… como si supieran...

La ignorancia era una perra.

_ ¿La vida de quién dio a cambio de la mía?- Lo que menos quería era presionarlos, pero demonios si no era su derecho saber. Cada hora que pasaba descubría otra razón por la que odiar a Medusa.

Iba a volverse loco.

_ Mi padre.- La voz del Shinigami hizo eco en la habitación. El chico lo miraba intensamente, como si intentara encontrar la vida de su progenitor en los verdes ojos del ninja.- Ella asesinó a mi padre.

Bien, ahora tenían más razones para odiarlo. Genial, fantástico.

Star le mantuvo la mirada firmemente, pero su interior se volvía gelatina. Cerró los puños en un intento de controlar sus sentimientos y suspiró profundo para normalizar su respiración.

Él estaba vivo porque alguien más había muerto.

_ ¿Cuál es el plan? - Habló firme a toda la habitación, pero sin apartar los ojos de Death the Kid.- Cualquiera sea su plan para aplastar a Medusa, estoy adentro.

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¿Realmente pensaba que algo bueno iba a salir esto?

Esperaba que sí.

Intentó convencerse mientras daba dos toques a la puerta. Black había estado en el cuarto por casi una hora y seguía sin contestarle a ninguno, ni siquiera a Maka.

_ Voy a pasar de todas formas.- Anunció Soul abriendo la puerta.

En el pasado, su amigo nunca había reparado en la privacidad del grupo. ¿Por qué él tenía que hacerlo ahora? Tiempos desesperados, medidas desesperadas; incluso si eso significara que le pateara el trasero…

El ninja estaba sentado en el borde de la cama con los codos apoyados en las rodillas y con la cabeza caída, mirando el habitación era pequeña y, al igual que el resto, tenía dos camas individuales enfrentadas y divididas por un pequeño pasillo.

Esperó a que su amigo dijera algo, aunque sea que lo echara, pero nada. Soltando un suspiro, se sentó en el borde de la cama frente a Black.

_ No mataste a nadie.- Soltó, recordando que el chico que tenía enfrente no se andaba con vueltas. Ni en esa vida ni en la anterior.- Medusa lo hizo.

_ Dile eso al Shinigami.- Y ahí estaba otra vez, pensó con fastidio: "Eater", "El Shinigami". No los llamaba por sus nombres, ni siquiera en ese momento, sabiendo la verdad.

_ Kid. Y lo sabe, no te preocupes.- Black levantó la vista, clavándola en la suya, y mirándolo con intensidad.

_ También lleve a mi novia a los brazos de una bruja asesina.- No pudo evitar tensarse al oírlo referirse a Maka de esa forma, pero relajó su cuerpo al recordar la charla que había tenido con ella.- Aunque ya no sé si puedo llamarla así.

_ También lo sabe. Pero no fue tu culpa.- Rió amargamente, con una mueca de lado carente de gracia. Verde contra rojo.

_ Creí que estarías encantado con ella molesta conmigo.- Era tan frustrante no conocer a este Black. Todo intento de acercamiento del albino terminaba con un empujón de su parte. Pero de nuevo, no era más que una programación de la bruja en su cabeza; estaba hecho para odiarlos y ese pensamiento lo enfurecía. Pensar en su mejor amigo como un perro entrenado de esa maldita le revolvía el estómago.

_ Odio cada parte de esta situación. Lo único que hizo Medusa fue hacer sufrir a mi familia y nunca podría estar siquiera tranquilo con eso. - El chico estrella suspiró y se pasó las manos por el cabello, intentando drenar su cinismo antes de mirarlo a los ojos nuevamente.

_ Lo veo. Se que es verdad, pero a la vez… - Su mirada viajó desesperada por la habitación, tratando de encontrar las palabras justas para explicar sus sentimientos.- Está toda esta furia, dentro de mi que no puedo sacar. Pensé que podría re-direccionarla hacia Medusa y parecía funcionar, pero…- Soul lo escuchaba atentamente, por primer vez recibiendo un halo de esperanza con su sinceridad.- Se que no eres mi enemigo. Pero no puedo sentir ese lazo contigo… la amistad que Maka dice que tenemos.- Eater asintió, absorbiéndolo todo.- Y me enferma. Me enferma que ella pueda sentirlo contigo, que Marie pueda sentirlo, que Patty pueda sentirlo, incluso Hero, cuando ayudaba a Patty, pero yo…

Sintió la desesperación y el dolor en la voz del chico y eso lo dejó shockeado. El Black Star que él conocía siempre había sido tan seguro de sí mismo, que verlo en ese momento, tan perdido, lo había dejado sin palabras.

