Me enseñaste a aceptar a los demás sin mirarles sus defectos, ahora miro más sus cualidades y me siento feliz por ello. Tú me enseñaste a amar, dialogar, a compartir, me enseñaste a vivir.

A medida que fui creciendo he tenido obstáculos que pasar, he cometido errores que me has corregido, cuando estoy por un mal camino antes de yo cometer algún error tú me guías y me llevas por el buen camino, así yo iré poco a poco aprendiendo que es lo que se debe y no se debe hacer, ya que el día de mañana cuando tú no estés sabré que és lo malo y que es lo bueno, si necesito la ayuda de alguien siempre estás ahí, tú, una persona incomparable.

Confías en mí y estas seguro de los valores que me has inculcado, me respetas como también lo hago contigo y cuando lloro al caer, estas ahí, para ayudarme a levantarme, a sonreír, a amar, a ser feliz...

Hace tres años, aprendí lo que es amar sin condición...

06:00 a.m, un nuevo día empieza, un leve rayo de sol se posa en mi rostro, lo que significa, otro día de grandes aventuras dentro de la casa Loud, me estiro para deshacerme de la pereza, bajo lentamente de la cama y me acerco a la cama de mi hermana gemela Lola.

-Pss Lola, despierta, Lola-

Tocaba los cachetes de mi hermana para poder despertarla, quería iniciar el día jugando con mi hermana gemela.

-Pss Lola, Lola-

No respondía, cuando de repente alguien empieza a tocar la puerta...

*toc* *toc*

-Niñas, bajen rápido, hay algo que quiero mostrarles- grita mamá al otro lado de la habitación

Bato con fuerza la cama de mi hermana Lola, haciendo que esta se levantara de su sueño profundo

-¿Porque me despertaste de esta forma?- menciona furiosa mi hermana Lola-

-Mamá llamo a la puerta, quiere que bajemos, hay algo que quiere que veamos-

-No pueden comprender que una princesa necesita dormir ocho horas para mantener su piel suave y bien cuidada-

-Bla Bla Bla, como digas princesita, mas bien bajemos antes deque mamá y papá se enojen.

Lola con el ceño fruncido se levanta de su cama y ambas bajamos hacia la sala, todos mis hermanos estaban reunidos en la sala y nos observa a ambas, teniamos sus miradas puestas en nosotras, realmente me sentia nerviosa... Papá y Mamá aparecen con una caja envuelta en papel regalo.

-Bueno hijos se preguntaran porque los hemos llamado aqui a la sala, veran, como ustedes saben, sus hermanas gemelas Lola y Lana hace poco acaban de cumplir años, por desgracia no pudimos celebrar sus cumpleaños por la cuestion de que "ALGUIEN" hizo demasiadas bromas causando un gran desastre en la casa-

Todos los presentes en ese instante voltean a ver a mi hermana Luan.

-¿Que? si solo queria celebrar el día de las bromas a lo grande- murmura Luan.

-Esta vez no te castigaremos Luan,pero si sigues con ese tipo de bromas, no dudaremos en hacerlo-pronuncia Papá.

-Bueno, el punto es que después de ahorrar unos dias, Lola y Lana, aqui les entregamos sus regalos de cumpleaños,toma Lola,esto es para ti-

Mamá le pasa la caja grande que tenia en sus manos a mi hermana Lola.

-Lana, tu regalo esta en el patio,ve y míralo, esta justo al pie del árbol- comenta Papá

Emocionada por saber que era,corro rápidamente hacia el patio y logro observar a lo lejos, mi regalo.

-Oh por dios, oh por dios, es, es, es, es ¡UNA BICICLETA¡

En efecto, era una bicicleta, no lo podia creer, mi primera bicicleta en la vida, queria llorar de la felicidad, de repente llega mamá y papá.

-Espero que te halla encantado tu regalo hija, disfrutalo, no pudimos conseguirte una bicicleta adecuada para ti,pero se que lograras dominarla-

me acerco hacia donde mis padres y los abrazo en forma de agradecimiento.

