Bueno, como lo prometido es deuda y yo soy mujer de palabra, les traje otro capítulo (no hay infinitos pero al menos esta semana hay doble). Disculpen por favor todas las faltas de ortografía que encuentren, esta semana voy "socada" de tiempo :') además de que hace dos días celebré mi cumpleaños, así que por obvias razones no puedo pero les agradezco el apoyo.
El campo de los sueños
~Apartamento de Himeko~
-Bien, ya estoy lista, con mi mejor falda y una blusa con vuelitos (mi favorita), solo espero que le guste... ah es cierto! voy a preparar algo para el camino y la cámara para tomar fotos. El traje de baño que llevo es rosado, solo espero que no sea muy infantil-
"tranquila Himeko, todo va a estar bien, eres hermosa así que ni te preocupes"
"vamos, que darme ánimos a mí misma es bastante raro, pero tengo que confiar más en mi misma"
Así luego de preparar algo para el viaje y a su perfecta compañera, se sentó a esperar por horas y con ansias algo que para su desdicha no llegaría.
-Debí saber que no me ama, era muy obvio, si lo hiciera me recordaría...-
Con el desamor rozando sus labios, cae rendida en el mundo de los sueños en aquel sofá, que le vió llorar desde el alma.
~Hospital~
-Lo siento mucho Chikane, no pensé que estuvieras tan grave para olvidar el lugar donde trabajo, y según las pruebas no puedes irte-
-ya no vale la pena, cuando regrese a casa se lo explicaré, dime Marlenne, ¿porqué no puedo salir?-
-Tienes fracturado un hombro, y leves contusiones en los brazos y el pecho-
-¿Cuándo podré marcharme?-
-Si nos ayudas en la recuperación, lo mucho en una semana, sino puede que hasta en un mes-
-No puede ser, tengo que volver rápido a casa Marlenne! (alzaba su voz desesperada)
-Bien, entonces esfuérzate!-
-Lo siento mucho Himeko, por mi estupidez he puesto una gran brecha entre nosotras (unas ligeras lágrimas traicioneras, escapaban fugaces de sus ojos, y recorrían sin remedio sus mejillas)
-En verdad lo siento Chikane, lo siento mucho-
La enfermera junto con Marlenne salieron de la habitación para darle espacio a la señorita de desahogarse y descansar.
-Lo siento mucho Himeko...-
~Al siguiente día en el Instituto Ototachibana~
-Himeko? que hacías durmiendo en el sofá? pensé que estarías con Miya-sama...-
-Si...yo también, la espere durante horas, pero no apareció, de hecho no la he visto hoy, seguramente huyó la muy cobarde-
-pasó algo entre ustedes?-
-no que yo recuerde Mako-chan, pero que ni piense en ponerme excusas, ya no quiero verla más-
-Oh vamos Himeko, no seas ruda, sabes que te encanta verla, además no sabes si está enferma-
-(sonrojo) es cierto pero...pero pudo haberme avisado, yo no me hubiera molestado-
-Jeje, ves que si te gusta, tranquila Himeko, yo no creo que Miya-sama sea tan tonta para plantarte sin un buen motivo, y si no lo tiene yo misma le daré uno pero para que no te vuelva a hablar-
-es bueno saber que me apoyas Mako-chan, muchas gracias-
Al finalizar las clases, Ogami esperaba ansioso a la chica ya que la familia Himemiya estaba afuera de "visita" así que tendría oportunidad de hablarle.
-Oye Nii-san, no crees que es muy extremista lo que le hicimos a la Himemiya?
-Para nada Azu-chan, esa mujer quiere a Kurusugawa-san, pero yo no se lo voy a permitir-
-Pudiste hacerlo de otra forma Souma-niisan-
-Jaja no me importa, y ni se te ocurra traicionarme o te haré lo mismo-
-No quiero eso Nii-san, por favor dejame en paz-
-Sal del ahora, ahí vienen las chicas jaja... Mira que guapa es mi Hime-san! (hablaba de manera extraña)
-Me voy a llevar a Makoto, por favor no hagas nada loco Nii-san-
-Bien, bien... Ahora largo! (Se exaltó Souma)
El joven se bajó del auto y se encontró con las chicas.
