Harry Evans pertenece a J.K. Rowling.

Solo nos pertenecen los OC.

28

Había ocasiones en las que Harry Evans desearía estar muerto y la asignatura Historia de la Magia, era una de aquellas ocasiones en las cuales ese sentimiento llegaba a él. Sinceramente, no le importaba la materia, para él era más que nada algo de repaso y por eso leía el libro, en vez de prestar atención al profesor y sacaba las notas de lo exclusivamente interesante y/o importante.

Tuvieron un descanso, antes de Pociones, donde Harry compartió con Luna sus apuntes de Pociones y le explicó como tomarlos, además de sus apuntes de Defensa contra las Artes Oscuras. Despues, Slytherin y Gryffindor bajaron a ver al profesor Snape.

—Antes de comenzar —dijo Snape en su habitual susurro —Debo recordarles que se acercan los TIMOs, que significa -y esto lo explico para aquellos de mente corta como Wesley- —se escuchó un "Hey" por parte de Ron, pero a Snape no pareció importarle —Titulo Indispensable de Magia Ordinaria, estas calificaciones determinarán aquellas materias que podrán cursar en los próximos 2 cursos, así que esperaré mucho de todos ustedes en mi materia y en las subsecuentes, ¿entendido? —nadie podía creerlo: Snape dándoles ánimos (a su modo) —En la parte teórica, se sentarán en mesas individuales en el Gran Comedor y harán su examen, y un gran reloj de arena cronometrará la duración del examen, dos horas. En el práctico, cada alumno es examinado personalmente por un miembro del Tribunal de Exámenes Mágicos, quien le evalúa según sus aptitudes. El Tribunal es un pequeño grupo de magos y brujas ancianos pertenecientes al Ministerio de Magia, y se encarga de evaluar a cada alumno. Durará dos semanas —Snape sacó su varita, para sorpresa de más de uno y agitó grácilmente su varita y ante cada uno, apareció su respectivo horario —Hoy prepararemos algo llamado "Filtro de los Muertos en Vida", la cual deja a las personas en un profundo sueño.

¿Pero no lo hicimos el año pasado o en tercero? —se preguntó Harry.

—Lo haremos al estilo de los TIMOs: En el tablero están en tiza azul los ingredientes y en roja los pasos —Snape agitó su varita —En el armario están los ingredientes y finalmente —una vez más agitó su varita y un reloj de arena apareció— Aquí está el reloj… Comiencen —Todo tenía que hacerse con mucho pulso y cuidado, si colocaban la más mínima variable, un gramo más en el caldero, la poción se arruinaría, se volvería gelatinosa, subiría y se regaría del caldero sin poder hacer nada. Eso lo comprobaron gracias a un chico de Gryffindor. Pasaron diez minutos y la voz susurrante de Snape volvió a escucharse —Ahora… un ligero vapor plateado debería salir de la poción —Snape sonrío con suficiencia al ver que así era.

—Wesley —dijo Snape, tras ver que de su caldero surgía un humo gris —Lee por favor la tercera línea.

—Añadir Raíces de Valeriana —leyó Ron, al ver su error, tuvo que reiniciar la poción.

—Para el viernes de la próxima semana, quiero un ensayo sobre el uso de las pociones durante el siglo XIV, una pista jóvenes: Inquisición Inglesa—dijo Snape. Harry lo anotó en su cuaderno.

Luego de Poción, siguió adivinación, donde la maestra Trelawney se veía muy contenta —Buenos días jóvenes —todos asintieron —La interpretación de los sueños es una de las artes más importantes con respeto a la adivinación del futuro y será examinada en vuestros TIMOs —la maestra tomó aire —Lean la introducción, luego pónganse en parejas, anoten el sueño más reciente de sus compañeros y busquen en el índice algún indicio que os permita acercaros al sueño de vuestro compañero —todos hicieron lo pedido, adivinación no se le daba ni bien, ni mal a Harry. Solo era una materia más, aunque eso sí: resultaba más interesante que la materia de Historia de la Magia, desde el punto de Harry —Su tarea es seguir sus propios sueños durante este mes y llenar estos diarios con el sueño y la explicación de su significado —Trelawney hizo aparecer el diario ante cada alumno, quienes desinteresadamente lo metieron en su mochila, antes seguir.

—Un ensayo sobre los gigantes, otro sobre pociones durante la Inquisición y ahora un diario de sueños —gruñó Luna, para luego besar a Harry en los labios —Voy a volverme desquiciada.

— ¿No dicen todos que estás loca? —preguntó Evelyn con una sonrisa.

—Dije desquiciada Evy, obviamente estoy loca —dijo Luna con buen humor —Me pondré peor.

—Veo que a todos nos dejaron los mismos trabajos —dijo Hermione con cansancio, cosa que a todos les sorprendió.

Cuando entraron en el salón 904 del 7º piso, encontraron a la profesora Umbridge sentada en su puesto, mientras que ellos tomaban asiento.