_Y eso no hace más que aumentar mi enojo. Que es estúpido e insignificante junto a todo lo que está pasando. Junto a las decisiones que tenemos que tomar, junto a la batalla que tenemos que luchar…

_ No es insignificante, Star.Y no creo eso de que no sientas nada de esa conexión.- Dijo despacio, atrayendo su atención.- De todas las personas en esta guardia, soy la única a la que le hablaste sobre esto.- El peli-celeste frunció el ceño.- Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero tal vez tendrías que dejar de pensar y empezar a conocernos de a poco. No te presiones, solo… trabajemos juntos.

Black lo miró en silencio unos momentos y luego dejó salir una pequeña risa, asintiendo. Soul le sonrió y se puso de pie para dejarlo solo, pero el chico lo tomó por la muñeca, teniéndolo.

_ Maka no fue solo tu técnico, ¿Cierto?- Soltó sin tacto y mirándolo a los ojos. Por unos segundos la garganta del albino se cerró, no supo qué decir. Pero al final optó por ir con la verdad, como siempre habían hecho entre ellos.

_ No.- Star lo soltó y suspiró pesadamente.

_ Vaya mierda.- Su voz con amargura.- Lo siento. Debió ser…

_ No fue fácil, pero se la verdad.- Dijo con franqueza, sintiéndose bien al oírlo.- De nuevo, no es tu culpa.

_ Ese tendría que ser mi epitafio.- El enojo filtrándose en cada palabra. Miró a Soul nuevamente, esta vez, más serio.- No tenemos que perder a Maka de vista en la batalla. Giriko está tras ella.- Todo el cuerpo del arma se tensó visiblemente.

_ ¿Por qué?-El rudo cambio en su voz sorprendió al ninja, pero a la vez lo reconfortó. Maka estaba a salvo con ambos y eso era bueno.

_ No lo sé, pero tampoco quiero averiguarlo. Mantengámoslo alejado de ella.- Eater frunció el ceño más profundamente, pero asintió.

Los dos eran muy conscientes de que la Albarn podía cuidarse sola, pero saber que ambos cubrían su espalda los tranquilizaba.

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Todos los presentes miraron asombrados como Star e Eater entraban juntos en la habitación y asentían el uno al otro antes de tomar asiento. Maka, que había formado parte de la masa sorprendida, sonrió para sí misma sintiendo un gran alivio recorrerle el cuerpo y, cuando sus ojos se cruzaron con los de Soul, todo rastro de duda que había tenido sobre sus sentimientos, se esfumaron por completo. Ella le sonrió y se acercó a él con un brillo en los ojos que causó escalofríos al albino. Ambos escucharon con atención la voz de Stein explicar las mejores opciones que tenían para llegar al libro de Eibon sin tener que exponer a los estudiantes manejados por Medusa; contaban con el factor sorpresa y eso era un arma más a su favor (en la posición en la que estaban, tenían que usar todas las cartas en su poder).

El plan era sencillo en explicación, pero debían actuar con cautela a cada paso. Stein y Kid liderarían un ataque al Shibusen que usarían como distracción para que un grupo más chico, conformado por Soul, Maka, Kim, Blair y Black Star entraran por los túneles a buscar el libro de Eibon.

_ ¿Crees que tenemos oportunidad? ¿Que realmente vamos a poder contra ella?- Susurró Maka a su arma cuando Black volvió al cuarto que le asignaron y todos los demás comenzaron a dispersarse para comer. Soul la guió hasta uno de los rincones de la sala mientras pensaba en su respuesta. Estaban solos, los demás alumnos en la siguiente habitación.

_ Le dije esto a Chrona una vez y te lo digo a ti ahora, no podemos fallar. Medusa pelea por poder, nosotros para recuperar a nuestra familia. Cualquiera que pelee con tal fuerza como la nuestra tiene oportunidad.- Albarn le sonrió entrelazando los dedos con los suyos, dejando por primera vez que todas las emociones que el chico despertaba en ella fluyeran sin vergüenza ni culpa.- Además, en el ataque fuimos tomados por sorpresa, ahora sabemos a qué nos enfrentamos y estamos más que preparados.

