Harry Potter pertenece a J.K. Rowling.
Solo nos pertenecen los OC.
13: La Oveja Negra de la Familia.
Lily y Petunia eran hermanas, eran hijas de George y Katherine Evans. Sus 10 años habían sido felices y habían sido queridas en mismo grado por sus padres. O así fue, hasta que llegó la carta de Hogwarts y Minerva McGonagall les contó lo que significaba que su hija fuera una bruja, cosa que provocó que George y Katherine se interesaran en la magia.
Ambos Muggles recibieron ciertos permisos del Ministerio de Magia, para poder leer libros especiales y aprender sobre lo que era la magia y apoyar a Lily, eso provocó que Petunia se sintiera distanciada de sus padres, pero sobre todo de George, quien era más unido a Petunia que a Lily. Para Petunia, fue como si su mundo se viniera abajo, pues entró en un episodio de negación, creyendo que sus padres prestaban más atención a su hermana que a ella, a pesar de no ser verdad.
Petunia había deseado entrar en Hogwarts, pero el director Dumbledore, le explicó que no podía ser admitida debido a que la magia no se había activado en su cuerpo, así mismo le explicó que al parecer, George era un descendiente de magos y dicha magia había estado "dormida", hasta el momento en el que Lily la despertó y por ello pudo ingresar a Hogwarts, mientras que Petunia asistía a un colegio Muggle.
Ese el nacimiento de los celos de Petunia hacía su hermana. Aquellos celos estuvieron a punto de comerse viva a la rubia menor, hasta que un día, antes de que Lily iniciara su 6º año en Hogwarts, Petunia fue atacada por un Lethifold, una criatura semejante a un manto negro, pero Lily los salvó con un Patronus. Aunque Lily se aseguró de borrarles la memoria a su hermana y al novio de Petunia, la Muggle tuvo la suficiente fuerza de voluntad como para no olvidar que su hermana de la cual ella había estado tan celosa en el pasado, acababa de salvarle la vida de una criatura horripilante.
…
« (…) Parte espiritual e inmortal del hombre, capaz de entender, querer y sentir, y que, junto con el cuerpo, constituye su esencia humana»
Leyó Harry. Retuvo el aire y luego lo exhalo, mientras que arreglaba las cosas, aun le quedaba casi un mes de vacaciones y tendría que pasarlo en casa de su tío Vernon, su tía Petunia y su primo… ¿Cuál era su nombre?
En fin, ya lo recordaría. No fue fácil para él encontrar sobre los Horrocrux y no tenían prácticamente ninguna clase de información, solo una leve especulación, además de una nota, la cual había llegado a manos de Harry, Hermione, Draco, Evelyn y Luna; de parte de Dumbledore.
La nota decía así: «Cuando Tom decidió saber sobre los Horrocrux, lo supo por parte de Horace Slughorn, antiguo maestro de Hogwarts y le comentó como se crea el Horrocrux: se debe dividir el alma y ocultarla fuera del cuerpo»
Con esa poca información, todos decidieron revisar los libros que tenían a la mano o bueno, aquello lo hicieron Harry, Luna y los Malfoy, pues la familia de Hermione era Muggle, aun así ella estuvo rebuscando entre los libros mundanos sobre brujas y brujos o más bien: en libros sobre la Inquisición.
― ¡Harry! ―llamó su madre desde el primer piso― ¡¿Ya estás listo?!
― ¡Ya casi, mamá! ―dijo Harry desde su habitación. El chico empacó los libros del nuevo año, su ropa Muggle, guardó su segunda varita en un compartimiento de su baúl y leyó por última vez la runa. La tomó de un viejo libro de su madre, titulado: «Runas Antiguas Fáciles», leyó nuevamente la runa, además de los consejos de Esmeralda le fueron muy favorables, trazó sobre una pegatina la Runa y la pegó encima del baúl, el cual se encogió, el pelinegro sonrío y lo tomó ―Gracias Esmeralda ―comentó Harry, quien alargó su brazo y la Basilisco subió por su brazo a modo de una complicada y costosa pulsera de esmeralda, luego alargó el otro brazo y Kira subió a su hombro, cerró la puerta de la habitación y se acercó a las escaleras, bajó el primer escalón, para encontrarse a su madre de frente.
