Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Solo nos pertenecen los OC.

44: Ya no más.

El ataque al ministerio y el desenmascaramiento de los Mortífagos infiltrados, provocó que los Aurores Inglaterra comenzaran una cacería de Mortífagos a lo largo y ancho del país, llegaron Aurores desde el Ministerio Mágico Noruego, para ayudar a Inglaterra, pues el ministro Alfarin Olsen, pensaba que si Voldemort triunfaba en Inglaterra, pronto conquistaría Europa y ellos no podían permitirlo.

Aquel contraataque, provocó que Tom gruñera desde el lugar en el que se encontraba.

Odiaba ocultarse.

Estaba como una maldita rata, oculto en los límites de Inglaterra.

—No podemos esperar más —dijo Voldemort, los Mortífagos y las Criaturas Mágicas le miraron —Ya no. Ya no podemos seguir esperando, en este preciso instante, debemos de movilizarnos hacía Hogwarts. Cuando ella caiga, arrasaremos con todos los Muggle y todos los Aurores que encontremos de camino —todos asintieron y dieron paso a marchar de camino hacía Hogwarts, mientras que iban Desapareciendo poco a poco, uno por uno, todos con un objetivo en mente, Hogwarts.

Sobre el cielo de Hogwarts todos pudieron ver las palabras que se formaron.

Eran de fuego puro, el hechizo Flagrate.

SE ACERCAN

En ese momento, llegó una lechuza para los hermanos Malfoy de parte de su madre.

La Orden del Fénix se está reuniendo, prométanme que permanecerán junto a Harry Potter. Necesito que ustedes estén en el frente de batalla, deben demostrar que los Malfoy/Black no somos Pro-Señor Tenebroso.

ATTE.: Su madre. Narcissa.

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— ¡DIRECTORA! —Gritó Harry, mientras que empujaba la puerta, acompañado de los Malfoy, Draco se adelantó, mientras que la mujer recién puesta en el cargo se recuperaba del susto provocado por sus alumnos.

— ¡¿Por qué entran de ese modo en MI oficina?! —gritó Minerva, quien había tomado el cargo tras la desaparición de Dumbledore en aquel ataque anterior, cuando finalizó el sexto año, cuando Harry persiguió a un Snape que supuestamente era un Mortífago.

—Lo lamentamos directora —dijo Draco adelantándose y entregando la carta que su madre le había mandado.

—La escuela está protegida por un poderoso hechizo de escudo. El más poderoso que podemos permitirnos —dijo ella, para luego caminar hacia afuera —Sonorus.

— "El encantamiento amplificador" —susurró Evelyn a su hermano y su novio.

—Todos los alumnos de primer año deben ir a sus salones comunes —ordenó —Todos el alumnado y el profesorado deben presentarse en mi oficina —así lo hicieron. En solo unos cuantos minutos todos llegaron ante la directora —Narcissa ha mandado un mensaje, hoy mismo seremos atacados por Tom Ryddle y sus Mortífagos, prepárense para proteger la escuela —la maestra escribió a los miembros de la Orden del Fénix, varios respondieron.

Harry miró la ventana, sacó su varita de entre su toga y luego miró como Evelyn le sonreía enseñándole la Snitch y Draco la Capa de Invisibilidad.

—Me llegó de parte de Dumbledore, pero es para ti, solo sé —dijo Draco

Harry tomó la Snitch, no entendía como una pelota dorada podría ayudarlo a… entrecerró los ojos —Hay… hay algo escrito en ella —dijo y acercó la Snitch a sus ojos —Me abro… al cierre —literalmente la pelota se abrió, dejando caer una piedra negra, que muy convenientemente, llegó al anillo que tenía Harry, aquel que había poseído la pluma de fénix transmutada en piedra, que le regaló Snape en una ocasión, al entrar en contacto con el anillo, Harry fue rodeado por un aura blanca.

—Solo hace falta la Varita, bastará con un Expelliarmus, Harry —era la voz de Dumbledore, proveniente de un retrato a su derecha —Debes aprovechar esta oportunidad Harry, tú y Neville deben de luchar juntos, para vencer a Tom. Desármalo, aduéñate de la Varita de Sauco y conviértete en el Señor de la Muerte, al tener las 3 reliquias en tu poder.

—Jugaremos de locales —dijo Luna sonriente —Los Mortífagos no saben lo que les espera y tienes las Salvaguardas activas, pasarán varios minutos hasta que las desactiven.

—El hechizo Protego Totalum está siendo liberado por el profesor Flitwick —dijo Minerva detrás de ellos, quien comenzó a caminar por los pasillos y a dar órdenes al alumnado, mientras que los alumnos de Slytherin eran enviados a su sala común, pero Harry, Draco y Evelyn no lo hicieron, solo siguieron a McGonagall, hasta las estatuas —Piertotum Locomotor —las estatuas del castillo, todas ellas cobraron vida —Los alumnos de segundo a séptimo, elijan los lugares del colegio que van a defender. Somos la última línea de defensa del mundo mágico, pues hemos frustrado el intento de Lord Voldemort por apoderarse del Ministerio —todos asintieron y fueron a los lugares que (según ellos) merecían mayor protección.