-Gracias Mamá,Gracias Papá,los quiero-

Estaba tan feliz con mi nueva bicicleta, siempre anhele tener una y poder recorrer el parque, utilizar el barro como pista y hacer trucos con ella, pero, al ser mi primera bicicleta, no sabía cómo mantener el equilibrio y siquiera dar un leve recorrido, mis pies no alcanzaban a tocar el piso, algo que dificultaba aún más el estar parada.

-Auchs, mi rodilla-

Volvía a levantar la bicicleta.

-Auchs, mi trasero-

Seguía sin poder mantenerme en equilibrio y hacer andar la bicicleta.

Después de 30 intentos y 30 golpes, me doy por vencida, con rabia y frustración al no poder manejar la bicicleta, trato de entrar a la casa mientras las lágrimas se hacían presente por cada paso que daba, una pequeña lágrima caia en la punta de mi zapato.

-Hola Lana ¿Cómo te fue con tu bicicleta?-

Alcanzo a oír la voz de mi hermano Lincoln mientras estaba preparándose un sándwich en la cocina.

-Bien, me fue súper bien-mentí a mi hermano de lo que me paso, algo que odiaba admitir, era el hecho de rendirme fácilmente.

Lincoln termino de preparar su sándwich, lo coloca en un plato y se acerca lentamente a mí, quise ocultar mi rostro para que no notara que había llorado, pero, fracase en el intento.

-¿Qué te paso Lana? ¿Por qué estabas llorando?-

Lincoln con su mano se acerca a mi rostro y limpia delicadamente mi ojo derecho, al parecer de la rabia no me fije que tenía una hoja en esa parte de mi cara, luego, al terminar de limpiar, parte su sándwich por la mitad.

-Ten, debes de tener hambre- menciona Lincoln

Sin dudarlo, agarro el pedazo de sándwich y lo devoro rápidamente, su sabor era algo majestuoso, el toque perfecto de mayonesa, el fresco tomate, la suavidad del pan, la frescura del jamón, lo cremoso del queso, no pude evitar dibujar una sonrisa de felicidad, pase por un mal momento, pero Lincoln, supo animarme de una manera curiosa y a la vez deliciosa.

-Ahora dime Lana ¿Qué te sucedió? ¿Por qué entraste toda decaída y llorando?- menciona Lincoln mientras prueba su sándwich.

-Lincoln, ¿sabes?, siempre anhele poder tener mi propia bicicleta, andar con ella arriba y abajo, hacer piruetas, recorrer lugares inexplorables, pero, hoy intente dar un pequeño paseo hacia el parque, pero por más que lo intente, no pude, lo intentaba y lo intentaba, pero lo único que conseguí, fue caerme y lastimarme, me dio tanta rabia que no pude evitar llorar.-

No recibí respuesta verbal, por el contrario, recibo un suave y reconfortable abrazo por parte de mi hermano Lincoln.

-No te preocupes hermana, algo que aprendí a pesar de tener 9 años, es que cuando uno llora al caer, hay que levantarse y sonreír, y así como yo caí y me levante, te enseñare a andar en bicicleta-

-Pe... pero ¿prometes no dejarme caer?-

-Te lo prometo-

Un poco dudosa me acerco a Lincoln y vuelvo a abrazarlo, esta vez con un poco más de fuerza, el me regala una suave palmadita en mi espalda, algo reconfortable, con los ánimos en alto, agarro la bicicleta y me dirijo al patio.

-Hey Lana, espérame, no vayas tan rápido- gritaba Lincoln mientras trataba de alcanzarme.

-Jeje, vamos Lincoln no hay tiempo que perder-

Llego rápido al patio y espero ansiosa a mi hermano, no demora en llegar cuando se acerca a mí a dictar mis clases de ciclismo.

-Bien Lana, tu sube al asiento de la bicicleta mientras yo te sostengo desde la parte trasera-

Subo con algo de temor al asiento de la bicicleta, cielos, lo había conseguido, subí y no me caí, era un logro muy importante para mí.

-Bueno Lana, ahora toma el manubrio y coloca tus dos pies en los pedales, lentamente.

-Lincoln, me da miedo, no me dejes caer por favor-

-Confía en mi Lana, jamás permitiré que nada ni nadie te haga daño-

Con algo de temor, trago saliva, temblorosa acerco mis manos al manubrio y subo levemente los pies a los pedales.

