CAPÍTULO 2:
=EL ENGAÑO DE NARAKU=
*La letra cursiva son los pensamientos de los personajes.
El sol salía entre las montañas y podía sentirse una pequeña brisa tan agradable y reconfortante que cualquiera querría salir a dar un paseo rodeado del esplendoroso paisaje a su alrededor, era el inicio del verano, esa época maravillosa donde habían vacaciones, no tenía que escuchar a los profesores y mucho menos tener que entrar en pánico por los exámenes; si, esto era el paraíso, claro a excepción de tener que ir al Sengoku para recolectar los fragmentos de shikon y tener que aguantar al pesado de Inuyasha con sus quejas sobre el tiempo que perdemos estando en mi época.
-!Kagome! Inuyasha está aquí-grito la mamá de kagome desde la cocina mientras preparaba el desayuno
-Hay, odio cuando hace eso, pero era de esperarse…- como eran vacaciones no tenía que ir a la escuela o quedarme a estudiar y eso era de beneficio para él ya que tendría toda mi atención en los fragmentos y en encontrar el escondite de Naraku.
-! KAGOME, DATE PRISA NO TENGO TU TIEMPO!
-! OSUARY!-solo se escuchó un fuerte golpe y las quejas del Hanyou
Kagome aún estaba en su cama, no quería levantarse ya que era sábado, como era posible que Inuyasha no la dejara relajarse ni siquiera el fin de semana; Sin tiempo que perder se levantó y saco de su armario una toalla, se dirigió al baño tomándose todo el tiempo del mundo y cuando bajo a la sala Inuyasha estaba jugando con buyo (el gatito de kagome), así que se sentó en la mesa y comenzó a comer el desayuno para poder emprender su viaje de regreso al pasado.
-Hasta luego mamá, volveré pronto -dije mientras la abrasaba
-Cuídate mucho hija, no quiero que te esfuerces demasiado- dijo al soltarme y darme una gran sonrisa, aunque podía ver la preocupación en sus ojos.
-No se preocupe yo la cuidare, estará a salvo conmigo-
Inuyasha me tomo de la muñeca y saltamos dentro del pozo; al llegar del otro lado mis amigos ya nos estaban esperando y sin más iniciamos nuestro viaje hacia el este donde habían rumores acerca de Naraku, aunque al parecer todo indicaba que se encontraba allí algo dentro de mí me decía que algo no andaba bien ya que por lo general nos tomaba mucho tiempo encontrar su paradero y siempre nos topábamos con otros yokai que deseaban arrebatarme los fragmentos de la perla que llevaba conmigo, pero lo que más me hacía sospechar era la persona que nos dio el supuesto paradero de Naraku.
Flash Back
-Que sorpresa, pero miren a quien nos encontramos- dijo una voz sobre nosotros
-! KAGURA!- gritamos todos al unísono
-Ha que has venido, acaso Naraku te envió por los fragmentos de kagome-
-jajaja... por favor, yo no tengo ni el más mínimo interés en esas pequeñeces -
-Entonces que es lo que haces aquí- dijo Miroku acercándose un poco más a Inuyasha mientras Kagura bajaba de su pluma quedando a una distancia considerable.
-Bueno, digamos que solo vengo a entregar un mensaje -
-Y cuál es ese mensaje- dijo una voz a lo lejos
-...Kikyo-susurre mientras mi flequillo cubría mi mirada
-Así que me has seguido, ¿Acaso te preocupan los planes de Naraku?- Kagura lo había mencionado con un tono de ironía y de complicidad que no pasó desapercibido en especial por Inuyasha
- No me interesa lo que él haga o deje de hacer, solo que hay un asunto pendiente entre él y yo-Inuyasha no tardo en demostrar su intriga pero Miroku lo detuvo
-Cálmate Inuyasha espera hasta que Kagura se haya ido, además recuerda que la señorita kagome también está aquí -
Inuyasha solo me miro y guardo su espada esperando que Kagura hablara, mientras que yo me sentía incomoda, no soportaba a Kikyo y más cuando Inuyasha tomaba esa actitud, me llenaba de rabia y sentía ganas de gritarle sus verdades.
