DISCLAIMER: Harry Potter pertenece a J. K. Rowling

Este fic ha sido creado para el "Amigo Casi Invisible 2018" del foro "Hogwarts a través de los años"


... y reacciones inesperadas

Cuando Daphne Greengrass vio salir a Astoria detrás de Draco Malfoy pensó en mil posibilidades distintas donde eso podía acabar mal. A pesar de saber que el rubio no era mala persona, Daphne era muy protectora con su hermana. Siempre había sido lo único que tenía, sus padres no era el caso que les hacían de pequeñas.

Pareció intentar seguirlos, pero Theodore Nott agarrando su brazo se lo impidió. Ella veía en los ojos del chico lo mismo que veía en Draco cuando miraba a su hermana: amor. Aunque ella no había sido nunca una chica de aquellas que parecía enamorarse y caer por un príncipe azul sabía que su hermana si.

—Tienes que confiar en Draco, Daphne.

Cuando Daphne Greengrass vio salir a Astoria detrás de Draco Malfoy pensó en mil posibilidades distintas donde eso podía acabar mal, sí. Pero también pudo ver algunas donde salía bien. Y decidió apostar por la opción menos esperada.

—Draco, creo que el vino te está afectando.

—No, te lo digo enserio.

Fijé mis orbes en ese color verde que hacía llegar tantas cosas. Ahora estaba tranquilo, sin sensación de miedo. Ella continuaba estando delante de mi, quieta y callada. Astoria siempre había marcado una diferencia aunque nunca me hubiera fijado de verdad.

—Cuando llegaste por primera vez al colegio me hipnotizaste un poco. Eras la única que no hacía caso a los mayores, Daphne se quejaba de ello todo el rato. Supongo que lo dejé pasar hasta este año.

Una sonrisa se asomó en los labios de los dos; Astoria, con un toque de nostalgia. Me había levantado y le extendía la mano para ayudarla. La música de la Sala aún llegaba a nuestra zona, parecía que no me había alejado tanto.

—Este año ha pasado algo que no he entendido muy bien. Incluso tuve que hablar con Blaise, para aclararlo.

Se había abrazado por los hombros, quizás por el frío o puede que fuera por incomodidad. Esta vez no dudé, la agarré de la cintura y empecé a balancearme al ritmo de la música. Al principio se sorprendió pero me agarró del cuello con una sonrisa en sus labios, de inseguridad. En esos enormes orbes verdes se asomó la sorpresa, mientras que yo continuaba.

—Me confundes, por lo que pensarás de mí o lo que te pudiera hacer. Cuando te preocupaste por el ataque, me di asco. Nunca me había pasado, claro. Entonces empecé a darle al coco. Normalmente le hubiera quitado importancia, pero no. Y su seguías siendo tan auténtica, tan única. ¿Sabes que me leí la obra muggle?

—¿Te gustó?

—La verdad es que se me hizo pesada, algo empalagosa. Pero ese no es el caso.

Negué con la cabeza, haciéndola reír. A eso me refería yo, esa espontaneidad de risa. Esos ojos felices y esa sensación de calidez envolviendome. La musica continuaba sonando y a ella parecía no importarle que se oyeran los ruidos de la tormenta que caía en los terrenos.

—Astoria, no me esperaba nada de esto. De verdad te lo prometo, pero a pasado. No espero que sea recíproco, no puedo obligarte.

Astoria Greengrass era una chica de principios. Eso ella lo tenía muy claro. Pero había dos cosas en el mundo que después de la guerra se había dado cuenta que importaban más. La primera era la injusticia, aunque afectará a gente de mala reputación. Como Draco Malfoy por ejemplo. La segunda eran los latidos de su corazón, eso que quería por encima de todo. Y se dio cuenta de que era injusto juzgar a Draco, y que su corazón le decía que se uniera a esos labios finos.

Fue inesperado para Draco que la chica uniera sus labios a él, pero lo aprovecho. Disfrutó como hacía mucho tiempo que no hacía, con Astoria. Aunque claro, ellos no sabían que eso que empezaban no se terminaría nunca.


ESTE REGALO ES PARA Angelito Bloodsherry

Gracias por leer.