Disclaimer: Harry Potter es propiedad de J.K Rowling. Esta historio tampoco es de mi autoría, es una traducción AUTORIZADA del fic "Love and Other Misfortunes" de SenLinYu
N/T: Así que decidí actualizar lo más rápido posible porque este capítulo es simplemente espectacular. La primera vez me dejó una gran impresión, e incluso haciendo este trabajo y releyendo cosas para darles sentido en español, me siento muy emocionada. Disfrútenlo, le daré otra repasada el día de mañana porque siempre hay errores que no veo hasta tiempo después, no sé porqué. Palabras que me como. Cosas así, si encuentran algún error agradecería que me lo hagan saber en los comentario.
AMOR Y OTROS INFORTUNIOS
(Love and Other Misfortunes)
Por: SenLinYu
Capítulo 3
La cantidad de emociones que corrían a través de Malfoy mientras la miraba boquiabierto era suficiente para hacer que la cabeza de Hermione diera vueltas.
Era difícil pensar con claridad cuando se precipitaban sobre ella como una marea entrante. También era difícil separar sus propios sentimientos de los de él; solían difuminarse entre sí y resonaban en un ciclo de retroalimentación que crecía y crecía. La hacía sentir mareada. No tenía idea de cómo Malfoy había ocultado la experiencia durante años mientras trabajaba con ella.
No había sido su primera opción el crear un vínculo temporal, más bien como un plan E en su lista cotejada de planes de respaldo. Ella esperaba que solo pudieran hablar. Pero él estaba demasiado ido. Había necesitado gritar para que él la oyera, y por la forma en que sus ojos la perdían de vista, podía notar que apenas podía ver.
Ella no había esperado que la experiencia fuese tan abrumadora, tanto física como emocionalmente. Se había sentido como una supernova en su cerebro cuando sus labios se habían tocado y la sensación se extendió por su cuerpo como un fiendfyre. Y luego, antes de que el shock se hubiera desvanecido, las emociones de Draco la golpearon como una tonelada de ladrillos. Podía sentir el deseo rugiendo a través de él, un nivel de afecto simplemente impactante e, incluso en medio de su beso, su preocupación interminable de que él podría lastimarla.
Y cuando él comenzó a besarse a lo largo de su cuello y dejó que sus manos vagaran por su cuerpo, Hermione apenas fue lo suficientemente coherente como para darse cuenta de que, si no lo detenía, se aparearían, allí mismo en el piso.
Alejarse de alguien nunca antes se había sentido doloroso. Se sentía como si una parte de ella se estuviera desgarrando mientras alejaba a Draco.
Sus ojos estaban negros por el deseo mientras la miraba, su pecho se agitaba mientras se estremecía al respirar. Sintiendo la forma en que él ardía de deseo la hizo preocuparse de que la arrastraría nuevamente a sus brazos. Pero casi tan rápido como el pensamiento ocurrió, se apagó cuando sintió que Draco lo sentía, y sintió cómo lo devastó.
Él quería morir. Fue una ola de depresión y resignación magnificada por su tormento sobre su beso. Sintió como si estuviera siendo tragada por eso. Pelear por pensar con claridad se sentía como atravesar un pantano.
Ella- ella necesitaba redirigir el enfoque de Draco antes de que ambos fueran completamente consumidos por sus emociones.
—Lo siento, Malfoy, fue lo único que pude hacer para traerte de vuelta —trató de explicar.
Concentró su atención en sí misma, tratando de desenredar sus pensamientos y sentimientos de los de él.
Necesitaba ver qué síntomas había aliviado el vínculo temporal. La niebla mental se aclaró lentamente mientras se concentraba en la agenda que había hecho antes de entrar a su habitación más temprano esa noche.
Lanzó un hechizo de diagnóstico y se alegró de ver que la fiebre había desaparecido. Eso fue un gran alivio ya que había estado ardiendo a una temperatura en la que la mayoría de los magos no podían sobrevivir. Su audición y sentidos parecían completamente restaurados. Aún parecía aturdido y Hermione se preguntó si él se había dado cuenta de que se sentía físicamente mejor.
