Era 24 de diciembre, había frío y nevaba levemente en el callejón diagon y Hermione compraba regalos de ultimo momento. Llevaba una lista con los nombres de los hijos de sus mejores amigos, esos niños que eran como sus sobrinos y en la lista aparecían dos nombres recién agregados, algunos nombres parecían tachados pues ya tenía regalos para ellos.
Entro a la tienda de Madame Malkin, en los estantes centrales había 2 capas de invierno, una de color vino con estola beige, y una color azul marino con estola blanca, sonrió al ver que era justo lo que buscaba
-La roja sera para Rose y la azul para Grace- dijo una vez que le las entregaron. Salio de la tienda con las bolsas, fue por libros, una escoba y Un uniforme de Chudley Cannons suspiro tranquila al darse cuenta que tenia todos los regalos y se dirigía al caldero chorreante cuando se detuvo al encontrarse a Draco Malfoy frente a ella.
-Veo que no soy el único que deja las compras para navidad a último momento-dijo divertido al ver las bolsas que ella llevaba cargando
-Ni lo menciones, no había tenido tiempo- los ojos castaños se posaron en un par de elfos domésticos que caminaban detrás del rubio cargando cajas y bolsas, ella frunció el ceño- Pensé que los habías liberado-
-Son libres, se les paga por su trabajo y no preguntes por su ropa, no entiendo por que siguen usando esas fundas y para terminar estos son de mis padres-Hermione tenía el ceño fruncido estaba a punto de discutir algo cuando uno de los elfos hablo
-El amo Draco es muy benévolo señorita, Viggo esta muy agradecido con el joven amo-
-Gerd también lo esta-dijo el otro Elfo causando que la castaña mirara incrédula al rubio
-Yo también estoy agradecido con ellos, siempre me hacen sentir que no he cambiado mucho físicamente porque siguen refiriéndose a mi como ''el joven amo''-ella no pudo evitar reír ligeramente por el comentario de Draco
-Padre, ya compre el regalo de Grace-hablo sofocado Scorpius quien había llegado corriendo con una jaula rectangular tapada con una manta negra, se sorprendio al ver a quien estaba con su padre-Buenas tardes Hermione-saludo el pequeño rubio con calidez
-Hola Scorpius-saludo alegre al pequeño mientras pasaba su mano por el rubio cabello del niño y lo despeinaba- ¿Y donde esta Grace?-encaró a Draco
-Se quedó en casa, esta enferma-respondió Scorpius al ver que su padre no lo hacia
-¿Por que no me habías dicho?-gritó molesta, sin darse cuenta que estaban en un lugar muy visible del callejón Diagon, y que algunas miradas estaban sobre ellos
-Viggo, lleva a Scorpius y los regalos a la Mansión. Gerd tu lleva a Hermione directamente a la habitación de Grace-
-Si,amo-dijeron ambos elfos al mismo tiempo, a la castaña no le dio el tiempo ni para reclamar cuando se dio cuenta que ya estaba en la habitación de su hija. Dejo caer las bolsas de los regalos al piso y se acercó a la cama, donde se encontraba la rubia, sus ojos permanecían cerrados, respiraba tranquilamente. Su nariz estaba roja. Llevo la palma de su mano a la frente de la chica, tenia fiebre.
Grace abrió ligeramente los ojos y sonrió débilmente al ver quien palpaba su frente.
-Estoy muriendo-se quejo la rubia con un toque trágico cargado de dramatismo, su voz se escuchaba congestionada.
-No te morirás, solo tienes un resfriado, deja de ser tan dramática-Draco entraba a la habitación, Grace puso los ojos en blanco.
-Tranquila, aquí estoy-dijo dulcemente la castaña, mientras se sentaba en la cama- Y deja de decirle esas cosas recuerdo perfectamente que enfermo eres más quejumbroso que ella-Draco frunció el ceño levemente y la rubia se acercó al regazo de su madre.