-Tranquila kagome, si Inuyasha hace una tontería me encargare personalmente de darle su merecido-dijo sango mientras tocaba mi hombro
-Gracias sango pero no te preocupes, estoy bien-solo le sonreí para que no se preocupara mas
-Habla de una vez Kagura- grito Inuyasha
-Eres muy impaciente Inuyasha, por eso no has sido capaz de derrotar a Naraku pero que puedo esperar de un Hanyou como tú-
-¡QUE DIJISTE!- grito Inuyasha con la intención de desenfundar a Tessaiga nuevamente
-Inuyasha cálmate por favor, escuchemos que es lo que quiere decirnos y después veremos si es verdad o no, aunque no dudo que esto sea una treta del mismo Naraku. ¿No es así Kagura?-
-ja… por mi pueden pensar lo que quieran, después de todo las intenciones que tenga o no Naraku no me importan en lo absoluto, lo único que busco es obtener mi libertad pueden o no creerme; al parecer Naraku se dirige al monte de las animas y está utilizando los fragmentos de la perla para...-Kikyo no le permitió continuar le había lanzado una de sus flechas y Kagura salto sobre su pluma dándole una mirada de desprecio mientras se alejaba.
-¡Que es lo que te pasa Kikyo, iba a decirnos paraqué está usando Naraku los fragmentos!- grite furiosa
-Eso es algo que a ustedes no les incumbe, en especial a ti Kagome, además este asunto es entre él y yo así que no interfieran-guardo su arco y se alejó perdiéndose en el bosque.
Fin del Flash Back
-¿Kagome estas bien?- me pregunto sango preocupada
-Tranquila estoy bien es solo que siento que algo no anda bien-
-Es verdad, lo más probable es que se trate de una trampa eso sin mencionar que dudo que Naraku nos quiera cerca en estos momentos, si es que es verdad lo que nos dijo Kagura y esté planeando hacer algo con los fragmentos que tiene- dijo Miroku
-Feh! lo que importa es encontrar a Naraku lo más antes posible y evitar que use los fragmentos-
-O para que a Kikyo no le haga daño…-dijo Kagome en voz baja
Inuyasha no dijo nada y solo escondió su rostro mientras que se adelantaba quedando al lado de Miroku; Habían pasado tres días y aun no encontrábamos a Naraku y tampoco a Kikyo lo cual agradecí profundamente pero sabía que Inuyasha no compartía la misma opinión, el cielo ya había obscurecido mostrando una hermosa luna llena aterciopelada.
-Feh! odio la luna llena- se quejó Inuyasha sacándome de mi ensoñación
-Será porque ahora eres un inútil-dijo shipo saltando a su hombro
-¡Cierra la boca enano!-grito Inuyasha dándole un golpe en la cabeza
-!BUAAAAAA! KAGOME INUYASHA ME PEGO-
-!OSUARY!- Inuyasha cayó al suelo y solo se quejó mientras se levantaba
-Mejor vamos a dormir ya que mañana será un día pesado y necesitaremos de todas nuestras fuerzas para enfrentarnos a Naraku- dijo sango tomando a shipo de mis brazos
-Tienes razón Sango, además esta vez tendremos que estar muy atentos, puesto que Naraku logro de alguna manera esconder su rastro que ni siquiera la señorita Kagome ha podido percibir donde se oculta –dijo Miroku tomando su báculo y se recostó en un árbol, sango se recostó junto a Kirara mientras se cubría del frio con una manta y yo me recosté con shipo en mi saco de dormir aunque aún revoloteaba en mi cabeza las últimas palabras de Miroku, voltee a ver a Inuyasha pero él estaba vigilando muy atentamente hacia el bosque; sabía que estaba buscando a Kikyo y solo pude cubrirme el rostro para poder conciliar el sueño.
Habían pasado algunas horas desde que todos se quedaron dormidos incluso Inuyasha y solo se escuchaban los cantos del bosque, sin embargo, Kagome parecía tener un mal sueño ya que se movía de un lado a otro hasta que comenzó a despertar debido a un ligero susurro que escuchaba entre sueños.
-kagome... despierta...ayúdame-
Mis ojos se abrieron lentamente al escuchar esa voz, me parecía familiar pero a la vez desconocida así que me levante y trate de ver alrededor, todos estaban dormidos pero a lo lejos vislumbre una pequeña silueta que tenía un pequeño halo de luz a su alrededor, no podía creer lo que veía, a lo lejos una niña con un kimono rosa con puntos negros estaba cubierta de sangre. En ese momento me levante y corrí hacia ella pero unos tentáculos la apresaron y la jalaron hacia el bosque.
Sin pensarlo dos veces, tome mi arco y corrí hacia donde fue llevada aquella niña para ayudarla, adentrándome al espeso bosque que me llevó a un claro con árboles de cerezo que extrañamente su flor no era rosa, en su lugar los pétalos eran coloreados por un azul terciopelo iluminando todo a su alrededor mientas que algunos de ellos danzaban en el viento, fue entonces que observe con más detalle el paisaje; El suelo era cubierto por una manta de pequeñas florecillas aperladas dejando solo en el centro una enorme roca, donde a sus pies se hallaba la pequeña de pie con la vista fijada en mí.
