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Disculpen por no actualizar hace tiempo, que la espera valga la pena, aquí el capítulo.

Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.


Capítulo 6: Solo es un ya vengo.


Papá fue lo último que dijo Hime antes de quedarse profundamente dormida.

La misma palabra que se repetía una y otra vez en la mente del pelirrojo sin percatarse que la niña se había quedado dormida hasta que el una cola lo sacó de sus pensamientos avisándole que la pequeña monstruo se había dormido profundamente; el joven caminó hasta donde se encontraba, la alzó y la acostó en la cama para luego arroparla y le darle un beso en la frente.

―¿No se ve linda cuando duerme mi hija? ―dijo el Shukaku con una sonrisa traviesa―. Estoy feliz de que me diga papá, me gustaría que lo dijera otra vez, ¡o que me diga papaíto! Lástima que ya se durmió ―lo dicho por la niña lo tomó de sorpresa y a la vez le dio una ideas para molestar al pelirrojo.

―Eres un papá extraño. Pobre pequeña la vas a traumar, lo bueno es que yo estoy aquí para que no la traumes de por vida ―al decir eso miró a Hime con cariño y le acarició el pelo.

―¿Lo dices por experiencia mocoso? ―no estaba seguro si lo que dijo Gaara era un reclamo por lo que Gaara había pasado de niño debido a su existencia o un simple comentario para zafarse de su broma.

Pero no hubo respuesta de parte del pelirrojo


Estaban por llegar a la casa de los Sabaku No cuando Lady Tsunade se detuvo, aún no estaba segura si era lo correcto involucrarlos.

―¿Pasa algo, Hokage Sama? ―Preguntó el jounin asistente de Gaara confundido por la repentina pausa.

―No, nada. El Kazekage debe de estar ocupado por lo de mañana, es mejor no molestar, gracias por la ayuda.

La Hokage se despidió del joven y se fue a la posada, el asistente se le quedó mirando extrañado del cambio, repentinamente esa rubia de pechos enormes quería ver a su sexy jefe pelirrojo con urgencia o eso parecía, aunque tal vez él era el ansioso por verlo. El asistente subió los hombros y lo dejó pasar, de todos modos lo vería mañana con su hermoso traje de kage que lo haría ver sumamente guapo, el jounin se puso se rojo de solo imaginarlo y miró en dirección a la casa de su querido oji verde por un rato hasta que fue momento de volver a su casa.

El día esperado llegó a los aldeanos, todos estaban reunidos alrededor de la torre del Kazekage esperando al nuevo líder de la aldea , los Kages estaban sentados esperando a que el nuevo Kage se presentará.

Mientras todos esperaban a que llegara el pelirrojo, él estaba entretenido cambiando el pañal de Hime y lidiando con las bromas del Una Cola que no paraba de decirle papito, papi, papaíto y demás epítetos similares para sacarlo de sus casillas.

―¡Aaaah, me desmayo! ―gritaba dramáticamente el mapache tapándose la nariz―. Ese olor es la muerte, debe ser algún tipo de jutsu venenoso, yo que tú la empaco y la guardo para usarla en alguna guerra.

―No exageres, no huele tan mal.

―¡Jajaja! ¿No huele tan mal? ¿Lo has olido? Te lo digo, si no fuera porque Hime parece saludable diría que por dentro está podrida.

No hubo respuesta de parte del ninja ya que la voz de su hermana lo interrumpió; le dio un escalofrío por toda la espalda escucharla acercarse, al punto de tensarse y dejar de respirar por varios segundos

―¿Gaara, ya estás listo? ―preguntó la rubia algo extrañaba ya que su hermano se había tardado.

―Ya casi, Temari ―trató de sonar lo más normal que pudo. Era difícil mantener la calma en esa situación; tener a Temari a su espalda y tener al Shukaku burlándose por el error de meter la mano en el pañal sucio, un pañal lleno de algo suavecito que se colaba entre sus dedos.

―Bien, no tardes ―la rubia se iba a ir pero luego olfateó el aire― ¿Por cierto, no huele eso huele algo mal aquí? ―dijo tapándose nariz.

―No ―Gaara negó con toda su seriedad para no pensar en lo que seguía escurriéndose aguado entre sus dedos.

―Hmmm… ―Temari miró extrañada a su hermano, era imposible que no oliese esa peste―. No será que estás tan asustado que tú… ―se detuvo y negó con la cabeza, no, su hermano Gaara no llegaría a ese extremo por los nervios―. Oh bueno… tal vez fue el gato del que tanto habla el idiota de Kankuro, como sea te espero en la torre.

