Buenas a todas y todos, es un gran placer estar nuevamente por aquí. Quiero empezar con la disculpa pues sé que los seguidores fieles de esta historia son los que más han sufrido esperando (ojalá me hayan extrañado ;( porque yo sé que de loca tengo lo que escribo). No voy a poner excusas pero si que fue socado. Ahora me gustaría saber cómo la han pasado todo este tiempo (de verdad espero que bien) perdonen a este mal coronel que los dejó a medio camino incluso cuando dijo que no lo haría. Para finalizar, si a alguien le debemos las gracias por estar aquí es a Chat'de'Lune que se decidió cortar el silencio con un review que me partió el corazón en mil.
El campo de los sueños
-Ni lo pienses Chikane-chan! (ahora el rostro de la pequeña estaba furioso)
-¿Porqué no Himeko? (la peliazul estaba sorprendida)
-Me vas a explicar todo lo que pasa con Mikane Risa en este momento y te advierto que si me mientes de nuevo... No te vuelvo a perdonar y no me verás nunca más en tu vida (dijo la rubia tenazmente)
-Ugh (hizo una cara de espanto) Bien, bien... ¿puede ser mañana? (al mirar el rostro de Himeko se retractó) ¿No? Bueno, después de todo quería contártelo hoy je...je. Pues, es difícil porque la conozco desde pequeña y no recuerdo mucho de esa época pero, recuerdo perfectamente que de pequeñas salíamos a jugar a un parque cercano. Cuando le conocí unos niños le dijeron que como era tan fea, nadie se casaría con ella y yo pues... le prometí que me casaría con ella-
-Mmm (Himeko parecía celosa pero aun así espero a que la peliazul terminara)
Los recuerdos empezaron a brotar en la mente de la peliazul.
"Pétalos de cerezo comenzaban a caer de los árboles que rodeaban un solitario parque; solo unas cuantas risas se escuchaban efusivas, pero así como aparecían se iban desvaneciendo. Una pareja de enamorados sonreían al ver un grupo de niños corriendo por el lugar. El rosa de los pétalos había cubierto la mayoría del suelo; cuando los niños pasaban, éstos se elevaban en círculos graciosos que deleitaban la vista de todo aquel que pasaba por allí. La tarde apenas comenzaba; el sol sobre la montaña hacía un eco dorado sobre el cielo; un grupo de chicos acosaban a una pequeña damita de cabellos rosa como los arboles de cerezo.
-No te acerques a nosotros, se nos pegará la fealdad (gritó un chico rubio; tenía el cabello rizado y una gran panza que sobresalía de su camisa)-
-Es cierto, además eres una chica (otro hizo una mueca de asco mientras acomodaba sus lentes)-
-Si vuelves a acercarte a nosotros te lastimáremos-
-Da gracias que no haremos nada... bueno casi nada (uno de los pequeños tenía un escarabajo en la mano)-
-No, por favor. Soy alérgica a los insectos (la pequeña sollozaba silenciosa)
-¡Excelente! Eso indica que tendremos un poco de diversión-
-¡Dejen a la chica en paz! O se las verán conmigo (unos zafiros prepotentes asustaron a la mitad de chicos, la otra mitad salió corriendo cuando la niña de cabellera azulada levantó un rifle) Estoy segura que ninguno quiere ser la caza de hoy, será mejor que corran-
Cuando toda la maraña de niños hubo huído de manera vergonzosa, la niña de ojos marinos extendió su mano a la pelirosa; unos ojos verdes crsitalinos chocaron con el aura de la señorita. Había algo ligero, incentivando una amistad de niñas pero nunca un romance o primer amor.
-Vaya, eso sí que fue sorprendente. No pensé que querías mi rifle para asustar a esos niños princesa, pero has hecho algo bueno. Te felicito-
-Gracias padre. Aquí tienes (la señorita devolvió el arma) Ahora veamos... ¿estás bien?-
-Si, gracias por ayudarme... em ¿? (La pelirrosa se limpiaba el trasero mientras en su rostro se formaba una mueca curiosa)
-Soy Chikane y el es mi padre ¿cómo te llamas?-
-Mi nombre es Risa-
-Mucho gusto Risa-chan. Soy Richard, nosotros vivimos cerca de este parque-
-¿Qué hay de ti Risa-chan, vives aquí?-
-Me acabo de mudar con mi padre, dijo que me buscaría pronto-
-¿Te ha dejado sola? Eso es peligroso, suerte que te has topado con nosotros; espero que te lleves bien con mi hija-
-Vamos a jugar juntas Risa-chan-
-De acuerdo Chikane-san, voy detrás de ti-
-Puedes decirme Chikane-chan-
-Mi papá me dijo que siempre debería ser educada, espero que no te moleste-
-Mmm, supongo que esta bien, pero dime una cosa ¿pórque te molestaban esos niños?-
-Es porque dicen que soy asquerosa y fea y por eso no ve voy a casar. Papá dice que soy hermosa y un día me voy a casar con alguien que piense lo mismo.