_ ¿Eras amigo de Chrona?- Preguntó con la vista fija en sus manos entrelazadas y sintiéndose tonta por el repentino ardor de celos que acarreó la mención de Makenshi, pero la técnico rara vez se guardaba sus pensamientos.

_Claro, tu siempre tuviste una conexión más grande con ella, una que yo nunca pude entender del todo. Pero en los últimos días que pasamos acá llegué a acercarme.- Enarco una ceja sin levantar la mirada.

_ ¿Acercarte?- Preguntó quedamente.

_ Sí, ahora comprendo a qué te referías cuando me hablabas sobre ella…- Soul pudo por fin captar un vistazo de la cara de su técnico y frunció el ceño.- ¿Qué pasa? ¿Estás…? - Levantó la vista, retándolo a terminar la frase. No iba a esconderlo, no le agradaba Chrona y saber que había estado al alrededor de él en su ausencia no era divertido. El Eater tuvo el descaro de reír.

_ ¿Qué?- El chico tomó la cara de Albarn entre sus manos y la miró intensamente a los ojos, serio, cambiando súbitamente la temperatura del ambiente; haciéndola caer en un trance.

_No hay nada en el mundo que sea más importante para mi que tu.- Él bajó las manos hasta su cuello, luego las descendió hasta su cintura, atrayéndola a él con firmeza.- No hay nadie en mi vida que pueda competir contigo. Ni medusa ni sus hechizos pudieron separarme de ti, no lo olvides.- Maka dejó salir el aire que estaba conteniendo mientras sentía que su corazón estaba a punto de salir volando de su pecho.

De pronto un pensamiento, no, una realización vino a su cabeza. Una certeza sobre su pasado que había estado dando vueltas en su mente desde hacía tiempo, pero no había podido verificar hasta el momento.

Con una sonrisa dulce llevó las manos al rostro de su arma y se concentró en cada uno de sus rasgos. Pasó sus dedos por el cabello del albino haciendo que él cerrara los ojos por relajadamente. Delineó sus pómulos y el contorno de su cara hasta llegar a sus labios, haciendo que él se aferrara más a su cintura.

_ Estábamos juntos.- Susurró Maka con los ojos conectados a los de el.

_ Maka…

_No.- Dijo bajito, pero firme, cerrando los ojos y apoyando su frente en la de Eater.- No estoy preguntando. Lo sé, lo siento.- Acarició sus mejillas y lo besó, arrancando un intenso suspiro de los labios del chico que le provocó cosquillas en el bajo vientre.

Abrumador en el mejor de los sentidos, las sensaciones que Soul provocaba en su cuerpo eran totalmente nuevas para ella; quizás no para la Maka anterior, pero si para la que estaba frente al albino, muriendo a cada roce, a cada movimiento de su boca. Sus manos jugando con su cabello, desarmando su peinado; sus ojos intensos cuando se apartaron…

Algo en ellos removió el interior de la Albarn, la pasión y la dulzura con la que la miraba le hizo contener la respiración mientras fragmentos del pasado volvían a bombardear su mente. Una punzada de dolor detrás de su cabeza la hizo cerrar los ojos con fuerza.

_ ¡¿Maka?! ¡¿Qué sucede?!- Su voz asustada comenzó a sonar lejana al igual que todo su alrededor. Era consciente de que el chico seguía hablando, gritando tal vez, al igual que algunas voces más, pero su mente solo respondía a los recuerdos.

Soul sonriendo, Soul molestándola, Soul cocinando, Soul tocando el piano para ella, Soul besándola, Soul haciéndole el amor por primera vez…

Dejó escapar un grito al sentir el incremento del dolor y el miedo. Tenía que parar. Por mucho que quisiera saber, tenía que pararlo en ese instante.

Sintió dos brazos rodearla y dos voces susurrar en su oído, intentando traerla de regreso, por lo que se aferró con todas sus fuerzas a aquellas sensaciones para alejar la marea de recuerdos que colisionaba en su cabeza como olas en las rocas. Estaba ahogándose y debía salir a la superficie, abandonar la profundidad en la que su pasado la estaba hundiendo.

Presente, tenía que quedarse en el presente.

"¿Maka, pelearías contra mi?"

"Libera a Black."

Eso es. Sus memorias, no las de la Maka anterior. Sus pensamientos, su presente.