-Bravo Lana, lograste colocar muy bien las manos y los pies en la bicicleta-

No sé en qué momento, pero me di cuenta que estaba en posición para empezar a andar en la bicicleta, realmente me sentía feliz, no pude evitar gritar en señal de victoria.

-Uju, lo logre, lo logre-

-Esa es mi hermanita Lana, ahora, tu mueve los pedales hacia adelante mientras yo te voy guiando-

Lincoln empujaba la bicicleta mientras yo pedaleaba.

-Cuando quieras voltear a tu izquierda, maniobras la cabrilla a la izquierda, si es a la derecha, la maniobras a la derecha, si quieres mantener un punto fijo, solo mantén la cabrilla al frente, si sientes que vas rápido, utiliza el freno que es esta palanquita, si quieres aumentar la velocidad, pedalea rápido-

Seguí todas las instrucciones de Lincoln al pie de la letra, pedaleaba y maniobraba según el lugar que había en el patio el cual quería ir, cada vez que pedaleaba, sentía un gran triunfo, por fin, al fin lo logre, gracias a mi hermano Lincoln, pude sentir como la brisa acariciaba mi rostro, mi cabello a pesar de que era corto, sentía como se movía, el aliento de Lincoln gritando "Lo lograste" volteo hacia atrás y veo como poco a poco se aleja de mi vista, ¿En qué momento me soltó? ¿En qué momento empecé a andar por mi propia cuenta? ¿En qué momento aprendí a montar en bicicleta si tan hace unos minutos se me dificultaba mantener el equilibrio?, ¿En qué momento, había cosechado un triunfo en la vida?.

-Mira Lincoln, lo logre, puedo manejar la bicicleta, lo conseguí-

Estaba tan feliz de poder manejar sin dificultad la bicicleta, me acerco hacia mi hermano y freno para poder abrazarlo y agradecerle por haberme enseñado a manejar, pero, no recordaba que mis pies no alcanzaban a tocar el suelo, al no percatarme de eso, siento como pierdo el equilibrio y empiezo a tambalear.

Cierro los ojos esperando al golpe final, siento como alguien logra atraparme evitando que cayera con bicicleta encima.

-Menos mal pude reaccionar a tiempo y pude salvarte de esa caída-

-Gracias Lincoln-

-Hay que decirle a mamá y a papá que te compren rueditas de entrenamiento para que puedas manejar la bicicleta sin que te caigas-

-Lincoln, esas rueditas son para niñitas débiles, yo no necesito de esas rueditas-

-Pero Lana, no alcanzas a tocar el suelo con tus pies-

-Creceré y podre lograr tocar el suelo, se que lo lograre-

Lincoln con cuidado sostiene la bicicleta mientras yo empiezo a bajar de ella, de agradecimiento me acerco a él y lo abrazo fuertemente.

-Gracias Lincoln-

-Sabes que siempre estaré, junto a ti, en las buenas y en las malas-

Seguiamos en nuestro abrazo,ninguno de los dos nos queríamos soltar, hasta que de repente

Helados, Helados, frescos y deliciosos helados

Me suelto del abrazo de Lincoln y empiezo a ver que el camión de los helados se acercaba por nuestro vecindario

-Lincoln, yo quiero una paleta por favor-

-Claro que si, una paleta de agua para mi hermana ciclista, oh no puede ser-

-¿Que paso hermanito?-

-Ahora vuelvo hermanita, no dejes que el carrito de helados se vaya-

Lincoln entra rápidamente hasta la casa, mientras que yo corro rápidamente hasta llegar al camión de los helados, todos los niños se acercan y piden sus helados, yo intento captar la atención del vendedor sin lograr resultados

-Gracias señor-

-Que delicia de helado-

-Perfecto para este calor-

-Bien, creo que mi trabajo por estos lados, ha terminado- menciona el heladero

-Espere señor, falto yo- empiezo a gritar sin lograr captar su atención.

El camión de helado arranca con rumbo desconocido, cuando sale de repente Lincoln son un billete a la mano.