-Buenas tardes Kurusugawa-san, Makoto-
-Buenas tardes (dijeron ambas)
-Vengo para llevarme a Makoto, espero que no te moleste! (decía el joven nervioso)
-No hay problema Azuko-san, yo me tengo que ir. Que la pasen bien chicos! (les decía Himeko con una sonrisa)
-Ten cuidado de camino a casa Himeko-
-No te preocupes Mako-chan, lo haré-
La joven se dirigía a su casa cuando de pronto escuchó que la llamaban.
-Kurusugawa-san, buenas tardes (hizo una reverencia)
-Buenas tardes Ogami-kun, es muy extraño verte por acá sin Himemiya-san (dijo Himeko para evitar las sospechas)
-Tienes razón pero, estoy libre ahora mismo así que quería saber si de casualidad saldría conmigo a un restaurante cercano-
-EH? Ah... estás seguro?-
-Claro que sí, pero solo si puede acompañarme-
-Bien, vamos entonces!-
-Genial, vamos-
Los jóvenes se dirigieron a un restaurante familiar, allí ambos pidieron el especial y charlaron durante un gran rato.
-Muchas gracias por la salida Ogami-kun, estoy muy feliz, pero debo irme ahora-
-no te preocupes, yo te llevaré a casa-
-Bueno, gracias.
Después de despedirse del chico, la rubia se sentó en su sofá a mirar el techo. Tendría el apartamento libre toda la noche. Se sintió sola, quería hablar con la señorita pero al recordar que la dejó plantada descartó la idea.
Los días pasaban lentamente para ambas chicas. Himeko por un lado estaba cansada de lo mismo, todos los días ir al instituto y luego llegar a comer, limpiar y dormir, ya que su amiga estaba muy ocupada con su nuevo novio, y los fines de semana salir a tomar fotos para "Luxios". A veces quedaba con Risa para fotografiar en su casa y otras veces con Souma que todos los días pasaba a recogerla.
-Ahh este techo, tiempo sin verlo con detalle... (suspiró con desgano) que miserable de mí, que sin Chikane-chan me siento vacía. Debería visitarla (meditó) pero ella tampoco lo ha hecho así que no lo creo. Mejor me doy una ducha...-
~Hospital (semanas después)~
-Bien, tu recuperación ha sido bastante lenta ya que solo te quedas allí mirando a la ventana con dolor, pero creo que tengo una buena noticia y es que si te ayudas a ti misma solo tendrás que sufrir una semana más en este hospital...-
-Cómo quieres que no este triste? si dejé a Himeko esperando por mi, seguramente ahora me odia, y de solo pensarlo me entristece aún más-
-Y solo es eso?-
-sabes perfectamente que ha sido una agonía para mi el no poder verle tanto tiempo, ahora que he aceptado mis sentimientos la vida sin ella es díficil...(decidió contarle todo a su vieja amiga)
-Si, lo sé, por eso te pido que le pongas un poco más de ganas, así podrás salir muy pronto-
-ya para que... seguramente ya ni como conocida quiere tenerme-
-vamos! no seas obstinada, puede que mañana sea el día en que ella se rinda contigo y hoy puedas volver...solo tienes que ver las cosas de diferente forma, además estás pensando demasiado todo este asunto. Bueno tengo que irme, te aconsejo que te esfuerces solo un poquito más, siempre será mejor que no hacer nada-
-Lo intentaré, gracias por todo Marlenne-
-Me voy... (cierra la puerta)
En el silencio de aquella blanca habitación, la señorita musita palabras desde el fondo de su corazón, que extrañamente al salir de sus labios le saben a hierro de la sangre mas espesa, reseca y enferma.
-oh Himeko, si supieras cuánto te amo, que estoy muriendo de ganas de besarte, tantas que con cada mañana al no poder mirar tu rostro se agrandan y no me dejan pensar en nada mas que en ti-
Me duelen en el kokoro estas dulces niñas :'( Espero que en el capítulo siguiente algo mejore. Nos vemos en el próximo capítulo (especial del jueves) Amo sus reviews así que gracias por sacar ese ratito para apoyarme. Más vieja que ayer pero feliz, se despide Volg4.