—¿Puedes ver ahora? —presionó, tratando de desviar su atención del absoluto vorágine de emociones que nunca hubiera imaginado que él poseería.
—¿Qué? —preguntó él, sorprendido. Antes de mirar alrededor de la habitación salvajemente y luego volverse hacia ella con una expresión de horror.
—¿Qué hiciste? —gruñó.
—Bueno ... —Ella podía sentirlo alzando muros defensivos a su alrededor mientras le explicaba.
Cuando Draco se levantó ella podía sentir cómo se preparó para alejarla.
—No hay nada de lo que podamos hablar, Granger. Esto no cambia nada. Ya te dije que te encuentro vil y repugnante. Aprovecharte de mí cuando estaba en un estado debilitado para cumplir con tu complejo de héroe no cambia nada. Fuera de mi casa.
Hermione habría puesto los ojos en blanco ante el vacío de sus palabras si los propios sentimientos de él no hubieran estado a punto de derribarla. Era como si su corazón fuera arrancado de su pecho.
No podía evitarlo, Hermione se encogió ligeramente por la intensidad. Podía sentir su preocupación brotar mientras se movía hacia ella.
Ella extendió su mano para alejarlo. Sería algo muy malo si se tocaran. Aún podía sentir su sangre temblar, y dudaba que tuviera la capacidad de apartarlo si él la besaba.
Respiró hondo y se enderezó.
—Bueno, eso es más intenso de lo que esperaba —observó.
—¿Qué es? —preguntó él sospechosamente.
—Nuestro vínculo emocional. Sentirte. No me había dado cuenta...
—¿Nuestro que? —preguntó Draco de forma estrangulada.
—Sí. El vínculo temporal hace que las cosas vayan en ambos sentidos. Puedo sentirte de la manera en que has sido capaz de sentirme —ella lo miró —. Casi creo que me encuentras vil y repugnante si no hubieras tenido ganas de morir al decirlo. ¿Siempre te duele tanto pensar en mí?
Parecía tan sorprendido y horrorizado como si de repente se hubiera transformado en Snape bailando en un paño de cocina. Luego corrió hacia la puerta.
Estaba bloqueada. Hermione la había resguardado con cada hechizo desconocido en el que podía pensar después de que entró.
Draco se tiró a la puerta varias veces antes de azotar la frente contra ella y desplomarse ligeramente derrotado.
—Por favor, quita tus malditas defensas, Granger —pidió suavemente.
—No hasta que hayamos hablado más de esto —respondió Hermione en voz baja, caminando hacia el sofá donde había empezado la noche, sentándose.
—No hay nada más que hablar. Esto no cambia nada. Aun así, no voy a vincularme contigo—dijo, pero caminó hacia la sala de estar y se sentó tenso en el brazo de una silla con respaldo.
—Tal vez no —Hermione concedió —. Pero me gustaría tener al menos una conversación honesta contigo antes de decidir eso. El campo de juego está igualado ahora, no tiene sentido mentirme sobre cómo te sientes. Así que vamos a ver si podemos hablar sin insultarnos.
Hermione podía sentir la irritación de Draco con ella y no pudo evitar que sus labios se crisparan ligeramente divertida.
Jaque, Malfoy. Pensó con aire de suficiencia.
—¿Crees que esto es gracioso, Granger? —exigió Draco— No soy un desafío o una causa para que superes. ¿Sabes lo que sucedería si nos uniéramos sin reciprocidad emocional? Estaríamos ligados por el alma, pero solo físicamente. No podrías rechazarme, aunque lo quisieras. Pero aun así te podrías enamorar de alguien más, solo que sin poder actuar en consecuencia. Y yo lo sentiría. Cada segundo de tu insatisfacción y arrepentimiento hasta que muriéramos. Y preferiría morir ahora que vivir eso.
—Draco —Hermione dijo en voz baja—. ¿Se siente como si estuviera aquí porque me siento culpable?
