¡Soy Harry Canon! Y solo digo que yo pertenezco a JK Rowling, a nadie más. A pesar de lo mucho que jueguen conmigo, y me creen infancias traumáticas, y me emparejen con personas extrañas, y hagan de mi lo que sus perturbadas mentes quieran. Uggg ¿escuchas eso? Es mi estómago pidiendo ser desocupado…
…
Sé que dije que la siguiente entrega sería hasta el próximo miércoles, pero no lo pude evitar. Espero que lo disfruten.
Cap. 2: La citación.
"Siento haberte hecho perder el tiempo Albus" dijo McGonagall levantándose de la silla y saliendo del despacho.
Cuando la puerta se cerró, el director regreso su atención a los sobres sobre la mesa. No entendía qué estaba pasado. Luego de unos minutos perdido en sus pensamientos, se levantó de la silla y se dirigió a la chimenea. Cogiendo una pizca de polvos flu y arrojándolos a chimenea, pronuncio fuerte y claramente: "Mansión Potter"
…..
"Explícalo otra vez Dumbledore" pidió Lily Potter al anciano director. Había llegado junto con su esposo a la oficina del director luego que este llamara a su casa.
"Las cartas de Harry y Alyssa se produjeron, algo que no debía pasar" respondió cansadamente frotando el puente de su nariz, era la tercera vez que repetía la historia "Si bien estaban registrados en el momento de su nacimiento, sus nombres debieron ser borrados cuando murieron" dijo recordando su conversación con la profesora McGonagall "La magia de Hogwarts es muy poderosa, y me atrevería a decir que es imposible de ser burlada"
"Infieres que ellos están vivos" comento James "Pero ellos, la casa. No es posible"
"Lo sé, James, lo sé" dijo Dumbledore mientras entrelazaba sus dedos debajo de su barbilla.
"¿Qué piensas que pudo haber pasado?" pregunto Lily viendo directamente los ojos del director.
"Tengo teorías, sí. Pero todas igual de imposibles" dijo levantándose del asiento y acercándose a la ventana "Si están vivos, no entiendo cómo sobrevivieron tanto tiempo solos y ocultos"
"No necesariamente solos" dijo suavemente James captando la mirada del director "No debía permitir que ella saliera, se lo dije entonces y se lo repito ahora"
"Mi querido muchacho, ella ha sido constantemente vigilada desde que salió, si hubiera tenido algún contacto con los niños ya lo habríamos sabido" respondió tranquilamente Dumbledore, volviendo su vista a la ventana.
"¿Entonces quién?" pregunto Lily
"No lo sé. Por el momento, hay que visitar la casa de tu hermana Lily, es la dirección que aparece en ambas cartas. Si queremos respuestas podemos empezar por ahí" respondía el director volviendo a su escritorio "Tenemos que…" se interrumpió abruptamente al sentir que alguien subía "Adelante" dijo cuando escucho un solo golpe seco sobre la puerta de su despacho.
Los habitantes de la habitación se tensaron un poco al ver quién entraba. Dumbledore espero que fuera un maestro, así que no dudo en permitirle el paso, pero se había equivocado; avanzando lentamente pero de manera firme, una mujer que ni los Potter ni Dumbledore pensaron ver. Vestida con túnicas color azul oscuro, peinada con una larga trenza que llegaba gusto debajo de la cintura, pequeños rizos oscuros como la noche se escapaban de ella generando un aura de descomplicación. Sus ojos color miel estudiaron la oficina rápidamente tomando nota de las tres personas sentadas alrededor del escritorio, una ligera sonrisa se formó en sus rosados labios. Un aura de magia flotaba tranquilamente alrededor de la mujer, su piel era de un tono ligeramente oscuro y sus facciones reflejaban la herencia de su madre latina.
"Madeleine" dijo a modo de saludo Lily.
"Lily" respondió la visitante inclinando un poco la cabeza hacia su antigua amiga "Ha pasado mucho tiempo"
"Si, mucho" dijo Lily desviando la mirada de Madeleine.