-Espere señor, faltamos nosotros- empieza a gritar Lincoln, pero todo era en vano, ya que el camión de helados se alejaba lentamente de nuestra casa.

-Yo quería Helado- cabizbaja empiezo a caminar-

-Oh no hermanita, tu vas a tener tu paleta de helado, vamos hermanita, hay que alcanzar ese camión

Corro junto con mi hermano Lincoln para alcanzar el camión de helados, realmente sí que era rapido ese carro, Lincoln gritaba desesperadamente para lograr captar la atención del heladero, después de cuatro cuadras recorridas y varias gotas de sudor, el heladero se detiene.

-Buenas, uff, buenas, tar... tardes-

Tanto Lincoln como yo, nos encontrábamos agitados y cansados.

-Perdon niños, no los había notado antes, ¿en qué les puedo colaborar?-

-Me regala dos paletas de agua de uva y piña por favor-

-Ya se los paso-

Mientras el heladero buscaba las dos paletas, empiezo a escuchar un aullido muy agudo, se escuchaba algo que pareciera que estuviese sufriendo de dolor, inquieta empiezo a jalonear la playera de Lincoln.

-Lincoln, Lincoln-

-Espera hermanita, ya casi el heladero nos pasa las paletas- menciona Lincoln

Los aullidos seguían sonando más agudos, no podía quedarme ahí parada esperando por una paleta de agua, así que decido salir corriendo guiándome por mi sentido del audio buscando de dónde provenía esos aullidos.

-¡LANA¡-

Alcance a oír cuando Lincoln me llamaba, decidí no escucharlo y seguir corriendo buscando de donde provenía esos ladridos, corría y corría, no sabía si Lincoln me perseguía o no, corrí hasta poder escuchar los aullidos que a medida que me acercaba, se oía más fuerte, ya estaba cerca.

-¡DETENTE LANA LOUD EN ESTE INSTANTE¡-

Sin darme cuenta, había llegado a un callejón oscuro, detrás de mí se encontraba Lincoln un poco agitado de tanto correr, pero que aún conservaba sus fuerzas para poder gritar.

-Lincoln, ¿no has escuchado esos aullidos?- pregunto mientras me acerco lentamente al callejón

-Lana, no te acerques a ese callejón, podría pasarte algo malo-

Por lo general como hermana menor haría caso a mis mayores, eso era algo que nos recalcaba mamá y papá, pero mi instinto decía, debes continuar Lana Loud, los aullidos se hacían cada vez más fuerte, con cada aullido, sentía una punzada en mi corazón, no sabía quién era el que las producía, pero debía de averiguarlo, debía saber que pasaba.

-¡LANA¡-

Entro al callejón oscuro y a pesar de que era poco visible, empiezo a buscar con mis manos que era el causante de ese aullido.

-Debe ser de seguro un lobo, o un perro-

Desesperada empiezo a buscar por todas partes, como no podía ver, mis manos eran mis únicas guías.

-No puedo ver bien, sigue aullando-

Para mi mala suerte, los aullidos se apagaron, sin embargo, una luz de esperanza surge de la nada, o mejor dicho, Lincoln empieza a alumbrar con una mini linterna y logra alumbrar mi rostro.

-Lana, tenemos que salir de inmediato- menciona Lincoln con un tono no sé si de preocupación, enojo, melancolía.

-Lo siento Lincoln, mi instinto dice que debo hallar la fuente de esos aullidos, por favor, ayúdame a encontrar el causante de esto.

-Uff Lana, la verdad, no...no se-

-Por favor Lincoln, prometo que hare cualquier cosa por ti-

-Bueno, está bien, no puedo negarme ante esos ojitos de cachorrita que pones-

Lincoln accede a ayudarme en mi búsqueda de la fuente de esos aullidos, él toma mi brazo y empieza a alumbrar cada rincón.

-Vamos cosa, aúlla por favor, yo sé que estas aquí-grito desesperadamente

-Ven ven, ven animalito-Grita un poco más calmado Lincoln

Lincoln continua alumbrando a medida que avanzábamos, las esperanzas de encontrar la fuente de ese aullido se desvanecía.

