Hola! bueno, para empezar, esta no es la primera historia que escribo, pero no recuerdo la contraseña de mi antigua cuenta jaja.

Estoy muy feliz de volver a escribir, y espero que a ustedes también les guste!

Me inspire para hacer esta historia por la película "The Greatest Showman", y específicamente en la historia de Zendeya y Zack Efron (Anne y Phillip). Aunque hay muchas cosas parecidas a esa historia (porque es en la que me base) claramente la adapte a la serie que todos amamos.

La historia tendrá 3 capítulos, a menos que me inspire y escriba más jaja

Disclaimer:

Miraculous: las aventuras de Ladybug y Chat Noir no me pertenece, es de la empresa ZAG Heroes y de su creador Thomas Astrug.

La canción "Rewrite the stars" es parte de la banda sonora de la película "The Greatest Showman"

La imagen de portada es de su creador, no logre encontrarlo en redes, pero por su firma es DAG'15


Era difícil entender a las clases sociales del siglo XIX, pero era aún más difícil ser parte de la clase baja.

Esta historia se lleva a cabo en la Francia de finales del siglo XIX, donde la gente que más tenía se movía en carruajes tirados por caballos, las mujeres usaban vestidos y los hombres trajes y galeras. Donde la monarquía había caído hace 100 años, y dejo paso a las clases burguesas para tomar el poder más importante en la sociedad, mientras la minoría del proletariado debía trabajar para los burgueses.

En algún lugar de la capital francesa había una pequeña panadería que subsistía por vender el pan de cada día. Todo y cada uno de los días, la panadería abría en la mañana a primera hora, para la gente que trabajaba temprano pudiera comprar pan para el mediodía, y cerraba a última hora, donde las personas que volvían de trabajar compraban el pan para la cena.

La panadería llevaba muchos años en el mismo lugar, y con los mismos clientes. La familia propietaria de esta panadería eran los Dupain-Cheng, conformada por Thomas, Sabine, la cual era inmigrante china, y su única hija, Marinette de 16 años.

Ambos padres, a pesar de lo difícil que era subsistir en aquel mundo en el que cada vez se quería terminar de industrializar todo, incluso el pan, eran muy amorosos con su hija, y la apoyaban en todo lo que ella quería. No podían darse el lujo de mandar a su hija a una escuela, pero le habían enseñado todo lo que podían, y ahora le estaban pagando clases especiales en una escuela de diseño y costura, la cual era muy prestigiosa y cara, pero ambos padres sabían que con el talento que tenía su hija, eso la podría llevar muy lejos, incluso a subir un poco en la escala social, y no tener que estar contando las monedas toda su vida para sobrevivir.

Poco antes de que Marinette comience sus clases en la escuela de diseño, su madre enfermó gravemente, por lo que tuvieron que internarla, pero por desgracia ella no sobrevivió, y murió al poco tiempo de haberla ingresado al hospital.

A pesar de la gran pena que tenían en sus corazones Tom y Marinette, siguieron con su vida y su trabajo, ahora era Marinette quien cubría el lugar de su madre en la panadería, y por la tarde, cuando era todo mucho más calmado con el movimiento de las multitudes, Marinette iba a su escuela, ya que ese era el deseo de su madre, y quería honrar todo el esfuerzo que ellos habían hecho para que ella pudiera estudiar.

Cada día, después de trabajar, Marinette partía y caminaba hasta el otro lado de la ciudad, al lado de "la alta sociedad", donde era raro ver a alguien de su clase, pero ella iba feliz cada día, sin importar si llovía o nevaba, ella cumpliría su sueño.

-ya viste a esa chica -solía escuchar a gente de mucho dinero murmurando entre sí- mira esas ropas viejas que lleva -se escuchaba, seguido por risas, pero sin importar nada, ella seguía caminando hacia su destino.

Sabía que ella nunca tendría las mismas posibilidades que tenían todo los demás en su clase, lo que hacía que se esforzara al máximo cada día, siendo siempre la mejor en todo, y demostrando que no era necesario tener mucho dinero para ser lo mejor en lo que se hacía.

Tristemente, sin importar su esfuerzo y lo bien que hacía todo, ella nunca llegaría a cumplir las expectativas de los demás, solo recibía burlas día tras día, las cual ignoraba y seguía en sus asuntos. La única persona que siempre le brindaba un cumplido era su profesora. Ella, aunque muy estricta, pero también venía de la clase baja, por lo que apoyaba a Marinette a seguir sus sueños.

