Hola a todos, aquí con el tercer capitulo, espero que realmente les este gustando y nada los dejo leer
Ya habían pasado unas semanas y ambas chicas se habían adaptado a la perfección al ritmo de vida de los Akatsukis con sus entrenamientos y pasatiempos que cada un tomo para matar las horas libres que tenían al día y en ocasiones las únicas tres chicas hacían reuniones o sesiones exclusivas para su relajación.
Kumi se encontraba caminando rumbo a su habitación, era consiente de que no era temprano por lo que procuraba no hacer ruido, entro a su habitación y automáticamente entro a la ducha para relajarse y limpiar todo el barro que tenía encima después de un duro día de caza por lo que en ese momento su anhelo más grande era acostarse y dormir como si no hubiese un mañana o al menos esa era la idea justo ese día a su molesto vecino le había dado por hacer su ritual religioso y estaba lanzando unos alaridos que estaban causándole una jaqueca terrible, por lo que eligió el conjunto mas provocador que tenia y se dirigió con un suspiro a la habitación del peligris con un solo propósito callarlo cueste lo que cueste.
Toco la puerta de manera discreta y se abrió lentamente y antes de que la persona que abrió pudiese decir algo lo beso hasta lograr meterlo hasta la habitación y cerrar la puerta, una vez dentro deshizo el beso para hablar con el
-Joder, de haber sabido que así me recibirías, te hubiera buscado antes-dijo el oji violeta mientras la sostenía por la cintura
-Solo vine con un propósito en mente Hidan- dijo la peliblanca con una mirada muy intensa
- ¿Cuál?, coger como una puta hasta la mañana supongo- dijo el con una sonrisa lasciva mirándola de arriba a abajo
-mejor- le dijo ella mientras sus ojos cambiaban
Con una velocidad mayor a la de un ninja habilidoso, saco su kagune y le corto la garganta tocando las cuerdas vocales, para después morderle un hombro y saborear el dulce sabor de su carne, para después sonreírle, besarlo en su desesperación y caminando a la puerta antes de decirle
-como vuelvas a hacer ruido de alguna forma…me asegurare de cortarte algo mas que la garganta, así que al menos en unos días, no quiero escuchar ningún puto ruido de esta habitación-dijo mientras salía y cerraba la puerta para dirigirse a su habitación y descansar como lo venia planeando desde hace horas.
- ¿Eire? - dijo una voz femenina
-Sakura sensei… ¿necesita algo? -dijo la ojiverde servicial
- ¿Qué hacías en la habitación de Hidan vestida así? -dijo Sakura alzando una ceja, logrando de alguna forma que los mas cercanos a sus habitaciones se asomaran
-nada, solo callando su maldito escandalo que no me dejaba dormir… por cierto, no arregles sus cuerdas vocales por unos días…se lo merece por ruidoso- dijo ella mirando a los demás a lo largo del pasillo - ¿y ustedes que miran?, como si nunca hubiesen visto a una chica enfadada- dijo mientras entraba a su habitación y la sellaba para poder dormir con calma
-Kumi… te has convertido en nuestra salvadora- susurro Deidara antes de entrar a su habitación y seguir con sus esculturas
Los demás solo regresaron a sus habitaciones sin mencionar nada, aunque un pelirrojo estaba un poco creativo con todo lo que vio y escucho y simplemente tomo una ducha muy fría para despejarse.
Al día siguiente todos estaban en la cocina desayunando, cuando llego un peligris extrañamente silencioso acompañado de una sonriente peliblanca que miraba a todos como si fuesen lo más maravilloso que había visto en años
-buenos días a todos- dijo la ojivioleta sorprendiendo a los presentes
- ¿Te sientes bien Eire? -pregunto Konan preocupada
-Perfectamente, anoche dormí muy bien… ¿verdad Hidan? -dijo ella dirigiéndose al chico con una brillante sonrisa
-…- el oji violeta gesticulaba, pero no podía hablar
-es una alegría dormir sin escuchar tus estúpidos rituales querido- dijo la peliblanca apretando el hombro herido del chico que solo pudo apretar los ojos de dolor
- ¿a esto te referías anoche Kumi chan? - le dijo Sakura con una expresión divertida
-así es… no mas ruidos molestos por las noches, o por lo menos no durante una cuantas semanas-dijo mirándola fijamente
-ya entendí, no lo curare de las cuerdas vocales- dijo ella levantándose y tratando las heridas que este tenía desde la noche anterior
Todos la miraban entre sorprendidos y agradecidos por lo que había hecho, mientras la chica bebia su café, que era lo único aparte de la carne humana que podía ingerir sin sentirse mal
-Sasori, Kumi, los quiero en la sala de reuniones en dos horas- dijo el líder antes de retirarse de la mesa
Los aludidos se miraron e hicieron un acuerdo silencioso de no llegar tarde.
