Disclaimer: Todos los personajes con propiedad intelectual de Naoko Takeuchi y no busco lucrar con ellos de ninguna forma. La historia que están a punto de leer es de mi autoría.

Todas las situaciones aquí descritas son ficticias. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Que la disfruten.


Lentamente, casi con miedo, acercó su mano hacia la de ella,

rozó sus dedos, notó el tacto frío y

finalmente supo que a esas alturas poco

o nada podría negarle a ella.

Porque era lo más diferente a él y al

mismo tiempo lo más cercano

y bonito que jamás había tenido."
Silvia Hervás, Besos de murciélago

4.- Amistades

Yo había vivido en Odaiba durante muchos años con mi madre y mi padre, y realmente siempre me pregunte como es que se habían casado. Mi madre de manera constante me contaba como se había enamorado de él, cosa que yo no podía creer. Ella era una romántica empedernida, él un empresario con una voluntad implacable. Ella era cariñosa, él era distante. Sin duda no entendí nunca la relación de Luna y Diamante Kou.

Lo que más sentido me dio fue su divorcio, aunque me destrozaba el corazón ver sufrir a mi madre, ella demostró ser muy fuerte y se sobrepuso.

Como buen hijo único, cuando ella comenzó a salir con alguien más, yo no podía más que sentir una mezcla de felicidad por ella, y celos por ese hombre que quería alejarla de mí.

Al final todos mis temores resultaron ser (casi) infundados, Artemis Takato era un hombre bueno y era amable y cariñoso con mi madre. Después de un tiempo de que ellos salieran juntos me hice a la idea, incluso era agradable convivir con la hija de él, la pequeña Diana.

Cuando finalmente ellos se casaron, se sintió por fin como si todo encajará en su lugar.

Y ese día supe, que quería una chica así para mí… alguien que encajará en mi como una pieza de rompecabezas, alguien que me complementara y me entendiera.

Cosa que debería ser irónico, porque yo me fui a enamorar de la mujer más complicada del planeta. Eso sí era una broma del universo.

***Abril, 2017***

Con el sabor amargo de la decepción (y los celos) carcomiéndome la garganta llegue a mi casa y con la suerte de que todos estaban dormidos (gracias Kami).

Subí lentamente y simplemente me deje caer sobre la cama odiándome por haberme enamorado de Rei Hino.

Cuando finalmente me levante de la cama ese fatídico domingo, me encontré a mi madre muy sonriente en la cocina con una jovencita de dorados cabellos.

La imagen más perturbadora que se puede uno encontrar.

Mi madre al verme, sonrió y me indico que había preparado una tarta para Mina y para mí y sin ningún tipo de sutileza nos dijo que estaría en su recamara viendo una película.

-¿Qué quieres Mina?- le conteste sin ánimo dejándome caer sobre la silla

-¿Qué que quiero?- Me respondió con una sonrisa- Te recuerdo que tú me sacaste de mi tibia camita esta mañana durante tu ataque de histeria y desapareciste cuando me metí a bañar y sobre todo no me hiciste mi café. ¿Cómo te atreves a preguntarte qué que quiero? Por Kami, Yaten me has tenido preocupada por ti todo el día.

Suspire de manera cansada y solo atine a tomarle la mano.

-Ella va a volverme loco Mina, ella y sus manías, sus locuras. Todos y cada uno de sus matices-me sincere con ella- y yo aquí sufriendo sin ser capaz de decirle lo que siento.

-Sufres por qué quieres, Rei puede ser complicada pero sin duda no es un maldita reina de hielo sin corazón- me dijo tratando de enfocar su mirada azul zafiro en mis ojos- pero no es una adivina, las mujeres necesitamos que nos digan esas cosas de frente. Sobre todo esa mujer.

Mina siempre había sido muy perceptiva, desde que la conocí.

***2 años antes***

Como era totalmente evidente sacamos una nota sobresaliente en nuestro proyecto de literatura, y después de la clase mientras guardaba mis cosas, una mano femenina dejó caer una papelito sobre mi pupitre, al levantar la vista pude ver la cascada de cabello negro que iba abandonando el salón sin dignarse a mirar atrás.

"Trabajo de Historia. Revolución Rusa.

Mi casa, el jueves saliendo de la escuela?. R."

¿De verdad eso era un recado? ¿Qué era ella un telegrama? ¿Le cobraban acaso por la cantidad de palabras que escribe?" Lo peor del asunto es que me iba a presentar.

Los detalles de mi vida cotidiana son algo triviales para este relato, mi vida se dividía entre la escuela y mi recién adquirida familia.

Pero el jueves, yo estaba ahí parado, afuera de mi coche en el estacionamiento… esperándola. Dicen que la puntualidad y las mujeres no siempre se llevan bien, con ella aprendí que no se soportan.

Quince minutos después del toque de salida, la vislumbre… caminaba con paso altivo y seguro, por lo menos esa vez no se olvidó de mí, pues al verme de inmediato camino hacia mí con una tenue sonrisa en sus labios. Eso ya era una ganancia.

-Espero no haberte hecho esperar mucho. Estaba buscando a mi hermano pero no lo encuentro por ningún lado.