-La abuela ya me dio algo para el dolor de cabeza y la congestión pero siento que mis mocos llegan a mi cerebro-la castaña pasaba sus manos con delicadeza sobre los cabellos rubios de la joven Malfoy no pudo evitar reír con la descripción -Me alegra que estés aquí-continuó la ojigris
-Me siento mejor al ver que solo es un resfriado-confeso la castaña al rubio, el solo rió con sorna
-¿Ahora comprendes porque no te dije nada? Solo es un resfriado que con la poción que le dieron durará unas 2 horas más o menos-explicó el ojigris sin dejar de observar como la castaña miraba a su hija, era una combinación perfecta entre ternura y curiosidad.
-Supongo que reaccione de esa manera porque es la primera vez que se que esta enferma-
-Pero es algo tarde para que reacciones como primeriza. Cuando era pequeña y se enfermaba no paraba de llorar por horas, asì que nadie dormía si ella estaba enferma, ahora es menos escandalosa- Hermione dejó escapar un suspiro melancólico.
-Supongo que yo hubiera dado tanto por que Grace me mantuviera despierta con su llanto-
-Madre, eres muy cursi-susurro la rubia con una sonrisa aun con los ojos cerrados-Saben, Son mis padres y me agradan mucho pero su platica no me deja dormir-
-Mañana puedes ir a visitarme temprano si te sientes mejor, tu regalo y el de Scorpius estarán debajo de mi árbol-la chica solo asintió levemente mientras se tapaba completamente incluyendo la cabeza. La puerta se abrió dejando ver a Viggo con una bandeja con un vaso de agua y una posiòn púrpura.
-Disculpe Amo, la ama Narcissa mando a Viggo a traer esto para la joven ama Grace-el pequeño Elfo parecia nervioso
-Déjalo en la mesita. Viggo ¿Puedes llevar a la señorita a su casa?-pidió el rubio mirando la sonrisa satisfecha de la castaña
-Si amo Draco, señorita venga conmigo-la pequeña mano de Viggo se extendió hacia Hermione
-Gracias por traerme para que pudiera verla-los ojos castaños de la mujer parecían tener un ligero brillo en ellos, tomó las bolsas en el piso y seguido tomo la mano del Elfo y desapareció.
Hermione llegó a su casa, con los regalos a salvo, comenzó a envolverlos a lo muggle y a ponerles pequeñas dedicatorias para cada uno. Tomo los de Ron, de Harry, Ginny, Lavender. Los de los niños no, porque ya se había convertido en una tradición el ir muy temprano a visitar a su tìa Hermione después de la cena para ir por sus regalos.
Había preparado chocolate caliente y esperaba ansiosa a sus jóvenes invitados, había recibido una lechuza en la mañana muy temprano, el regalo de Scorpius había llegado desde Bulgaria.
Rose fue la primera en salir de la chimenea, seguida por Lily, después por orden salieron James, Albus y Hugo. La sala se lleno de bullicio. mientras cada uno buscaba su regalo bajo del árbol
-Feliz navidad niños-saludo Hermione poniendo la bandeja con tazas de chocolate en la mesita de la sala
-Buenos días tía, y Feliz navidad- saludo Lily, algunos solo dijeron Feliz navidad mientras abrian su regalo. De la chimenea volvieron a salir dos màs, los rubios de ojos grises aun en pijama sobre la cual llevaban sus abrigos.
-Feliz navidad madre-dijo Grace mientras le entregaba una pequeña caja de color dorado. Los ojos castaños miraban brillosos la caja y una enorme sonrisa se formó en Hermione. .