Ambos habían llegado puntuales, por lo que pasaron directamente sin charlar y ambos con sus trajes ninja incluida la capa característica
-Tienen una misión, un escuadrón de Konoha llevara a Kirikagure un pergamino de sumo valor para nosotros, por lo que ustedes tienen que recuperarlo y traerlo hasta aquí, parten en una hora-les dijo el líder sin esperar respuesta
- ¿Líder san?, ¿Puedo comer en la misión? -pregunto Kumi con una enorme sonrisa
-si a Sasori no le molesta, mientras cumplan la misión está bien- le respondió sin dejar su seriedad
-vale, entonces nos vemos después líder san- dijo la chica saliendo muy contenta
Sasori salió tras de ella siendo educado con el líder y alcanzándola afuera, le dedico una mirada profunda que ella no supo como interpretar hasta que él le hablo sin notar que la tomaba del brazo
-te veo en la entrada en una hora, no llegues tarde- dijo el mirándola con seriedad
-ya se, y podría acabar antes si no me estuvieras reteniendo-dijo ella señalando la mano que la sostenía del brazo
La soltó como si el toque quemara y ella desapareció de su vista rumbo a su habitación por las pocas cosas que necesitaría para cumplir la misión y de paso contenedores para guardar sus posibles meriendas, las armas no la lastimaban así que ella no las ocupaba, cuando se sintió lista salió de su habitación y fue a avisarle a su maestra que la habían enviado de misión
-Sakura sensei… abra, se que esta ahí- dijo mientras tocaba la puerta
- ¿Qué pasa Kumi? - respondió la pelirosa divertida
-me han mandado de misión…no tardare, pero no quiero que me extrañes- dijo la chica riéndose después de su frase
-lo intentare, no prometo nada-dijo la ojijade antes de darle recomendaciones y apresurarla al encuentro
Ambos partieron a la hora acordada, la peliblanca estaba estresándose por ir tan lento, se había acostumbrado a su velocidad habitual y rebajarla no era divertido, solo Sakura la alcanzaba, pero no era con ella su misión, si no con el lindo pelirrojo. No les tomo tanto tiempo localizar la ruta que sus enemigos tomarían ni la estrategia que iban a ocupar, por lo que solo se dedicaron a esperar.
Fueron tres horas completas de espera hasta que sintieron los primeros chakras acercándose, Kumi los reconoció y automáticamente perdió todo rastro de infantilismo de su semblante, incluso Sasori se extraño de ese repentino cambio sin darle la mayor importancia.
Cuando hicieron contacto una lagrima rebelde escapo antes de empezar al ver el rostro de una de las personas a las que debía atacar.
-venimos por el pergamino que traen y no nos iremos hasta obtenerlo-hablo Sasori con seriedad
-Akatsuki-fue todo lo que sus enemigos pudieron decir
-vaya que son lentos, será mejor acabarlos y tomar lo que queremos- dijo Kumi con una voz tan profunda y cargada de odio que altero a todos los presentes
-no lo tendrán tan fácil criminales- dijo uno de ellos
Esa frase fue lo que tomo Kumi como señal de que debía atacar, sin esperar respuesta de su compañero se dirigió sobre aquel que tanto daño le había hecho.
Con los Akatsuki…
- ¿Sakura san? -escucho la chica mientras tocaban la puerta de su habitación
- ¿si? - respondió ella encaminándose a la puerta para abrirla
-Soy Itachi, ¿podemos hablar? -dijo el pelinegro a la par que le abrían la puerta
-adelante, ¿sobre que? -dijo la chica con curiosidad mientras le indicaba un lugar para sentarse y cerrar la puerta
-¿Dónde conociste a Kumi?, ella afirma ser de Konoha pero nunca la había visto-dijo el chico contrariado
-veras…
Flashback
-…necesito que lleves estos equipos de análisis al laboratorio del este- hablo la Hokage tras su escritorio
-sí, Tsunade sama- respondió con respeto la ojijade
Una vez que tuvo en sus manos el equipo, la pelirosa salió disparada hacia el lugar indicado por su maestra, que a su punto de vista estaba demasiado escondido como para pertenecer a la aldea, pero no dejo que esos pensamientos le quemaran la cabeza. Llego en menos tiempo del que pensó a un edificio oculto en las inmediaciones del bosque, muy cerca de los limites de la aldea y al menos su aspecto no le dio mucha confianza, pero estaba segura que entre más rápido entregara todo mejor.