"Es un placer verte, Maddie" intervino James con una sonrisa en su rostro.
"Me gustaría decir lo mismo, James" dijo secamente la mujer.
"Madeleine, qué agradable visita" dijo de repente el director de la escuela, ignorando el tono de voz de la mujer "¿A qué se debe ésta sorpresa?"
"Estoy aquí por asuntos del ministerio que incumben a los Potter, que casualmente están aquí presentes" respondió dejando claro que no había nada de casualidad en esa visita.
"¿Del ministerio?" pregunto Lily con un deje de sorpresa en su voz.
"Si, creo que eso fue lo que dije" respondió Madeleine sarcásticamente.
"¿Cómo has estado Maddie?" interrumpió Dumbledore tratando de llevar la conversación aun lugar seguro "Escuche que has estado trabajando en el Ministerio"
"Si" Respondido cortantemente la mujer "Un departamento nuevo, como ya lo sabrá" dijo mirando directamente a los ojos azules del director.
"Si, el departamento de Infancia, es interesante que no hubiera existido antes. Toma asiento" finalizo Dumbledore señalando una silla vacía frente al escritorio junto a Lily y James.
"No es necesario director. Como ya le dije estoy aquí por asuntos del Ministerio, no tardaré" respondió sacando un sobre del interior de la túnica, para entregárselo a James.
Las manos de James inmediatamente abrieron el sobre, estaba intrigado sobre qué podría querer el Ministerio de él y su esposa. Lily se acercó a su marido para poder alcanzar a leer la carta que sostenía su esposo entre sus manos. Un tenso silencio se apodero de la habitación mientras los Potter leían y releían el pergamino frente a ellos.
"¿Una citación…por la custodia de…de Harry?" pregunto Lily volviendo la mirada hacia la mujer parada frente a ella.
"Harry está muerto. Tú lo sabes" dijo repentinamente James parándose de su asiento y apuntando a Madeleine.
"No, James. No está muerto" dijo tranquilamente, posando la mirada en las dos cartas que descansaban sobre el escritorio del director.
"¿A qué te refieres con eso?" escupió Lily.
"Lo que está escuchando Evans. Harry no está muerto, y ustedes han sido citados por el Ministerio ya que no se les considera dignos de tener la custodia del niño" respondió amenazadoramente Madeleine. Lily se estremeció por sus palabras, hacía mucho tiempo que nadie se dirigía a ella con su apellido de soltera.
"¿Cómo es posible que el niño este vivo y sus padres no se enteraran?" pregunto tranquilamente Dumbledore.
"Creo, profesor, que es una pregunta que los padres del niño deben responder en la audiencia" dijo secamente Madeleine mirando con desprecio a las personas paradas frente a ella.
"¡Tú!" dijo James, sacando su varita de la túnica "¡Lo secuestraste!"
Una risa rompió el silencio de la habitación, carcajadas llenas de sarcasmo llenaron los oídos de los presentes "¿Secuestro?, vamos Potter, eres mejor que eso" dijo Madeleine fingiendo limpiar una lagrima de su rostro "¿Cómo eres capaz de hablar de secuestro cuando abandonaste a tu propio hijo con esos muggles? ¿¡Cómo eres capaz de acusarme cuando abandonaste a mi propia hija!?" termino Madeleine en un grito lleno de odio, su propia varita apretada fuertemente en su mano.
"No es lo que piensas Maddie" dijo Lily tratando de tranquilizar a su esposo y a la mujer.
"¿No es lo que pienso Lily?, explícame entonces ¡Por qué diablos lo hicieron!" rugió la mujer amenazadoramente.
"Madeleine, todo tiene una explicación. Solo baja la varita" dijo tranquilamente Dumbledore interponiéndose entre los magos.
"Han pasado diez años, Dumbledore. Diez años. No creo que un discurso preparado detalladamente por ti y por…" dijo viendo despreciablemente a los magos parados al lado del anciano "Una explicación no es suficiente, no ahora" culmino guardando la varita dentro de la túnica.