Él la miró por un minuto antes de cerrar los ojos.
—No —admitió—. No sé por qué estás aquí.
—Estoy aquí porque tenemos un poco menos de una semana para ver si hay alguna posibilidad de que pueda sentir algo por ti.
—No lo haces —declaró Draco rotundamente—. Lo sabría si lo hicieras.
—Quizás. Pero considerando que también crees que te odio, no creo que tu capacidad de leer mis sentimientos sea tan precisa como crees —señaló.
—¿En serio, Granger, vas a tratar de convencerme de que has albergado un enamoramiento secreto todos estos años? —preguntó Malfoy, abriendo los ojos solo para rodarlos.
—N-no —Hermione tartamudeó—. Pero eso no significa que nunca te haya notado. Simplemente no era algo que considerara suficientemente plausible como para contemplarlo.
Los ojos de Malfoy se abrieron y la miró con asombro.
—¿Qué quieres decir? —demandó.
—Bueno —Hermione sintió sus mejillas ruborizarse profundamente mientras admitía algo que nunca había imaginado reconocer con nadie, y mucho menos a él—. Tú- no eres exactamente mal parecido —tartamudeó.
—¿No soy exactamente mal parecido? —Malfoy repitió, luciendo tan presumido como un kneazle que atrapó a un gnomo.
—Tú sabes —Hermione no pensó que alguna vez se hubiera sentido tan avergonzada en toda su vida, no ayudaba que pudiera sentir lo absurdamente complacido que estaba Malfoy—, Tú eres-
Hizo un gesto hacia él inútilmente, encontrando que su vocabulario le fallaba por primera vez en su vida.
—¿Soy-? —Malfoy le motivó arrastrando las palabras.
—No estoy teniendo esta conversación —Hermione declaró levantándose.
—Bueno, bueno, Granger —Malfoy reprendió—. Considerando que entraste a mi habitación protegida, me obligaste a admitir mi interés en ti y me besaste sin permiso, es justo que me digas esto. Ser un Gryffindor honorable y todo eso.
—No me di cuenta de que te importara ese beso —Hermione señaló acaloradamente.
—No me di cuenta de que tampoco te importara —Draco respondió.
Hermione le lanzó una mirada amenazadora antes de resignarse.
—Bien —bufó—. Creo que puedes ser bastante atractivo. Cuando no me miras con desprecio, tienes rasgos clásicos y agradables. Siempre me han gustado los rubios, no sé por qué. Y tu uniforme de quidditch… se veía muy bien en ti cuando solías jugar.
Siguió adelante tratando de terminar con eso lo más rápido posible y decidida a no mirar a Malfoy hasta que acabara— Y eres muy inteligente. No me gusta que seas tan manipulador, pero respeto lo inteligente que eres, y yo ... Yo aprecio cómo puedes manejarte políticamente de una manera que yo no puedo para ayudar en mi trabajo en aprobar leyes como la LDH. Sé que hay partes de la política ministerial en las que soy inepta y aprecié su capacidad para compensar mis deficiencias. H-he disfrutado trabajar contigo, Malfoy.
Lo que fuera que Malfoy pudiera sentir con su confesión, se había contenido lo suficiente para que ella apenas pudiera leerlo. Pero su mirada se sentía lo suficientemente caliente como para derretir el acero, incluso sin verlo.
—La parte más difícil —continuó, decidida a sacarlo todo de una vez—, sinceramente, era sentir que en realidad nunca te importaron las cosas con las que me estabas ayudando. Que solo lo estabas haciendo para controlar cómo mi la legislación podría afectar o beneficiar al conglomerado Malfoy y ahorrar favores para cobrarlos en algún momento en el futuro —hizo una pausa para respirar y luego terminó—, P-porque, creo que podríamos habernos hecho amigos y quizás… quizás podrías haber comenzado a gustarme, si no hubiera sentido siempre como si me estuvieras usando.
Ella calló y lo miró.
—Ya veo —dijo finalmente.
—Pero resulta que eres más complicado y honorable de lo que imaginaba.
