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Aleyda Universe

Capítulo 3

Nuestro Gran Día

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Era un nuevo día, cinco años después desde que Greg regreso a Ciudad Playa y esta vez consiguió un trabajo en el cual se dedicaba a lavar autos, la gente ya lo llevaba tiempo conociendo simpatizando con él. Con el dinero que tenia pudo mandar a construir una casa no tan lejos de la ciudad mejor dicho sobre una colina donde también había un portal, dejo que las gemas decoraran a su gusto la casa no haciendo muchas remodelaciones pues ellas mismas construyeron sus propios cuartos tras una puerta que era una estrella se cuatro puntas.

Greg podía sentir la brisa por su cabello mientras lavaba autos cuando en ese momento aparece un auto color lila.

—Hola Greg— saludo Vidalia mascando un chicle.

—¡Oh! hola Vidalia ¿que tal tu día?— pregunto Greg mientras que con una manguera abierta mojaba el auto.

—Pues bien como siempre, cuidando de mi pequeño Crema Agria— respondió en un tono maternal mientras miraba en la parte de atrás a un pequeño niño de cinco años que tenia puesto unos auriculares.

—¡Asombroso! Y...¿no sabes nada de Marty?— volvió a preguntar y en ese momento Vidalia puso una mueca.

—No se nada de ese perdedor, la verdad no me importa— contestó desinteresada y tirando su chicle fuera de su auto —¿Y a ti como te va con tu novia alienígena?

—Es una gema, y muy bien la verdad estos años juntos han sido maravillosos— dice sonriente tirando de nuevo agua al auto.

—Oye, yo creo que es hora ¿no lo crees?— pregunta indirectamente.

—¿Hora de que?— Greg estaba confuso no sabia a lo que se refería la joven madre.

—Ash ¡hablo de casarte con ella! Si no quieres perderla el compromiso lo arregla— aconsejó Vidalia dejando impresionado a Greg.

—Espinela y yo vamos muy bien, además ya lo estuve pensando estos días, digo, estuvimos mucho tiempo juntos y creo que llegó el momento de dar el siguiente paso— Greg termino de lavar el auto y Vidalia le pago, aquel dinero lo dejo guardado.

—Si, y después de este va otro paso aun mejor— comentó ella, esta vez Greg si no sabia a lo que se refería —Olvidalo— ella siguió camino adelante.

Greg atendía otro auto cuando en eso Espinela llega muy contenta al trabajo de su novio y como sorpresa le dio un beso.

—Hola Cariño— saludo ella con su voz pacifica y agraciada.

—Hola amor ¿que haces aquí?— preguntó confundido Greg mientras atendía el auto.

—Vine a ayudar, las gemas y yo volvimos de una misión y bueno por ahora no hay nada interesante— respondió viendo las cosas que utilizaba Greg para lavar los autos pero en eso se percato de dos niñas que iban en la parte de atrás parecían tener unos tres o dos años —¡GREG!

—¿¡Que pasa!?— preguntó alterado el joven dejando caer la esponja.

—Mira, hay dos pequeñas humanas aquí ¡son tan lindas— aludió Espinela pegando un poco su rostro a la ventana.

—Su belleza la heredaron de su madre— comentó el quien conductor.

—Oh, ya han crecido desde la ultima vez que las vi Señor Coffee— dice siguiendo en su trabajo pero mirando de reojo a su novia.

—Si, para ser gemelas son totalmente diferentes— Coffee saco de su bolsa una muñeca bien vestida y un osito de felpa —Tengan mis niñas

Las pequeñas tomaron los muñecos y los abrazaron, su comportamiento solo sacaba una sonrisa de Espinela.

Después de que Greg limpiará el auto, Coffee le pago y se retiró de ahí dejando a la gema con una sonrisa tierna, algo que notó Greg al instante pues nunca imaginó que dos pequeñas niñas dejaran ilusionada a Espinela.

—Sabes Greg, estos años me a costado creer que esa esos pequeños seres y tu, eran lo mismo— comentó cruzando sus brazos dejando que Greg se riera un poco — ambos son humanos, tienes que admitir que es un poco confuso, tu eres grande y puedes hablar y ellas pequeñas y solo pueden hacer ruidos ¿como se supone que supiera que eran la misma especie?

—Jaja ¿que quieres decir Espinela?— pregunta él sentándose en una silla.

—Lo se, es tonto pero luego comencé a entender que tu creciste— siguió hablando sentándose a su lado.

—Bueno, no puedes tocar la guitarra con manos de bebé— comentó en un tono burlón provocando que Espinela riera.

—Cuando crean una gema, es por una razón, ya salen de la tierra sabiendo lo que se supone que son y...y eso es lo que son, para siempre, pero ustedes ¡están hechos para cambiar! nunca son los mismos incluso en diferentes momentos y es común que puedan reinventarse ¡que increíble poder! su habilidad para crecer...y sentir— decía ella dejando llevar sus sentimientos.