-Creo que no lo vamos a encontrar Lincoln, perdon por haberte hecho pasar por todo esto, yo creo que lo mejor que podemos hacer es irnos, mamá y papá empezaran a preocuparse por nosotros-

Agradezco en ese instante que el callejón estaba oscuro, no quería que mi hermano se diera cuenta que estaba llorando de la rabia, de la de decepción que me causaba el haber desobedecido a mi hermano y haber escuchado a mi instinto...

-Wow, wow-

-¿Oíste es Lincoln?-

-Si Lana, parece, parece el ladrido de un perro

-Wow, wow-

No sé por qué, pero oír esos ladridos provoco en mi interior, miles de sentimientos, felicidad, satisfacción, victoria, melancolía, triunfo, alegría, nostalgia, ganas de querer gritar, sin pensarlo dos veces, agarro la linterna de Lincoln y apunto hacia donde hay un bote de basura, cuando veo como una manito blanca se asoma al otro lado del bote de basura.

-Lincoln, acerquémonos-

Nos acercamos lentamente hasta donde alcance a ver la manito, apunto con la linterna para poder ver,cuando al ver lo que era, mis ojos se abrieron demasiado, por su parte, Lincoln se acerca al objeto,o mejor dicho, al animal causante de los aullidos.

-Wow, wow-

Resulta que era nada mas ni nada menos que un perro, un perro que estaba escondido en una gorra roja, al momento de vernos, agacha su mirada,Lincoln lo agarra suavemente junto con la gorra.

-Ven aca lindo perrito- menciona Lincoln.

Lincoln toma con una mano al perrito, y con su otra mano agarra mi brazo, con algo de dificultad salimos a la luz de la ciudad, mis ojos seguían puestos en aquel,que era el causante de haber seguido mi instinto.

-Lana, este perro es muy hermoso, era blanco casi por completo, tiene al rededor de su ojo un color negro parecido a un parche de pirata, y en su parte superior tiene como una gran mancha negra con blanco, es sin duda un perro único ,pero se nota que lo habian abandonado, veo claramente que se encuentra desnutrido, puedo sentir sus huesitos, y ademas tiene una patica lastimada- menciona Lincoln

Observo como el perrito en efecto se veia que no había probado un bocado en días, se veían sus huesitos, temblaba demasiado, sin embargo,aun tenia fuerzas como para no soltar la gorra roja que al parecer, era su cama.

-Lincoln, no podemos dejarlo asi a la deriva, no podemos abandonarlo.

-Uff Lana, te diria que estas loca y que mamá y papá nos castigaria si llevamos este perro a la casa, pero no puedo dejarlo asi a la deriva, ese perrito es muy hermoso, el merece un hogar,merece a alguien que lo ame, que le de comer,que lo consienta,que lo saque a pasear, que lo cuide, y tu eres una salvadora, de no haber sido por ti, este pequeñin no hubiese sobrevivido una noche mas-

-¿eso significa que lo vamos a llevar a la casa?-

-Así es Lana, nos vamos a llevar a este lindo perrito a la casa, no te preocupes,hablare con mamá y papá para que nos deje tenerlo-...

...

Gracias Lincoln, gracias por enseñarme el significado de la palabra, creer en ti, en no darme por vencida facilmente, en dar lo mejor de mi, tambien, gracias por enseñarme acerca del amor, saben, ese chico, es un ángel de Dios, nunca había conocido a alguien con un gran corazón, gracias a el, pudimos rescatar a una mascota maravillosa, con su cuidado, su paciencia,su forma de ser, ese perrito engordo, se recupero de su patica y hoy en dia, nos lambe como agradecimiento de haberlo salvado de una inminente muerte, y a partir de ese suceso nació mi amor hacia los animales y en efecto, la gorra roja que siempre me caracteriza, la obtuve gracias a Charles, asi es, asi se llama el perrito que rescatamos hace tres años, y saben, el hecho de que Charles halla llegado en forma de aullidos a nuestro hogar, fortaleció mas nuestra unión de hermanos...

...hermanos, unión, amor, charles, ¿saben cual es el resultado de esta operación?

acompáñame en el proximo capitulo de, Tiaras, Ranas y Amor