"Tuvimos que hacerlo, no había otra opción" dijo James guardando su propia varita.
"¿Quiénes apuntaron sus varitas en tu contra para obligarte a que lo hicieras?" pregunto fríamente la mujer mirando fijamente a James, todo el resentimiento, todo el odio, todo el dolor que había cargado por la última década estaban saliendo a frote "¿QUIÉN?" gritó.
"Tú no lo entenderías Madeleine." Dijo Dumbledore atrayendo toda la atención a él "Estábamos en guerra. Voldemort había desaparecido misteriosamente, muchos de sus seguidores buscarían venganza, ellos debían estar en un lugar seguro"
"Tan seguro que los dieron por muertos hace cuatro años" respondió la mujer.
"Eso fue un accidente desastroso, no lo podemos negar." Dijo tranquilamente el director "como dijo James, no había otra opción. Ellos crecerían apartados de un mundo que los aclamaba héroes, por un acontecimiento que ellos no recordarían. Tendrían una infancia feliz y tranquila" dijo Dumbledore sencillamente como si eso cubriera todos los sentimientos de la mujer.
"Prometiste que la cuidarías" dijo Madeleine a Lily en un susurro ignorando las palabras del director.
"Lo hice, estuvo bajo el cuidado de mi propia hermana, Maddie. Lo que paso, ninguno lo esperaba, el accidente no…" dijo Lily pero fue interrumpida rápidamente por Madeleine.
"¿Cuántas veces la visitaste?" pregunto sencillamente, y a James le pareció escuchar un deje de súplica en su voz.
"Yo… nosotros…" Lily no esperaba esa pregunta, estaba claramente confundida, sabía que si mentía no le creería.
"¿Te arrepentiste?" pregunto esta vez hacia James "¿Te arrepentiste de dejarlos allí?"
"No" dijo mirando fijamente los ojos de la que fue su mejor amiga "Sé que fue la decisión correcta, aunque no lo quieres ver Madeleine"
"Madeleine, si te sientas nosotros podemos…" intervino nuevamente Dumbledore.
"No. Los espero mañana en la audiencia" dijo secamente la mujer antes de dirigirse a la puerta "Creo que deben saber, que no solo estará en disputa la custodia de Harry" dijo de teniéndose con la mano perilla de la puerta "Por favor, hagan llegar mis saludos al pequeño Alex" y con esto salió de la habitación dejando atrás los tres magos confundidos.
"Alex…" suspiro Lily dirigiéndose hacia la chimenea y despareciendo en ella unos segundos después.
"Vigilada, ¡Estaba vigilada!" reclamo James a Dumbledore cuando las llamas verdes desaparecieron de la chimenea.
"Debo comunicarme con Alastor" dijo de pronto el anciano.
"¿Moody? Hay cosas más importantes ahora Dumbledore" discutió James moviendo de un lado a otro el pergamino que tenía entre sus manos.
"Alastor era quien estaba vigilando a Madeleine" dijo sencillamente Dumbledore mientras sacaba su varita y conjuraba su patronus, que inmediatamente desapareció por la ventana.
"No entiendo. No se le pudo haber pasado por alto que tenía al niño. No a Moody" dijo James viendo el lugar en el que había desaparecido el patronus.
"Tampoco entiendo lo que está sucediendo James. Pero estoy seguro que las cosas cobrarán sentido de a poco" dijo el anciano sentándose de nuevo "por ahora, pensemos en lo que vamos a hacer con esa citación"
…..