Enfócate en ti Maka, no en ella.

"¿Por qué nos sigues?"

"¿Por qué no me atacaste? Ya pasaron más de dos segundos sin que uno de ustedes quiera matarnos."

"¿Qué cosas voy a recordar Soul?"

Lentamente fue siendo consciente de su alrededor. El dolor disminuyendo, el miedo y la confusión también. Concentrándose en los recuerdos compartidos con Soul recientemente, estaba volviendo al presente.

"¿Eras mi arma, cierto?"

"Lo soy."

Su respiración se normalizó al mismo tiempo que reconoció el cuerpo que la rodeaba como el del albino. Estaban en el suelo, él la abrazaba por la espalda, con sus brazos anclados a su cintura y su barbilla apoyada en su hombro, hablándole en susurros. La chica aún tenía los ojos cerrados, pero eso no le impidió darse cuenta que la otra persona que intentaba calmarla con su voz casi tan suave como la de Soul, era Black. El muchacho estaba delante de ella, con sus manos sosteniéndole el rostro y la frente pegada a la de ella.

_ Tranquila...

_Solo respira con nosotros.- Cuando el dolor drenó de ella, abrió los ojos, separándose de Star por unos centímetros. El movimiento pareció despertar a los chicos, que se alejaron solo un poco para verla. Pero para su sorpresa, fue Kid quien habló primero.

_ ¿Estás bien?- Levantó la mirada hacia él, estaba parado junto a Patty, Tsubaki, Liz y algunos de los estudiantes. Spirit también estaba allí, mirándola con una intensidad y un miedo que la hicieron tropezar con sus palabras.

_S-si.- Recorrió a todos con la mirada aún recuperándose del episodio. Tragó ligeramente y se enfocó en los dos chicos a su lado.- Gracias.

_Ok. Dejemos a Maka tomar aire.- Dijo el Shinigami haciendo señas a todos para que dejaran la habitación. Spirit parecía contrariado, pero una mirada de Kid y una sonrisa tranquilizadora por parte de la pelicenizo bastaron para que siguiera al resto. Una vez solos Maka se dejó caer sobre el pecho de Soul, entrelazó sus dedos con los de él y puso su mano en la mejilla de Black.

_ Siento haberlos asustado.- Star le sonrió y negó.

_ Terminamos siempre a tus pies, Albarn.- Bromeó intentando aligerar el ambiente, aunque podía leerse la preocupación pintada en la cara. Ella rió.

_ No volverá a pasar.- Dijo serio el Eater, haciendo que la chica volteara a verlo con el ceño fruncido. El miedo aún no había abandonado el rostro de su arma, que la miraba con inmensa culpa.

_ ¿De qué hablas?.- Soltó sintiendo la anticipación en su cuerpo.

_ Eso. No volverá a pasar.- Maka lo miraba enojada, apretando los dientes.- Tampoco creo que debamos luchar juntos como arma y técnico.

_ ¡¿Vas a dejarme sola en la batalla?!- No podía creerlo y su voz lo reflejaba.

_ ¡No! ¡Pero no sabemos qué podría pasarte!

_ Me pasará si me dejas pelear sola.- Los tres se pusieron de pie mientras la discusión se acaloraba.

_ ¡No voy a dejarte sola! ¡Pero no podemos luchar como antes! ¡Te besé y casi…!

_ ¡Lo paré! ¡Pude detenerlo!- Su voz tenía un dejo de desesperación ante la idea de alejarse de Soul. ¿Por qué no lo entendía?

_ ¿De qué hablas?- Quiso saber Black, ignorando por completo la pelea que su ex estaba teniendo y la reciente información de su beso con Evans.

_ Me enfoque en mis recuerdos siendo esta Maka y mi mente pudo acomodarse.- Soul la miró desconfiado.- Soul, por favor.- Puso su mano sobre la de él, implorándole con los ojos que no la apartara de él como la última vez. Habían avanzado demasiado, recuperado demasiado.

