JK Rowling, bla, bla bla, bla, no soy dueña de nada, bla, bla, bla.

Cap. 1: Las cartas.

Junio 1987- En un periódico Muggle:

"…todo apunta a que fue un accidente, afirma el oficial de Policía Jhonsons, las puertas no fueron forzadas así como las ventanas…"

"… se encontraron cinco cuerpos incinerados dentro de la casa, dos adultos y tres niños…"

"…hermana de una de las victimas habla en su nombre… "

"…el funeral será llevado a cabo el domingo…"

"…familias de Prive Drive hacen un homenaje a la familia Dursley frente a los restos de su casa…"

Julio 1987- El Profeta.

"…Harry Potter y Alyssa Summerls mueren en un trágico accidente…"

"…Lily y James Potter desconsolados por la pérdida de su hijo y ahijada…"

"…no hemos podido contactar con Madeleine Summerls…"

"…el mundo mágico llora la muerte de sus héroes…"

"…Albus Dumbledore da declaraciones sobre la misteriosa muerte de los niños…"

"…elevemos nuestras varitas en honor a Harry Potter y Alyssa Summerls."

Julio 1991.

En la oficina de la vicerrectora del colegio Hogwarts de magia y hechicería, pergaminos volaban de un lado para otro, mientras la mujer sentada en el escritorio movía su varita sin prestar atención alguna, hacia esto todos los años, convirtiéndose una tarea mecánica. Desde hacía mucho tiempo que no prestaba atención a las cartas, simplemente dejaba que se reprodujeran, se cerraran, fueran recogidas por una lechuza y fueran entregadas. Mientras movía la varita distraídamente pensaba en los niños que llegarían el próximo primero de septiembre, en los nacidos muggle que debía ir a visitar, en los estudiantes que había aceptado para los EXTASIS y en el puesto vacío de buscador en el equipo de quidditch de Gryffindor.

Levanto la vista hacia la ventana abierta de su oficina, en la que entraban y salían lechuzas, este era el año en que Harry y Alyssa vendrían a Hogwarts, un nudo se formó en su garganta, aún no entendía la prematura muerte de los niños, los Potter había sido claros en que la seguridad de los niños era máxima, no entendía cómo Dumbledore no vio venir el atentado. No podía ni imaginar el dolor de James, de Lily, del pequeño Alex y de Madeleine, que lo había perdido todo, solo le quedaba Alyssa y después nada, y si Noah estuviera vivo… Se obligó a dejar de pensar en eso y concentro su mirada en la puesta de sol, ya iba a terminar su trabajo, tal vez llamaría a un elfo para que le llevara unos bocadillos a sus cuartos.

Cuando la última carta fue llevada por una lechuza marrón claro, la profesora McGonagall se levantó de su asiento, estiro las piernas, cerro la ventana y salió de su despacho para irse a sus cuartos. Estaba cansada después de un día lleno de papeleo, tal vez por eso no vio las dos lechuzas que se acercaban a la ventana.

….

El anciano director estaba tomando el desayuno en su oficina, leyendo tranquilamente El Profeta, mientras saboreaba el café que los elfos le habían llevado hace unos pocos minutos. Levanto la vista hacia la puerta de su oficina, alguien estaba subiendo ahora, espero escuchar pacientemente el golpe en su puerta. "Adelante" dijo al escuchar el suave golpeteo. "Mi querida profesora McGonagall, buenos días" saludo a la profesora de transfiguración con una amable sonrisa.

"Buenos días, Albus" respondió Minerva "veo que estas desayunando, no quería interrumpirte…"

"No, no, no. No hay problema, ya estás aquí. Nos podríamos hacer compañía" interrumpió Dumbledore, señalando la silla frente a él "¿Qué te apetece comer?, podemos llamar a un elfo"

"Un café está bien Albus, no tengo mucho apetito esta mañana" dijo la mujer secamente sentándose en la silla ofrecida.

"¿Qué te trae por aquí?" preguntó el director de manera tranquila ignorando el todo de la profesora.

"Dos cartas han sido devueltas esta mañana" dijo directamente McGonagall "No entiendo siquiera porqué fueron enviadas en primer lugar" concluyo mirando fijamente al director, quien mostro genuina curiosidad.

"No entiendo a qué se refiere profesora, es usted quien envía las cartas" dijo Dumbledore apartando la vista de la profesora McGonagall, para servir un poco de café para ésta.

"Usted sabe tan bien como yo, profesor, que las cartas se generan automáticamente a partir de los registros de los niños y niñas aceptados en la escuela, lo único que se debe hacer es separar los nacidos muggle de los niños mágicos, que también se hace con magia, al igual que el sellado y el enviado. Sabe que no es una tarea manual." Respondió la profesora "Por lo que reitero, no sé por qué estas dos cartas se generaron en primer lugar" dijo poniendo sobre la mesa dos sobres color amarillo y con letra verde.

Lentamente el profesor Dumbledore los recogió y leyó los nombres de los destinatarios, sus ojos se agrandaron un poco por la sorpresa, no se esperaba leer esos nombres.

Harry J. Potter

Habitación Azul

4, Prive Drive.

Little Whinging,

Surrey

Alyssa M. Summerls

Habitación Verde

4, Prive Drive.

Little Whinging,

Surrey

"No entiendo lo que pasa, profesora" dijo el profesor volviendo a leer los sobres.

"Eso no es posible, a menos que…" dijo con firmeza la subdirectora.

"Harry y Alyssa están muertos Minerva, y a nadie más que a mí, le gustaría que eso no fuera verdad" interrumpió Dumbledore "Permítame recordarle profesora, que los niños y niñas que son invitados a Hogwarts son registrados desde el momento de su nacimiento, por lo que podemos asegurar que Harry y Alyssa fueron registrados por la magia del colegio desde que nacieron. Nunca hemos borrado su registro, así que es posible que por eso se generaran las cartas"

"Si eso es así, ¿cómo es que tienen dirección? En las cartas se escribe la dirección de domicilio de los niños y el lugar en que se sienten seguros dentro de la casa, que generalmente es su habitación. Las dos cartas tienen eso" reprocho McGonagall.

"Lo sé, lo sé. Sin embargo hay dos cosas curiosas aquí, la primera es la dirección del lugar en que estaban lo niños cuando fallecieron. Y segundo las cartas no llegaron a sus destinatarios, lo que explica que no estaban en dicho lugar. Y sabes por qué no estaban allí" culmino el director dejando las cartas de nuevo sobre la mesa y dando por terminada la discusión. Cuando miro que la profesora McGonagall no había movido ni un musculo, continuo. "Entiendo lo que siente profesora, pero que las cartas se hayan generado no significan nada"

"Siento haberte hecho perder el tiempo Albus" dijo McGonagall levantándose de la silla y saliendo del despacho.

Cuando la puerta se cerró, el director regreso su atención a los sobres sobre la mesa. No entendía qué estaba pasado. Luego de unos minutos perdido en sus pensamientos, se levantó de la silla y se dirigió a la chimenea. Cogiendo una pizca de polvos flu y arrojándolos a chimenea, pronuncio fuerte y claramente: "Mansión Potter"

…..

Espero que les haya gustado. ¡Por favor comenten! ¿Qué piensan hasta ahora? ¿Qué creen que pasara?

Hasta el momento no hemos visto ningún personaje original, solo menciones. ¡El próximo seguro que conocerán a alguien nuevo!

Próximo capítulo: La citación.

Publicación: 09 de Mayo 2018

(Espero poder seguir un ritmo de escritura constante :D)