-identifíquese-dijo un guardia en la entrada de aquel lugar
-Haruno Sakura, vengo de parte de la Hokage para entregar este equipo de análisis- dijo ella muy segura y seria
-bien, adelante-dijo el sujeto de mala gana
La chica se adentro en el sombrío edificio, buscando a alguien a quien le pudiese entregar su carga y poder retirarse de ahí, todo iba bien hasta que escucho unos gritos desgarradores cerca de donde estaba… dudo un momento entre ir a ver o seguir con sus cosas, pero su curiosidad pudo mas y con todo el sigilo que un ninja puede poseer se acerco hasta una gran sala de la que era separada por un amplio cristal, asomo un poco la vista y lo que vio la horrorizo por completo…
Había una chica peliblanca, quizá dos o tres años mayor que ella cubierta de sangre y con la respiración agitada, en un momento que pareció una obra del destino los orbes amatista de la chica chocaron con los asombrados jade de la pelirosa antes de ser consumidos con el dolor seguido de un grito y ver como los "doctores" le habían arrancado un dedo con unas pinzas, lo más particular del asunto es que sus heridas no tardaban en regenerarse y los que estaban realizando tal tortura anotaban cosas en unos documentos lo mas rápido posible, sin poder hacer nada solo apretaba sus puños con rabia y vio con sorpresa como otro hombre se acercaba a la chica con una katana en mano y la dirigía decidido en dirección a la chica en la plancha, pero una vez que esta hizo contacto con su cuerpo se partió como si se hubiese estrellado contra una superficie muy sólida, esos sujetos seguían haciendo anotaciones y al moverse un poco mas pudo notar que estaba siendo inmovilizada con un jutsu de tipo madera muy familiar pero cuando se había decidido en entrar y ayudar a la chica unos ruidos a lo lejos la distrajeron, por lo que tuvo que huir antes de ser descubierta y acabar con su encargo.
Una vez hecho se prometió a si misma liberar a la joven de su sufrimiento y con toda la fuerza que pudo reunir se dirigió con su Hokage para exigir respuestas.
- ¿Quién es ella Tsunade sama? -pregunto la chica seriamente
-solo un sujeto de prueba, nada de qué preocuparse-dijo la rubia sin mirarla
- ¡pero es solo una chica!, ¿Cómo va a ser un sujeto de prueba? -rebatió la ojijade indignada
-es un monstruo Sakura, no le des importancia- respondió la rubia agitando su mano
-…¿a Naruto le harán lo mismo?, por que a el muchos lo consideran un monstruo también-dijo la chica con frialdad
-no es lo mismo…-hablo la mujer con la cabeza baja
-y usted no hace nada por evitar esas atrocidades…bien, lo entiendo-dijo la pelirosa con seriedad y bajando su mirada
- ¿Sakura? – pregunto Tsunade
-estoy bien, solo necesito descansar…hasta mañana- dijo la aludida antes de salir a toda prisa del despacho de su maestra rumbo a su casa…
Fin flashback
-y fue en ese momento en que me equipe para ayudarle a escapar… esa fue una de las razones por la que deserte de Konoha, no podía permitir que siguieran abusando así de ella- acabo la chica con su relato
- ¿Cómo es que nadie lo sabía? - dijo sorprendido el portador del sharingan
-nadie se acercaba mucho por ser considerado un lugar abandonado- dijo Sakura mirando a la nada
-eso explica mucho… no creí que alguien como ella hubiese pasado por algo así- dijo el chico mirando al suelo
-yo a veces creo que desarrollo problemas psicológicos que se reflejan en su personalidad… es infantil, pero al mismo tiempo sádica, no puedo prever algún acontecimiento que la regrese al estado anterior a los experimentos-dijo la ojijade pensativa
- ¿es eso posible? -Dijo el pelinegro
-sí, pero quizá sería peligroso y habría que calmarla sin importar con que-dijo con preocupación la chica
Después de un cómodo silencio, el Uchiha agradeció y se marcho a su habitación, definidamente Konoha hacia méritos para ser atacada…
eso es todo por ahora
saluditos
