El ruido llamo la atención de todas las personas incluso de las que sólo prestaban atención a su celular o los que recibían una llamada.
Había mucho humo, y el auto estaba de lado casi subiendo a la acera por intentar frenar tan de pronto, rapidame te unos comenzaron a grabar y otros a preguntar que había pasado.
Capítulo 1: Nuevos amigos.
Sin embargo no había nada que lamentar, menos mal así era.
Abriste tus ojos lentamente al no sentir el golpe que esperabas resignada, en su lugar te sentías muy segura.
—¿Estás bien?
Al escuchar esa voz los abriste de golpe, encontrándose con unos ojos verdes y cabellos castaños.
—¿Q-Quién?
El chico más o menos de tu edad te sonrió haciéndote sobrinas un poco, no lo negarias estaba muy apuesto.
—Soy Tatsuma Sawano— dijo y te soltó con delicadeza —¿Segura que estas bien?
Se notaba que estaba preocupado, sin embargo al ver su gran parecido a Tsunayoshi no podías articular palabra alguna.
Quizá eran familiares, era lo único que se te ocurrió al verlo. Pero volviste a la realidad cuando sentiste como te tomaba de la muñeca y te guiaba a un lugar.
—¡¿C-Como?! ¡¿D-Dónde vamos?!
El te miro sonriendo —Necesitas ayuda médica.
—-¡E-Estoy bien!— trataste de excusarse no querías causarle problemas —No es nada...
—... Entonces, ¿no te duele nada?
Te extrañaste con esa pregunta un poco, luego recordaste que de no ser por él estuvieras muerta.
—No me duele nada— dijiste segura
—Entonces— te soltó la mano y te miro —¿Por qué lloras?
Rápidamente tocarte tus mejillas, estaban húmedas. Sabias que no era por el susto, o quizás si.
—...— no dijiste nada más bien bajaste la mirada —No es nada de que preocuparse...
Hubo un momento de silencio entre los dos, a su alrededor todas las personas estaban en lo suyo otra vez.
—¡TÚ!— se escuchó un grito molesto
Ambos voltearon a ver, era un hombre mayor y este te miraba molesto.
—¡MALDITA MOCOSA! ¡¿TUS PADRES NO TE ENSEÑARON A CRUZAR LA CALLE?!
—¿E-Eh?
Ahora sabías quien era, el hombre del auto que casi te atropellaba.
—¡¿Tienes idea de cual darás son estas llantas?!— señaló las ruedas de su auto —¡Espero que tus padres puedan pagarlas, por su bien!
—P-Pero yo no puedo pagarlas— dijiste nerviosa —Y mis padres no...— por cada palabra tu voz se iba apagando cada vez más
Sin embargo el señor no parecía importarle en lo más mínimo.
—Son ¥ 1000.000.00
—¡¿Q-Qué?!
—Cada una.
Sentiste como si tu alma se te saldría de tu cuerpo, ¡¿Acaso eran de oro o qué?!
—¿¥ 1000.000.00?— pregunto el chico que te ayudo —A mi me parecen de unos ¥ 100.
El hombre le miro molesto —¿Y tú quien eres?
—Eso no importa— le dijo —En primer lugar, cuando está chica cruzó la calle la luz verde estaba activa.
—¡Eso no es verdad!
—¿Cómo puede estar tan seguro? Después de todo hablaba por celular mientras conducía.
El señor se quedó callado, dándole la razón al castaño.
—A la policía le interesaría saber sobre eso...— sonrió.
El mayor le miro molesto, chasqueo la lengua y se dio la vuelta para marcharse. Al parecer, ya no había problema alguno.
—E-Etto...— dijiste tímida —Muchas g-gracias, de nuevo.
El negó —No es nada, ese tipo trataba de aprovecharse de ti, sólo quise ayudar.
La sonreiste, a pesar de que se parecia a Tsuna el era mucho más amable, al menos contigo.
—¡Oh, si!— dijiste —Mi nombre es (T/N) (T/A), un gusto.
Lo dijiste con mucha vergüenza pues el se había presentado antes y tu no, eso era muy mal educado.
—Un gusto, (T/A)-san— dijo alegre
Le sonreiste, de alguna manera estar con el era muy cómodo.