—Buenas tardes clase —dijo la mujer de rosa, con una sonrisa un tanto extraña.

—Buenas tardes, profesora Umbridge —contestaron varios, otros no lo hicieron, así que ella volvió a saludar y ellos volvieron a contestar ahora al unísono.

—Bien, desgraciadamente Cornelius decidió darles esta materia en 5º y por ello esto será completamente nuevo para algunos —dijo la maestra, quien sacó una varita corta y con un movimiento, hizo que aparecieran en las mesas los libros de la materia —Primero, leeremos la introducción, luego el capitulo 1 sobre el maleficio Expulso —todos asintieron y comenzaron a tomar apuntes, luego ella habló sobre el hechizo y todo acabó en alguna especie de lección, pues según el ministerio "Lo importante es pasar los exámenes".

Harry levantó la mano —Discúlpeme profesora, pero: ¿El ministerio espera que pasemos el examen sin realizar una práctica?

—Exacto, lo importante son los exámenes, Sr. Potter.

—Evans, profesora soy Harry Evans —dijo el joven. Sorprendiendo a la mujer, quien solo asintió, había olvidado que Harry era un Mestizo, aun se preguntaba cómo era que Fitch siendo un Squib o personas como Hermione Granger, quienes no eran de padres mágicos, podían ser aceptados en Hogwarts, eso le resultaba asqueroso, aunque no lo expresó en voz alta —Maestra, ¿Cómo podremos aprender magia combativa, sin practicarla? Todas las clases poseen dos formas, ¿no es verdad?

— ¿Qué está queriéndome decir, señor Evans? —preguntó ella, con su desagradable tono de voz.

—Que necesitamos practicar, cuando llegue el momento de enfrentar los peligros de nuestro mundo —contestó él.

Ella sonrío de forma burlona —Harry, muchacho, ¿Quién podría querer dañarte?

—Emm… no lo sé, quizás… —estaba poniendo un tono claramente de sarcasmo — ¿Tom Sorvoro Ryddle, también llamado Quien-usted-sabe?

Todo se sumió en silencio. Un incomodo silencio.

El joven volvió a tomar asiento y hojeó el libro sin siquiera molestarse en mirar a la profesora aunque no fueran a realizar prácticas, el libro sí que era práctico y enseñaba justamente lo que se debía.

—Les han dicho… que cierto mago oscuro se ha alzado de entre los muertos, pero les aseguro que es mentira —dijo ella —No hay ningún peligro allá afuera.

—Yo estoy en peligro, yo soy su enemigo más acérrimo, pues ya he acabado con 3 de sus planes: Lo acabé cuando él deseó usar la Piedra Filosofal, destruí un trozo de su alma y él volvió gracias a sus hombres —dijo Harry.

—Les han contado que un mago muy malvado ha vuelto de entre los muertos, pero… yo les aseguro que eso es mentira —dijo Dolores —Ahora, por favor vuelvan a sus lecturas y no quiero ni una palabra más sobre esto.

Harry ya estaba pensando en usar el Salón de los Menesteres y al parecer los demás tenían la misma idea, el único problema eran los otros compañeros, quienes al parecer no tenían como practicar, pues todo sería teórico y solo podrían mostrarlo durante el examen.

Eso era malo.

Cuando salió del salón de la profesora, todos supieron que era la palabra de un heredero de Hogwarts, contra la palabra de la profesora.

Harry fue a su primera clase de combate mágico con sus maestras Auroras: Tonks y Shafiq.

Podríamos aprovechar estas clases y luego enseñarles a aquellos que sí quieran aprender verdaderamente Magia Combativa —dijo una voz en su cabeza, su consciencia. Harry asintió inadvertidamente, mientras que llegaba al salón 123, en el primer piso, donde ya era esperado.

—Bienvenido, Sr. Evans —dijo Elizabeth, inclinándose un poco.

—Maestra Shafiq —saludó Harry con una sonrisa.

—Hola Harry —dijo Nymphadora.

—Maestra Tonks —dijo Harry una vez más.

— ¿Conoces el hechizo Protego? —preguntó Nymphadora y el joven asintió.

— ¡Confringo! —exclamó Elizabeth atacando. Desde su varita surgió una luz naranja.

— ¡Protego! —exclamó Harry, desenfundando su varita de Sicomoro y creando una protección efectiva, antes de quebrarse.

—Bien —dijeron al unísono, sonrientes.

—Yo te acaré con el hechizo Incendio —Preguntó Nymphadora y Harry asintió —Usarás el hechizo Aqua Eructo —Harry asintió, Elizabeth le enseñó el Agua Eructo y esperó— ¡Incendio! —el fuego surgió desde la punta de la varita de la mujer de cabello rosa.

— ¡Aqua Eructo! —de la punta de la varita de Harry surgió una luz azul hielo, antes de que surgiera el chorro de agua.