Cuando Draco apareció por la chimenea de Malfoy Manor su madre y su hijo lo esperaban ansiosos. Se veia que su madre no había dormido nada bien en toda la noche
-¿Donde esta Grace?-aquella mujer miraba alterada a su hijo quien no le contestaba-Responde Draco Lucius Malfoy- exigió.
-La deje en un centro psiquiátrico-mintió con cierto tono de broma. Scorpius estaba sorprendido, asustado y si, tenia ganas de llorar pero al tener a su padre frente a el se contuvo.
-¿Como pudiste?-chillo Narcissa con sus manos en el pecho. Draco rió antes la actuación dramática de su madre.
-Esta en un lugar seguro en el cual se quedo por gusto propio, regresara a las 5 de la tarde en punto sana y salva- su madre lo miraba molesta.
-Tu padre esta muy molesto por lo que sucedio anoche- ante la noticia el solo rodo sus ojos
-Madre, ustedes cometieron sus errores al educarme, ahora déjenme cometer los míos al educar a mis hijos. Grace esta con alguien que le hará cambiar la perspectiva que tiene de los ''sangre sucia''-un suspiro de alivio salio de Narcissa
-Se con quien esta, recuerdo perfectamente ese apellido cariño. Es un poco cómico que la misma persona que te ayudo a cambiar tu perspectiva sea la misma que la ayude a cambiar la de ella- el rubio solo asintió
-Voy a descansar-anuncio mientras caminaba hacia su habitación. La noche anterior había sido tan irreal. Después de casi 13 años por fin había tenido el valor de ir a verla en persona. No había pensado nunca en la situación que lo terminaría orillando a aquello pero ya era muy tarde para pensar en eso. Seguía siendo tan hermosa como la recordaba y se mentiría a si mismo si dijera que no había sentido nada al verla de nuevo.
Se dejo caer en su cama, estaba cansado. Había preferido observarla mientras dormía que descansar, pero lastimosamente el había tenido que regresar, aun que tenia el presentimiento de que se seguirían viendo seguido.
Grace estaba sentada en la meseta de la cocina mientras observaba como Hermione hacia el desayuno. No dejaba de verla ni un momento, era extraño como todo lo estaba haciendo manualmente, sus ojos grises estaban llenos de curiosidad y análisis. ¿Como ella podía ella ser su madre?, no era elegante, carecía de gracia alguna y su belleza no era sobre natural, Astoria Greengrass era muchos mas hermosa. ¿Como es que Draco Malfoy, su padre se había fijado en aquella castaña?, ¿En que situación había sido concebida?, eran tantas cosas que rondaban por su cabeza.
-¿Por que no dejas que eso lo hagan los elfos?- Hermione frunció su boca, era comprensible que a Grace le fuera raro que un mago hiciera las cosas manualmente y sin ayuda de los elfos.
-Pues porque no tengo Elfos, la verdad creo ser lo suficiente capaz de poder hacer las cosas por mi misma. ¿Tan acostumbrada estas a que los elfos hagan las cosas por ti?-la rubia se sonrojo un poco, la respuesta era muy obvia. Rasco su nuca con incomodidad. La castaña río ante la reacción de la chica-Te parecen tanto a tu padre. Excepto por tu cabello, por cierto ¿Ya lo viste?-
-En primera, claro que estoy acostumbrada a los elfos, de hecho en casa tengo uno propio, y respecto a mi cabello supongo que esta hecho un lío,lo dejare ser libre por el momento-
-Te daré un consejo no solicitado, si te haces una trenza antes de dormir, al otro día amanecerá mucho mas calmado. Espero que te gusten los waffles-la castaña coloco dos platos, uno en el lugar de la rubia y otro para ella.
-No los he comido, así que no tengo idea- la ojigris miraba el plato expectante-huele bien así que debería saber bien- La castaña tomo asiento frente a la rubia, quien se veía bastante graciosa con el cabello esponjado y si, Draco había tenido razón ambas tenían la misma nariz, sonrió al darse cuenta de guardaban cierto parecido. Grace se dio cuenta de que Hermione divagaba mentalmente, por o que solo frunció el ceño, este se relajo cuando metió un pedazo de waffle a su boca. Mastico sorprendida, realmente estaba muy bueno.
-¿Y porque quisiste quedarte?-
-Porque no quiero regresar a Malfoy manor, si lo hago sentiré que no encajo y no se sobrellevar las cosas cuando no tengo el control así que estaré ansiosa y tratare de comer para calmarme. A parte aun estoy enojada con mi papà y la verdad no se si también contigo. Por cierto si pensabas que llamaría mamà o algo asì olvídalo. No aceptare todo tan fácilmente-
-No esperaba que lo hicieras, y no te obligare a que lo hagas, puedes llamarme simplemente Hermione-la castaña dio un sorbo a su café. Estaba consiente de que no podía exigirle ese tipo de cosas.
-Tampoco te llamare por tu nombre de pila, no soy tan irrespetuosa-gruño la rubia-Seras solo señorita Granger por el momento ¿acaso crees que me han enseñado a hablarle a mis mayores como si se tratara de un igual?-su apellido sonaba tan irreal pronunciado por aquella voz delicada.