―Por fin bajas ―gruñó su madre, quien ya iba subiendo las escaleras, para luego tenerlas que bajar seguida por su hijo. Lily revisó la casa por última vez, Harry tomó la maleta de su madre y salió a la calle, La pelirroja cerró la puerta, sacó su varita, caminó algunos pasos ante el porche de la casa, miró hacia ambos lados y arrojó un hechizo― ¡Protego Totalus! ―la casa quedó protegida contra cualquier intruso, encantamientos oscuros, además de una barrera anti-Muggle. Ambos pararon en una calle desierta y a la indicación de su madre, ambos alzaron sus varitas, Harry se preguntó para qué era eso, hasta que un bus de dos pisos salió de la nada, era de color morado, a un lado tenía las palabras «Autobús Noctambulo», el joven pelinegro subió, seguido por su madre ―Este es el Autobús Noctambulo. Puede ir a cualquier lugar que se quiera, solo pensando en ese lugar. Mantén la mente en blanco, yo me encargaré de todo ―Harry asintió y se concentró, su madre pensó velozmente en su hermana y tras algunos minutos llegaron a una casa de dos plantas ―No solo venimos de visita para que tú y tu primo se conozcan cariño, sino porque tengo que cuidar de tu tía y su familia.
― ¿Crees que sea posible un ataque? ―preguntó Harry sorprendido, su madre asintió, el joven de cabello negro llamó a la puerta y su madre se inclinó, al levantarse ella sostenía un periódico el cual él juraba que no estaba allí hace un segundo.
― ¿El Profeta? ―preguntó Harry sorprendido, por ver un número del periódico mágico, en la puerta de la casa de su tía. Su madre asintió.
―El Profeta es un periódico mágico y aparecerá cuando el mago lo necesite ―dijo Lily, colocándolo bajo su brazo, hasta que la puerta finalmente se abrió, apareciendo una mujer rubia, delgada, alta y llevaba un vestido verde.
―Hola Lily ―dijo una feliz Petunia, abrazando a su hermana.
―Hola Petunia ―dijo Lily devolviendo el abrazo.
―Tú debes ser Harry ―dijo Petunia dándole un abrazo a su sobrino.
―Mucho gusto, tía ―dijo Harry devolviendo el abrazo.
―Sigan, por favor ―dijo Petunia, guiándolos hasta una habitación en el segundo piso ―Vernon y Dudley llegarán en algunos minutos, ¿quieren té?
―Estaría bien, tía ―dijo Harry con una sonrisa y sus acostumbrados buenos modales, mientras que abría ambas maletas y acomodaba las ropas de ambos en el armario. Luego bajó con su madre y su tía.
―Entonces Harry, ¿estás estudiando en Hogwarts, también? ―preguntó su tía.
―Sí tía ―contestó él.
―Y dime, ¿has tenido muchas aventuras? ―preguntó su tía de buen humor.
Harry sonrío― ¿Me creerías si te digo que junto a unos amigos, evitamos que el colegio cerrara?
― ¡Vaya! ―dijo ella asombrada. Lily le había pedido a Harry no ser explicito, ante sus tíos o su primo. Pues su tío no tenía un buen recuerdo de ella y de su padre.
Como si lo hubiera invocado, la puerta se abrió y por ella entraron: un hombre de unos 40 años, cabello negro, algunas canas, con ropa de trabajo entró por la puerta, cargando unas bolsas. Era seguido por un chico de cabello negro, con cierto sobrepeso, vestido con un uniforme escolar.