Corrí hacia ella atravesando aquel campo pero sin dejar de mirar alrededor ya que era posible que el monstruo que había tratado de llevarse a la pequeña siguiera cerca, estaba a unos cuantos pasos cuando de repente salto a mi mente el cómo se había liberado, lo que me hizo dudar y frene de golpe alzando mi arco hacia ella, lista para disparar si era necesario.
-¿Por qué lo haz olvidado?-
Aquella pregunta me tomo por sorpresa, arriesgándome un poco baje el arco y la mire más detenidamente, conocía a esa niña… era rin, la pequeña que siempre acompañaba a Sesshomaru en sus viajes.
-Rin... ¿eres tú?-pregunte dudando aun de su respuesta, su aura era distinta se parecía a la de una sacerdotisa y por alguna extraña razón Kikyo vino a mi mente
-No cumpliste tu promesa… ¡lo prometiste!- volvió a decir la niña
-¿De qué hablas rin?- trate de acercarme a ella pero en el instante en que la toque su imagen desapareció y tomo su lugar otra persona.
-! Kana!- grite mientras retrocedía para alejarme de ella pero choque con alguien a mis espaldas provocando que me detuviera de golpe ya que me había sujetado de los hombros.
-Sabes, es malo que una joven como tu ande sola a esta hora de la noche- dijo una voz en mi oído, me gire lentamente y pude ver al dueño de esa voz, era Naraku, forceje tratándome de soltar pero su agarre se hacía cada vez más fuerte a cada intento y note su sonrisa de satisfacción.
-Dime Kagome, ¿Dónde dejaste al inútil de Inuyasha?- su nombre golpeo mi mente, en estos momentos él era humano y si Naraku lo encontraba se daría cuenta cuando se vuelve humano y seguro lo mataría cuando tuviera la oportunidad.
-Se cuidarme sola, o acaso eres tan inútil que no has podido encontrarlo- mi comentario lo enfado y no tardo en sacar uno de sus tentáculos golpeándome tan fuerte que me dejo a una distancia lejana de él.
-!Cierra la boca!- grito furioso
Me levante poco a poco, aquel ataque fue más fuerte de lo que pensé, pero para suerte mía me había alejado de él lo suficiente como para poder usar mi arco y defenderme pero en ese instante oí la voz de Inuyasha que se acercaba cada vez más y mire al cielo desesperada rogando que al menos ya hubiera amanecido; Mis ojos se iluminaron al ver los primeros rayos del sol y ver como se acercaban todos hacia donde me encontraba, pero mi felicidad se apagó al ver a Kikyo ser cargada por Inuyasha, Naraku no desaprovecho la oportunidad al verme distraída y me tomo prisionera.
-! KAGOME!-gritaron Shipo y Sango
-¡Maldito suéltala!-dijo Inuyasha mientras bajaba a Kikyo.
-jaja… pero para que la quieres si ya está a tu lado Kikyo, así que yo me quedare con Kagome-
-¡Maldito! entonces será a la fuerza-
Inuyasha ataco a Naraku junto con sango y Miroku pero les era difícil ya que él me usaba como escudo cuando Inuyasha trataba de usar a Tessaiga impidiendo también que el monje Miroku le apoyara, la única que no se movía era Kikyo y no me extrañaba ella más que nadie en el mundo deseaba que muriera.
La batalla cada vez era más desgastante para todos así que trate de utilizar mis poderes para purificar a Naraku y lograr soltarme pero por alguna razón no pude usarlo, por más que intentaba hacer algo no podía, era como una barrera que me impedía el paso y no entendía que pasaba.
-No te esfuerces no va a funcionar-dijo Naraku mientras se acercaba a mi
-Que es lo que quieres decir-
-Tus poderes no servirán mientras Kikyo este aquí- susurro en mi oído con una voz burlona
Mire rápidamente hacia adelante, ahora lo entendía, Kikyo estaba bloqueando mis poderes era por eso que no se inmutaba, tal vez se había aliado con Naraku para destruirme o quizás... no, Kikyo nunca estaría del lado de Naraku pero tal vez sea su oportunidad para quitarme del camino, si… ese era el motivo, si yo muriera o me pasara algo necesitarían de ella para poder unir de nuevo todos los fragmentos de la perla, no dudaría ni un segundo en atravesarme con una de sus flechas para matar a Naraku.
