Capitulo uno:
=CORAZÓN ROTO=
Todo se había detenido, ninguna ave cantaba, el cauce del rio se paralizo e incluso mis latidos no se escuchaban. A pesar de todo aquello aun podía vislumbrar a ese ser por el que estaba dando mi vida, si, una vida que era momentánea en este mundo tan cruel y a la vez tan generoso.
-! Naoki resiste un poco más, no falta mucho!- decía mientras me llevaba en sus brazos y con una desbordante desesperación.
-Está bien...ya... todo...paso-dije mientras mi mano tocaba su rostro en un inútil intento por calmarlo.
En ese instante mi cuerpo resplandeció y poco a poco iba desapareciendo provocando que se detuviera, sus ojos se volvieron cristalinos mientras sus brazos me aprisionaban en un intento desesperado por detener mi inevitable partida.
-No...No me dejes- una perla cristalina resbalaba por sus mejillas
-Lo siento, desearía haber sido más fuerte-dije entrecortadamente pero un dolor abrumador me asalto provocando que su agarre se incrementara.
-Solo quédate conmigo-
-Te...amo-fue lo único que pudo salir de mis labios antes de desaparecer con el viento, dejándolo hundido en un grito de dolor mientras el viento soplaba a su alrededor.
-Sesshomaru-una voz sin emoción resonó en el viento que junto a las sombras de la noche reconocían a su dueño.
-Eres feliz ahora, por fin haz podido arrebatarme lo único que en verdad valoraba-
-Es solo una humana, además, el futuro lord de estas tierras no tiene derecho a la debilidad-
-¿Debilidad?-sonaron mis palabras con ironía
-Es por ello que seres como nosotros no nos sobajamos a este tipo de sentimientos estúpidos y vacíos-
-¡Tú los enviaste!-la enfrente con la cólera marcada en el rostro
-Los humanos son seres vulgares que solo buscan la riqueza material y no les importa el precio que tengan que pagar por ella- soltó con frialdad aquel ser dando vuelta con intención de marcharse.
-No ha respondido mi pregunta, madre-
-¿Acaso lo que yo te responda le devolverá la vida?-dijo en un tono de burla -Pero si quieres seguir desperdiciando tu tiempo, puedes preguntarles a los que tanto protegiste y perdonaste la vida-volteo y camino rumbo al espesor del bosque.
En ese instante todo cobro sentido, el porqué de mi dolor, el porqué de toda mi desdicha; Fueron esas últimas palabras las que me quitaron la venda de los ojos, porque eran verdad, si tan solo hubiera tenido la voluntad de haber acabado con sus vidas ella aun estaría a mi lado incluso tal vez ni siquiera tendría que preocuparme por su bienestar.
-ja...humanos-sonó mi voz vacía y sin emoción alguna.
Ese momento lo sello todo aquel yokai, cerro su corazón y alimento ese sentimiento de desprecio hacia los humanos a pesar de haber amado a uno, a pesar de haberle jurado el amarla por siempre ahora solo quedaba rencor y dolor.
"Tal vez la vida no sea justa, tal vez pensemos que la venganza y el rencor sean nuestras únicas salidas, pero a veces el destino nos brinda una segunda oportunidad y quien sabe, a lo mejor hasta el amor podríamos hallar"
