Bueno este es el segundo capítulo, oficial jeje. Creo que voy a subirlos semanalmente. Para la comprensión del lector aclaro: cuando encuentren frases entre comillas, es cuando dicen algo para sí mismas, y les contesta su voz interior por así decirlo. Además, lo que pongo en negrita es lo último del capítulo anterior para que no se pierdan en la historia.

El campo de los sueños

(se dirigió a Himeko, cuando ella levantó su rostro se encontró con unos ojos azules, tan hermosos como un cielo despejado y tan profundos como el abismo del mar; quedó como hechizada por ellos y sin querer se sonrojó, cuando la señorita observó el rostro de Himeko sintió como si olas golpearan su pecho, su corazón latía desesperado, sintió como si toda la sangre que corriera por sus venas estuviera estancada en su rostro y sus manos ardían de ganas de tocar la morena piel de aquella chica, que al parecer estaba pasando por lo mismo que ella)

Pasaron solamente unos segundos de eso, cuando Makoto interrumpió el mágico momento, no sin antes observar atentamente la atmósfera que se producía entre ellas, y sonrió triste para sí como si estuviera presenciando a dos amantes destinados a sufrir por su amor.

-Himeko estas bien?-

-oh Mako-chan... ¿que haces aquí?-

-¿Qué hago aquí preguntas? se supone que estabas muy triste por la regañada del profesor, pero tus ojos brilan de felicidad, no te entiendo; además señorita Miya-sama, parece que ha defendido a mi amiga, se lo agradezco pero seré yo quien la acompañe a lavar su rostro, si nos disculpa nos retiramos-

-cla... claro (se percató de su actitud y rápidamente cambió su semblante por uno serio), es lo más adecuado, y ya que eres su amiga vas a tener que cuidarla más, al parecer es algo torpe (su voz sonaba ruda y las palabras que utilizó herían, ella lo sabía muy bien, pero no entendía el por qué de su actitud; giró sobre sus pies y dando media vuelta se alejó de ellas).

-¿qué rayos le sucede a esa chica?, que molesto!-

-no te preocupes por ella Mako-chan, ni siquiera le di las gracias, es normal que piense eso de mí, además fui regañada en mi primer día de clases. No parece que la suerte esté conmigo hoy y ya no quiero regresar a esa clase, por favor Mako-chan vámonos de aquí-

-Está bien Himeko, pero solo por hoy-

(Lentamente se alejaron de aquella aula para dirigirse a la puerta del instituto rumbo a su apartamento).

~En otro lugar del instituto Ototachibana~

-¿qué ha sido eso Chikane?, ¿qué te ha sucedido con aquella chica?, eres una Himemiya, nadie se acerca a ti por gusto, solo por interés-

(hablaba para sí debajo de la sombra de un árbol de cerezos, que se encontraba en un pequeño jardín de rosas; este estaba resguardado por una gran cerca de metal que tenía una pequeña puerta por la cuál la señorita entraba durante la hora del almuerzo, ya que detestaba la compañía, pues todo aquel que se acercaba a ella tenía dobles intenciones, pues su familia es una de las mas adineradas de todo Japón).

"es una chica hermosa y eso no lo puedes negar (respondía su conciencia)"

"es cierto pero es una chica (se contestaba)"

"pero su rostro sonrojado estaba bellísimo, y sus ojos amatistas pareciera que retienen a la ternura en ellos"

"pero no puede ser otra de esas chicas raras que quieren acercarse a mí por popularidad (en su voz se notaba la decepción)"

"no te confíes, su rostro estaba muy rojo y por lo que nuestros ojos vieron, parecía chica enamorada, por cierto viste su cintura, delgada y delineada, me gustaría ver debajo de la ropa jeje..." (le decía su conciencia que le jugaba una mala pasada, haciendo que la señorita se imaginara a la rubia semidesnuda)

"mmm si, tiene un cuerpo perfecto"

"perfecto para qué? jeje..."

"oye tú, qué carajos estas pensando, yo soy una mujer decente"

"al parecer no mucho buajaja..."

"todo es tú culpa, yo no soy así, aunque tienes un poco de razón, es muy hermosa, tengo ganas de conocerla"

(se decía con una cara de enamorada)

"oye Chikane, pon atención a sus ojos, tengo la sensación de haberlos visto antes no?"

"porqué me hablas como si no fueras yo eh?, por supuesto que siento lo mismo... ah que carajos estoy haciendo hablando conmigo misma, debo estar perdiendo la cordura"

(así decepcionada de su conciencia y de sí misma, se retiro del pequeño jardín, con un solo objetivo, la entrada del instituto, que rogaba a los dioses estuviera abierta)

"es suficiente de estos pensamientos, no podré dormir si solo me recuerdas sus ojos"

"pero sus ojos son hermosos, es más, ella es preciosa" (le hablaba aún su conciencia)

"ya lo sé, solo dejame en paz por un mo..." (golpe) -auch!-

-lo siento señorita no la he visto venir, por favor discu...- (sus ojos amatistas estaban sobre aquella señorita de cabello azulado, que sentada en el suelo con la mano en su trasero era demasiado atractiva para ella, no pudo evitar sonrojarse)

-ahhh eres la de hace un rato, todo es tu culp... tu cul.. pa- (como hechizada por el rostro de Himeko, la señorita solamente se quedó allí observando atentamente cada parte de la rubia que antes no era capaz de percatarse... y le gustó todo aquello que sus ojos miraban, cada parte del cuerpo de Himeko era sencillamente bello... y sus labios, esos labios debían saber a la miel más dulce, pues eran perfectos).

Bueno, Chikane y Himeko se están conociendo, pero algo sucede con la peliazul al ver a Himeko con detalle. Hasta el próximo capítulo, me despido por ahora.