El hombre tomó aire y lo mantuvo un rato en su interior, antes de exhalar, no deseaba hacer enfadar a su cuñada y que le hiciera algún daño ―Hola Lily, me alegro de verte ―contestó con una sonrisa forzada, para luego girarse hacía Harry ―Y tú debes de ser… ¿Harold? ―preguntó apenado.
―Harry, tío Vernon ―contestó el chico sin molestarse por la confusión del hombre, en cuanto a su nombre, pues nunca antes se habían visto, casi como si a su madre no le gustara... No. A su madre no le gustaba hablar sobre su hermana Petunia y por ello nunca antes los habían visitado.
―Harry ―le llamó su primo Dudley ―Ven, vamos a jugar con mi consola de videojuegos ―Harry asintió y siguió sin prisas a su primo. Ambos tenían una amistad y confianza que forjar.
Los jóvenes estuvieron jugando toda la tarde en la consola de videojuegos, además de jugar con Kira. La familia cenó y habló de temas Muggles, cosa que no parecía molestar a Harry, tal como su tío creyó de él en un comienzo. Quizás podría llevarse bien con el chico, mientras que una idea apareció en la mente de Vernon.
―Invitar a Harry a ir de pesca con Dudley y conmigo ―pensó el hombre, antes de suspirar ―Recuerda: tienes que llevarte bien con la familia. No ofendas a Lily. Petunia peleó mucho para hacer esta reunión, no digas nada sobre los magos ―los adultos vieron a los primos felices, hablando de comics de superhéroes, cosa que les hizo sonreír.
…
«12 No-Majs asesinados, por un mago desconocido, MACUSA en alerta máxima» anunciaba el periódico mágico de Estados Unidos: "El Fantasma de Nueva York" Era el periódico mágico que leía un alumno de Ilvermorny― ¿Un posible Mago Tenebroso Ingles? ―leyó el chico ―Esto suena a que la situación...
―Por favor ―dijo una mujer de cabello negro, ganándose la atención de todos los alumnos ―Los alumnos de las casas Serpiente Cornuda y Wanpus… ―una explosión ocurrió y un grupo de Magos Tenebrosos destruyeron uno de los muros del castillo.
― ¡Ewiges Feuer! (Fuego Eterno) ―Gritaron un grupo de magos, causando que el gran comedor de Ilvermorny ardiera.
― ¡Regen und Hagel! (Lluvia y Granizo) ―gritaron los magos de quinto y sexto año, causando que las llamas se apagaran.
― ¡Desmaius! ―exclamaron los alumnos de primero y segundo, causando que algunos enemigos cayeran al suelo.
― ¡De varita a espada! ―gritaron algunos enemigos, haciendo que sus varitas se transformaran en espadas.
― ¡Eis! ―exclamaron alumnos de cuarto, causando que los enemigos literalmente se congelaran, defendiendo a otros compañeros de primero y segundo.
― ¡De varita a espada! ―exclamó finalmente la maestra de pociones, chocando espadas con un enemigo― ¡Maestro Jacob y los Prefectos: saquen a sus compañeros que no puedan luchar!
― ¡Maestra Isabel! ―gritó un chico de 6º, lanzando a su maestra, su varita. La varita del chico fue transformada en otra espada, dándole a Isabel una ventaja en batalla y logrando así, matar a su enemiga, para luego pasar a matar o incapacitar a otros enemigos.
― ¡Marionette! ―gritó el maestro de encantamientos, la contraparte del Piertotum Locomotor, mientras que daba vida a las armaduras del castillo, las cuales salían a enfrentar a los enemigos, pero eran rápidamente destruidas, con hechizos de alejamiento, como el Drüken, contraparte del hechizo Expulso.
Los maestros y los alumnos de rangos más elevados, comenzando a tomar ventaja contra los Magos Tenebrosos, que habían decidido atacar el castillo.
Ilvermorny no caería ese día.
