Harry Potter pertenece a J.K. Rowling.

Solo nos pertenecen los OC.

Harry x Luna/Evelyn (OC).

07: La Piedra.

El triunfo de Slytherin les sentó mal a las restantes casas, sobre todo a McGonagall y a Dumbledore. Tras el juego, llegaron las vacaciones de navidad y en el último día en la escuela, se reunieron Hermione, Evelyn Draco y Harry.

―Hermione y yo, tenemos un mal presentimiento, chicos ―dijo Evelyn preocupada, mientras que los 3 caminaban con sus maletas y todo a la mano, fuera del castillo de camino hacia la estación de tren que estaba en el faro de Hogwarts y desde allí, irían a la estación King Cross, luego pasarían por el andén 9 ¾ y volverían a Inglaterra, fácil, sencillo y para toda la familia.

― ¿Y cuál es ese mal presentimiento? ―preguntó Harry, Kira maulló.

― ¿Recuerdan que Neville fue castigado por estar fuera de mi casa hace 2 noches? ―preguntó Hermione, los otros asintieron, pues aquello hizo que Gryffindor perdiera 270 puntos ―Él dijo que vio a Quirrell investigando en la sección prohibida y que ya fue a dejar el libro.

―El chico Longbottom sirve de algo ―dijo Draco, a veces no podía evitar ser cruel, pues así lo habían criado, así que Harry y Hermione lo entendían― ¿Cuál es el plan?

―Nos enviaremos mensajes sobre lo que podamos encontrar ―dijo Harry, los demás asintieron ―Durante nuestros estudios en la Sala de Menesteres, aprendí un hechizo muy útil contra los enemigos compuestos de magia oscura, como los Dementores o los Lethifolds, se llama Expecto Patronus. Deben concentrar sus sentimientos alegres y divertidos, luego griten "Expecto Patronus", hablen con seguridad y díganle a donde desean que vaya ―los demás le miraron fijamente, pues cada uno de ellos, había adquirido algún conocimiento gracias a las horas en la Sala de Menesteres, así que quedaron en intentar tal hechizo.

―Bien, nos vemos luego de las vacaciones y no se preocupen ―dijo Draco ―Los profesores no pueden estar en los terrenos de Hogwarts durante las vacaciones de invierno, además Hagrid avisará a Dumbledore y los jefes de nuestras casas en caso de que algo ocurra ―era verdad, con calma pero también con temor de que Quirrell lograra conseguir la piedra, los jóvenes salieron de los terrenos de Hogwarts, directo a sus hogares, rezando para que Quirrell no pudiera conseguir la piedra antes de que ellos lo detuvieran.

Cuando Harry llegó a King Cross, fue recogido por su madre quien le sonrío y luego fueron hacia su casa en Londres. En esos momentos, Harry odio no haber recordado aquel especio de transporte.

Pasaron los días y Harry aprovechó que uno de esos días, su madre salió para reunirse con Snape y Dumbledore, así él pudo aprovechar y leer algunos libros de magia, fue a su habitación y sacó de una caja de madera, un billete de cinco libras esterlinas, luego fue a la oficina de su abuela, tras realizar el golpe secreto, tomó un libro de 5º que pertenecía a su madre y leyó el hechizo que deseaba realizar, la navidad se acercaba y deseaba comprarle algo a su madre, no importaría que aun fuera un niño pequeño, si tenía dinero en el bolsillo e iba bien vestido al lugar al cual deseaba acudir, pues la red Flu, lo llevaría directamente al callejón Diagon y podría comprarle lo que deseaba, tomó su varita, miró el billete, volvió a mirar el libro y luego dijo con fuerza― ¡GEMINIO! ―al principio no pasó nada y un segundo despues, el escritorio de su abuela estaba casi tapizado por billetes― ¡PETRIFICUS TOTALUS! ―el hechizo se detuvo y Harry sonrío, al ver que su instinto había funcionado, encontró un jarrón con polvos Flu y se paró en la chimenea― ¡Callejón Diagon! ―Harry desapareció en llamas verdes.

― ¿Harry? ―preguntó su madre, entrando en la oficina de su madre.

―Es un buen chico, querida ―dijo Katherine a su hija ―Multiplicó dinero y fue a comprarte algo para navidad.