Primero fue Evelyn quien lo besó, luego fue Luna —Espero y esto sea suficiente para protegerme contra él —pensó Harry.

—Hey Harry —dijo Neville —Escucha: creo que tengo algunos hechizos para ralentizar a Voldemort o a los Mortífagos. Dumbledore dijo… —tragó saliva —Él dijo que tú y yo somos los que le pararemos los pies a Voldemort.

—Eres un miembro del grupo, podemos hacerlo —dijo Harry con una sonrisa —Sé que te has estado entrenando, sé cuan valiente puedes llegar a ser Neville y además: ahora tienes una varita aun mejor que la anterior —Neville asintió, mientras que se mordía sutilmente los labios, asentía y seguía a Harry.

—Prepárense chicos —dijo Lily, ambos asintieron.

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Draco entró en la Sala de Menesteres, en su mano derecha tenía un trozo de hueso, un trozo de dedo de James Potter, el padre de Harry, el cual dejó caer dentro de un caldero, sacó un reloj y lo encantó, para que activara un cuchillo el cual dejaría caer un trozo de cuerda al cual estaba atado un trozo de piel suyo. Eran 2 de los ingredientes que le permitirían a Harry resucitar, por si acaso Tom lo vencía: un trozo de piel o carne de un vasallo (Draco en este caso) y la sangre de Tom, pero aun faltaba eso específicamente. Draco se relamió los labios, estaba por cometer una estupidez.

Salió y caminó hasta la oficina de la directora, la cual estaba en una torre del tercer piso, subió por una escalera de caracol y luego hasta una gárgola y la gárgola solo lo dejaría entrar, si conocía la contraseña de la directora McGonagall, pues solo en esa oficina, Draco encontraría un espejo el cual le permitía transportarse a donde él deseara y de regreso a la oficina, se transportaría hasta detrás de Voldemort (con suerte) y le arrancaría un trozo de carne con su varita transformada en cuchillo —Gatos —pero no pudo entrar —Encantamiento —pero la gárgola seguía sin moverse, estuvo intentándolo por varios minutos, veía por un ventanal cercano los hechizos ir y venir —Albus Dumbledore —nada, comenzaba a desesperarse — ¡Accio Diario de McGonagall! —no sabía lo que estaba haciendo, la guerra ya había iniciado y él estaba por cometer un suicidio seguro, con lo que pensaba hacer, pero ¿Qué otra opción tenía su amigo? Harry y él habían pasado por muchos problemas y aquí estaban: La Batalla Final, Harry TENÍA que salir vivo y les había comentado los pasos para la resurrección de Voldemort y era eso lo que él planeaba hacer, pero en el despacho había algo importante: un espejo de cuerpo entero el cual había sido regalado por su abuelo a Dumbledore, ese espejo permitía a la persona ir a donde él quisiera o hacía la persona que deseara, leyó el diario a consciencia, buscando algo, mientras que escuchaba el ruido de los hechizos y explosiones a fuera, comenzando a impacientarse, leía el diario tan rápido como podía, encontró algo y se volvió — ¡Lily McGonagall! —sonrió al poder entrar. Resulta ser que Minerva en una ocasión había estado embarazada, pero su esposo: Elphistone había sido enviado por el Ministerio a retener a un grupo de magos prófugos de la justicia y murió durante el encuentro, cuando a Minerva le llegó la noticia, aquello le causó tal impacto que perdió al bebe. Pasaron los años y llegó a amar a cada uno de los Merodeadores, pero sobre todo a Lily Evans, deseando haber tenido a su hijo o hija entre brazos. Draco sonrió y devolvió el diario a su lugar, se paró ante el espejo, pensó en Voldemort y lo vio, estaba en medio del bosque, seguramente esperando a Harry —Silencio —su cuerpo se vio hechizado —De varita a navaja —pensó, pues había quedado mudo, saltó hacía el espejo, atravesándolo como si fuera agua, le llegó por la espalda, enterró la navaja en su hombro, liberándose un alarido de dolor por parte del Mago Tenebroso, se giró y encontró por el portal que conectó temporalmente el espejo del despacho y el bosque, impidiendo así que Voldemort o algún Mortífago diera con él. Entró y volvió a la sala de menesteres, invocó una ampolleta de vidrio fino y la suspendió en el aire, mientras que dejaba caer las gotas de la sangre, con la altura a la cual la suspendió y con una polea, dejándolo todo listo, para cuando Harry lo necesitara, luego salió, listo para el combate.

