Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Solo nos pertenecen los OC.
42
Ron Weasley había crecido con las historias de su padre, sobre como la familia Weasley había pertenecido hasta hace ya mucho como una de los Sagrados 28, cosa que se rompió con el nacimiento de un miembro desconocido y muy en el pasado, había sido su Tátara (x3) abuelo, quien se casó con una Muggle y allí perdieron su pureza de sangre. Aunque Ron vivía en su mundo de fantasía donde él era el mejor jugador de Quidditch, que si bien podía ser verdad, no era el mejor en otras cosas o más bien: no le iba bien en pociones, no le iba bien en encantamientos o en transformaciones; pero aun así se creía el muy importante. Sin embargo, nadie le hacía caso.
Ron chilló del enojo al ver a Harry, Draco y Evelyn en la Madriguera, pero nadie escuchó sus quejas, ni le prestaron atención.
Ron no soportaba convivir con 3 serpientes bajo su techo.
Recuerdo
Ron salía al patio trasero, encontrándose con Harry y Draco teniendo una batalla mano a mano, vestidos con camisas y pantalones negros, para evitar así ensuciarse más de lo debido.
—Espero y no se les ocurra comenzar a usar magia tenebrosa, en mi casa —dijo Wesley.
—No —dijo Harry y Ron sonrió, creyendo que le harían caso —Te digo que no Draco —Harry atrapó el puño del rubio e hizo una palanca a lo cual Ron salió volando y se golpeó contra el suelo —Estás mal parado —Harry imitó la postura de Draco y luego tomó la correcta, lo cual Draco imitó —Perfecto, podemos seguir —ambos volvieron a su entrenamiento, mientras que Evelyn leía el libro de encantamientos de ese año.
— ¡Oigan, les estoy hablando! —gritó Ron, pero ninguno de ellos le prestó atención, así que se acercó a Harry tomandolo por el hombro, pero el pelinegro rápidamente alejó su tronco y Ron recibió una patada de Draco, que lo dejó en el suelo, con la nariz reventada y medio inconsciente.
—Ten más cuidado, Draco —dijo Harry sacando su varita.
—Sí, valeroso líder —dijo el rubio a modo de chiste a lo cual ambos Malfoy rieron.
—Braquiam Emendo —dijo Harry, una luz blanca cubrió la nariz del pelirrojo — ¡Aguamenti! —de la punta de la varita de Nogal Serpiente surgió un chorro de agua hacía Draco, quien solo tuvo tiempo de esquivarlo rodando.
— ¡Congela! —exclamó Draco, la luz azul voló hacía Harry.
— ¡Protego! —el escudo mágico se alzó protegiendo a Harry, aunque para sorpresa de ambos Slytherin, ante Harry apareció un muro de hielo, justo donde estaba su escudo.
Harry sonrió— ¡Expulso! —ni Draco, ni Evelyn se esperaron que Harry hiciera explotar el muro de hielo, haciendo que ambos Malfoy tuvieran que defenderse de los escombros de hielo.
— ¡Protego! —la barrera invisible fue invocada por ambos hermanos, protegiéndolos de los escombros de hielo, tras eso asintieron y volvieron a la casa.
— ¿Alguien podría decirme cual es el plan de estar aquí? —preguntó Harry tras entrar nuevamente en la casa, comenzaba a impacientarse.
—Protegerte de Tom Ryddle —contestó el señor Arthur Wesley quien acababa de volver.
—Señor Wesley —saludaron los 3 habitantes de la casa de Salazar.
—Chicos —dijo él —Dumbledore nos ha dotado de una poderosa protección, que en teoría tendría que impedir que nos encuentren.
Fin del Recuerdo
Ron aprendió a soportar al trío de serpientes estudiosas, aunque pronto notó que aquella gargantilla de Harry era algo más que solo eso y entonces vio el terrario, viendo como la aparente serpiente entraba en el mismo y Harry le hablaba, así como parecía hablar a algo más, que para él era invisible, por eso fue a buscar a su padre.
—Papá —dijo Ron entrando en la oficina donde estaban sus hermanos: Bill, Charley, Percy, Fred y George. Todos ante una mesa, con unos planos
— ¿Qué deseas Ron? —Preguntó su padre —Estamos ocupados, planeando que hacer respecto a… algunos problemas que se han presentado —aquello hizo enfadar a Ron, pues su padre no le confiaba los secretos que sí a sus otros hermanos.
—Harry trajo una serpiente y parecía hablar con algo o alguien, ¿no creerás que pueda ser un espía? —preguntó Ron, a lo cual los demás suspiraron, cosa que hizo enfadar aun más a Ron.
—Harry ha demostrado estar en contra de Tom Ryddle, hermanito —dijo Fred con una sonrisa —No hay nada de qué preocuparse y yo que tú, tendría más cuidado al entrar a la habitación de Harry, porque esa cosa no es una serpiente.
—Es un Basilisco —dijo George, haciendo que Ron se sobresaltara del miedo —Es el Basilisco de Salazar Slytherin, la cual estaba en un sótano secreto en el colegio.