Harry fue, realizó la compra y volvió rápidamente del Callejón. Encontrándose con su madre quien le sonreía y le agradecía por el paquete que el chico, fue a colocar bajo el árbol de navidad. Tras eso, las vacaciones de Harry pasaron repasando lo que había aprendido en ese tiempo en Hogwarts, recibiendo consejos de su madre y sus abuelos, además de que aprendió el Expecto Patronus con una perfección que incluso asustó a su bisabuelo, pero luego lo adjudicó a que su bisnieto era un Slytherin y le felicitó, aunque, ser felicitado por tu bisabuelo, quien tiene una sonrisa casi maléfica en sus labios, es algo que te hace preguntarte si hiciste algo bien o si hiciste una tontería.

Harry mandó su Patronus (una nube), para hablar con Hermione, Draco y Evelyn, llevándose la sorpresa de que Draco y Evelyn contestaron con sus Patronus (también de nubes, debido a su inexperiencia), pero Hermione con una carta, cosa que no lo debía de sorprender mucho. El resumen era que los 3, estaban estudiando hechizos como locos, además Harry mandó a Kira a través del espejo de la oficina, para buscar a Quirrell, encontrándose con que él aun no había actuado. Sin embargo a Lily no le costó mucho espiar a su hijo o leer las cartas, por tal motivo, ella misma mandó una carta a Dumbledore, sobre que los jóvenes habían descubierto que Quirrell era aquel que buscaba la piedra, el mismo Severus comentaba (por medio de una carta), que él había enfrentado a Quirrell, hace ya 2 noches y que había algo malo con él, que no tendría por qué ser tan poderoso o más bien: no debería poseer tal cantidad de magia; además de que Severus había bebido una poción preparada anteriormente, haciéndole creer que Quirrell que un hechizo como el Glacius, podía derrotarlo y dejarlo en un estado casi catatónico. Afortunadamente, Quirrell había soltado la lengua, había dicho que buscaba algo que él sabía estaba en los terrenos del colegio: la piedra. Al ver que lo había dicho, ató a un (aparentemente) derrotado Snape con unas lianas doradas, solo con chasquear sus dedos y luego huyó.

Dumbledore mandó a reconstruir la Orden del Fénix: Kinsley Shacklebolt, Alberforth Dumbledore, Dedaus Diggle y otros, contestaron al llamado, tras descubrir lo que deseaba Quirrell, sellaron la sala donde estaba Fluffly un perro de tres cabezas y transportaron el espejo a la trampilla que el perro debía de resguardar.

Sin saberlo, Neville Longbottom descubrió aquello, supo que Quirrell buscaba la piedra filosofal para Voldemort y mandó una carta a Hermione, por medio de la red Flu.

Cuando ella recibió la nota, lo comunicó a sus compañeros. El acto de valentía demostrado por Neville les permitió tener su confianza total y pidieron que actuara lo más normal que pudiera y se reunirían tras las vacaciones, claramente Quirrell tendría que pensar un plan, aunque ellos parecían ya tener uno.

Finalmente llegó el 25 de Diciembre y Harry lo celebró con su madre, su tío y los retratos o fotografías de familiares como su padre, sus abuelos y otros.

De su madre recibió una escoba única, mandada a hacer en el callejón Knockturn, se llamaba sencillamente "Estrella Fugaz", creada por una mujer de apellido Selwyn.

De su tío Severus recibió un anillo con una piedra de resurrección (que solo funcionaba una vez) y un libro «Aprenda a hablar Pársel y otros idiomas», ante aquello abrazó a su tío, más pronto que tarde usando el libro, encontró el idioma felino y comenzó a hablar con su pequeña Kira.

Otro regalo de su madre, era algo que nadie podría conocer: un libro titulado «Pociones, Hechizos y Contra hechizos de Serpiente», su madre había transcrito muchos hechizos de muchos libros, así como diversas pociones (el propio Severus ayudó a Lily con unas notas de sus cuadernos, las cuales ella transcribió para el libro) y se lo había entregado a Harry. En dicho libro se ocultaban páginas fotocopiadas de los libros «Secretos de las artes más oscuras» y «Elaboración de Pociones Avanzadas», además de que Lily no sabía por qué le había dado algo así a su hijo, pero algo en su mente le gritaba que él estaba en peligro, quizás fuera aquello que llaman "Instinto Maternal".

Las vacaciones de navidad pasaron lentamente, Lily y Harry se divirtieron como madre e hijo, fueron a ver películas al cine o a comprar historietas de superhéroes para Harry o a la feria.

Pero más pronto que tarde, Harry tuvo que volver a la escuela, para finalizar su primer año en Hogwarts.