-Conocí a Astoria , confió en que ella hizo un buen trabajo-la rubia frunció nuevamente el ceño ante la aclaración de Hermione, era algo natural en ella. La castaña aun llevaba su bata de dormir puesta, era blanca y en su cuello se miraba una delicada cadena de oro rosado, al parecer tenia un dije pesado que parecía jalarlo dentro de la bata.
-¿Puedo ver tu collar?-
La petición la sorprendió un poco, pero sin pensarlo dos veces se la quito y la extendió a la joven, quien la tomo casi arrebatadoramente. El dije, no era un dije. Era un bonito anillo del mismo oro que la cadena. Con un diamante rosa coronandolo. Los ojos grises observaban embelesados aquella joyas. El anillo tenia una inscripción por dentro apenas visible.
-¿Quien te dio esto? Es hermoso y sumamente caro-parecía que aquellas joyas habían animado a la chica, tenia un humor voluble.
-Fue un regalo, me lo dieron hace mucho tiempo-la castaña tomo de vuelta su collar y se lo puso. Su mirada chocolate se había tornado melancólica.
-Ahora señorita Granger es cuando me explicas como ocurrieron todos los sucesos que nos llevaron a esta situación-la castaña puso su taza en la mesa.
-Creo que comenzare con como tu padre y yo...comenzamos a salir-
-Adelante, estoy muy ansiosa por escucharte-
...
-¿En serio?-se burlo el rubio-Esto no es el colegio, te aseguro que no el ministerio no te dará méritos por quedarte horas extra-
La castaña puso los ojos en blanco. Por fin estaba trabajando en el ministerio, el problema es que se le había asignado un compañero, el mas inimaginable y molesto que pudo haber tenido.
-Ya te estabas yendo ¿no?-ella señalo la puerta de aquella oficina con ímpetu
-No Granger, no me iré. Somos equipo ¿recuerdas? Muy a mi pesar si tu te quedas, yo también lo haré-
Ella solo quería estar sola en esa oficina, quedarse sola para por fin dejar salir aquel llanto contenido que tenia desde en la mañana.
-Solo déjame en paz-suplico sin ganas de discutir, claro que Draco ni siquiera se había percatado de eso, el solo veía una oportunidad mas para molestarla. En escritorio de la chica descansaba una revista Corazón de bruja, el rubio lo tomo con curiosidad- No pensé que te gustaran estas estupideces Granger, creo que me decepcionas-ojeo la revista sin mucho interés, pero se detuvo en una hoja en especifico. Una imagen de Lavander Brown colgada del cuello de Ronald Weasley-Ya veo por que estas con ese humor-
-Déjame en paz, maldito hurón-grito la chica lanzando un tintero vació hacia el rubio, golpeándole el pecho. El solo alzo una ceja dejo sus ojos grises sobre la joven castaña, dándose cuenta que en sus ojos marrones se estaban comenzando a acumular las lagrimas.
-Lo peor que puedes hacer es encerrarte en tu oficina a llorar por que la comadreja. No creí que fueras tan patética-escupió el rubio-De todos modos ustedes ya no eran nada-Hermione le dedico una mirada furiosa
-¿Y tu como sabes eso?-
-Granger si algo me interesa indago sobre el tema-
-¿desde cuando te interesa mi vida amorosa Malfoy?-
-Desde que me di cuenta que por mas que lo odie estoy interesado en ti-Ella lo miro con desconfianza, frunció el ceño y arrugo su nariz. Malfoy solo sonrió con orgullo ante tan gesto-Y bueno claro que no dejare que llores por un perdedor frente a todos, asì que te ofrezco que desahogues tus penas mientras te invito un trago en un bar exclusivo y donde tengas mas privacidad para lloriquear sin importunar a nadie. Tómalo como una oferta de paz-
-Nada que venga de ti puede ser una oferta de paz-
...
-Al final de cuentas acepte ir desahogarme después de eso, nos volvimos mas cercanos. Y un día me di cuenta que estaba enamorada de el-Grace cerró los ojos con molestia
-Y el también de ti, te propuso matrimonio, te regalo el anillo que traes colgado en el cuello-la mente de la joven era muy aguda-Pero eso no me responde nada-repuso- En que momento entro yo en todo eso. ¿Y mi madre?... me refiero a Astoria-la ojigris se estaba impacientando.
-¿Sabes quien fue Bellatrix?-
-La tía Bella. Me contaron de ella, no la conocí-
-Bueno todos pensamos que había muerto en la guerra, pero no fue así. Después de que Draco me entregara el anillo, una visita inesperada llego.
...