Uno de esos días comenzó en su clase un chico rubio, con hermosos ojos esmeralda y una sonrisa que cautivaba a cualquiera. Marinette reconoció al chico al instante, era el único hijo de Gabriel Agreste, gran diseñador de alta costura, para las mujeres que más podían pagar, y poseía dos de las fábricas textiles más grandes de Europa, una de ellas en Francia, y la otra en Inglaterra. No era de sorprender que su hijo estudiara diseño para seguir los pasos de su padre.

El rubio se sentó al lado de Marinette, donde estaba el único asiento vacío, y rápidamente le ofreció una sonrisa a la chica de ojos azules. Ella no se quedaba atrás en cuanto se refería a la belleza, tenía ojos azules que parecían océanos profundos y, a pesar de que se notaba que tenía una cara cansada, manos percudidas por el trabajo, y ropas viejas, ella era hermosa, tenía algo que la hacía brillar a los ojos del chico.

Ella le devolvió la sonrisa al chico, y sí, definitivamente era la sonrisa más bella que él había visto en su vida. Esa sonrisa le había brindado una calidez que no había sentido en mucho tiempo. Él sabía que ella era especial.

-muy bien señor Agreste -habló la profesora- Marinette es nuestra mejor estudiante, y teniendo en cuenta que ha empezado medio año tarde, ella lo ayudara a ponerse en marcha y a ritmo con el resto de la clase.

-un placer conocerte, Marinette -saludó el chico, brindando otra sonrisa en el proceso, a lo que fue respondido con un saludo asintiendo con la cabeza y una sonrisa por parte de la chica.

Medio año paso con esta misma rutina, trabajar de día, estudiar en la tarde noche, y llegar tarde a su casa, pero ella era feliz, y lo que no sabía es que también hacia muy feliz al chico de ojos verdes. El chico, aunque con mucha plata, no llevaba una vida feliz, pero ver a la chica de cabello oscuro, ver su sonrisa, es todo lo que él necesitaba para poder salvar ese día, para que no sea un día perdido.

Ninguno de los dos solía hablar con el otro, eran muy tímidos, y Marinette sabía muy bien el lugar que ocupaba en la sociedad, y ese lugar no era junto a un chico burgués, sino en su pequeña panadería, por lo que llevaban una relación de sonrisas atentas, y charlas de vez en cuando para platicar sobre la clase y lo que se estaba haciendo.

~O~

Un día como cualquier otro, Tom, el padre de Marinette, se levantaba para comenzar a amasar, pero no se sentía bien, por lo que llamo a su hija.

- ¿papá? -llamo a él preocupada- ¿qué sucede?

-no me siento muy bien tesoro, ¿podrías encargarte de las masas hasta que pueda levantarme?

-claro papá, no te preocupes -brindo una sonrisa la niña- ¿no quieres que llame a un médico para que te vea?

-claro que no, hija, pronto estaré allí, creo que solo necesito descansar un poco más -Marinette miro con desconfianza a su padre, se veía que él no estaba bien, pero decidió no molestarlo, y encargarse ella de la panadería por ese día.

Por suerte no era nada que ella no pudiera controlar, comenzó a hacer el pan, que era lo más importante, y dejo los cruassans para más tarde, ya que no los necesitaba al 100%, era más esencial que esté hecho el pan, y con esto hecho, le fue fácil atender la tienta.

La chica subía a ver a su padre cada vez que podía, ya que tenía miedo de que lo que tenga sea peligroso.

Al día siguiente su padre solo siguió empeorando, por lo que ella se dedicó de lleno a la panadería y a cuidar a su padre, lo que hizo que ella no asista ese día a su clase.

Al llegar ese día a la clase y no ver a Marinette, la sonrisa del chico se desvaneció. La chica de ojos azules no faltaba nunca, lo que lo hizo pensar que algo malo le había pasado, y allí tomo la decisión de comenzar a hablarle. Necesitaba comenzar a hablar con ella, conocerla. Él se había enamorado de sus ojos y su sonrisa, ahora quería terminar de enamorarse de ella, y estar para ella.

Por su parte Marinette, al ver que su padre no hacía más que empeorar, decidió que lo mejor sería internarlo en el hospital, para que lo traten rápido, y no llegar al mismo trágico final que su madre.