La Mansión Potter estaba sumida en un profundo silencio, todos los habitantes aún estaban sumidos en un profundo sueño, mientras que los elfos domésticos se encargaban de preparar el desayuno, sus amos no demorarían en despertar y todo debía estar listo para entonces. La casa era enorme, digna de una familia de sangre pura, en el piso inferior una amplia sala de estar daba la bienvenida a los visitantes que llegaran por la puerta principal o por la chimenea, pintada con colores crema, daba la ilusión que el lugar era más grande de lo que era en realidad, estaba decorada con sutiles objetos y fotografías de un niño pequeño se posaban sobre la chimenea, en todas estaba el mismo niño; de bebé, de dos meses, con una escoba de juguete, con un peluche, dando sus primeros pasos, siempre el mismo bebé y, en algunas fotografías estaba acompañado de sus orgullosos padres. Una de las paredes contenía fotos de adolescentes en la escuela, siempre sonriendo, siempre felices. Las caras de cuatro muchachos se repetían constantemente, junto con el rostro de una joven peliroja junto con una morena de cabello rizado. La sala daba paso a un gran comedor pintado de azul claro, y en el centro una gran mesa se posaba majestuosamente bajo un candelabro de cristal, a un costado, un bar se podía observar con las reservas de las mejores bebidas, grandes ventanas permitían la vista a un enorme patio trasero y, una puerta conducía a la cocina. Lily Potter siempre estaría orgullosa de su casa, en especial de su cocina, una gran isla de mármol negro se situaba justo en el centro de ésta, mientras que múltiples gabinetes rodeaban la habitación y el refrigerador estaba cubierto de dibujos de calidad infantil. En una de las paredes de la se encontraba una discreta puerta que permitía el acceso al cuarto de los elfos domésticos. No era tan lujoso como el resto de la casa, pero era bastante acogedor, pintado de un color blanco profundo y amueblado con una cama sencilla, dos mesitas de noche y un armario, la habitación tenía su propio baño, que era un lujo que no todos los elfos domésticos podían presumir.
En el piso superior se encontraban las habitaciones y la sala familiar. La habitación principal, ocupada por Lily y James, estaba cuidadosamente decorada con tonos verdes y azules claros, mientras que el baño privado era de color blanco y dorado. La habitación que le seguía en tamaño era ocupada por Alexander Potter, o como todos lo llamaban; Alex. Era una habitación de color azul y precisamente no era el lugar más ordenado de la casa, con juguetes tirados por aquí y por allá, generaban un ambiente de tranquilidad para el pequeño niño y sus padres. Cuatro habitaciones más completaban la planta superior, dos destinadas para invitados y dos adecuadas para ser despachos, uno para Lily y otro para James. El cuarto de pociones estaba ubicado en el sótano, mientras que el ático estaba rodeado de estanterías llenas de libros. En el gran patio trasero una pequeña cabaña se podía deslumbrar, allí se guardaban todos los implementos para el quidditch y a la vez era el hogar de las lechuzas familiares. La alacena debajo de las escaleras estaba destinada para los abrigos y las botas de invierno y el jardín delantero presumía una gran variedad de flores, sumamente cuidadas.
Sonidos en la planta superior indicaron a los elfos que los habitantes de la casa estaban despiertos, rápidamente dispusieron una taza de café sobre la isla central de la cocina. Poco después Lily Potter se apodero de ella tomando de su contenido lentamente.
"Buenos días" saludo la mujer.
"Buenos días, Lady Potter" respondió el elfo que estaba preparando unos huevos batidos.
"¿Cómo estuvo su noche?" pregunto la elfina que en ese momento sacaba platos de una de los gabinetes. Ambos elfos estaban vestidos igual, con túnicas de color azul oscuro bordadas con una P plateada en el pecho.
"Un poco movida, la verdad" suspiro Lily "Iré a despertarlos" añadió al ver que el desayuno estaba casi listo. Se dirigió hacia el cuarto que compartía con su esposo y con un suave beso en los labios lo despertó, para después dirigirse a la habitación de su pequeño hijo. Cuando entro y lo vio durmiendo tranquilamente una sensación de paz inundo su pecho. Alex apenas tenía seis años y era el mayor regalo que el universo pudo darle. Sus pensamientos viajaron a Harry, pero los detuvo, él nunca había sido su hijo. Sí, creció dentro de ella, nació de ella, pero no le pertenecía a ella, no desde que supo de la profecía. Se dirigió suavemente hacia el niño dormido, recordaba cómo el sentimiento de preocupación la lleno la mañana anterior cuando escucho a Madeleine pronunciar el nombre de su pequeño bebé, había estado tan asustada que no espero ni un minuto para comprobar que estaba bien. "Alex" llamo suavemente moviendo un poco el hombro del niño "Alex, cariño. Arriba" su niño tenía un sueño pesado "El desayuno está listo, amor" intento de nuevo sabiendo la ferocidad del apetito del pequeño. Sonrió cuando el color verde de los ojos de su hijo se asomó a través de sus gruesas pestañas.