-Draco-chillo Hermione al ver a aquella mujer por la chimenea- No puede ser-
La risa de Bellatix inundo la sala de aquella mansión, la cual se disipo al ver a la castaña
-¿Que hace ella aquí?-la molesta de la mortifaga era obvia y camino rápidamente para dirigirse a la castaña
-Es mi invitada-respondió Draco tajante
-Querido Draco, espero que no sea enserio todo esto. ¿Ahora eres amigo de una sangre sucia? ¿De verdad piensas ser un traidor a la sangre?. Sabes que de ser así no podre contener a los que como yo siguen vivos. Están dispuestos a olvida tu desliz y el de tu familia pero yo no perdonare que los descendientes de la noble casa los black sean los hijos de una sangre sucia por que de ser asi tendría que acabar con ellos- Bellatrix estaba muy cerca de su sobrino con una sonrisa enorme y retorcida mientras comenzaba a alejarse y caminar hacia la chimenea de donde había salido.
...
-Cuando ella se fue, nosotros también lo hicimos. Tus abuelos nunca se llegaron a enterar que nos habíamos comprometido, así que le dije que lo mejor seria romper el compromiso. El se negó por completo, pero cuando le dije que estaba embarazada nuestro único objetivo se volvió ponerte a salvo. Y bueno yo no estaba dispuesta a que el plan de tu padre, enfrentarnos a los mortifagos saliera mal-
-Asì que ideaste uno tu sola ¿No?-
-Si así fue. Fui al mundo muggle y me escondí, solo Draco sabia mi ubicación exacta, pero no le permití venir. Entonces me di cuenta de que mi plan tenia un fallo, si yo regresaba al mundo mágico con una pequeña niña la mayoría sabría quien era el padre. Tus abuelos le dijeron a tu padre que su compromiso con Astoria era algo inminente, asi que el vino a verme para darme la noticia. Pero entonces algo en mi me dijo que tal vez esa era una señal. Fue entonces cuando hicimos un trato, el se casaría con ella y para evitar que Bellatrix te hiciera daño ambos se encargarían de cuidarte. Hasta que el peligro pasara Y entonces naciste en medio del dilema-
-Y para mayor de las suertes saque los rasgos físicos de los Malfoy. Pero me queda una duda ¿Mi madre...Astoria sabía que yo era hija tuya y que mi padre estaba enamorado de ti? ¿Porque acepto entonces?-
-Si sabia que eras mi hija y ella era una buena persona-la ojigris sonrió con tristeza ante la afirmación de la mujer, definitivamente su madre había sido una persona maravillosa en todos los sentidos. Aun después de dos años, aun después de saber que ella no era su verdadera madre la extrañaba.
-¿Y como fue que ella dijo que estaba embarazada si ya yo había nacido?-
-Ellos dijeron que mantuvieron el vientre escondido con un hechizo para evitar que te tacharan de-hizo una pausa la castaña, odiaba usar ese tipo de palabras
-Bastarda ¿No?- Hermone asintió- ¿Y cuando fue que me presentaron en sociedad como su hija?
-El día de su boda-
La rubia parecía molesta, aun mas de lo que estaba al principio
-No solo soy una mestiza si no que a eso le sumamos que también soy una bastarda. Cada vez me sorprendo mas de mi origen-
-Esas cosas ya no son importantes, No te refieras de esa manera a ti misma-pidió la castaña ganándose una mirada gélida por parte de Grace
-Para ti esas cosas nunca fueron importantes-grito exaltada la rubia- Para ti no importaban porque no creciste dentro de ellas. No te las inculcaron desde la cuna. Pero no todos somos como tu , Para mi si eran cosas importantes, era en lo que yo creía-su vista se nublo mientras las lagrimas comenzaban a brotar, esa mascara orgullosa y altanera se estaba desmoronando poco a poco.
Hermione se sintió invadida por la culpa, se acercó a su hija y acaricio su cabello. No dijo nada, solo le mostró que ahí estaba ella. La castaña suspiro, las cosas iban a ser mas complicadas de lo que espero que fueran.
Un sonido proveniente de la chimenea se escucho, después un poco de silencio
-Tía Mione- se escucho el grito desde la sala, la rubia reacciono de inmediato, esa odiosa voz la conocía bien, seco sus lagrimas deprisa, mientras los pasos se acercaban a la cocina. Una chica pelirroja de aproximadamente la misma edad que la rubia se paro en seco cuando vio a su tía y a la invitada de esta, frunció la nariz- Cornelia Malfoy ¿Que haces aquí?-
La rubia rodó los ojos en cuanto escucho como la había llamado aquella pelirroja pecosa. Odiaba ese nombre.
-¿Acaso no tienes los suficientes tíos en el mundo como para inventarte mas?-escupió la joven ojigris
-Un remolino debió de haber pasado por tu cabeza Malfoy, tu pelo parece tener vida propia-
-Igual que tu escoba-Grace esbozo una sonrisa socarrona, Rose estaba a punto de alegar nuevamente.
-Buenos días Rose-saludo la castaña esperando obtener la atención de la pelirroja para evitar que la acalorada discusión juvenil siguiera. Era como ver versiones femeninas de los padre de ambas.
-Hola tía, la abuela me mando a avisarte que el sábado harán un brunch en casa del tío Harry-
-Ahí estaré querida-
-Bien, me voy. Hasta el sábado tía Mione-se despidió la pelirroja, quien fue arremedada por la rubia una vez que se dio vuelta.
