Tarde pero seguro! De verdad espero que me disculpen por el rato sin historia, tengo el tiempo más que exacto, pero no los dejaría abandonados en medio de la guerra de la vida sin un empujón de fic xD (soy un comandante estupendo, lo sé) Bueno, necesito ideas para los especiales ya que tendré un pequeño tiempo libre y no sé cómo estaré con la historia principal (es una pequeña broma, tranquilos) Ya tengo listo el especial del jueves así que espero tenerlos por acá.
El campo de los sueños
-Mamá! por favor, no le digas cosas extrañas a Himeko (dijo con el rostro como tomate)
-Me equivoqué? Aunque con ese rostro no creo que puedas convencerme fufu-
-Aquí tiene Saeko-sama, y por favor disculpe nuestra descortesía-
-No tienes que preocuparte por eso, bueno... nos vamos?-
-Ah perdón pero creo que ya ha hecho mucho por mí, sería descortés de mi parte abusar de su amabilidad-
-No quieres que te acompañe a casa Himeko? (preguntó Chikane con un puchero)
-jaja vamos Himeko-san, tienes que verlo como un agradecimiento de mi parte...Fufu-
-Bi... bien, gracias-
Durante su camino a casa no pudo formular palabra alguna ya que Chikane se encontraba muy cerca suyo y adelante su madre, que le parecía extrañamente amable, como si supiera su secreto, además había confesado a su amada que le extrañó y eso era demasiado.
-Detente aquí madre. Bien Himeko, aquí estamos, que tengas una linda noche (estaba acercando su rostro pero fue interrumpida por las finas manos de la rubia, y el comentario de su madre...)
-Creo que es algo tarde... (miraba con pequeño recelo a Himeko, pero sin malas intenciones) Buenas noches Himeko-san, me gustaría que nos acompañes a la cena cuando puedas-
(Chikane salió del auto para recibir a Himeko)
-Buenas noches y muchas gracias por todo Saeko-sama, yo estaré encantada-
-Tan encantada como tienes a mi Chikane?-
-Ehhh? (se sonrojó, pero estaba feliz... Hasta que divisó en la mirada de Saeko una chispa) Es... Eso es un poco...-
-Bien, no pensé quitarle de la boca las palabras Himeko-san, amo a mi hija y quiero lo mejor para ella (le guiñó un ojo) no me decepciones, bien?-
-S... Si Saeko-sama (le regaló una sonrisa sincera)
-Ya te lo dije, puedes llamarme "mamá" eso sería excelente juju (decía Saeko delirante)
-Es... Esta bien mamá (dijo completamente sonrojada) wuaa es muy vergonzoso...-
-Jaja ahora que lo dices así, tienes razón-
Después de la pequeña charla con su futura "suegra", él júbilo le añadía a sus ojos un brillo de enamorada, que Chikane no había visto antes.
-¿Qué tanto hablabas con mi madre? ¿Te dijo cosas raras?-
-No te preocupes, no me dijo nada malo-
-Mmm (no estaba satisfecha) y bien... Qué te dijo?-
-Secreto Chikane-chan (se reía con malicia)
-Eh? No me vengas con esas Himeko... Anda dimee (le decía con un puchero, luego con ayuda del sigilo le comenzó a hacer cosquillas)
-Jaja basta ya. Hasta después de vacaciones Chikane-chan (sus ojos brillaban, como los de la señorita)
-Hasta entonces Himeko... (Le miró como pidiendo un regalo) puedo besarte?-
-Eh? Pero está tu madre...-
-No puedo entonces? (ahí estaba nuevamente ese puchero, imposible de ignorar)
-Bu... bueno pero... que sea rápido, no quiero que tu madre piense mal de mí (se sonrojó al ver a la señorita como cachorro feliz)
-Bien (Se acercó hasta ella y besó sus labios con regocijo en el corazón, era como el héroe de una película cuando se queda con la chica de sus sueños)
-Buenas noches Himeko-
-Buenas noches Chikane-chan-
Le vio entrar a su apartamento, suspiró y se preparó para enfrentar a su madre, aunque ya sabía que la apoyaba.
-Bueno, bueno... Himemiya Chikane tienes algo que decir acerca del obvio comportamiento con esa chica?-
-Mamá... yo... lo siento mucho... no pude resistirme el besarla-
-No te disculpes princesa, no te estoy juzgando. Quiero que me cuentes los detalles mientras yo no estuve y que me expliques porque dices que soy un demonio (miró a Chikane, que se congeló de miedo al ver la mirada asesina de su madre; que si pudiera cambiar de color sería carmesí)
-Por favor perdoname, pero esa es la... (la mirada de su madre era aún mas temible) era una broma madre, no te lo tomes tan enserio-
-Más te vale Himemiya Chikane, no quieres verme enojada verdad?-
-Bastó con verte enojada una vez para saberlo madre, tranquila si? Te contaré todo sobre Himeko-
Así de camino a casa la señorita relataba su experiencia junto a Himeko, a lo que su madre reaccionó, al recordar el compromiso que propuso su esposo de guardar el secreto de ambas chicas hasta que ellas lo decifraran por cuenta propia.