Ese día la panadería no abrió, ella se dedicó a ingresar a su padre al hospital, y por la tarde asistió a su clase. El rubio al verla allí sentada solo pudo formar una gran sonrisa, y ella al verlo, la correspondió, pero lo que no esperaba es que después de la sonrisa, vinieran palabras.

-note que no viniste ayer -habló el chico- ¿está todo bien?

-claro -mintió ella, pero lo escondió con una sonrisa- solo tuve que trabajar un par de horas más, y no me dio tiempo de venir -si lo piensas, esa era la verdad, aunque solo a medias, no estaba todo bien, su padre estaba muy enfermo, y ella no trabajo un par de horas más, trabajo todo el día sin descanso, pero esos eran detalles que ella podría omitir al chico de los ojos verdes.

-entonces -volvió a hablar el rubio- ¿me dirás sin en algún momento pasa algo?

La peli azul solo se sorprendió, no esperaba que él la estuviera leyendo, ni una pregunta de ese tipo. Al verla sorprendida, él solo siguió hablando.

-me gustaría ser tu amigo, Marinette -ofreció de nuevo una gran sonrisa, y una mirada sincera. Ella se daba cuenta que aquel chico era muy inocente, y probablemente no estaba del todo enterado de su clase social, pero ese acto de amabilidad era lo que la chica había necesitado desde hace un par de días, por lo que la hizo feliz el ofrecimiento del chico.

-claro -sonrió la chica- me gustaría ser tu amiga.

Luego de esa charla, la clase comenzó, y ellos siguieron hablando y conociéndose un poco más. Pero no todo en la vida de ella eran sonrisas, al salir de aquel estudio, comenzó su larga caminata hacia el hospital para ver cómo estaba su padre.

Los médicos no sabían que era lo que tenía el hombre, pero lo estudiarían, y lo mantendrían estable, por lo que Marinette quedo un poco más aliviada. Luego de despedirse de su padre, ella siguió su camino hacia la panadería, donde comenzó a preparar todas las masas, para ahorrarle trabajo y tiempo al día siguiente. Las dejaría allí toda la noche, y al día siguiente solo tendría que hornearlas, y todo estaría listo.

Al día siguiente todo siguió bien, en lo que se refería a la panadería, y en el rato libre que tuvo visito a tu vecina y amiga, Alya, para pedirle que se haga cargo de la panadería a última hora, cuando las personas salían de trabajar y pasaban a comprar.

-sé que estás trabajando de niñera, pero si no tienes nada que hacer, me gustaría contratarte para que me ayudes en la panadería en las noches, para poder ir a mi curso, y luego a ver a mi padre.

Ambas ganarían con aquel trato, Marinette tendría un poco más de libertad de la panadería, y Alya obtendría al fin un trabajo estable.

Por un par de meses todo marchó bien, la panadería incluso estaba teniendo más clientela, pero de todas formas se notaba el gastó de los servicios del hospital.

Al notar esto, Marinette falto ese día a su clase, se quedaría en su casa haciendo cuentas de los gastos y los ingresos. Los datos mostraron lo que a ella tanto miedo le daba, saber que tendría que dejar de estudiar.

Seguiría trabajando, y todo el dinero que sus padres habían ahorrado durante mucho tiempo para sus estudios, los gastaría en los gastos del hospital de su padre, el cual no mejoraba con el tiempo.

Al día siguiente, con la decisión ya tomada, Marinette camino el largo camino hacia su escuela, para hablar con su profesora. Al salir del lugar ya casi era hora de que comience su clase, y se fue rápido para no tener que encontrarse con Adrien y este la vea, no quería tener que decirle que ya no podrían verse. Lo que ella no sabía era que, al llegar, el chico vio como una figura con un vestido percudido se alejaba, lo que le hizo dar un mal presentimiento, y tal como sabía, pero no quería confirmar, Marinette no se encontraba en su asiento.

Pasaron los días y Marinette seguía trabajando sin cesar en la panadería, y en la tarde iba a ver a su padre. Por su parte, Adrien solo se deprimía más al ver que la chica de los hermosos ojos azules no aparecía, por lo que decidió que después de su clase hablaría con su profesora.

-disculpe -llamo el rubio- me preguntaba si usted sabía algo de Marinette.