―Sí ―contestó él con la cara roja al darse cuenta de lo que su hermana pensó de él, algo que hizo al Shukaku partirse de la risa en el piso.

Gaara esperó a que su hermana se fuera para poder limpiarse y botar el pañal; luego alzó a Hime y la colocó en la calabaza especial para ella, se puso el sombrero de Kage y salió de su habitación con el Shukaku tras él aún burlándose. Utilizó la arena para llegar más rápido, al llegar a la torre se topó a su asistente quien se encontraba a un lado de la entrada.

―Buenos días Kazekage sama ―le saludó sonrojado, se veía tan guapo con la túnica que solo eso lo ponía rojo.

―Buenos días; ¿está enfermo? ―Preguntó Gaara al ver sus mejillas enrojecidas.

―¿Disculpe, Kazekage Sama?

Gaara no repitió la pregunta pero en su lugar tocó la frente del joven para sentir su temperatura como había hecho con Hime, al hacerlo se dio cuenta de que estaba bien, pero el enrojecimiento de su asistente aumentó y pareció a punto de desmayarse y Gaara pensó en que tal vez ese joven necesitaba ver a los ninjas médicos o tomar vacaciones.

―Oye, mocoso, deja de hacer eso que el chico se va a desmayar y va pensar en cosas que no son y que él quisiera que fueran ―dijo burlón―. Además vamos a llegar tarde.

Gaara no entendió la indirecta pero asintió y dejaron al ninja atrás para llegar al lugar donde lo estaban esperando.

―solo me asegurada que estuviera bien para que no enfermara a Hime ―explicó Gaara―. No quiero lidiar con otro resfriado; ¿y qué es eso de pensar mal? No te entiendo.

―¡Jaaaja! Nada. No conoces ese mundo aún, mocoso. Es el mundo de los adultos, cuando seas más grande tu papaíto te lo va a explicar ―dijo con la malicia a tope y el pelirrojo decidió que no quería ninguna explicación que viniese de Shukaku.

Mejor se concentraba en la ceremonia.

Toda la presentación del nuevo Kazekage fue rápida. Gaara dio un pequeño discurso y todos se quedaron boquiabiertos al saber quién era el nuevo Kage, inclusive alguno de los otros Kages no lo creían; al final solo hubo pequeño problema; bueno, uno grande, porque un perro enorme se la pasó olfateando la calabaza.

―Este perro lo va a arruinar todo, tenemos que irnos ―habló el Una Cola.

Sin embargo aún quedaban más cosas, después de todo la celebración aún no había acabado, pero el mapache tenía la razón, ese perro arruinaría todo si descubría a Hime. El pelirrojo observo al perro y luego a su alrededor; nadie le ponía atención a parte de la bola de pelo, se podía ir sin problemas. Gaara se levantó y agarró la calabaza, estaba por utilizar la arena para transportarse cuando sintió dos patas en sus muslos y el golpe en la espalda que se dio al caer.

Al escuchar el estruendo todos en el recinto se voltearon a ver al que era ahora el Kazekage en el suelo con una gran bola de pelos encima, muchos estaban sorprendidos y otros no aguantaban las ganas de reír, entre esos estaba la Hokage quien tenía una gran sonrisa.

Extrañamente la tensión que tenia se le alivió un poco al ver tanta gente divertirse.

Y aunque él no estaba ya tan tenso, el dueño del perro estaba con los nervios de punta al ver a Akamaru sobre el nuevo kage, recordando el encuentro que tuvo con el pelirrojo en los exámenes chûnin empezó a crear imágenes mórbidas en su cabeza.

Kiba sacudió la cabeza para eliminarlas.

Sabía que Gaara había cambiado, sus amigos lo habían dicho, hasta Hinata le dijo al terminar la segunda prueba del examen que aunque le tenía un poco de miedo no creía que él fuese realmente malo, ella creía que solo ocupada una mano amiga, alguien que lo sacara de la oscuridad que parecía consumirlo.

―¿Esa es tu idea de cómo salir desapercibido, eh? Soy muy fan de tu estilo ―con sarcasmo y burla el mapache habló.

Gaara miró avergonzado y molesto al perro, no por haberlo botado, si no por botar la calabaza en la que estaba Hime, una calabaza que terminó rodando a los pies del canino. Con la ayuda de la arena se quitó a la bestia peluda, se levantó y recogió la calabaza, preocupado la examinó con disimulo para asegurarse que se encontrada bien y luego se fue de la celebración.