Al nacer Alex, el parecido con su hermano mayor había golpeado a los Potter, pero conforme iba creciendo ese parecido había estado desapareciendo dejando solamente unos idénticos ojos color verde. Mientras Harry había sido destinado a parecerse a su padre, Alex fue destinado a parecerse a su madre, sí, tenía algo similar a James, como su sonrisa, pero el parecido con Lily era sorprendente, a pesar que su cabello no era de un tono rojo profundo, sino más bien de un rojo cobrizo.
"Te espero abajo, cariño" dijo Lily al ver que su hijo se había despertado completamente.
Al entrar al comedor vio que su esposo ya estaba sentado en la mesa tomando su café y leyendo el Profeta "¿Algo nuevo?" pregunto sentándose al lado de James.
"No, nada fuera de lo normal" respondió el pelinegro dejando el periódico a un lado "¡Buenos días, pequeño!" saludo alegremente al ver al pequeño niño que entraba en el comedor.
"Hola, papá" respondió Alex pasando sus manos por sus ojos en un intento de despertarse.
"Esa es la actitud de un Potter en la mañana" dijo James sonriendo ampliamente al niño mientras se sentaba. La familia guardo silencio mientras el desayuno era servido y mientras comían. Lily posaba su mirada de su hijo a su esposo, este último le dedicaba sonrisas de confort. Lily estaba nerviosa por lo que iba a pasar en unas horas, no sabía qué iba ocurrir, a pesar que James le aseguro que nada malo pasaría, que Dumbledore le había dicho que recuperarían a Harry, y el plan podía establecerse de nuevo. Nada podía salir mal, tendrían al niño en la casa, y luego en el colegio, podía seguir con su preparación para vencer a Voldemort si éste se levantaba de nuevo. Tuvo que recordarse eso, todo fue por la preparación del niño para su futuro, todo por el bien mayor. Soltó un suspiro que tenía guardado en el pecho, todo iba a salir bien, se repitió de nuevo, no tenían pruebas para quitarles la custodia de Harry, mientras que ellos sí tenían las pruebas en contra de Madeleine. James le contó luego de regresar de Hogwarts que el director había asumido que así como Harry estaba vivo Alyssa también lo podría estar. Así que tratarían de dar con su custodia luego de ganar la de Harry. Sí, todo iba a estar bien.
…
La gran sala estaba rodeada de asientos, la mayoría de las personas citadas ya estaban presentes. El tribunal, compuesto de cuatro brujas y tres magos revisaban en silencio unos pergaminos que tenían frente a ellos. Lily y James Potter se encontraban junto a Dumbledore frente del tribunal, esperando pacientemente que iniciara la junta. Un suave golpe en la puerta de la sala capto la atención de los presentes, quienes vieron entrar a Madeleine Summerls acompañada de un hombre alto y con mirada severa.
"Buenas tardes" saludo la mujer a nadie en particular, mientras tomaba asiento en una de las sillas vacías frente del tribunal, pero alejada de los Potter.
"Buenas tardes, Lady Summerls, Sr. Byrne" saludo la bruja sentada justo en la mitad del tribunal. "Al parecer ya estamos todos, así que daremos por iniciada la citación"
"Buenas tardes, soy Thomas Walsh del departamento Familiar del Ministerio de Magia" se presentó el mago a la derecha de la bruja de la mitad.
