Disclaimer: Los personajes son propiedad intelectual de Naoko Takeuchi y no busco lucrar con ellos de ninguna forma. Solo aquellos que no reconozcan son creados por mí.
Todas las situaciones aquí descritas son ficticias. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
Que la disfruten.
Algunos pensamientos son demasiado odiosos para dormir.
Se mantienen despiertos toda la noche y se convierten en obsesiones.
Marty Rubin.
03.- Noches de Insomnio
Antes de conocerla a ella, mi teléfono rara vez sonaba a altas horas de la madrugada.
Después de ella, bueno mi sueño ya no fue el mismo.
Si no me despertaban sus mensajes o llamadas a la de la mañana, no dormía por quedarme con ella platicando de cualquier tema posible frente a una taza de café y muchas galletas en su sala, y ya en el peor de los casos, no dormía por estar pensando en ella.
Muchas cosas en mi vida solo puedo atribuirlas a la llegada de un ángel de cabellos negros: mi adicción al café, las tardes de domingo, las tardes de domingo con películas con pizza, mis noches de insomnio y mi condición física.
Nunca he sido mejor amigo del gym y tal vez no lo sea jamás pero alguien debe explicarme que monje insolente tuvo la brillante y genial (léase con todo el sarcasmo) idea de colocar el Templo Hikawa en una colina y ponerle 500 mil escalones, y sí, hablo totalmente enserio.
A favor de ese personaje diré que debe estar pensando que solo un reverendo idiota sube voluntariamente esas escaleras cada 3 días para ver a una sacerdotisa que es más reservada que nada y que lo mando a la friendzone solo con verlo.
Más propiamente dicho, ese monje debe estarse revolcando en su tumba de la risa cada vez que me paro frente a esas benditas escaleras.
Monje 01 – Yaten 00
***Abril, 2017***
Todavía molesto por su desplante y muriendo de celos internamente por imaginar a donde se podría haber ido a almorzar sin mí, me dirigí sin pensarlo mucho así el departamento de la persona quien podía tener las respuestas que necesitaba mi alma.
Toque la puerta casi con desesperación. Realmente sin importarme cuan grosero y maleducado me estaba portando. Mientras miles de pensamientos se arremolinaban en mi cabeza.
Recuerdos y fantasías.
Momentos de intimidad entre ella y yo, entremezclados con la imagen de ella con alguien a quien yo no conocía.
-¡YA TE ESCUCHE!- me grito una voz desde el departamento, al tiempo que una despeinada y molesta Minako me abría la puerta- ¡¿SE PUEDE SABER QUE DIABLOS TE PASA?!
-No grites Mina, vas a despertar a los vecinos
Ella suspiro cansadamente y haciéndose a un lado me dejo pasar, al entrar pude ver claramente su aspecto, despeinada, ojerosa y vestida con una pijama de unicornios.
-Muy bien, Kou ¿Dónde es el incendio? Por que más te vale que alguien esté al borde la muerte para que tú vinieras a sacarme de mi cómoda cama un domingo a esta hora que no es de Kami.
-Ella tiene una cita para almorzar y no quiso decirme con quien- le conteste mientras me hundía en su sillón, espantando a su gato Artemis, dicho sea de paso. Ella volvió a suspirar y se le dulcifico la mirada, se agacho frente a mí y tomo mi rostro entre sus manos, ates de besarme la frente.
-Prepara café, me daré un baño rápido.
Odiaba sentirme vulnerable.
Odiaba que ella fuera capaz de romper todo de mí con su sola presencia.
Y en definitiva odie la manera en que Mina me había visto. Compasiva, comprensiva.
Me levante como si un resorte me impulsará y sin decirle nada más, salí de su casa cerrando con un portazo.
Una mujer no podía desarmar a Yaten Kou. No iba a permitirlo.
***2 años antes***
El viernes me había acercado a ella para preguntar sobre el trabajo que teníamos que entregar.
Ella parpadeo al verme como si no me conociera, y después sonrió de lado y afirmo mandarme mensaje más tarde y sin más se dio la vuelta.
Me dejo aún más intrigado. ¿De verdad me mandaría mensaje? ¿Cómo lo haría si ni siquiera se había dignado a pedirme mi número de celular?
Su gran respuesta me llego exactamente a las 3.35 de la mañana. "Al medio día te veo en mi casa"
¿Qué demonios hacia ella a esa hora despierta? ¿Era tan complicado que me avisara antes?
Debo decir que en caso de emergencia, nunca uso el modo de silencio de mi celular. Decir que casi me mató de un infarto ese madrugada sería poco, aunque también me dejo con una sonrisa de tarado todo lo que resto de la mañana.
Siempre he amado la puntualidad, así que cual reloj inglés, y después de estar casi sin aliento por subir la interminable fila de escalones a las 12:00 pm en punto estaba tocando la puerta de su casa.
Cuando me abrieron la puerta debo decir que la cara del anfitrión era digna de fotografía.
-Buenas tardes, soy Yaten Kou, busco a Rei Hino. Tenemos un proyecto que realizar.
-Vaya, esto sí que es una sorpresa. Rei no me comento nada- dijo Seiya con una cálida e ingenua sonrisa pintada en su rostro y con la mano me invito a pasar, antes de asomarse al pasillo y levantar la voz -¡Reiko-chan! Un caballero ha venido a verte. Ha mencionado casualmente algo sobre querer pedir tu mano.
Mi cara se desencajo al escucharlo y él emitió una sonora carcajada, y al pedir una disculpa argumento que era divertido hacer bromear a su hermana. Me condujo a una pequeña salita mientras me preguntaba sobre el proyecto que debíamos realizar y antes de salir me indico que su hermana llegaría en unos minutos.