—¿Honorable? —Malfoy se rio amargamente— ¿De Verdad?
—He estado investigando vínculos mágicos todo el día, Malfoy. Sé que hay muchas formas en las que podrías vincularnos sin necesidad de que yo corresponda en absoluto. El hecho de que no lo hiciste, y el hecho de que intentaste protegerme incluso de saber, sin importar si me parece algo injusto y equivocado, me muestra lo honorable que eres. No es que estés enfrentando una muerte rápida, has estado luchando por esto desde hace mucho tiempo, y eso es significativo para mí.
—Lo que sea —se encogió de hombros, fingiendo indiferencia a pesar de que Hermione podía sentir su satisfacción—. No soy un monstruo, Granger, no sé qué tipo de baja opinión tienes de la mayoría de los magos.
—Una muy razonable, en realidad —declaró Hermione remilgadamente—. El ministerio hizo una investigación sobre los vínculos mágicos forzados unos años antes de la guerra. Obviamente, es difícil sacar evidencia firme después del hecho, pero llegaron a la conclusión de que la coerción probablemente explica la mayoría de los lazos formados que no tenían registro de una relación romántica previa. Considerando que no hay registros de un solo ser mágico que haya muerto por no haberse enlazado en los últimos cien años, el estudio estima que entre ciento treinta y seis o doscientos magos pueden haber sido forzados a vincularse desde entonces, si no te hubiera besado, Malfoy, mañana por la noche habrías sido el primero.
—Tal vez me construyan un monumento por buen comportamiento —Malfoy bromeó—. Podrían ponerlo al lado del de cara-cortada. Draco Malfoy, 1/4 Veela con el mejor maldito control de sí mismo.
Hermione puso los ojos en blanco.
—El punto es que, Malfoy, la cantidad de autocontrol que has ejercitado literalmente desafía l magia de los vínculos. Se supone que no es resistible. Es un sistema de seguridad para mantenerte con vida. Es por eso por lo que tomé tu varita antes de despertarte... pero ni siquiera trataste nada. Todo lo contrario, realmente. Y cuando te besé y luego me alejé, te detuviste. Debería haber tenido que aturdirte.
—Bueno, puedo decirte que fue jodidamente difícil.
Hubo un largo silencio después de eso, mientras se contemplaban el uno al otro. Hermione intentó otro tema.
—¿Sabía que la razón por la que tu madre me dio esa subvención para los hombres lobo huérfanos hace cinco años fue porque ya estaba segura de que iba a ser su nuera?
Draco no pudo ocultar su irritación y confusión— Eso debe estar mal. Ni siquiera yo lo sabía entonces.
—Tal vez tu madre te conoce mejor que tú —bromeó Hermione—. Ella dice que yo te gusto desde cuarto año al menos.
—Esa es absolutamente mentira —Draco gruñó, pero se sonrojó de un carmesí profundo.
—Bueno, responde una pregunta que he estado sopensando durante años. Pasé una eternidad tratando de adivinar qué era lo que ella quería cuando aceptó financiar el programa de fomento conmigo. Fue una manera muy slytherin de prepararme. Esto sería mucho más impactante si no hubiéramos estado trabajando juntos durante tantos años.
Lo dijo a la ligera, porque podía admirar la astucia y la previsión de Narcissa en una situación complicada y tensa. Pero en el fondo la realización dolía. ¿Fue todo fingido? Que yo te agrade, acepte mi dinero para que salves a mi hijo cuando lo necesite.
Hermione descartó la línea de pensamiento. Narcissa haría lo que fuera necesario para proteger y salvar a Draco, todo el mundo lo sabía. Hermione no podía imaginar tener hijos propios, pero ¿no podría hacer algo similar si significaba mantenerlos vivos? Había hecho cosas para proteger a Harry y Ron que habían estado a solo unos pocos matices de la magia oscura. Y tomó decisiones porque alguien tenía que hacerlas, y bien podría ser que ella quién cargara con la carga.
—Lo siento, Granger —dijo Malfoy de repente.
