Disclaimer: Los personajes son propiedad intelectual de Naoko Takeuchi y no busco lucrar con ellos de ninguna forma. Solo aquellos que no reconozcan son creados por mí.
Todas las situaciones aquí descritas son ficticias. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
Este capítulo está dedicado con especial cariño a Sol Levine, que juro que su cumpleaños no se me olvido, solo no había podido subirlo.
Que la disfruten.
"La mujer, amigo mío, es un ser que por más
que lo estudies te resulta siempre nuevo"
Lev Tolstoi
Abril, 2017
El ruido de una alarma me despierta y siento que la cabeza me martillea. Además todo el cuerpo me duele. Al tratar de abrir los ojos, la luz que entra por los ventanales del Templo Hikawa me embriaga.
Al menos eso explica las dolencias de mi cuerpo… me dormí en el sillón. Otra vez.
¿De verdad para esta mujer es tan difícil aventarme encima una cobija en estos casos? Creo que hasta Minako trata mejor a su gato y es la persona más distraída que he conocido.
Muchas veces Seiya me pregunto que si yo era un masoquista. La primera vez que me lo dijo pensé que estaba loco, ahora empiezo a sospechar que tenía razón y soy una especie de masoquista de closet.
Cierro los ojos y los cubro con mi brazo para poder dormir unos cinco minutos más, mientras el agua que cae de la regadera suena para mí como un arrullo mañanero. Después de todo, estoy con la única persona que se despierta por simple placer un domingo a las 7 de la mañana.
La siguiente vez que abro los ojos es porque alguien deja caer un objeto pesado sobre mi estómago.
-¿Qué diablos?- mascullo molesto mientras trato de recuperar el aire y me levanto sobresaltado.
Rei me mira extrañada parpadeando un par de veces, mientras lentamente levanta el bolso que he dejado caer. ¿Qué lleva ahí? ¿Piedras?
-Lo siento Kou, olvide que estabas aquí.
-He dormido aquí en este sillón, por lo menos una vez por semana desde que te conozco. No, puedo creer que de verdad seas tan torpe como para olvidarlo.- - en mi voz puede escucharse toda la molestia que tengo, pero en esos momentos no me importa, incluso la miro con frialdad. Pero ella no se deja llevar por mis palabras, y simplemente levanta sus hombros.
Pero hay algo en su mirada que me alerta que está no será una mañana normal, algo ha cambiado en nuestra rutina, y es ahí cuando noto que no huele a café. Ella no va a desayunar conmigo ese día.
-¿A dónde vas, Hino?
-Eso no es de tu incumbencia Yaten. Tengo planes para salir a almorzar y no, no estás invitado.
Sin decir más, tomé mi chamarra del piso y me dirigí a la puerta, ella no hizo amago por detenerme.
Antes de salir, aspiré un poco y me gire para verla una última vez. Tal como lo suponía, ella ya se había retirado para terminar de arreglarse. Me había dejado solo.
Nos conocíamos tan bien, que sabíamos cuáles eran los puntos débiles del otro. Nuestra relación siempre había fluido tan natural como respirar.
La mentira más absurda que había escuchado es que los polos opuestos se atraen. Conocía a muchas chicas totalmente diferentes a mí y ninguna había despertado mi interés. Y ella era diferente, probablemente no éramos almas gemelas, pero éramos iguales.
Al terminar de bajar las escaleras del Templo, me voltee una vez más antes de abrir mi carro.
-Te equivocas Hino, si es de mi incumbecia.
**2 años antes**
Al ver su sonrisa me quede hipnotizado como por dos segundos antes de reaccionar del todo y después le señale el asiento junto a ella, asintió un poco extrañada. Me senté antes de poder decir, algo. Tenía la garganta seca.
-Soy Yaten Kou- dije volteándola a ver.
-Lo sé- Su voz tenía un matiz de arrogancia y autoridad, y se acomodó la cortina negra de cabellera en una coleta baja antes de proseguir - Eres el chico nuevo, Yo soy Reiko Hino.
Como si fuera una batalla de miradas ella y yo nos contemplamos a los ojos, los pocos segundos que se hicieron intermedios entre nuestra presentación y la llegada de la profesora.
La maestra Haruna Sakurada de inmediato me cayó mal, esa mujer no parada de hablar nunca, eso sin quitar el hecho de que me hizo presentarme frente a toda la clase y someterme a toda clase de preguntas absurdas que iban desde mi comida favorita hasta el motivo por el cual me cambiaba de escuela a dos meses de haber iniciado las clases. Toda una gossip girl la odiosa profesora.
Después de inglés, teníamos literatura en el mismo salón. Casi todo el grupo se mantuvo igual. Fue ahí donde note que no todos los chicos estaban en las mismas clases. Me imagino que eso es por provenir de una ciudad más grande.
Una joven de cabellos rubios y ojos azules, entro al salón armando tan alboroto mientras platicaba con sus amigas, al mirar a Rei la saludo efusivamente antes de sentarse en la fila de enfrente. La pelinegra le correspondió al saludo con un simple movimiento de cabeza y después soltó un mohín como de exasperación y después prosiguió con su lectura.
La siguiente profesora Kaoru Tanaka de literatura, era una persona con una actitud muy interesante. Se veía muy joven y de baja estatura. Aun así sabía cómo controlar al grupo, al entrar comenzó a relatar la novela de Ana Karenina, pero se quedó callada poco antes del final y nos dejó de tarea leerla la novela. Si bien, nunca me había llamado la atención leerlo, la interpretación de la profesora me había dejado intrigado.
La profesora se puso de pie y comenzó a anotar en el pizarrón, rememoro lo visto brevemente en las clases anteriores y su programa de estudios, y fue cuando anunció que tendríamos otra tarea por parejas: un exposición y como no podía ser de otra manera, ella armaría las binas. Muchos murmullos se dejaron venir, a los cuales ella hizo caso omiso al ir mencionando y anotando alumnos.
-Señorita Hino, trabajará con el chico nuevo, si no tiene el gusto se lo presento, Yaten Kou. Su tema es la distopía.
Al finalizar la clase, mientras guardaba mis cosas, Rei se acercó a mí y me extendió un pequeño papel.
-Es mi dirección y teléfono. Te Veo el fin de semana- y se fue sin más ceremonia.
Esa mujer jamás dejaría de sorprenderme desde ese momento.
Hola hola
Espero que les haya gustado este capítulo, tal vez un poco agresivo al principio pero prometo que poco a poco se va a ir aclarando un poco más la relación de Rei y Yaten y por que se llevan así.
Les mando miles de besos