_ ¿Olvidaste lo que hablamos?- Star comenzó acusatoriamente después del silencio que había caído.- ¿Dijiste que la protegeríamos y ahora la estás dejando?- Albarn se sorprendió al escucharlo; de todo lo que había pensado que los chicos podían haber discutido, su seguridad no era una de ellas. Esto pareció sacudir al albino, que lucía como si estuviera librando una lucha consigo mismo.- Además… es una cabeza dura, no vas a hacer que cambie de opinión.- Maka le sonrió, intentando transmitirle sus sentimientos con la mirada al chico estrella. No era algo que lógicamente pudiera hacer, pero por alguna razón las palabras se le atoraron en la garganta y solo puedo pronunciar un pequeño susurro:

_ Lo siento, Black.- Él negó, sin que su expresión tranquila se desdibujara.

_ Yo también.- Aceptó, con una sonrisa triste en su rostro.- Pero, estoy bien, estamos bien.- La albarn se acercó a él y lo abrazó con fuerza, una vez más, intentando comunicar lo que no podía con su voz.- Y más te vale que tu también lo estés.- Terminó con un tinte de amenaza en dirección a la guadaña.

Soul se quedó callado y apartó la vista de ellos, pero asintió. Luegó de un suspiro de derrota, el ninja continuó.

_ Perdimos demasiadas cosas por culpa de Medusa. No dejes que sucediendo.

Sin esperar una réplica, Black abandonó la habitación dejando a la pareja en un silencio tenso.

_ ¿Quieres tomar aire?- Preguntó Maka quedamente. Y, siguiendo el consejo de su amigo, Evans asintió.

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No se alejaron demasiado de la pequeña cabaña, solo unos metros que Maka uso para ordenar sus ideas esperando, también, que le sirviera a su arma.

_Se como te sientes.- Comenzó, enfrentándolo.- O bueno, no realmente… pero Soul, no dejes que ella gane.

_ ¡Maka, te besé y casi colapsas!- Frustración en cada nota.- No voy a alejarme de ti, solo...- Ella negó sin dejarlo continuar.

_ ¡¿Qué?!- Exclamó exaltada.- No lucharás conmigo, ¡Bien! ¿Y luego qué? ¿Qué si no podemos volver a recordar?¿Dejarás de hablarme? ¿De mirarme? - Movió las manos en el aire mientras hablaba frenéticamente.- ¡La primera vez que sucedió, fue por una maldita canción! ¡Tu ni siquiera estabas ahí! ¿Qué harás si vuelve a suceder? ¿Dejar de emitir sonido? - Estaba enojada, furiosa y al borde del llanto mientras veía a Soul dar un paso atrás, mirando el suelo.- Si quieres ayudarme solo hay una cosa que podemos hacer.- Maka extendió la mano, invitándolo a tomar su forma de arma.- Lucha a mi lado. Peleemos juntos.

Su compañero la miró intensamente con la mandíbula apretada y las manos en puños. Sabía que tal vez había empujado demasiado, pero no podía aceptar duda alguna de su parte, no cuando estaban a punto de enfrentar una de las batallas más importantes de su vida. Quería que luchara junto a ella, necesitaba que luchara junto a ella.

¿Cómo demonios iban a ganar si no lo hacían?

Soul suspiró consciente de que su técnico tenía razón, pero eso no alejaba la opresión que sentía en estómago al recordarla retorciéndose de dolor en sus brazos. La impotencia lo hacía querer gritar; aunque tenía a Maka con él, seguía sin poder protegerla de Medusa y su poder.

Pero Black tenía razón, pensó al mirarla a los ojos. No podía dejarla sin arma, sin forma de defenderse en la batalla. Cerró los ojos y se adelantó con la mano extendida para alcanzar la de la chica que amaba. Ella le sonrió aliviada, pero antes de poder tocarla, un punzante dolor en la cabeza lo envió al suelo mientras el grito de Maka hacía eco en los árboles.


Hola!

Espero que la extensión del capítulo sirva de compensación por todo el tiempo que me tarde. Lo siento, pero fui arrastrada por aquello que llaman vida y trabajo. Aburrido, ¡lo se!

Espero que les haya gustado, requirió de mucha emoción, por lo menos de parte de nuestro pequeño triángulo amoroso. No voy a mentirles, después de sense 8 estuve tentada a hacer de este triángulo una relación oficial, pero no podía dejar a Tsubaki. Dios, me encantó tanto trabajar con los tres que no descarto hacerlos una pareja poliamorosa en algún fic futuro. lol

¡Dos capítulos! ¡Solo quedan dos capítulos! Sí que acribillarme con amor en este pequeño final, los extrañe, besos y abrazos.

Saeko Evans