-Descuida, acabo de llegar- mentí

-Le dejaré una nota en su auto y podremos irnos- me aseguro con esa sonrisa que tiene y me vuelve loco. Y no sé cómo me vi caminando tras ella tratando de no perder el aroma a jazmines que siempre la rodeaba.

Lo que no me esperaba era llegar al auto de Seiya Hino y verlo sentado a un lado con la cara totalmente pálida y una expresión que estaba a punto de regresar todo lo que había desayunado.

La rubia escandalosa estaba a su lado acariciando su espalda y fue la primera en notarnos.

-Se ha negado a que llame a tu padre- lo acuso en cuanto Rei estuvo lo bastante cerca para oírla- y yo me he negado a que maneje en ese estado. No quiero alejarme de él y tú, no contestas el teléfono.

Rei se agacho hasta su hermano y le tomo la temperatura con su mano, lo que noto debió dejarla tranquila y se quedó unos instantes mirando a los ojos a Seiya.

-Te llevaré a casa, dame las llaves. Yaten, ¿Te importa seguirnos?

Negué con la cabeza cuando ella volteo a verme, pero Seiya tomo su mano cuando ella quiso tomar su mochila

-Mina, perdió su cartera, no tiene dinero para volver a casa.

Suspire, el hombre tenía cara de necesitar hospitalizado y se preocupaba por la ruidosa chica, eso tenía que ser un enamoramiento muy intenso. Además ¿Cuántos años pensaba que tenía su novia? ¿10? Estaba lo bastante grande como para solucionar eso, aun así sentí que debía hacer algo.

-Yo puedo llevarla- me ofrecí- y después te alcanzo en tu casa. Llama si necesitan algo o lo que sea

Y comencé a caminar de vuelta a mi propio carro, con la rubia escandalosa pisándome los talones. Escuche como Seiya me gritaba algo sobre mantener mis manos lejos de su novia, pero realmente no me voltee a verlo más.

-Gracias por llevarme- susurro, por lo menos tiene una modulación de voz a parte del escándalo estridente- Soy Minako Aino, por cierto, pero puedes llamarme Mina.

La mire de reojo y sonreí ligeramente, por lo menos cuando no gritaba era agradable, bonita incluso.

-¿Ya sabe Rei que te gusta?- me pregunto con una gran sonrisa.

Yo me ahogue con mi saliva.

Comenzaba a sospechar que esta rubia no tenía un pelo de tonta.

***Abril, 2017***

Mina y yo nos quedamos en silencio en la cocina, y ella tomo mi mano para apretarla con suavidad.

-¿Sabes a dónde y con quién salió hoy?- le pregunte con miedo a conocer la respuesta.

Ella solo se mordió el labio. Clara señal que ella sabía algo que seguramente no pudiera contarme y muy probablemente yo no quisiera saber.

-Se valiente y dile de una vez lo que sientes, no pierdes nada.

-Y me lo dice la experta en el amor- le solté de manera mordaz- Salúdame a Seiya, por cierto.

Ese era un golpe bajo, yo lo sabía y me dolía hacerla sufrir, pero no pude evitarlo. La vi sonreír, aunque esa sonrisa no llego a sus ojos y en silencio salió de la casa.

A veces podía ser un desgraciado que no pensaba antes de hablar. Rei decía que no tenía filtros. Pero no podía evitarlos.

***Rei´s POV***

Después de todo la reunión no había salido tan mal como yo esperaba, era un hombre agradable, cosa rara conociendo a todas las personas del circulo de mi padre y aunque sabía que todo era arreglado, se podía saber que el hombre estaba haciendo todo a su alcance para ser simpático. Punto a su favor.

Cuando llegue al Templo, me quite las zapatillas y camine descalza hasta mi habitación para dejarme caer en la cama y dormir hasta la hora de la comida.

Mire mi celular. No tenía mensajes de Yaten, eso era algo inusual, pero si tenía uno de mi padre. Eso era todavía más raro.

"Acabo de hablar con el señor Black, lo has hecho bien Reiko. Sigue así"

Eso era más extraño todavía, pero al menos creo que por fin había logrado hacerlo feliz.

Y después para terminar la lista de cosas raras, me llego un mensaje de Mina.

"Debes decirle la verdad a Yaten o yo le diré todo.

Merece saberlo y Seiya igual"

Menuda mejor amiga, una le confía un secreto y ella lo usa de arma contra mí, aunque tenía razón. Debía decirles la verdad.

Cielos, solo yo podía meterme en tantos problemas a los 20 años.


Hello Everyone!

¿Alguien que todavía lea esta historia? Debo confesar que estoy un poco deprimida porque nadie le daba review al capítulo anterior (eso duele) y estaba pensando seriamente en dejar morir lentamente "Renunciar a ti" pero Sol Levine vino a salvar el día y pues solo porque me subió mucho la moral, y después gregorioabel, así que pues la continuare, a ver hasta donde logramos llegar (que espero sea el final).

Yo espero que realmente esta historia les este gustado y pues si alguien quiere expresar su opinión, ya saben que dejar un review no cuesta nada y al contrario me hace sentir muy feliz.

Besos y abrazos

Clau Malfoy Kou