-ella ya no asistirá más a nuestra clase -dijo un poco entristecida- es una lástima, tenía mucho talento.

- ¿le molesta si le pregunto el por qué?

-ella tiene a su padre muy enfermo, y tiene que hacerse cargo de la panadería -respondió la señora.

-oh… ya veo -respondió triste el chico. Ella nunca le había contado nada sobre eso- ¿podría decirme donde vive ella?

-emm claro -respondió sorprendida- tiene una panadería en el barrio obrero, al otro lado de la ciudad, la encontraras fácilmente.

Agradeciendo la información, Adrien salió del estudio y se dirigió a su casa, estaba decidido a ir a buscarla al día siguiente.

Al mismo tiempo que esto ocurría, al otro lado de la ciudad estaba Marinette con su padre.

- ¿ya has encontrado a alguien, Mari? -preguntó Tom tranquilamente.

- ¿de qué hablas, papá? -respondió mientras ponía un paño húmedo en su frente.

- sabes de que te estoy hablando, hija -quiero que tengas a alguien antes de que me vaya, no quiero dejarte sola.

-papá, tú no te iras todavía, te queda mucho tiempo a mi lado, así que no veo la necesidad de buscar a alguien.

-hija, ambos sabemos que no saldré de este hospital con vida -dijo tomando las manos de su hija entre las suyas- y no quiero que te quedes sola en este mundo, ¿has conocido a alguien?

-papá, tú te repondrás y volveremos juntos a casa, no importa cuánto tiempo tenga que esperar para eso -respondió seria, pero brindando amor con sus palabras.

- ¿qué hay de ese chico de tu instituto? -insistió Tom.

- ¿de quién hablas? -dijo riendo.

-de ese chico por el que siempre llegas con una sonrisa, desde hace unos meses -a Tom se le formó una gran sonrisa, sabiendo que estaba poniendo incomoda a su hija.

-él… no importa papá, nunca se fijaría en mí, todos en ese instituto tienen demasiado dinero como para girar la mirada a alguien como yo.

-hija mía, he visto tu sonrisa cada vez que llegas, esa sonrisa no la tienes desde que se fue tu madre -dijo levantando el mentón con la chica con su mano, para que la viera a los ojos- si ese chico no fuera especial, no sonreirías de esa manera.

-eso ya no importa, papá -dijo girando su cabeza- ya no lo veré, deje la escuela hace una semana -admitió finalmente.

- ¿por qué hiciste eso, hija? -preguntó preocupado.

-porque necesito trabajar, pierdo mucho tiempo en esa escuela, cuando podría estar trabajando -confesó con un suspiro.

-pero, ¿qué hay de tu sueño? -dijo con tristeza.

-es un sueño tonto, papá -dijo rendida- nunca llegaré lejos, solo es un gasto de dinero, nunca me aceptaran en la alta sociedad, lo más cerca que puedo llegar a estar de las telas, es en una fábrica textil.

-pero, trabajamos demasiado duro para que puedas estudiar lo que amas, tesoro.

-lo sé, papá, y nunca podre agradecer todo lo que hicieron mamá y tú por mí, pero ahora necesito concentrarme en cuidarte a ti, y que te mejores -dijo tomando sus manos.

Ambos quedaron en silencio, Tom estaba realmente triste por las elecciones de su hija, pero él también sabía que ella no tenía muchas opciones. Tiempo más tarde Marinette se fue, pero su padre aún siguió pensado muy triste en que su hija tendría la misma vida que él tuvo, trabajar demasiado desde muy joven, para un sueño que no se iba a cumplir.


Como se habrán dado cuenta, la canción no aparece en este capítulo, tal vez aparezca en el próximo, quien sabe jaja

Espero que les haya gustado mucho n.n la historia la tengo casi terminada, por lo que tal vez en dos días suba la próxima parte.

¿podría haberme expandido más en la historia inicial de Marinette y la de Adrien? tal vez sí, pero no le vi el punto, ya que el hilo central de la historia es lo que viene en los próximos capítulos, tomen esto como un prologo.

Recomendaciones: vean esa película porque es hermosa :3

Me ayudarían mucho si escriben sus opiniones sobre la ortografía y el hilo de la historia en los reviews, también sus consejos! todo suma! gracias por leer y darle una oportunidad a está historia.

Naatii3333