Finn POV

Cuando ambas chicas se desmayaron, las tumbamos en la cama de Marcy. Tanto Hunson como Hannah inspeccionaron las marcas en los brazos de las dos chicas, eran idénticas. Jake y yo no entendíamos nada. ¿Quién era la vampira que se hacía llamar Hannah?, ¿Qué querían decir que Marcy había marcado a Bonnie? Una mano en mi hombro me devolvió a la realidad.

"Hey Finn, me temo que os debemos una explicación" me dijo el señor de la Nocheosfera "Coged una silla, ahora os lo contaremos todo"

Una vez que todos estábamos en círculo, la mujer inmortal se dispuso a aclarar quién era y qué había estado haciendo todos estos siglos. Cómo estaba ayudando a Marcy con su adicción a la sangre... Hannah nos aclaró todo sobre las cacerías vampíricas y que no presentaba ningun peligro para Ooo.

"Entonces..., ¿qué significa 'marcar a alguien'?" pregunté.

"Cuando un vampiro se enamora de alguien y resulta ser la persona correcta, aparecen dos marcas: una en el brazo izquierdo de esa persona y otra en el mismo brazo del vampiro. Suele ser de color rojo con la inicial del vampiro junto con pequeñas letras en su idioma" contestó Hunson.

"Pero las de Bonnie y Marcy son negras" contestó Jake.

"Cuando aparece de ese color, Jake, significa que el vampiro es de la realeza y nadie puede herir a dicha persona marcada" prosiguió.

"Pero entonces nadie podría matar a los vampiros si algo ocurriera" dije, un poco confundido.

"No Finn" me contestó Hannah "La marcación es realmente escasa, casi nunca se presenta y tú no lo eliges. Es decir, tu ves a esa persona y algo en tu interior cambia, te sientes diferente, harías y serías cualquier cosa por ella. Solo sientes todo esto si esa persona también está fuertemente atraida hacia ti y es la correcta. La marca no es instantánea, solo aparece cuando una de las dos va a resultar herida, es como un mecanismo de defensa. Cuando un vampiro o ser inmortal ve esa marca, no puede hacerte daño. Una vez se ha manifestado se mantendrá visible para siempre"

"Es decir, ¿qué es como una norma vampírica?" pregunté.

"Es nuestra ley más poderosa, inquebrantable. Quien lo intente morirá al tocar a esa persona o vampiro"

"Antes has dicho que también se aplica a inmortales, pero no has dicho nada que también pueden crear una marca" prosiguió mi hermano.

"Solo un vampiro puede hacer que la marca se manifieste, pero es muy poco común. Los demás inmortales solo deben seguir la ley que antes os he mencionado"

Entonces algo hizo clic en mi cabeza.

"Un momento, entonces Marcy y Bonnie... ¿están juntas?" pregunté. Ambos inmortales dirigieron su mirada hacia las dos chicas inconscientes. Bonnibel mantenía su cabeza sobre el hombro de Marcy, abrazándola por la cintura, por otro lado, la vampiresa tenía un brazo sobre la cintura de la otra chica y la otra mano cogida junto la de la princesa.

"Sí, al parecer lo están" dijo su padre.

Marceline POV

Empecé a despertarme, no me acordaba de nada, decidí no abrir los ojos e intentar recordar. A ver, estaba en la Nocheosfera, con mi padre y mis amigos, primero hablamos, mi padre me mintió sobre la muerte de mi madre, me enfadé y me fui a mi habitación, lloré bastante y abrí el armario... Umm, ¿qué había dentro del armario? Alcohol seguro no, o eso creo. Espera, ¿a qué estoy abrazada? Sin abrir los ojos intenté oler a lo que estuviera encima de mi, olía a dulce. No soy muy de dulce pero hay alguien que me tiene loca...¡Ostia, Bonnibel! pensé. Me incorporé de inmediato, haciendo que Bonnie se despertara y se cayera de la cama, chillando en el acto.

Nota menta: No te levantes de golpe, tu cabeza no te lo agradecerá.

De inmediato me cogí la cabeza, maldito dolor. Parecía una resaca, o peor, pero no recuerdo haber bebido. Mientras maldecía a todo ser viviente de Ooo, pude escuchar como muchas personas se acercaban corriendo. ¡Bien! Más ruido.

"¡Bonnibel!" gritaron mis amigos, creo. Entonces me acordé de que la tiré. Menuda novia estoy hecha... Me deslicé hacia el borde la cama para asomarme el estado de mi Bonnie. Estaba boca arriba, con los ojos bien abiertos, totalmente espatarrada en el suelo. No pude evitar reirme mientras la levantaba y la ponía en la cama. La pobre estaba un poco-demasiado desorientada, si no hubiera sido que no olía a alcohol, hubiera pensado que iba borracha perdida.

"Estoy bien, estoy bien" repetía, fijó la vista en mi "Marcy, tienes los colmillos muy grandes" me dijo ya más despierta.

"¿Qué dices? Los tengo como..." dije mientras me tocaba el colmillo derecho "...siempre" Miré a mi aldrededor, mi padre simplemente me asintió. Mierda. Dejé a Bonnie y me acerqué a él.

"¿Qué he hecho?" pregunté un poco preocupada.

"Acabas de beberte unos 20 litros de sangre"

Mis ojos se agrandaron. Genial. "¿Alguien herido?" continué muy preocupada.

Mi padre negó, pero me señaló a Bonnie. Lo miré sin entender.

"Casi la matas, mírale el hombro izquierdo" fui corriendo hasta ella, creí que la había mordido pero fue una sorpresa lo que encontré.

"Marceline, ¿qué haces?" me preguntó Bonnibel. Me tuve que sentar por la impresión que me dio. Por Glob, ¡había marcado a Bonnie!

"Tenemos que hablar" le dije "¿Recuerdas algo de lo que pasó?"

Ella se sonrojó un poco "Sí, Marcy. Te volviste loca cuando me viste, intentaste atacarme pero nos salieron como unos tatuajes, poco después nos desmayamos"

"Lo siento" le susurré, cogiéndole las manos y mirándola a los ojos "Bonnie, lo siento mucho, es esta estúpida adicción..." No pude terminar a causa de que unos dulces labios que posaran sobre los míos.

"Lo sé Marcy" dijo al separarse "Sé que te resulta muy difícil controlarte cuando bebes sangre y créeme cuando te digo que no le des más vueltas al asunto, eres fuerte y sé que podrás superar esta adicción"

"Bonnie..." susurré. No pude evitar abrazarla "Te quiero mucho"

"Yo también Marcy" me contestó.

"Ejem..." una tos falsa nos hizo separarnos. Nos habíamos olvidado que había más gente en la habitaión "Marceline, creo que deberías explicarle a tu novia lo que significa la marca que lleváis" dijo una voz que perfectamente reconocí. Y allí la vi, mi madre, al lado de mi padre. No me lo podía creer.

"¿¡Mamá!?"