Lo que Draco no sabía, era que se necesitaba de un Horrocrux y que cuando Harry les contó lo del cementerio, durante el Torneo de los 3 Magos, olvidaron que se necesitaba de un trozo de alma, de un Horrocrux. Afortunadamente este existía: en el fondo del lago del bosque prohibido.

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Afuera, todos enfrentaban a los seres mágicos bajo el control de Tom: Un centenar de Dementores, varias decenas de Minotauros, Centauros y Licántropos. Por no hablar de los Mortífagos (o al menos aquellos que seguían vivos).

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Tom caminaba con paso firme hacia su destino, quitándose de en medio a los miembros de la Orden del Fénix o a los Aurores que intentaban atacarlo, usando únicamente el hechizo Expulso y arrojándolos unos contra otros o contra algún Mortífago, Minotauro u otra criatura, mientras que caminaba con paso firme hacía el castillo, hacía Neville Longbottom y a hacía Harry… Evans.

No importaba el nombre que el chico deshará usar, al final del día estaría…

Se detuvo al escuchar muchos cuerpos cayendo al suelo y se giró, encontrando que varios seres mágicos y Mortífagos caían muertos, sin que aparentemente nada los matara —Revelio —de la nada surgió una chica de Slytherin, la cual giró sobre sí misma, para no hacerse daño y lo miró a los ojos, encontrándose los ojos de pupila carmesí de Voldemort, con los ojos dorados y Reptilianos de la chica, sintiendo como se iba hacia atrás, sintiendo como— ¡Diffindo! —Esmeralda vio venir el hechizo, pero convocó un escudo de plata, en Pársel, que a Voldemort le pareció algo similar a "Defensor", el escudo fue partido a la mitad, pero el basilisco ya no estaba ante él, haciendo gruñir, ahora no solo debía de preocuparse de sus enemigos, sino de que el Basilisco de Salazar Slytherin estaba del lado de su enemigo.

¡Atrapado! —resonó la voz de Luna Lovegood. Los pies de varios cientos de Mortífagos y de muchas criaturas mágicas, fueron capturados por el propio suelo que pisaban.

¡Bombarda! —exclamó Hermione, mientras que cientos de explosiones acababan con la vida de los enemigos de Hogwarts.

¡Confringo! —gritó Luna, logrando herir a un puñado de enemigos con una explosión.

¡Funem Ignis! —gritaron Narcissa y Evelyn, su ataque fue directo contra Tom, quien deseó protegerse, pero no pudo llegar a pronunciar el hechizo.

¡Diffindo! —gritó Draco, el grito proveniente de la garganta de Voldemort rompió el aire, ahora Draco era el dueño de la Varita de Sauco, la cual llegó a su mano.

Todos vieron como Voldemort aun estaba atado por una cuerda de fuego, gritando de dolor al ser quemado vivo— ¡Congela Máxima! —El suelo, el castillo fueron congelados, incluso algunos alumnos, miembros de la orden, Mortífagos e incluso Dementores— ¡YO SOY LORD VOLDEMORT, MALDITO MOCOSO! —dijo caminando hacía un confiado Draco quien no se movía de su lugar y lo esperaba, con ambas varitas en sus manos, pero la varita de Sauco era sostenida solo por dos dedos y mantenida en vertical, como ofreciéndosela— ¡TU NO PUEDES DERROTARME A MÍ! —Gritó y Draco estuvo a punto de hacharse para atrás, quedaron cara a cara, vaya que tenía el rostro deforme a causa de sus Horrocrux— ¡YO SOY TOM SORVORO RYDDLE GAUNT, SOY LORD VOLDEMORT, SOY DESCENDIENTE DEL MÁS GRANDE FUNDADOR DE ESTE COCHINO CASTILLO Y TÚ, NI NINGUNO DE USTEDES, VA A DERROTARME!

—Yo no —dijo Draco, para que luego una sonrisa apareciera en sus labios— ¿Pero qué te parece otro descendiente de Salazar Slytherin? —el hombre pálido y calvo dio un paso hacia atrás confundido.

—Expelliarmus —la varita de Sauco salió volando de su mano hacía el frente y Voldemort trató de agarrarla, pero la varita voló hacia atrás, hasta acabar en la mano derecha de su enemigo.

—Harry Evans —gruñó Voldemort, antes de darse cuenta de que su enemigo, llevaba colgada en la espalda y caía sobre sus hombros la Capa de Invisibilidad de Ignotus, en un anillo había sido colocada la Piedra de Resurrección de Cadmus y ahora en su mano derecha estaba la Varita de Sauco de Antioch.

—Amalgámate —ordenó Harry a ambas varitas, mientras que ambas brillaban con un aura gris/verde y flotaban sobre su cabeza.

— ¡NOOOOO! —gritó Voldemort, mientras que la varita de Salazar Slytherin y la Varita de Sauco se fusionaban en una sola.