Sin duda alguna con solo verlos, podías ver que los hermanos Hino eran las dos caras de una misma moneda: él hablaba hasta por los codos, era amable y extrovertido; ella era solitaria, introvertida y necesitabas pinzas para sacarle información.
Me senté en un sillón y saque de mi mochila el viejo libro de mi madre de Ana Karenina, para matar un poco el tiempo en que la joven llegará. Amaba leer y sin duda la música que se escuchaba a lo lejos de un piano creaba un buen ambiente para abandonarse a la antigua Rusia.
Transcurridos 30 minutos, Seiya volvió a asomarse a la sala, en sus manos traía una bandeja con té y galletas. En su cara siempre amable se dibujó una mueca de molestia. Deposito la bandeja sobre la mesa y sin decir nada salió apresuradamente.
La música de piano se interrumpió de golpe, y el murmullo de voces comenzó a escucharse.
Cuando la puerta volvió a abrirse, entraron los hermanos. Me puse de pie y guarde mi libro. Parece que finalmente íbamos a trabajar.
-Lo siento, olvide que estabas aquí- se excusó ella con una tímida sonrisa- Estaba tocando un poco de música y me perdí en mi mundo
-No te preocupes- mentí- No note el paso del tiempo.
Su hermano se despidió diciendo que iría a ver a su novia y casualmente me recordó que su abuelo estaba cerca por si necesitábamos algo.
Como si nada hubiera pasado, Rei encendió una computadora y me pidió que me acercará para ir armando el proyecto.
-¿Has leído alguna vez una novela distópica?- me pregunto- Si vamos a citar algunos libros, es mejor si los hemos leído, la maestra Tanaka va a preguntarnos y no estoy dispuesta a pasar un rato de vergüenza.
-¿Por quién me tomas?- le conteste indignado- Más bien yo debería decirte a ti que no por ser el chico nuevo me convertiré en el hazmerreír de la clase. Podemos hablar sobre "La Chica Mecánica" de Paolo Bacigalupi, del género distópico es mi novela favorita. Aunque si buscas algo más comercial, podemos utilizar "Lo Juegos del Hambre" como ejemplo.
Ella esbozo una ligera de satisfacción y me miró de pies a cabeza.
-Guapo e inteligente, una combinación peligrosa. Debes ser todo un rompecorazones- enarboló con una risa plantada en su cara.
Comiendo galletas, tomando té y escuchando música de jazz, terminamos pronto de hacer el proyecto, ella misma me confeso que ese día la sorprendí por mi inteligencia, ya que según ella a primera vista no era del tipo intelectual y bueno, ella me cautivo totalmente si he de ser sincero. No me espera que detrás de esa mujer distraída y distante, se escondiera una joven que pudiera ser divertida.
Ya casi anochecía cuando finalmente me fui de su casa, como bien me recordó Seiya, que me corrió amablemente con una sonrisa al decir que "el abuelo ya convocaba a la cena y no está acostumbrado a las visitas"
El lunes nos sacamos un 10 en el proyecto y el halago de la señorita Tanaka al decir que "hacíamos un buen equipo".
Después de eso acostumbramos reunirnos cada vez que era posible.
***Abril, 2017***
Mi teléfono comenzó a sonar, mientas caminaba a casa, pero no era ella quien me buscaba. Minako llamaba insistentemente, seguramente preocupada y haciendo toda una tormenta en un vaso sobre mi estado. No estaba de humor para aguantar sus dramas, así que solo la ignore, ya después podría tranquilizarla.
Seguí caminando con rumbo hacia mi casa, si tengo suerte mi madre y su marido no se habrían despertado aún.
Un recuerdo súbito ataco mi mente y me lleve de manera inconsciente la mano derecha a los labios, la única que nos besamos habíamos tenido una discusión similar.
-Eres un demonio, Rei- me dije para mí mismo.
REI POV
Camine por mi cuarto buscando la ropa que debía ponerme, y suspire.
¿Por qué Yaten debía ser tan pesado?
A estas alturas del partido, el más que nadie debía saber que siempre tengo tantas emociones, pensamientos y actividades en mi cabeza como para estarme preocupando porque días se queda dormido en el sillón y que días no. O por su humor tan cambiante.
Yo era la única mujer de la familia Hino, dinastía que siempre había sido de puros varones, por tal motivo mi padre espera únicamente de mí perfección.
Incluso después del accidente, mi padre exigía más de mí que de mi hermano. Si quería tener su aceptación debía esforzarme al máximo.
Suspire nuevamente, nunca sería suficiente.
Solo espero que este sacrificio que mi padre me pide realizar sea el que finalmente me redima ante sus ojos.
Suspire hondamente, necesitaría una taza de café antes de salir, las noches de insomnio que había tenido desde la noticia ya empezaban a pasarme factura.
Voltee a ver el reloj en la pared. La reunión acordada para conocerlo era a las 9:00 am, tenía 45 minutos para estar lista físicamente, porque mentalmente pueda que jamás pudiera estarlo.
*Aparece de debajo de una piedra*
Prospero año nuevo a todos
Gomenasai quería subir esto antes, y en mi defensa dire que no están para saberlo, ni yo para contarlo… ya que insisten les diré (jajaja xD) hace un año mi familia y yo tuvimos un accidente del que de milagro podemos contarlo, así que oficialmente esta fue la primera navidad de mi hija y la verdad me emocione de más y pues… espero me puedan tener paciencia por ser época de paz y amor.
Espero este capítulo les haya gustado, y tenemos un punto (minúsculo) sobre el punto de vista de Rei en toda esta situación y prometo que no será el último.
Dejen un comentario con su opinión. Realmente me llenan de ánimo y me ayudan a crecer.
Les mando muchos besos
Claus González