—¿Qué?
—Por mi madre. Si hubiera sabido lo que estaba haciendo, la habría detenido. Lo que hizo provocó que las cosas fueran difíciles para ti sin cambiar nada.
—¿Qué quieres decir?
Malfoy suspiró.
—No voy a cambiar de opinión. No hay ninguna decisión que debas tomar, ya sea que decidas querer salvarme o no. No lo aceptaré.
—¿Y por qué decides hacerlo tú solo? —Hermione exigió acaloradamente.
—Porque yo creé esta situación, así que es mi prerrogativa.
—¡Pero también soy parte de eso! Es injusto de su parte tomar la decisión sin siquiera consultarme.
—¿De Verdad? —Malfoy gruñó—. ¿Crees que sería más justo para mí decir que la decisión depende de ti? ¿Que aceptaré vivir o morir según lo que tú quieras?
—Yo- —Hermione titubeó, perdida.
—Solo acepta que no quiero tu ayuda, Granger.
—¿Por qué mi ayuda es algo tan malo?
—¿Nunca se te ha ocurrido que no todos quieren ser uno de tus casos de caridad? No soy un maldito elfo doméstico o un hombre lobo huérfano o Harry Potter.
—¿Alguna vez se te ha ocurrido, Malfoy, que no hago estas cosas por caridad? Las hago porque me importa —Hermione espetó.
—No para mí. No sería así para mí —Malfoy dijo fríamente—. Si tomaras esa decisión, lo harías porque sentirías que debías hacerlo, porque nadie más puede salvarme salvo tú.
Hermione estaba en silencio.
—Pero si mueres, Malfoy, me sentiré responsable por el resto de mi vida —dijo ella en voz baja.
—Pero tendrás tu vida —exclamó echando humos—. Algún día tal vez te des cuenta de que no es tu responsabilidad salvar a todos. Que no siempre tienes que ayudar solo porque puedes. ¿Te has visto a ti misma, Granger? Apenas te queda algo que no hayas sacrificado. Tus oportunidades de investigación. Tu graduación. ¡Incluso tus padres! Siempre renuncias a algo en lugar de darte cuenta de que no siempre tienes que ser tú. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo simplemente porque querías y no porque sentiste que tenías que hacerlo?
Hermione lo miró fijamente.
—¿Y por qué no debería? ¿Debería simplemente ignorar a los hombres lobo porque la investigación sería más divertida? ¿O haber abandonado a Harry porque extrañaría a mis padres? Tal vez no debería ser siempre yo, pero no veo a nadie más metiéndose. Y en este caso, no hay nadie más. Soy solo yo. Y si estoy dispuesto a salvarte, no veo por qué no me lo vas a permitir.
—Porque no quiero ser salvado por ti solo porque sientes que tienes que hacerlo —estaba totalmente furioso ahora—. Estoy enamorado de ti.
Hermione lo miró fijamente. Ella lo sabía, pero de algún modo oírlo decir eso hizo que el aire brillara con magia.
—Estoy enamorado de ti —dijo otra vez, desesperado—. Y eso significa que quiero que seas tan feliz como puedas serlo. Y no lo serás, no conmigo.
Hermione abrió la boca para tratar de discutir, pero él siguió adelante.
—No hay nada que hacer. No hay decisión para ti que tomar. A menos que estés planeando ignorar mis deseos y esencialmente violarme —se burló al decirlo—, no hay nada que puedas hacer para salvarme.
Hermione se sentó mirándolo desconcertada.
—No sé lo que se supone que debo hacer —ella suspiró, mirándose las manos—. Pero no puedo ignorar esto. Ahora que lo sé. No puedes simplemente decirme que no trate de ayudar.
—Lo sé —Malfoy dijo con tristeza. Había algo en su tono ...
La cabeza de Hermione se disparó hacia arriba. Su varita estaba de vuelta en su mano, de alguna manera la había recuperado cuando ella no estaba mirando. Ella buscó la suya, pero él ya había siseado,
—Obliviate.
