Saludos pelotón! Su coronel Volg7 ha regresado. Disculpen el atraso con la actualización, pero por varias situaciones no pude hacer nada. Gracias por la espera, y por todos aquellos que aún cuando no soy 100% fiel con la fecha, siguen la historia. Deben disculparme también porque sé de antemano que la historia no es tan divertida; por el contrario se ha vuelto muy aburrida :'(

El campo de los sueños

-Eh? Ah... bien. Gracias Yuki-chan, espero que te vaya bien con tu confesión-

-Jeje yo lo espero mucho más. Bueno, hasta pronto Chika-chan-

La señorita corrió en busca de Himeko, pensó por un momento que ya se había marchado, pero en el mismo instante en que sus esperanzas iban muriendo, nació una nueva al verla salir del comedor junto a su madre con unas bandejas vacías.

-Bueno Himeko-chan me has ayudado lo suficiente, como recompensa yo te llevaré a casa, solo espera unos minutos bien?-

-No quisiera incomodarla, de verdad que no es problema caminar hasta mi casa (miró la mirada de súplica de su lejana "suegra", no pensaba tener el valor de llamarla "mamá" de nuevo) pero se lo agradecería mucho-

-Bien, ya casi termino-

-Himeko? Co... cómo sigues? Te duele algo? (suavemente le susurró la señorita que se escabulló por su espalda; aquel gesto provocó un temblor en la rubia de emoción, hasta que recordó la confesión de su enemigo y se compuso; aunque no pensaba perder...)

-Yo estoy bien, gracias por preguntar. Ahora si me disculpas debo irme a... (La peliazul tomó su mano)

-Himeko no me evites por favor, si hay algo que te molesta dímelo, pero al menos háblame mirándome a los ojos-

Ella no era como Chikane, tenía que ser sincera o terminaría perdiendo a su amada.

-Te escuché hablar con tu "amigo" (dijo torciendo los ojos como niña enojada) veo que ya no son solo eso, ahora están saliendo; felicidades Chikane, me invitas a la boda (dijo con tono sarcástico)

-(escuchar de boca de Himeko su nombre sin el atento "-chan" era indicio de molestia; y pensar que hasta ahora se percataba de aquello) Así que nos escuchaste eh? Qué hacías espiando? Sabes que eso es de mala educación?-

-No lo hice a propósito, solo pasaba por ahí y los escuché, pero no es como si me importara (dijo sin emoción)

-No te importa lo que haga con mi vida Himeko? Entonces, porqué estás taaaan enojada? (Tenía una sonrisa satisfecha y ese tono de victoria en su voz)

-Eso no te importa sabes? (Volvió su rostro para evitar mirarla)

-Claro que me importa (tomó el mentón de la pequeña con su mano y lo giró hasta poder mirar sus labios, los atrapó con los suyos y cayó en un limbo de sentimientos)

Ese beso atrevido que no reparó en la presencia de Saeko, cambió el humor de Himeko, de verdad se sentía amada cuando la señorita le besaba. Ella no pensaba perder contra el apuesto joven, pero era difícil creer algo que había escuchado.

-Suéltame ahora! Vete a besuquear a tu novio!-

-Espera... Himeko, de verdad crees que estoy saliendo con Yuki-chan?-

-Ahh no! Me vas a decir que es mi imaginación la que se inventó la confesión?-

-Es que... verás... es un malentendido-

-Ohh de seguro lo es, malentendido el tuyo si crees que les voy a seguir el juego y quedar como una estúpida! Me voy, así que suéltame inmediatamente (la rubia intentó escapar de los brazos de su amada, pero falló)

-Espera Himeko (Chikane tomó su brazo con fuerza y la atrajo hasta ella) te voy a contar pero promete que no le dirás a nadie (ahora susurraba)

-De qué va todo este monólogo tuyo eh? (Preguntó la rubia molesta)

-Verás, Yuki-chan estaba practicando conmigo para su confesión. Está profundamente enamorado de su compañero de trabajo, así que me preguntó si podía escucharle-

-Eeeeehhhh? Dijiste compañero?-

-Shhhh (forzó un gesto de silencio) no lo digas tan alto Himeko!-

-Lo siento, solo me sorprendió un poco-

-Lo entiendes ahora! Si te hubieras quedado a escuchar toda la conversación... (La miró burlista) no tendríamos que discutir nada-

"Uwaaa, que vergüenza. No me lo puedo creer, y yo que pensaba asesinarlo mientras dormía!" (habló Himeko para sí)

"Oye Himeko! ¿Desde cuándo tienes ese pensamiento tan retorcido? Ni siquiera me he dado cuenta" (le respondió su consciencia sorprendida)

"¿A qué te refieres? Lo tengo desde que conocimos a ese tal Yukichi"

-Lo siento... (se disculpó totalmente sonrojada)

-Ahhh, ahora estás avergonzada eh? Debiste preguntar primero! Ven acá pequeña celosa!-

La peliazul posó sus manos en las caderas de Himeko; acercó sus labios hasta el cuello de la rubia y lo besó con pasión.

