Una vez más con ustedes en este fic (CAPÍTULO ESPECIAL DE LOS JUEVES) gracias a todos los que están apoyando este trabajo. El calor en mi casa me está mareando, posiblemente deje de... Jaja ni yo me lo creo, estoy ansiosa por darles más xD. Ya se están dando cuenta de lo que pasa? No? Vamos allá entonces...
Junkuyuri: A Souma le espera algo mejor que eso buajaja :v Además recuerda que "El yuri no es yuri sin lo rikolino del Lemon" jaja. Saludos! amigo? amiga? (Creo que amigo pero no quiero batear XD) Por cierto, de ahí la perversión de Chikane - Su Madre!
Chat'de'Lune: Vas a ver que después de este capítulo voy a hacerlos más extensos, hasta aquí lo tenía preparado, vamos a ver que se viene después. Kami-sama aparecerá solo en un milagro de que Chikane deje de ser pervertida (Creo que...) Gracias por comentar!
Lo que está en negrita es lo del último capítulo y lo que está entre comillas es su voz interior (tengo que dejar de escribir esto todo el tiempo)
El campo de los sueños
Un extraño sueño impedía que las bellas jóvenes lograran dormir como deseaban, este era un sueño ancestral que residía en lo profundo de sus recuerdos, impidiéndoles olvidar...
"Como el varón Susanou no Mikoto... En el país de Izumo, donde caen los rayos de sol... Dragón de ocho cabezas de la tierra, desfallece ante el filo de la Espada Totsuka... Como Takemi Katana no Kami... Iwatsu no O no Kami... Kanayama Hiko no Kami... Kanayama Hime no Kami... Ocho millones de poderosos dioses..." esas voces tan familiares resonaban en la cabeza de ambas, imposibilitando la capacidad de dormir plácidamente.
~Al día siguiente~
-Himeko, despierta por favor, sé que es muy temprano pero tengo hambre! (intentaba su amiga despertarla, hasta que se percató en las ojeras de la rubia) Himeko, dormiste bien?-
-No pude dormir Mako-chan, tuve un sueño extraño... en seguida me levantaré a prepararte el desayuno (decía una perezosa y exhausta Himeko)-
-no te preocupes, puedo prepararlo hoy (decía su amiga preocupada)-
-No hay problema, además hoy tengo planeado ir al parque a tomar fotos-
-esta bien, pero si te sientes mal me avisas-
(Himeko alistó rapidamente el desayuno para ambas y preparó un bentou para almorzar en el parque. Makoto se despidió de ella y partió hacia el instituto, mientras Himeko alistaba su cámara para ir al parque; ella era una fotógrafa por excelencia sin necesidad de aprender, "lo traía consigo al nacer" pensaba ella, además el parque era un lugar especial pues se sentía atraída con él por alguna extraña razón, desconocida para ella).
~Mansión Himemiya~
-Chikane estás lista? (gritaba su madre desde el primer piso)-
-ya voy madre! estoy terminando de peinarme (respondía Chikane para que su madre se tranquilizara)-
"bien! estoy lista, hoy será un día genial"
Bajó los escalones y se encontró a su madre que lucía radiante y la miraba con ternura. La acompañó hasta el automóvil que los llevaría de paseo, junto a este se encontraba su padre y Ogami-san.
-hasta que al fin están listas, se ven hermosas, soy el hombre más afortunado del mundo jaja (reía su padre con tranquilidad) vamos!-
El chófer las ayudó a subirse y partieron de allí. La mirada de Chikane fue atraída por un parque cercano, parecía ser que estuvo allí antes, pero no lo recuerda; con entusiasmo sugiere el lugar para pasar el rato. A su madre se le formó una sonrisa misteriosa, que pasó desapercibida ante los ojos de Chikane.
~En el parque~
-Me parece que has hecho una buena elección hija, vamos a ese árbol de allá (sugirió su madre)-
-Tienes razón Saeko, es un buen lugar para almorzar-
Allí almorzaron y pasaron el rato, hablando del trabajo, del estudio de Chikane y sus compañeros.
Cerca de allí una pequeña rubia tomaba fotos desesperada, no encontraba nada en aquel parque extraordinario, aun cuando al verlo otro día le pareció intresante.
-Siento que le falta algo a este parque, pero me siento conectada a este lugar... ¿Porqué será?-
Mientras buscaba algo digno de fotografiar, una dulce voz la sacó de su enfoque; era nada más y nada menos que la voz de la señorita, pero al parecer esta disfrutaba de un agradable compañía, pues se escuchaba risueña.
"vamos a fijarnos Himeko, pero lo haremos con cuidado" (le decía su conciencia)
"está bien" (se respondió sin darle mucha importancia, pues en verdad sentía curiosidad).
Al buscar con la mirada a la señorita, se encontró con una bella escena donde Chikane compartía con sus padres, y decidió fotografiarlos. Quedó perfecta ya que logró sin mucho esfuerzo captar la felicidad que se mantenía alrededor de aquellas tres figuras. Algo le pareció interesante, pues mientras observaba la foto notó una familiaridad en aquella escena, como si tiempo atrás ya la hubiera vivido.