— ¡Lo sabía, sabía que ese desgraciado era el heredero de Slytherin y atacó a los magos de padres Muggle! —acusó Ron, pero sus hermanos no le prestaron mayor atención, ya que desde el primer año, Dumbledore había ordenado a Ron hacerse amigo de Harry y convencerlo de que Slytherin era una mala idea de casa. Dumbledore trataba de que Harry viera las cosas desde su punto de vista, trataba de que confiara en él y que perteneciera a su Orden del Fénix, pero año tras año fue imposible, pues Harry, siempre andaba con los Malfoy, Hermione y Luna.
—Que Lily no te escuche, Ron —advirtió su padre con una voz tan fría que Ron se volvió, pero no vio a la viuda Potter —Ya deja tu enfrentamiento con los Malfoy y Harry, tenemos asuntos más importantes que tratar todos juntos.
— ¿Me dirás que sucede? —preguntó Ron y su padre suspiró, haciéndole una seña.
—Gracias al ex-Ministro Fudge, pudimos descubrir que Voldemort tuvo Mortífagos en el ministerio —dijo Arthur —El ministro Scrimgeour realizó despidos de estos Mortífagos siguiendo un protocolo e inculpándolos de distintos escándalos, tras sacarlos del puesto, los Dementores y Aurores entraban en acción, enviándolos a Azkaban. Pero aún quedan muchos Mortífagos dentro del Ministerio o en toda Gran Bretaña. En años pasados, Harry dio el aviso a Fudge de la existencia de los Horrocruxes y un grupo de Aurores, han logrado destruir gran cantidad de ellos, solo deberían de quedarle un par de estos. El año pasado, Harry atacó la base central de Voldemort: la Mansión Ryddle, logrando matar a un puñado de Mortífagos y cuando venia hacía acá, Lily mató a otro grupo de estos.
—Voldemort está muriendo lentamente —dijo Bill —La destrucción de sus Horrocruxes lo ha demostrado y creemos que perdió un Horrocrux antes de 1991 o en el transcurso de ese año, creemos que era el Horrocrux de Harry, su cicatriz, más específicamente.
—Necesitamos infiltrarnos en el Ministerio y llevar los detectores de Tenebrismo, así como dejar fuera de combate O MATAR a los Mortífagos del propio Ministerio —dijo Arthur.
—Necesitaremos a Harry, él y su grupo son Aurores, los dejarán pasar al Ministerio —dijo Fred. Los Wesley asintieron y Ron solo pudo apretar los puños, al saber (o más bien recordar) que Harry era ya un mago consumado y combatiente contra las Artes Oscuras, aunque se preguntaba por qué Harry desconfiaba tanto del director Dumbledore. Sí. Él no estaba ciego, no del todo. Él sabía que Dumbledore por años trató de acercar a Harry a él, que confiara en él y por eso le fue otorgada su misión de hacerse amigo de Harry, pero al no lograrlo en los primeros 3 años, su madre le ordenó dejar de intentarlo y dejar que Harry continuara dejando a Voldemort en ridículo. Bill salió y encontró a los hermanos Malfoy, contándoles su plan, ellos asintieron y aceptaron llevar a cabo el plan. En eso Harry salió de la habitación, pero cunado Bill fue a contarle el plan, Harry pasó de él, se dirigió a Evelyn y la besó en los labios.
—Ustedes encárguense de los Ministros/Mortífagos, yo iré a encargarme de los seres mágicos que están del lado de Tom, tengo un par de hechizos que tendrían que darnos la ventaja desde ese punto —dijo Harry.
—Ten cuidado —pidieron Draco, Evelyn y Lily, Harry asintió y bajó las escaleras, para hacer su parte.
Harry sonrió al salir, Nix tomó su tamaño original, en su mano derecha, Harry sostenía algo que había pedido a la Thestral conseguir para él de entre los escombros de la mansión Ryddle, era un mechón de cabello que Merope Gaunt, la madre de Tom había tomado de su hijo, haciendo que su cabello creciera por algunos segundos, cortando un mechón y guardándolo en un guardapelo personal.
(N/A: No el Guardapelo de Salazar, sino otro)
Encontrar a Tom no fue difícil, no lo es cuando tienes un efecto personal de tu enemigo y usas una runa de rastreo, ni tampoco detener a los Mortífagos o los seres que lo seguían a causa de la maldición Imperius, bastó con usar el Desmaius Maximus o el Petrificus Totalus para dejarlos fuera de combate. Sin embargo, reconociendo cual peligrosos eran los Mortífagos, Harry atrajo sus varitas con el Accio Varitas y empleó el Diffindo cortándolas.
—Aun no es el momento Harry, pero ya casi —dijo él.
—Aquella batalla Tom —dijo Harry —Será solo entre nosotros. No será de nadie más.
—Ya veremos quién de nosotros sobrevive —dijo él, mientras que flotaba en el aire y desaparecía en un destello blanco.
— "Evanesco" —susurró Harry, mientras que sonreía. Necesitaba que Tom lo creyera un niño incapaz de romper un plato o un usuario de las artes blancas, así lo atraparía con la guardia baja en la batalla, con un hechizo oscuro y acabando con él.
