Gracias por esperar y perdonen la tardanza. Espero que disfruten el capítulo y vuestra semana :D

Saludos infinitos a chikane.247, Chat'de'Lune, Junkuyuri, Peebels Pek, a mi crush, y a todos los lectores de este fic.

El campo de los sueños

~Mahoroba~

El joven Souma buscaba desesperado a sus amigos, ya que tenía completa seguridad de que los canes se habían encargado de su "problema" llamado Himemiya Chikane, pero después de bastantes y desesperantes vueltas, la cabeza de uno de sus canes sobre la fría calle llamó su atención.

-No puede ser! Quién les ha hecho esto amigos? (Se tiró al suelo sobre sus rodillas y lloró toda la noche) Maldita Himemiya, lo que has hecho con ellos te lo haré a ti (gritó con ira)

~Residencia Mikane~

-Así que la señorita "no me hablen" está viviendo con alguien?-

-No lo creo señorita Mikane, solo que se ven muy seguido-

-Ah si? Bueno, tendré que modificar esa información pero has hecho un buen trabajo, así que tienes muchas probabilidades de ser ascendida pronto, y un día libre, elige cual quieres que sea-

-Muchas gracias, mañana se lo notifico, buenas noches-

-Si, buenas noches (colgó el teléfono) JAJAJA ahora sí que serás mía Himemiya Chikane, lo prometo!-

~Al dia siguiente, Apartamento de Himeko~

La peliazul se despertó temprano pues ya estaba acostumbrada, pero esa mañana era distinta; no estaba durmiendo en su cama y al mirar a su lado una sonrisa radiante se formó en su rostro al mirar a la pequeña rubia durmiendo. Himeko se movió un poco y se despertó al sentirse observada.

-Estás espiando mientras duermo? (preguntó Himeko dudosa)

-Eso es porque eres muy hermosa Himeko (sin tapujos le respondió sincera)

-Jooo, eso no responde a mi pregunta (dijo con el rostro uniformemente rojo)

-No? Pero me da una reacción mucho más linda sabes?-

-No me molestes, o sino me las pagarás!-

-Ohh? Suena peligroso...-

-Entonces deberías temer, más aún cuando estas herida-

-Para nada! A mi me gusta el peligro, más viniendo de semejante musa aquí delante que se encargó de curarme-

-(Nuevamente se sonrojó) No... no te burles de mí por favor-

-Burlarme? Es un cumplido, mi pequeño sol-

Dejó de contestarle, pues sabía que no podía ganar, así que para escapar sin ser molestada nuevamente se hizo la ofendida y salió de la habitación.

Chikane se levantó y rebuscó su ropa por la habitación; cuando la halló comenzó a desvestirse de la pijama que Himeko le prestó, y se vistió con su ensangrentada ropa. Escuchó luego cómo se abría la puerta mientras buscaba sus calcetines. Himeko la miraba fijamente.

-Himeko, siento haberte dejado plantada, de verdad. Solo podía pesar en ti, incluso ahora, y durante las vacaciones, no he podido sacarte de mi mente...-

-Yo tampoco pude así que estoy feliz de saber que no era la única. Solo dime una cosa, estabas celosa de Ogami-kun no es así?-

-Yo...(se sonrojó, estaba sorprendida) yo escuché que no querías verme más, y que estabas junto a mi exchófer en una cita...-

-Él es muy dulce, muy amable, pero no me gusta. Estoy segura que quién sea su pareja será muy feliz, pero yo no quiero ser esa persona. Por cierto, tus calcetines están debajo de la cama-

-Ya veo, es un alivio... (se le escaparon las palabras de la boca)

-Un alivio? Pero sí que hay alguien que me gusta (le dijo con una sonrisa pícara)

-Y se puede saber quién es? (habló Chikane con voz sensual)

-Es alguien que conoces pero solo eso te puedo decir (sonríe)

-Alguien que conozco? Y de dónde? (La señorita estaba pensativa)

-Sigueme (Himeko tomó la mano de Chikane y la llevó hasta el cuarto de baño; era pequeño y con tonalidades azules y blancas; con mucho esfuerzo logró comprarse una tina para "relajarse" y un gran espejo que adornaba la pared izquierda)

-Qué pasa Himeko? (La peliazul le miraba confundida, pero la rubia no le dirigía la mirada, solo se pasmo ante el espejo)

Chikane no tuvo más remedio que mirar al espejo también; ahí su mirada se enlazó gustosamente con la de Himeko; ésta sólo sonreía maliciosa al ver que su amada no entendía su mensaje; no le quedó más remedio que preguntar.

-Chikane-chan, hace cuánto que nos conocemos?-

-Hace cuánto? (Hizo memoria) desde principios del año; (recordó su encuentro con la rubia y sonrió) desde el primer día de clases, hace seis meses...-

-Ya veo, eres muy lista; o quizás no... (La peliazul solo atinó a mirarla, confundida)

-Yo sólo te conozco tres meses; los otros tres... sólo tuve la oportunidad de extrañarte e imaginarme junto a ti (se sonrojó; luego miró a la señorita que la observaba taciturna y angustiada) fueron aquellos tres amargos meses que ya pasaron, los que me permitieron entender que eres tú con quien yo quiero vivir los siguientes-

Era indescriptible la manera con que la señorita miraba a Himeko; era como una mezcla de sensaciones y sentimientos, y tal vez, más que eso. Solo un gesto bastó para que la rubia entendiera que ella era amada de la misma forma; y quizá como mucho, un poco más. La peliazul entrelazó su mano con la pequeña mano de la rubia; se acercó hasta ella y recostó su cabeza en el hombro de la pequeña, mientras su otra mano abrazaba dulcemente su cintura.

-Himeko... (susurró la peliazul) Himeko... (musitó una vez más)

-Qué pasa Chikane-chan?-

-Yo...-

"Vamos! Sólo tienes que decir un: te amo. Suéltalo rápido" (le impulsó su consciencia)

"No puedo decirlo" (se respondió derrotada)

"Entonces dile que quieres hacerle cosas pervertidas"

"Oye! No quiero... bueno, si quiero pero no ahora"

-Chikane-chan?-

-Ahhh, lo siento! Voy a prepararme, tengo que ir a casa pronto, de seguro mis padres están preocupados y no tengo idea de dónde quedó mi teléfono! Además, cómo supiste lo de mis calcetines? -

-Es un secreto, pero tienes razón! Puedes bañarte ahora (en el rostro de Himeko había un ligero desdén, pues aún no escuchaba lo que tanto deseaba)

-(aquel gesto no pasó desapercibido de los zafiros de Chikane, que sólo pudo arrepentirse de no ser capaz de expresarle sus sentimientos a la ojiamatista) Ahh no es un problema, lo haré cuando llegue a casa-

-Vas a llegar con ese olor a tu casa? Pensarán que te revolcaste en un basurero jajaja-

-Oye! Qué mala eres Himeko! Bueno, si me permites-

-Ohhh (sonrió maliciosa) si te permito? Pues no, estás herida, así que yo te voy a bañar-

"Ohh si, me encanta esta chica, es tan lista" (habló la consciencia de Chikane)

"Si, tienes razón... espera... qué?" (se respondió)

-Un momento Himeko, no tienes porqué hacerlo! (se reusó la peliazul con un ligero sonrojo en su rostro)

-Es cierto, no tengo porqué, pero quiero hacerlo así que... Quitaré lo que queda de tu ropa ahora mismo-

La escena del chapuzón nunca falta, a qué si? El jueves viene el OVA especial que toda historia debería tener (se los dejo de tarea). Feliz martes!