-Feliz navidad-dijo el pequeño rubio con una enorme sonrisa
-Feliz navidad a ambos ¿Te sientes mejor Grace?, ¿Como se la pasaron anoche?-la castaña se acomodo en uno de sus sillones para abrir el regalo, abrió la tapa y encontró un bonito dije en forma de corazón
-Bien, como todas las cenas. Espero que te guste, es nuestro regalo. Es para que lo pongas en tu cadena-
-Es precioso, gracias a los dos-Hermione abrazo a ambos-Busquen sus regalos-les indico señalando con su cabeza el árbol. Scorpius fue hacia el árbol tomò su regalo y se fue al lado de su mejor amigo Albus. El rubio despedazo la envoltura encontrado un ejemplar de ''Quidditch a través de los tiempos'' una ligera sonrisa apareciò, aunque ya tenía ese libro no quería parecer grosero
-Deberías abrirlo-sugirió Albus imaginando de que se trataba el verdadero regalo, el pequeño rubio decidió hacerle caso y se encontró con algo que jamás pensó ''Para mi buen y afortunado amigo Scorpius Malfoy con cariño Viktor Krum'' al pequeño Malfoy casi se le para el corazón sus preciosas orbes grises titilaron y entonces corrió hacia Hermione
-Es fantástico, es lo mejor. Es el mejor regalo del mundo-un abrazo algo accidentado le dio a la castaña quien sonreía satisfecha
Grace se puso su capa y comenzò a pavonearse por la sala, aunque solo lo hacia para irritar a Rose.
De la chimenea salio un nuevo invitado, uno con el ceño fruncido, en traje y cabello completamente peinado, que se sorprendió al ver a su hijo siendo abrazando a la castaña y a su hija con una capa de invierno nueva. El joven rubio se separó de la castaña y le dirigió una mirada asustada a su hermana
-Se puede saber ¿Porque ustedes dos se fueron sin antes avisar?, su abuela los está buscando como loca-gritó irritado
-Porque todos estaban dormidos, y si te despertaba ibas a estar de mal humor todo el dia y si le avise a alguien, a Viggo-alegó la rubia sin darle mucha importancia a su padre
Hermione tosio intencionalmente, atrayendo la atenciòn de Draco hacia ella. Con la mirada señalo a todos los demás jóvenes invitados que miraban incómodos la discuciòn.
-Al parecer todo Hogwarts está aqui-comentó Draco intentando distraerlos
-Feliz navidad Profesor Malfoy-dijo Albus poniéndose su uniforme de los Chudley Cannons
-Feliz navidad-respondió incómodo y Hermione y Grace podían jurar que había una ligera coloraciòn rojaza en su cara, la castaña rió tintineante, se puso de pie con la bandeja vacía pues las tasas las habían puesto en la mesa
-Vamos a necesitar más tazas de chocolate- el rubio la siguió, ella no podìa dejar de reírse.
-¿No esperaba a encontrarme a toda la descendencia e Potter y Weasley- soltó tomando una tasa, ella solo rodo los ojos y siguió sirviendo
-Estabas tan concentrado en regañar a tu descendencia que no te diste cuenta-
-Regañarme es su pasatiempo favorito-soltó la rubia a modo de drama
-Padre, mira, está firmado por Krum y dice que soy su amigo-grito Scorpius entrando a la cocina tan emocionado mostrando la enorme firma en la primera página del libro, una sonrisa fingida se dibujó en los labios de Draco Malfoy
-Así que Krum-eso iba directamente hacia Hermione quien lo captó enseguida
-Si, es mi amigo-puntualizó la castaña terminando de acomodar más tazas en la bandeja, le ofreció una al rubio-¿Quieres una?
-No, no quiero-gruño.