Al volver, trataron de retomar sus clases, por las noches salían de sus casas, para recorrer el colegio, gracias a un hechizo, en el libro que su madre le había entregado "Chameleon Skin" (Piel de Camaleón), permitiendo a los jóvenes aventureros rondar el colegio, ¿Quién diría que pillarían a Quirrell de infraganti entrando en una de las puertas de la sección prohibida?, ante tal oportunidad de detenerlo, antes de que entregara Voldemort la Piedra Filosofal, entraron y siguieron a Quirrell, quien hechizó un arpa, haciendo dormir a Fluffly, lo siguieron bajo la trampilla, haciendo que él superara los obstáculos, para que los llevara hasta la piedra, sin embargo lo dejaron pasar las pociones de Snape, creyendo que no tenían oportunidad, pero Harry demostró por qué era hijo de Lily Evans, mostrando un frasco de entre sus ropas y colocándolo en el suelo.

― ¡Gemino! ―exclamó Harry, haciendo que el frasco se multiplicara y cada uno bebió de un frasco, superando las llamas negras.

― ¿Cómo supiste que poción era? ―preguntó Hermione asombrada y sonriente.

― Snape es el mejor amigo de mamá, es mi autoproclamado tío y me regaló un libro de pociones, entre todas ellas, hay una que dice literalmente "Inmunidad a toda llama mágica" ―explicó Harry, cruzaron la ultima puerta, encontrando a Quirrell ante un espejo.

― ¡MALDITO ESPEJO! ―gritó Quirrell, a su reflejo― ¡ENTREGAME LA PIEDRA! ―cada uno veía una imagen distinta: Harry se veía entrenando con sus padres y su tío, Draco se veía casado con una bella mujer y con hijos, Hermione se veía como maestra y Evelyn se veía casada con Harry― ¡¿USTEDES?! ―gritó al descubrir a los jóvenes, mientras que él― ¡HACERQUENSE! ―los jóvenes no se movieron, Quirrell parecía estar desesperado, pues claramente el espejo le mostraba algo, le mostraba que él tenía en sus manos la piedra, pero no sabía cómo obtenerla y aquello comenzaba a enloquecerlo, pues su amo era muy insistente, gritó y empuñó su varita, creando un dragón de fuego, que fue contra los jóvenes.

― ¡Glacius! ―exclamaron todos al tiempo, lanzando ráfagas heladas, que extinguieron el dragón de fuego.

― ¿Creen que pueden ganarme? ―preguntó Quirrell, quien estaba nervioso, pues su amo había resultado ser muy insistente en su deseo de encontrar la Piedra Filosofal y obtener su cuerpo de vuelta, él supo que la piedra estaba en Hogwarts y que el espejo podía mostrarla, pero estos jóvenes estúpidos habían dado con él, habían sorteado las trampas y habían llegado en un intento por detener a su amo.

― ¡EXPULSO! ―Gritaron Draco y Evelyn, haciendo que Quirrell saliera volando y golpeara el espejo detrás de sí.

― ¡Kira, avisa al profesor Dumbledore o al profesor Snape! ―ordenó Harry― ¡Expelliarmus! ―pero Quirrell esquivó el hechizo.

― ¡Levicor…! ―atacó Quirrell.

― ¡EXPELLIARMUS! ―gritaron Draco y Hermione, desarmando a Quirrell.

― ¡Levicorpus! ―exclamó Quirrell extendiendo sus manos hacia los jóvenes, haciendo que estos salieran volando por el aire ―Nada mal Harry Potter. Hiciste bien en tratar de detenerme, pero nadie y quiero decir: NADIE, puede detener a mi amo.

― ¿En serio crees que no puedo derrotarlo? ―preguntó Harry.

―Desde luego que no ―dijo Quirrell recogiendo la varita de Harry y haciendo fuerza para partirla, solo para descubrir que no podía, así que decidió desecharla.

―Locomotor Wibbly ―exclamó Evelyn, sin usar su varita, solo sus manos, consiguiendo que las piernas de Quirrell temblaran y él cayera al suelo, los demás cayeron al suelo.

― ¿Qué…? ―preguntó Quirrell, cuando vio a los jóvenes acercarse al espejo, él estaba escuchando a su amo hablar, tendrían que estar siendo torturados por una jaqueca ensordecedora, pero los jóvenes estaban ante el espejo viendo que Harry tenía la piedra en su pantalón, el joven tanteo en su bolcillo y miró a sus compañeros― ¿POR QUÉ NO ESTÁN EN EL SUELO, GRITANDO DE DOLOR?

―No lo sé ―dijo Malfoy, mientras que cada uno recuperaba su varita.