-Chikane-chan... tu madre está en la cocina (dijo sonrojada)

-Eso es lo que te incomoda? Lo resolveré enseguida. Madre! (alzó su voz) no te preocupes por Himeko, ella dormirá aquí esta noche-

-Desde cuándo decidiste eso Himemiya Chikane? (Dijo Saeko desde la cocina y que estaba enterada de toda la conversación de las jóvenes amantes)

-En este momento, puede quedarse?

-No pienses que te dejaré dormir con ella, descarada! (habló Saeko con malicia)

-Dónde piensas que dormirá? En medio de papá y tú? (decía la señorita enojada)

-Jaja no creo... ahí pasan cosas tremendas! Fufu-

-Ewww mamá! Eres demasiado gráfica, que asco! (La peliazul junto a rubia estaban sorprendidas)

-Mmm, dices eso pero... No harán lo mismo ustedes? (era una lucha y su madre había ganado)

-Ma... MAMÁ! NO DIGAS COSAS RARAS POR FAVOR (estaba completamente sonrojada)

-Jeje tranquilízate Chikane-chan- (dijo Himeko entre avergonzada y graciosa)

-Si, si... vamos! (tomó la mano de Himeko y se dirigió hasta su habitación)

-intenten no hacer mucho ruido fufu (su madre tenía una sonrisa pícara)

Subieron hasta la habitación de Chikane, ignorando las acertadas sospechas de su madre. Al cerrar la puerta, el lujoso dormitorio de la señorita se llenó de una extraña atmósfera; finalmente estaban solas, pero había algo de timidez e inseguridad dentro de ellas que les impedía acercarse.

-Chikane-chan? (Preguntó la rubia tímida)

-Si? Qué pasa Himeko? (Respondió Chikane intrigada)

-Yo... está bien que pase la noche aquí?-

-No quieres? (preguntó insegura de la respuesta)

-no es eso, me parece bien pero no traigo ropa para cambiarme...-

-No te preocupes por eso, yo te prestaré ropa mía, vengo en un momento, puedes esperar en la cama-

-Esta bien, esperaré-

La señorita salió para buscar la ropa para la pequeña. Mientras lo hacía, Himeko recorría aquella lujosa habitación, miró la cama donde dormiría junto a su amada, era muy grande, posiblemente estarían lejos la una de la otra; luego se asomó por el balcón y se fascinó de ver a la luna en medio cielo estrellado; era una mágica escena, pero siempre opacada por los sentimientos de ella.

-Himeko, he traído la ropa pero no se si deseas tomar un pequeño baño conmigo primero-

-EH... ah... Es una costumbre para ti remojarte a esta hora? (Estaba nerviosa)

-Si, me relaja bastante y puedo dormir mejor, vamos, acompañame!-

-Está bien, sólo dame un segundo (estaba contemplando aquel bello cielo)

Chikane llegó hasta donde estaba la pequeña y sin que lo notara, escabulló sus manos por la cintura de Himeko y las entrelazó en su vientre.

-Chi... Chikane-chan? Qué ha... haces? (Tenía el rostro y las orejas calientes por la vergüenza)

-Yo... solo quería hacerlo-

-Mmm ya veo...-

-(meditó en lo que hizo) Pe... Pe... Perdón si no te gusta, lo hice sin tu consentimiento (también se sonrojó)

-Eh? Porqué de repente Chikane-chan? No hay problema... Jeje vamos por ese baño que me ofeciste mejor...

-Tienes razón...-

Así fueron juntas hasta aquella habitación de baño, que parecía una piscina dentro de la mansión. Himeko no pudo ocultar su asombro ante aquel "baño". La señorita solo la miraba con una pequeña sonrisa en su rostro; su amada era tan sencilla que simplemente le encantaba mirarla estar. Empezaron a desvestirse y no podían evitar mirar de reojo a la otra.

-Esto es enorme Chikane-chan... (le habló Himeko cuando ya estaba adentro) y también está calentito-

-Te gusta? Solo para nosotras dos, eso es lo mejor no crees?-

-Ejem... no será posible porque yo también acostumbro a tomar un pequeño baño a esta hora Fufu. Veo que ya te has instalado Himeko-chan, eso es maravilloso. (Interrumpió Saeko)

-Ehhhh... ah si... es muy relajante, gracias por permitir que me quede esta noche-

-Mamá qué haces acá?-

-Su-per-vi-so, mi niña. Fufu-

Un incómodo momento de seguro. Las chicas pasaron una leeejos de la otra para evitar los comentarios de Saeko, además de que estaban profundamente avergonzadas de ver el cuerpo de ésta, que sin recato exponía su dotada figura.

-Saeko-sama, su esposo la solicita inmediatamente-

-Bueno, creo que ya debo irme, sería correcto que no duren mucho ustedes tampoco o parecerán viejitas jeje (salió de la habitación)

-Creo que... mejor nos vamos-

-Tienes razón Chikane-chan-

Luego de vestirse se dirigieron a la habitación y secaron sus cabellos.

-Bien, ya está listo Himeko, hora de dormir! (apagó las luces y prendió una lámpara)

Van a dormir juntas, aunque por desgracia no parece que revueltas; Chikane, a pesar de ser muy pervertida, es muy devota a su amor por Himeko, así que situaciones como estás no son la gran cosa. Aviso que la actualización de los especiales ya está lista y probablemente les aparezca poco después de ésta. Feliz semana!