"Mi nombre es Megan Miller, y soy la secretaria del jefe del departamento de infancia del Ministerio de Magia" dijo la bruja al lado izquierdo de la bruja central.
"Yo soy Jhoanne Wilson, del departamento de infancia del Ministerio de Magia" dijo una bruja pequeña situada al lado de Walsh.
"Reece Jones, del departamento de infancia del Ministerio de Magia" dijo duramente el mago junto a Miller.
"Olivia White, del departamento familiar del Ministerio de Magia" dijo la bruja sentada en la esquina derecha del tribunal.
"David Anderson, del departamento familiar del Ministerio de Magia" dijo el mago sentado en el otro extremo del tribunal.
"Samantha Roberts, del departamento de aplicación de la ley mágica del Ministerio de Magia"
"Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore, director del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Hoy, defensor de la familia Potter" continuo Dumbledore con la presentación.
"James Potter, cabeza de la casa Potter y auror del Ministerio de Magia"
"Lady Lily Potter, profesora del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería"
"Connor Byrne, del departamento de aplicación de la ley mágica del Ministerio de Magia"
"Madeleine Summerls, cabeza de la casa Summerls, directora del departamento de infancia del Ministerio de Magia" ante la última presentación los Potter se asombraron, sabían que Madeleine trabajaba para dicho departamento, pero nunca imaginaron que era la cabeza de tal.
"Como saben, estamos aquí para discutir sobre la custodia de Harry James Potter, de 10 años de edad" comenzó Samantha Roberts "Lady y Lord Potter fueron citados ante este tribunal a solicitud de Lady Summerls, con la finalidad de obtener la custodia total de su ahijado Harry Potter. ¿Está claro esto?" culmino la bruja dirigiéndose a la personas frente ella, quienes asintieron. "Bien, iniciaremos con la defensa de los padres del niño"
"Buenas tardes Samantha" saludo Dumbledore, parándose de su asiento "En primer lugar, me gustaría informar lo asombrados que están los padres del niños al enterarse que Harry está vivo, como todos sabemos, Harry Potter se dio por muerto hace cuatro años" luego de una pausa continuo "Nos gustaría saber cómo es que el niño este vivo y esto haya sido ocultado a sus padres"
"A pesar que su cuestionamiento es razonable, profesor Dumbledore, no es tema a tratar en este momento" respondió rápidamente la bruja que se había presentado como Megan Miller.
"No, Megan. La pregunta del profesor Dumbledore debe ser respondida. ¿Si el niño estaba vivo, por qué ustedes, James y Lily, no estaban al tanto? Al ser los padres su responsabilidad es velar por la salud de sus hijos" hablo secamente Madeleine.
"Como afirmo Miller, es un asunto que no entra a discusión en este momento" reitero Jones "Por favor profesor, continúe"
"Bien" dijo Dumbledore de forma más firme de como lo había hecho anteriormente. "Nos gustaría saber cuáles son los argumentos que sustentan la suspensión de la custodia del niño en cuestión, de sus padres"
"Perfecto" fue el turno de David Anderson "Lady y Lord Potter son acusados de negligencia y abandono del niño Harry James Potter, acciones que generan la perdida automática de la custodia del menor"
"¿Qué?" protesto Lily "Nosotros nunca lo abandonamos"
"Por favor, Lady Summerls, presente la primera prueba que sustenta los cargos" continuo Anderson ignorando la intervención de Lily. Y fue el turno de Madeleine de ponerse de pie.
"Como primera prueba me gustaría llamar a Remus Lupin, como testigo de tal" el nombre del mago hizo que los Potter se estremecieran en sus asientos, ellos no esperaban eso. El sonido de la puerta abriéndose les mostro a su amigo entrando a la sala y evitando los ojos del matrimonio. Cuando se sentó en una silla ubicada entre los Potter y Madeleine, ésta continúo. "Preséntate, por favor"
"Remus Lupin, auror del Ministerio de Magia" hablo claramente el hombre lobo. Sintió la mirada de su amigo sobre él, no podía verlo, no podía ver la mirada llena de traición que le estaba dedicando.