Ya en su habitación el ojiverde colocó la calabaza en la cama, la abrió y sacó a la niña, con cuidado la revisó centímetro por centímetro para asegurase de que no recibió ningún rasguño, luego de cerciorarse de que estaba bien con cariño le acarició la cabeza.

―Me alegra de que estés bien ―dijo con una sonrisa que aunque era pequeña, en el rostro siempre serio de él parecía enorme.

Toc toc.

Le interrumpió el sonido de la puerta.

―¿Hum?

―Somos nosotros, Gaara ―dijeron sus hermanos.

Gaara se puso su dedo índice en la boca en señal de silencio.

―No creo que la pequeña demonio te entienda ―le dijo un mapache algo dudoso.

La pequeña simplemente le sonrió.

―Parece que sí ―con un tinte de orgullo en la voz le respondió Gaara.

Gaara se dirigió a la puerta con tranquilidad, al abrir la puerta se encontró a sus hermanos


Dirigiéndose a la casa del Kazekage estaban Kiba y Akamaru para disculparse, aunque su amigo se le veía con más ansiedad que arrepentimiento. El Inuzuka aún no entendía por qué su amigo se comportó de esa manera, era inusual su comportamiento, Akamaru sabía estarse tranquilo en esa clase de eventos.

Al estar distraído no se dio cuenta que su amigo peludo se había adelantado, de hecho ya no sabía dónde se había metido.


Mientras que el Inuzuka buscada a su perro en la casa de los hermanos de la arena, conversaba entre ellos; bueno, con dos de ellos, el menor simplemente los escuchaba y muy de vez en cuando respondía con monosílabos sobre el tema de conversación que casi siempre abarcaba la ceremonia, como que estaban muy felices de que la aldea se lo tomara de buena manera, que los aldeanos y shinobis se esmeraron en la preparación de la ceremonia, que de seguro iban a haber shinobis en contra y más cosas de ese tipo. Era una plática tranquila hasta que un pequeño ruido los alertó, el primero en reaccionar fue el pelirrojo ya que el ruido provino de su cuarto. Al llegar su temor se hizo realidad, su Hime no estada.

Había desaparecido.


Hasta aquí el capítulo, espero que les haya gustado. Nos vemos hasta el próximo capítulo. Bye Bye.


Respuesta de reviews:

Tsuruga chan: ¡Jejeje! Sí, él conoce ese lado. ¡Jejeje! Muchas gracias, el Shukaku también agradece que lo ames te mando un gran abrazo. Gracias por el review. Te amo, besos.

Flemyspeeddraw: Me alegra que te haya gustado. Gracias por el review.

Kotoko-98: Me alegro de que te guste, y sí, será difícil que se separen. Gracias por el review.

Dagorfly: Me alegra que te siga gustando. Gracias por el review.

Hikari-chan uzumaki: Tranquila, el sexy pelirrojo no será gay, y muy pronto sabrás sus reacciones. Gracias por el review.

Ayanami168: Ya casi te darás cuenta de la relación de Neji y los demás. Gracias por el review.

Hinata uchiha2.0 gracias por dejar review en cada capítulo me alegra que te guste tranquila a Gaara no lo voy a ser gay bueno Gaara tiene hay 15 años y Hime es una bebé de meses y Hinata tiene la misma edad que el pelirrojo gracias por los review.

Aye-Nekita: Muchas gracias jejeje no Gaara no será gay ya casi se enteraras de las reacciones de los demás gracias por el review.

Princesa del Tikal: Me alegra que te gustaran gracias por el review.

Kimera: Me alegra que te gustaran gracias por el review.

Hina230: ¡Jaja! Si Gaara sería un gran padre. El Shukaku siempre hace reír porque es bien malvado. Por dicha no existen personas así. Que bueno que te agrade el asistente, es una gran persona. Gaara es bien inocente, ya el Shukaku lo educará. XD Me alegra que te haya gustado. Gracias por el review.

Kaly: Me hace feliz que te encante. Gracias por el review y que disfrutes.

Kaji Hanuro: Muchas gracias por lo que pusiste, me hace muy feliz. Continúa disfrutando. Gracias por el review.

Kaji Chan: Que linda por las cosas que me pusiste, y aquí un nuevo capítulo, esperemos que no paren. Gracias por el review.

Hasta aquí la respuesta de los review. Gracias. Hasta el próximo capítulo, bye.