― ¿Quizás porque eres un pésimo profesor y un pésimo mago? ―preguntó Hermione con una sonrisa.

― ¡CRUCIO! ―Gritó Quirrell, tras recuperar su varita, ninguno vio cuando él la perdió, pero rápidamente se ocultaron tras el ancho espejo de OESED, haciendo que el hechizo no surtiera efecto― ¡CREEN QUE ESE ESPEJO PUEDE DEFENDERLOS DE MÍ! ―gritó furioso y rodeando el espejo, solo para encontrar a los jóvenes listos para el contraataque.

― ¡EXPULSO! ―Gritaron al mismo tiempo, mandando a su enemigo a volar por los aires, hasta hacerlo golpearse contra una pared, causando un cráter, escuchando un grito de dolor que no era el de Quirrell, el pésimo maestro cayó al suelo, y el turbante también, Quirrell se giró enseñando que lo que debería de ser su nuca y la parte posterior de su cabeza, habían un rostro, era un rostro delgado, de ojos negros, tenía rendijas nasales como una serpiente, en lugar de una nariz.

― ¿Qué demonios…? ―preguntaron los 4 niños sin saber que pensar.

― ¿Ven en lo que me he convertido? ―preguntó el rostro de Voldemort ―No soy más que una sombra. Una sombra de aquello que debía ser. Esto es en lo que tú me convertiste. ¡HARRY EVANS! Maldecirte con el Avada Kedavra me dejó así, ¡¿y todo para qué?! ¡¿PARA UNA INSIGNIFICANTE CICATRIZ CON FORMA DE C DE LA CUAL ACABASTE LIBRANDOTE?!

―Atabraquium ―exclamó Hermione, las manos de Quirrell fueron atadas, todos la miraron ella sonrío ―Mis padres tienen un antepasado que fue mago, mi familia corresponde a una… una larga línea de Muggles nacidos de magos.

Quirrell se liberó y se lanzó contra Harry, despues de transformar su varita en una daga, pero Harry le tocó el rostro, ocasionándole una fea quemadura, provocando que el maestro gritara de dolor y se alejara.

― ¿Qué clase de magia es esta? ―preguntó horrorizado.

― ¡La piedra! ―rugió Voldemort― ¡Quítasela!

― ¡Fulgari! ―exclamó Quirrell, atando a Harry con cuerdas, olvidándose de Draco, Evelyn y Hermione.

― ¡Incendio! ―exclamaron Draco y Evelyn, creando una bola de fuego y ocasionando que las cuerdas soltaran a Harry, quien se lanzó contra Quirrell tocándole el rostro y quemándolo por completo.

Los jóvenes se miraron unos a otros, despues miraron las cenizas de quien había sido Quirrell, se apoyaron unos en otros, para poder salir de allí. El perro seguía dormido, pero despertó, en el peor momento, aun así pudieron correr y cerrar la puerta detrás de él.

―Hola ―dijo una voz adulta y masculina, haciendo que a los jóvenes casi se les saliera el alma, era Dumbledore― ¿Algo que reportar?

Harry se echó la mano al bolcillo sacando un cristal rojo de él―La piedra, profesor Dumbledore.

― ¿Cómo la conseguiste sin que Quirrell y Voldemort lo notaran? ―preguntaron Draco y Hermione.

―Vi a una versión adulta mía, extendiéndome la piedra, la sentí en el bolcillo ―dijo Harry, eso no tenía sentido alguno, pero ahora la piedra estaría a salvo en manos de Dumbledore, la Orden del Fénix y el Ministerio.

―Slytherin y Gryffindor recibirán 700 puntos, por lograr poner a salvo la Piedra y por eliminar a un Mortífago ―dijo Dumbledore.

― ¿Mortífago? ―preguntó Evelyn.

―Así se hacen llamar aquellos que lo siguen a él, la mayoría son miembros de Slytherin ―dijo Dumbledore ―De ustedes dependerá que Hogwarts deje de ver a la Casa de las Serpientes, como posibles Magos Tenebrosos, haciendo el bien por la comunidad.

―Profesor ―dijo Harry ―Él volverá, ¿verdad?

―Sobrevivió viviendo como un simbionte pegado a Quirrell, volverá ―dijo Hermione.

―Pues aquí estaremos nosotros 4 ―dijo Evelyn ―Si él quiere volver, que vuelva. Le pararemos los pies, las veces que sean necesarias.

―Estudien ―dijo Dumbledore ―La próxima vez, el reto podría ser mayor.

Harry Evans y la Piedra Filosofal.