"Auror Lupin, ¿Qué sabe usted de la relación que tuvieron los Potter con su hijo mayor?" pregunto inmediatamente Byrne.
"Fue muy corta, solo estuvo con ellos un año. Luego se dieron los acontecimientos del 31 de Octubre de 1981, y Harry fue enviado a un lugar seguro lejos de su familia, para prevenir cualquier evento desafortunado" culmino Lupin viendo por primera vez a su amigo, quien le daba una mirada de tranquilidad. James estaba contento de que Lupin estuviera allí, él había dicho que Harry había sido enviado a un lugar seguro, eso no era abandono.
"Gracias" dijo de nuevo Madeleine "Puedes retirarte Remus" dijo al mago que se levantó inmediatamente y se dirigió a la salida "Ahora pido llamar a Arabella Figg", pidió Madeleine de nuevo. "Por favor, preséntate" dijo Madeleine a la mujer que había entrado a la sala.
"Arabella Figg, soy una Squib" dijo nerviosamente la pequeña mujer.
"Arabella, podrías decirnos lo que saber de la vida de Harry Potter" pregunto amablemente Madeleine.
"Sí. Yo, yo lo conocí" respondió tímidamente la mujer "vivía junto a él. Era muy pequeño y delgado, siempre tímido. Parecía que le incomodaba hasta caminar. Era muy pálido"
"¿Qué edad tenía el niño?" pregunto de repente Miller.
"La primera vez que lo vi, tres años y la última seis años" respondió automáticamente, volviendo la mirada a Madeleine "era tan pequeño, tan asustadizo…" termino en un sollozo y se cubrió el rostro con sus manos.
"¿Podría afirmar que el niño no recibía el cuidado apropiado?" pregunto Olivia White.
"Si…" suspiro la señora Figg.
"No es cierto" interrumpió bruscamente James.
"Lord Potter, usted como empleado del Ministerio de Magia sabe perfectamente que en el momento en que una persona realiza su presentación personal en una sala como ésta, está obligada por la magia del lugar a decir la verdad" comento firmemente Jones.
"Si, pero…" intento de nuevo James.
"Arabella, gracias por tu colaboración" interrumpió calmadamente Madeleine "Puedes salir" dijo viendo cómo la mujer salía lentamente de la habitación, para luego girarse y mirar directamente a Dumbledore, esperando la respuesta de éste.
"Como todos sabemos Harry Potter era el objetivo de mucho magos oscuros por ser la causa de la caída de Voldemort" comenzó Dumbledore con un discurso que parecía preparado cuidadosamente "Así que los padres del niño, decidieron, como lo dijo el testigo número uno, enviarlo a un lugar seguro" continuo el anciano tranquilamente "lo que no contaban era en lo que costaba la seguridad del lugar" culmino mirando directamente hacia Roberts.
"Si sabían que el precio a pagar por tal seguridad afectaba directamente el bienestar del niño, ¿por qué no lo retiraron del lugar?" pregunto Anderson.
"Porque la seguridad era prioridad" dijo Lily sin dudar.
"¿Cuántas veces los visitaste?" pregunto suavemente Madeleine mirando hacia el piso.
"Ninguna" respondió Lily rápidamente desviando la mirada, había escuchado el plural en la pregunta de Madeleine, ella sabía que no se refería solo a Harry sino también a Alyssa.
"Eso dice muchas cosas" dijo para sí mismo Walsh, mientras Dumbledore y James miraban a Lily, no podían creer que hubiera dicho eso.
"Sin embargo…" comenzó de nuevo Dumbledore, pero fue interrumpido rápidamente por Madeleine.
"Me gustaría llamar al tercer y último testigo" dijo mientras la puerta de la sala se abría por tercera vez "Preséntate, por favor" pidió al mago que se había sentado en el centro de la habitación.