-jeje se ve muy linda cuando sonríe- (se decía la pequeña rubia sin pensar que la estaban escuchando)
-¿Quién está ahí?- (pregunto una voz con ligera inseguridad)
-ups... "como salgo de esta" (silencio)
-pregunté quién está ahí, así que salga de allí y responda- (la voz ahora se escuchaba alterada)
-siento interrumpir su charla, soy fotógrafa y al verlos juntos pensé en captar esa felicidad que los acompaña, sé que es descortéz de mi parte pero no pude evitar tomar una foto-
Chikane quedó helada al ver a Himeko en ropa casual. Recorría disimuladamente con su mirada aquel delineado cuerpo que había causado un desvelo la otra noche.
-y que planea hacer con esa foto, si se puede saber- (dijo el padre de Chikane)
-normalmente las fotos que me gustan las llevo a exposiciones donde soy invitada, por supuesto, si en alguna de ellas hay personas siempre pido la autorización- (hablaba Himeko con cierto nerviosismo, ya que se encontraba junto a dos personas muy parecidas a Chikane, tanto que pensó eran sus padres, además de la mirada de la señorita sobre ella, que apesar de ser ligera, no pasaba desapercibida ante ella)
-jeje no hay problema padre, estoy segura de que Kurusugawa-san no hará nada malo con la foto- (habló Chikane en defensa de la chica).
-la conoces hija?- (preguntó curiosa su madre)
-si, ella es una conocida mía en el instituto, le ayudé el otro día con un profesor y así nos conocimos- (decía Chikane con satisfacción ante el hecho)
-recuerdo haber escuchado ese nombre en la cena ayer, así que tu eres la joven Kurusugawa eh... (habló su padre de pronto)
-nunca pensé ser nombrada en la cena de una familia que no me conoce, que afortunada soy, permitanme presentarme, soy Kurusugawa Himeko, y como dice vuestra hija somos "conocidas"- (dijo con picardía y una pequeña sonrisa)
Ante tan encantador gesto el rostro de Chikane enronjeció ligeramente, esa sonrisa se estaba convirtiendo en su favorita. Su madre astuta comprendió enseguida mirando con detalle a su hija, que la joven rubia era la dueña de los desvelos de su princesa.
-esta bien, que le parece si nos acompaña y así le conocemos mejor Kurusugawa-san (dijo Saeko con doble intención. Era muy extraño pero el rostro de la rubia le era familiar, y así de una vez conocería a la chica que se ganó a Chikane en un solo día).
-no tiene que molestarse- (respondió Himeko avergonzada).
-por favor, insisto- (decía la señora, que apesar de estar entrada en años era hermosa).
-no tienes que hacerlo si no quieres, pero nos gustaría poder compartir contigo- (dijo Chikane, y así la rubia se percató del sonrojo en su rostro y no pudo negarse)
-esta bien, si es así no me puedo negar, compermiso-
-será un placer señorita- (dijo el señor Richard)
Así pasaron la tarde, hablando acerca de su vida para conocerse mejor; un detalle pasa inadvertido para la mayoría de los presentes, menos para Saeko, quien muy perceptiva recordó algo importante mientras hablaba con Himeko.
-Me tengo que marchar, ya es muy tarde y me esperan en casa para la cena, me disculpo nuevamente por interrumpir su tarde en familia (decía Himeko)
-tranquila niña, es un placer conocerte y por favor no te disculpes, la pasamos muy bien (respondió Saeko)
-si quieres podemos llevarte hasta tu casa (preguntó Chikane, ansiosa de poder compartir más tiempo con la rubia)
-no hace falta, de verdad. Sería excederme en cuanto a vuestra amabilidad, además quiero caminar, compermiso (no podía pensar en estar junto a los padres de Chikane en auto)
-esta bien si es lo que deseas... Himeko yo... yo quería disculparme por lo de ahora (le decía la señorita a la rubia, se habían separado de sus padres)
-a que te refieres Chikane-chan?-
-a lo de conocidas; mis padres son díficiles, te hubieran preguntado muchas cosas incómodas e innecesarias, pero yo quiero ser más que eso...-
"joder Chikane, ya te cantaste idiota"
-ah si? (se sonrojó, eso sonó a confesión, pero no puede ser, esa distinguida joven no podía enamorarse de alguien como ella. Le dolió el pecho de pensar en eso y se preguntó: porqué no puede?) me tengo que ir ahora, te veo mañana-
-esta bien...(su mirada se concentró en los rubios cabellos de Himeko, mientras corría alejándose de ella, y le dolió pensar en que ella no la veía de la misma forma)
"ella no me puede corresponder verdad" (se preguntó)
"no lo sé Chikane, no deberías rendirte tan rápido sabes" (contestó su conciencia)
Se montó en el auto junto a sus padres y se le hizo el camino más largo que de costumbre...
Pobrecita mi Chikane (venga pa' consolarla... Eh digo para ayudarle) Hime-chan es muy insegura, pero así nos gusta a todos... La mamá de Chikane conocía la historia, pero no sabía quien era la implicada xD, ahora que la conoce tiene una ligera sensación de familiaridad. Nos vemos en él próximo capítulo. El calor me está matando :(