~Mansión Himemiya~
-Chikane, necesito enseñarte algo, ven a mi habitación cuando estés lista-
-Esta bien, déja que me cambie la ropa y enseguida estoy contigo-
Fué a su habitación; al cerrar la puerta tras de sí, cayó sobre sus rodillas y lloró. Porqué lloraba? no lo sabía, pero algo cálido en su pecho le indicaba que no era algo triste, y mientras por sus blancas mejillas corrían pequeñas gotitas de amor, la imagen en su mente eran esos ojos amatistas que le observaban con intrañable cariño, y como si lo viviera, el perfume de la pequeña inundó sus sentidos nuevamente. Un vago pensamiento se pasaba por su delirante conciencia.
"Te amo, amo tus ojos... adoro esos amables ojos que son como la luz del sol en primavera... amo tus labios... labios que gotean miel en cada beso..."
Retomó nuevamente la compostura, ya que ese pensamiento era como un recuerdo fresco, aun asi solo le confundió más. "Mejor voy a ver que quiere mi madre".
Toc toc (tocaba la puerta).
-Adelante-
-Aquí estoy madre, que es lo que quieres mostrarme-
-No te cambiaste princesa? Bien, no importa, acércate, aquí tengo algo tuyo que estuve guardando hasta el momento indicado y creo que este es, toma (en las manos de su hija puso aquel collar... aquella concha rosa de antaño, de amor pasado)
-Este es... (al instante lo giró como por instinto, al observar aquel nombre dueño de sus suspiros solo pudo susurrar algunas palabras) crees que me ame como en aquel entonces?-
-Eso tienes que averiguarlo, aunque creo que ya sabes la respuesta-
-Porqué después de tanto tiempo?-
-Mmm eso es díficil de contestar, al principio por la edad, tu padre y yo pensamos que no tenías la suficiente para comprenderlo, después estuvo la interrogante de tu compañera, porqué ella tampoco? Ella perdió a sus padres muy pequeña, sabes?
"Es cierto, ella mencionó algo así cuando la conocimos, dijo algo como que sus padres ya no estaban... así que a eso se refería..." (se dijo a sí misma comprendiendo la situación)
"por eso te dije que no le preguntaras más en esa ocasión, pero como no me haces caso... poque no te detienes a ver que piensas..." (interrumpió su consciencia)
"jeje perdón por eso, pero sabes que con Himeko no puedo razonar" (se defendió de sí misma)
-Has recordado algo importante?-
-Si, jeje soy muy tonta por no darme cuenta de cosas simples-
-Eso te pasa porque eres como tu padre... fufu-
-¿Cómo?-
-despistadaaaa (dijo su madre)
"Leeeeenta" (le habló su conciencia)
-Jooooo, que malas son-
-Quienes hija?-
-jeje nada, hablaba conmigo. Bueno, apesar de todo... gracias, posiblemente hubiera echado a perder todo, voy a descansar. Buenas noches mamá-
-Buenas noches hija, dulces sueños-
~Residencia Ogami~
-Nii-san, ya los alimentaste?-
-Oh cierto, lo haré enseguida. Gracias por recordarme (acarició la cabeza de su hermano menor, quien lo miraba con sorpresa ya que nunca era así)
El mayor de los Ogami se dirigió hasta el patio trasero para encontrarse con tres enormes perros de raza, que feroces ladraban por un pedazo de carne.
-Hola mis amigos, cómo están hoy? (Los animales le contestaron con un ladrido al unísono) Tienen hambre? Bueno, no sean agresivos, su amigo Souma les dará de comer inmediatamente-
Mientras los alimentaba, su hermano menor observaba desde adentro de la residencia, con los ojos tiritando al igual que sus rodillas, con una pala y una bolsa en su manos.
-No te preocupes Azu-nii-san, yo me encargaré de su alimento de ahora en adelante-
-Sabes que eso no está bien Nii-san-
-Si, pero no pienso renunciar-
Los hermanos Ogami estuvieron muy ocupados enterrando durante las vacaciones.
Les regalo una pista, se desvelará el secreto de Ogami Souma pronto, sean pacientes. Además... qué carajos le pasará a esos canes?... (Se los dejo de tarea para entrenamiento soldados) Bueno, y qué sucede con el atrevimiento de Chikane? Me gusta cuando entra en su modo confianza buajaja. Saludos amigos y amigas, un beso y hasta el próximo capítulo.