"Daniel Jones, director del Hospital San Mugo de Enfermedades y Heridas Mágicas" se presentó rápidamente el sanador.
"Sanador Jones, por favor, podría decirnos qué sabe sobre el joven Harry Potter" pidió amablemente Jhoanne Wilson.
"Conocí a Harry Potter hace cuatro años" empezó el sanador Jones "Fue llevado de urgencias a San Mugo, presentaba heridas en la cabeza, abdomen y espalda. Estaba muy herido. Al momento de realizar el diagnostico, se mostró heridas de largo, mediano y corto plazo" dijo el Sanador, en sus ojos se evidenciaba la ira que le generaba aquellos recuerdos "Estaba en un alto nivel de desnutrición y bajo los niveles de crecimiento para la edad que tenía" continuo apretando fuertemente los puños "Tardo un mes en recuperarse. Y hasta el momento siguen en tratamiento y en chequeos, ya que el maltrato que sufrió en su primera infancia provoco daños colaterales en él" finalizo mirando fríamente a los Potter.
"El historial del niño se presentó como prueba con anterioridad" complemento Madeleine "Gracias, Daniel. Puedes retirarte" dijo sentándose cómodamente en su puesto mientras el sanador salía de la sala.
"Presentadas todas las pruebas, el tribunal procederá a discutir una decisión que puede ser refutada por los acusados" dijo Roberts "Pido que nos disculpen por veinte minutos" y contesto se levantó de su asiento y salió de la sala seguida de los demás miembros de la junta.
"¿Por qué haces esto?" pregunto Lily a Madeleine.
"No lo entenderías" respondió simplemente Madeleine de la misma forma como le respondieron el día anterior a ella.
"No te saldrás con la tuya" amenazo James "Harry es nuestro hijo"
"Qué bonito momento para darte cuenta de eso" reprocho Madeleine.
"Maddie, tu eres consciente del peligro que corre Harry. No hagas esto, por favor" pidió Dumbledore.
"Soy consciente del peligro que corre Harry…junto a ustedes" dijo escupiendo las últimas palabras.
La sala permaneció en silencio, hasta que los ocupantes del tribunal aparecieron de nuevo.
"Conforme a la pruebas presentadas por Madeleine Summerls, que argumentaban la acusación de la incapacidad de Lord y Lady Potter de tener la custodia de Harry Potter" comenzó leyendo Samantha Roberts "Se toma la decisión en una votación de cuatro sobre tres, de otorgar la custodia temporal de Harry James Potter de diez años a Lady Summerls. Por lo cual el niño vivirá bajo el cobijo de Lady Summerls. Recibirá la educación que ella crea pertinente, así como cualquier decisión que involucre al niño. Lady Summerls no puede privar a los padres del niño de su compañía, pero sí puede establecer bajo qué normas pueden realizar contacto. Se reitera que la custodia es temporal y se dará plenamente cuando el niño sea lo suficientemente mayor, para opinar sobre quien quiere que la tenga. Opinión que será prioritaria ente cualquier proceso que se lleve a cabo de ahora en adelante" finalizó leyendo Roberts "Con esto damos por concluida la citación" dijo organizando los pergaminos que tenía frente a ella "La apelación a la decisión tomada debe ser presentada en quince día hábiles, con las pruebas anexadas. ¿Es entendido?" pregunto la bruja mirando fijamente a Dumbledore.
"Si" dijo el anciano asintiendo con la cabeza.
"Bueno, no siendo más. Feliz tarde" culmino Roberts levantándose para salir. He inmediatamente todos en la habitación la imitaron. Cuando James y Lily se disponían a encarar a Madeleine, la bruja junto con su acompañante, habían desaparecido de a habitación.
…
¿¡Qué tal!?
¿Qué les ha parecido? Por favor háganmelo saber.
¿Qué piensan de Madeleine? ¿Y de los Potter?
¡Por favor comenten!
Próximo: Harry y Alyssa. Fecha de publicación: 09 de mayo 2018 (esta vez sí cumpliré con la fecha jajaja)