En un rápido movimiento Naraku atravesó el ataque de Inuyasha atrapando a Kikyo con uno de sus tentáculos y nos acercó a ambas a un precipicio cercano mientras que apisonaba más su agarre en nuestras gargantas.
-! INUYASHA ES HORA DE ELEGIR!- grito Naraku y apretó aún más su agarre cortándonos el aire
-! KAGOME, KIKYO!- grito Inuyasha tratando de acercarse pero no lo conseguía
-! KAGOME!-grito sango
Estaba quedándome sin aire, tenía que hacer algo o si no moriría, me arme de valor y luche por utilizar mis poderes, fue en ese momento que mi cuerpo empezó a emanar un brillo rosado y los tentáculos de Naraku se desintegraron haciendo que ambas cayéramos al vacío pero logre sostenerme de una rama que sobresalía mientras sostenía a Kikyo de la muñeca, no duraría mucho, sentía como me iba resbalando.
-! Kikyo, Kagome están bien!- grito Inuyasha
-!s-si pero no podremos resistir mucho tiempo!-
Inuyasha desenfundo a Tessaiga y ataco a Naraku con la ayuda de Miroku y Sango ya que les impedía acercarse a nosotras.
-! Kagome aguanta!- decía shipo asomándose
-Qué pena pero temo que no saldrás viva de esta, K-a-g-o-m-e – dijo Kikyo entre risas
-¿Que estas…?-no pude terminar la frase, Kikyo había atravesado mi abdomen con su mano, me inundo un fuerte dolor que instintivamente lleve una de mis manos a la de Kikyo y la otra a su hombro sujetándola fuertemente, pero ninguna de las dos cayo, mientras trataba de soportar el dolor la mire a los ojos pero no era ella, sus ojos eran de color carmín y su mirada se parecía a la de...
-¿Naraku?- dije entrecortadamente sin quitar la mirada de él.
-Que lista eres pero perdiste esta vez y no te sientas mal por Inuyasha, yo cuidare de el en tu lugar, adiós K-A-G-O-M-E- Retiro su mano lentamente disfrutando del dolor que esto me causaba y apreté aún más mi agarre en un intento de frenar el dolor pero era inútil, poco a poco sentía como se iban mis fuerzas, me sentía tan estúpida, como no me había dado cuenta antes.
Ya no me quedaban fuerzas para pelear y solo pude entrecerrar mis ojos, sentí como iba cayendo hacia la nada, en mis ojos solo se reflejaba la neblina y poco a poco todo se fue volviendo obscuro y frio.
-No te rindas kagome-
-¿Quién eres?- pregunte a las sombras
-Él te necesita-
-¿Quién, me necesita?- balbuce antes de dejarme llevar en la inconciencia y en la calma que aquella obscuridad me proporcionaba pero por alguna razón en ese momento paso por mi mente… Sesshomaru... no, no era él, se parecían tanto como dos gotas de agua pero él que yo pude ver en aquella ráfaga de luz tenía una sonrisa tan cálida que podría apaciguar mi corazón en un instante.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
No muy lejos de ese lugar se encontraba Sesshomaru camino hacia la montaña siguiendo el rastro que hace unos días había dejado Naraku pero de repente se detuvo al instante.
-Ayúdame...Sesshomaru...-
-! Naoki!-había escuchado su voz, pero eso era imposible ella había muerto años atrás no era posible que ella estuviera viva.
-Ayúdame...-
Era su voz no había duda alguna, gire sobre mis pasos y corrí en dirección a donde oía su voz; Por alguna extraña razón mi corazón comenzó a latir rápidamente, pero mi mente buscaba todos los motivos racionales por los que debía ignorar esa voz, sin embargo, mi cuerpo se movía por si solo adentrándome en el bosque hasta llegar a un rio donde halle a una mujer que se encontraba gravemente herida mientras su cuerpo flotaba en el agua, me acerque a ella y la tome entre mis brazos llevándola a la orilla del rio, su cuerpo se encontraba sin vida y pude ver una herida en su cuerpo que era reciente.
Sin titubear desenfunde a Tensseiga y logre ver a los mensajeros del más allá, solo vasto agitar mi espada para alejarlos de ella, el color de su piel empezó a tomar su tono aterciopelado y pude escuchar su respiración así que guarde a Tensseiga y me aleje de ella, la observe detenidamente y me recrimine por haberlas confundido, no se parecía en nada a ella solo era la mujer que acompañaba al idiota de Inuyasha.
CONTINUARA…