-Mmm esos niños son unos tontos, no hagas caso a lo que dicen-
-¿Crees que me casaré algún día?-
-Claro que sí, eres muy hermosa Risa-chan, tú cabello rosa es muy lindo, también tus ojos verdes-
-Gracias Chikane-san, yo también creo que eres muy hermosa-
-Mis padres siempre lo dicen, incluso el espejo lo dice (dijo la señorita con una mueca)
-Jaja eres muy graciosa, me gustaría pasar más tiempo contigo (soltó la chica de ojos esmeralda con un aura de soledad)
-¿porqué lo dices como si no fuera posible?-
-Mi papá dice que no nos quedaremos mucho por aquí-
-Ahh, ya veo. (La pequeña Chikane notó la mirada triste en Risa) Bueno, eso significa que tenemos que aprovechar el tiempo ¿no?-
-Es una buena idea, incluso talvez consiga a alguien que se quiera casar conmigo y que piense que soy linda-
-Yo me casaré contigo Risa-chan (afirmó la señorita)
-¿Enserio? Eso es magnífico, me voy a casar con una princesa-
Fin del recuerdo de Chikane.
-Y luego llegó alguien nuevo al vecindario, dos niñas de hecho; poco tiempo después Risa desapareció con su familia-
-Me pregunto porqué en aquel momento hiciste eso... esta bien ser amable pero yo nunca hubiera prometido algo así; al menos le diría que encontraría a alguien cuando creciere-
-Es cierto, pero en ese momento no lo pensé así, además de que sentí pesar por ella. Pero hablando de otra cosa, ¿qué hay de ti?-
-¿porqué preguntas? Para ser honesta nunca me había enamorado antes (dijo Himeko en un sonrojo)
-¿Porqué te sonrojas? Creo que mientes... (preguntó Chikane curiosa)
-Solo una vez, pero fue hace mucho tiempo. Yo había llegado a un pueblo con los padres de Mikoto; allí conocí a una hermosa niña de ojos azules como su cabellera, pero era una niña triste, sus ojos siempre me lo decían, pero ella era muy amable. (Alzó una ceja mientras miraba de reojo a la señorita que parecía no enterarse)-
-Vale, pero eso no me dice el porqué te enamoraste de ella, además... desde hace cuanto sabes que te gustan... (enmudeció por unos segundos con un sonrojo)-
-¿Me gustan qué Chikane-chan?-
-Ya sabes, las chicas (su rostro ahora era una pintura carmesí)-
-Jaja porqué te pones nerviosa, estás saliendo con una mujer y te comprometiste con otra (esto último lo dijo con ligero dolor)-
-Si... sobre eso, quería saber si quieres salir... conmigo, como una disculpa (susurró)
-¿qué dijiste Chikane-chan?-
-¿quieressalirconmigomañanaHimeko? (todo lo dijo estrepitosamente rápido y avergonzada)-
-Jajaja no entiendo porqué tan nerviosa Chikane-chan, recuerda que estás compartiendo la cama conmigo (musitó con voz sexy y con mirada seductora)
Chikane miró con adoración ese gesto y lo grabó en su mente con mucho recelo; no debería, por nada del mundo, dejar que alguien más tuviera la oportunidad de ver ese lado de Himeko. Sin meditar más en el acto, se acercó tímidamente a la ojiamatista y entrelazó su mano con la de Himeko.
-Chikane-chan ¿q-que haces? (De repente todo su valor se había esfumado; era la primera vez que la peliazul actuaba tan cuidadosa al acercarse a ella)
-Himeko, me gustas mucho, ¿p-puedo besarte?-
-Nunca has preguntado, ¿qué sucede contigo hoy?-
-Es solo que siento si he sido muy ruda contigo Himeko. Sé que quizá la presencia de Risa te haya hecho dudar de mí, pero quiero que sepas que ocupas todos mis pensamientos-
Himeko acarició el rostro de Chikane con su mano y le miró con mucho amor. Acercó sus labios a los de la señorita y los rozó suavemente; la peliazul estática ante el repentino pero deseado contacto decidió dejarse llevar y reposó su mano en el hombro de Himeko, regalando suaves caricias en este y bajando por el brazo. La rubia sintió un hormigueo desconocido; deseando sentirlo más se aferró al cuello de Chikane.
-Chika...ne-chan (jadeó el nombre de su amada, que de tanto contacto se excitó de pronto)
-Hime... ko (gimió con voz grave mientras debajo de ella, el pecho de Himeko subía y bajaba tratando de ajustar la respiración)
Click *luces encendidas*
-Chicas, sé que es un poco tarde pe... (Saeko miró fijamente a las chicas acarameladas en la cama con una tenue luz y un sonrojo inconfundible) lo siento mucho (salió de pronto y cerró la puerta detrás de ella)
*Silencio incómodo*
-Será mejor q-que descansemos-
-Buena i-idea jeje. Buenas noches Chikane-chan-
-Dulces sueños Himeko-
"Mamá, ¿dónde está Risa-chan?... Ella tuvo que irse pero ahora puedes hacerte amiga de la nueva chica, ella está sola... Pero yo le prometí a Risa-chan que me casaría con ella... No puedes casarte con ella porque es una niña como tú. Pero mira, la niña nueva te está mirando, ve a hablar con ella y preguntale su nombre..."
"Si alguna vez te sientes sola, quiero que recuerdes que yo te estaré esperando"
Chikane despertó de pronto; aún estaba oscuro y Himeko dormía tranquilamente a su lado. Abrazó a la rubia y decidió volver a dormir mientras se acurrucaba en la ojiamatista.
Cuando no Saeko metiendo las narices donde no la llaman xD. Espero que les haya gustado el capítulo de mi regreso; aunque la espera a veces es dolorosa quisiera pensar que al menos esta vez me permitirán devolverles la chispa de esperanza: ¡Estoy de vuelta! Les deseo el mejor fin de semana, se despide vuestro coronel Volg4.