-Pues no habrá para ti-
Grace era lo suficiente perspicaz como para notar que su padre parecía tener cierto recelo ante la idolatría de Scorpius hacia Krum, asì que como buena serpiente decidió echarle más leña al fuego. Asì que siguió a su madre hacia la sala, donde todos ya tomaban sus tazas de chocolate
-Madre, Crees que también puedas conseguir un autógrafo para mi-
-Si claro, No sabia que te gustaba el quidditch-dijo la castaña alzando una ceja
-Es su gusto culposo, tiene una escoba, pero no la usa, se nego a jugar cuando se lo propusieron, la reina Grace no debe ensuciarse, rasguñarse o despeinarse-soltó Rose
-Sabes como guardiana no has tenido una buena temporada, pero quién soy yo para reprochartelo, el equipo de Slytherin no se desgasta tanto jugando contra Griffindor y aun asi le gana. Y bueno el equipo no me necesita y prefiero verlo a jugarlo-
-Es navidad, basta-se quejó James hastiado-En lugar de pelearse deberíamos jugar-
-¡Si, Hay que jugar!-gritaron Scorpius y Albus al mismo tiempo
-Niños, recuerden que vivo en un barrio muggle y no voy a obliviar a ninguno de mis vecinos-se escucharon los desanimados suspiros de la mayoría
-En la madriguera. La abuela nos deja jugar en su jardín y ahí tenemos escobas-dijo emocionado Albus
-Entonces Vamos-gritó Hugo Weasley dirigiéndose hacia la chimenea, tomo un poco de polvos Flu y lo arrojo gritando ''A la madriguera'' para luego desaparecer. Mientras los Potter y lo Weasley se iban los Malfoy fueron al lado de su padre
-¿Puedo ir con ellos?-preguntó tímidamente Scorpius, Draco sintió la mirada castaña de Hermione sobre el
-Adelante- El niño corrió hacia donde los demás, Grace se quedo al lado de sus padres aparentando madures-¿Tu no piensas jugar?-
-No, claro que no-
-¿Entonces piensas darte por vencida ante los Potter y los Weasley? Que lastima Supongo que tendré que decirle a tu padrino Blaise que devuelva la escoba que te compro en Italia ya que no las usas-la chica abrió la boca y frunció el ceño
-Bien, jugare-acotó enojada
-Esperen un momento ambas, iré por tu escoba y la de tu hermano-dijo con orgullo para desaparecer y regresar con dos saetas de fuego de última generación. Hermione los tomó a ambos y desapareció, llegaron al patio de la Madrigera.
-¿Vas a jugar?-Scorpius estaba sorprendido de verdad, recordaba vagamente cuando ambos lo hacían de pequeños
-Si-soltò
-Bien, entonces Slytherin contra Griffindor y nosotros nos quedamos con Hugo-anuncio James- Y ustedes con Lily-
-Esta bien pero hay que hacerlo interesante si pierdo te quedas con mi escoba. Si gano...-
-Si tu ganas Rose y yo iremos a apoyar a Slytherin con una enorme manta en el próximo partido y te quedas con mi snitch autografiada por Viktor si pierdes nos pasaras la tarea por una semana y tendrás que irme a apoyar en el próximo juego de Griffindor y te quedas con tu escoba-
-Hecho-las manos de James y de Grace se apretaron, todos tomaron posiciones y así comenzó el juego.
Las escobas volaban una detrás de la otra, Grace chocaba a cada momento con Rose, parecía que ambas se querían derribar, James las seguìa de cerca. Scorpius permanecía al lado de Lily al igual que Albus y Hugo era el guardián del equipo de James. Todos estaban en pijamas, con el cabello alborotado por el aire y la manera en la que volaban.
De lejos tanto Hermione como Draco miraban el juego bastante entretenido
-Juega bien ¿Porque no le gusta?-preguntò la castaña
-Tiene muy metido eso de ser una dama. Supongo que has visto suficientes juegos para saber que Grace juega bien-la castaña sabía muy bien a qué iba el último comentario asì que decidió ignorarlo
El choque de dos escobas se escuchó en el jardín, los implicados se desplomaron de las escobas al suelo, los restantes permanecían en sus escobas y se acercaron a ambos, tanto Hermione como Draco se pusieron de pie y se apresuraron a llegar. Grace estaba en el piso muerta de la risa, una risa demasiado nasal que poco a poco se volvió en carcajadas, James se la quitò de encima pues lo estaba aplastando.
-¿Están bien?-pregunto preocupada Hermione
-Sí nosotros sí, pero la escoba de James no creo que tenga remedio. Lo siento tanto, iba tan rápido y tu te metiste en mi camino-el cabello rubio de grace estaba lleno de hierba seca y completamente alborotado
-Me duele un poco la muñeca, pero no es nada-susrrò James
-Ya que James no puede continuar porque se rompió su escoba y se lastimó, y esto no es un juego real gana quien tenga mas puntos-
-Si Rose tu ganas-declaro la rubia sin darle mucha importancia.
Gracias a quien sigue la historia, espero que les guste el siguiente capítulo