—¡Tatsuma-san!— escucharon una voz no muy lejos de ustedes dos
De un momento a otro, un Albino de ojos morados estaba frente a ustedes.
—Gokusha-kun— dijo el castaño —¿Pasa algo?
—¡Escuche qué hubo un accidente!
Mientras ellos hablaban no podias dejar de verlos, parecía como si estuvieran viendo a Tsuna y Gokudera. Pero savuad que no eran ellos, aún así eran tan parecido a que asustaba.
—...A)-san
En serio, podía que fueran familiares.
—... Oye...
Pero ¿acaso no era muy extraño?
—(T/A)-san...
Pero no te quejarías, ellos parecían más agradables al menos contigo y eso es lo que importaba.
—¡(T/A)-SAN!
—¡¿E-Eh?!— saliste de tus pensamientos al fin, y te encogiste de vergüenza ver a ambos chicos mirándote atentamente —¿Pasa... algo?— preguntaste tratando de cambiar el ambiente
—... Te decía que este es Gokusha Hayate, un buen amigo mio—dijo Tatsuma omitiendo que no les habías escuchado antes
—¡Un p-placer, Gokusha-san! ¡(T/N) (T/A)!— te presentaste e hiciste una reverencia
El Albino sonrió —Como Tatsuma dijo, soy Gokusha Hayate— negó —No tienes que ser tan formal, Tatsuma dijo que casi te atropellan ¿estas bien?
—¡Estoy bien!— sonreiste —Gracias a Sawano-san...
—Me alegro— se alivió
—Puedes decirme Tatsuma— dijo este —"Sawano-san" es muy formal...
Lo pensaste —Siendo así... ¿Tatsuma-san?
Este asintió —Así está mucho mejor.
No supiste cuando pero terminaron hablando por unos minutos, el ambiente era muy acogedor para ti y para ellos era como si se conocieran de antes
—Ya es tarde— opinó Gokusha mirando el cielo
—¡! ¡Tengo clase mañana!— gritaste al recordar toda la tarea
—Aún es temprano— dijo Tatsuma —Vamos, te acompañarnos.
Estabas a punto de negarte, ya mucho habían hecho por ti.
—Cierto— acepto el albino sin vacilar —No es seguro que vayas sola.
—Pero ya me han ayudado mucho...
—No me molesta acompañarte— dijo Tatsuma —Si no te molesta.
—Lo mismo digo.
Les miraste unos segundos, no podías negarte porque realmente si tenías miedo de ir sola, tu casa no estaba en un lugar muy seguro que digamos.
—E-Esta b--
Fuiste interrumpida por el celular de Tatsuma y este te miro discúlpandose.
—Perdona, ya vuelvo.
Tatsuma fue a atender la llamada. Dejándote a solas con Gokusha, miraste nerviosa tus pies, pues no sabías que decirle o de que hablar siquiera.
—Y ¿Por donde vives, (T/N)?
No te sorprendiste al ser llamada por tu nombre, si tu los llamabas por su nombre a ellos
—Eh... (T/D)
Gokusha abrió un poco los ojos —Ese lugar es muy inseguro, ¿no tienes problemas?
—No realmente, muchos de alegan de mi casa—dijiste la verdad, pues muchos decían que esa casa estaba embrujada
—Supongo que eso es bueno, pero ¿Por qué?
—Chismes...
Antes que pudiera seguir preguntando, Tatsuma volvió
—Ya que casi es hora de cenar, porque no vamos a Yamashita's.
Tú me miraste curiosa, no sabías que era.
—Un restaurante de sushi— dijo Gokusha —Es buena idea.
—Yo no estoy segura...
—Será divertido— insistió Tatsuma —Y así conocerás a unos amigos nuestros, luego te iremos a dejar a tu casa.
No sonaba tan mal, de hecho sería tu primera vez saliendo con amigos.
—¿No les molesta?
Ambos negaron y tu sonreiste, ese día quizá era el que más has sonreído en toda tu vida —Entonces, me parece bien.
En el próximo capítulo.
¿Quienes son esos chicos en la entrada de Nami-chuu? ¿Esperará a alguien?
Capítulo 2:
Vongola vs Vonglia.