—Vaya...no sabia eso, creí que su...uhm mundo, era como el de la tierra— dice él sin poder creer lo que decía Espinela.

—Si...yo, debo de regresar a la casa recordé que debo hacer algo— Espinela le da un beso en los labios a Greg y se va dejándolo sin habla.

Greg se quedó pensando un buen rato, y como no venían mas autos decide cerrar de momento el auto lavado e irse en su camioneta a buscar por el lugar una tienda, tardo mucho pero el final encontró la tienda que buscaba, era una joyería y de inmediato entra ahí y vio los anillos en los vidrios.

—Ahora que lo pienso, Espinela es una gema creo que se alteraría si viera una gema en un anillo y que esta no pudiera adquirir una forma física como ellas— pensó Greg observando los anillos.

—¿Algo que busque específicamente señor?— pregunta por detrás un señor vestido de manera elegante con su voz gruesa y seca.

—Este, si, busco un anillo de compromiso que sea de oro y tenga de adorno una rosa azul de cristal— Greg ya tenia imaginado como sería el anillo.

El señor lleva a Greg hacia unas muestras de lo que buscaba y encontró lo que quería, incluso en el anillo que buscaba tenia por dentro inscrito las frase "I Love You". Al tener un precio aceptable lo compra y como era costumbre ponen el anillo en una caja de terciopelo color azul oscuro.

—¡Muchas Gracias!— Greg se fue agradecido llevándose la cajita.

Mientras tanto, las Crystal Gems volvían de una misión llegando desde el portal pero esta vez si nada.

—Esto es extraño, primero los portales se tardan en responder, luego cada vez que derrotamos una gema desaparecen pero ahora ya no encontramos ninguna cuando la detectamos— dice perla poniendo su mano en su barbilla.

—¿Creen que haya alguien mas haciendo nuestro trabajo?— pregunta Amatista.

—Es imposible, somos las únicas Crystal Gems que sobrevivieron al ataque de las diamantes— responde Garnet acomodándose los lentes.

—Cierto...pero aun así ¿no hay ninguna probabilidad?— pregunta esta vez Rose esperanzada.

—Lo lamento Rose, no hay ninguna probabilidad de que haya mas gemas debe ser solo suerte...— Garnet no estaba segura en lo que decía pero no había otra explicación aparte de esa.

Devuelta en la casa, era de noche cerca de la cinco y media de la tarde, Greg se había quedado dormido en la cama esperando a las gemas apenas escucho el portal activarse se levanta cayendo de su cama pero tenia en mano la cajita con el anillo adentro.

—Que día— comentó Iloita con sus brazos arriba.

—Creo que deberíamos descansar— sugiere Perla pero solo logró que el resto la miraran confundidas —Se que no lo necesitamos pero es...solo una sugerencia.

—Jeje pero aun es temprano...¡oh! Hola Greg— Espinela se acerca a su pareja y lo abraza.

—Espinela...tenemos que hablar— dice seriamente Greg sin mirar a su novia y tomándola de la mano van afuera de la casa.

Las gemas detrás de la puerta espían a Espinela y a Greg pero aun así no escuchan de lo que platicaban. El sol estaba por ocultarse formando un bello atardecer y el viento movía el largo cabello de Espinela.

—Espinela, hemos estado muy bien juntos estos cinco años y creo que llegó el momento de proponértelo...— Greg se arrodilla ante ella mostrando la caja.

—¿Proponerme? no entiendo— dice Espinela extrañada.

—¿Te casarías conmigo?— pregunta Greg abriendo la cajita y mostrando el anillo.

—¿Casarnos? Oh mis...estrellas...— Espinela empezó a llorar eso borro la sonrisa de Greg y provocó que las gemas salieran —¡Si! Claro que me casare contigo.

Espinela se abalanzo sobre él y le dio un apasionado beso, las gemas no lo podían creer y se quedaron boca abierta especialmente Perla, esa no se la esperaba por ningún lado.

—¡Haremos la boda en la playa! ¡Todos vendrán!— dice Greg emocionado cargando a su futura esposa.

—¡Felicidades! Una boda sera genial...¿que es una boda?— pregunta Iloita sin saber de que trataba ello.

—Es una ceremonia donde Espinela y yo nos unimos con lazos matrimoniales es...como para marcar nuestro amor— contestó Greg.

Sus palabras solo provocaron cierta inestabilidad en Perla sin embargo, al ver feliz a Espinela la contuvo en sus casillas y sonrió por la noticia.

—Bueno y...¿que hacemos?— pregunta Cinita con sus brazos hacia atrás.

—Creo que deberíamos hacer las invitaciones para nuestros conocidos de ciudad playa, y poner un altar en la playa y...muchas otras cosas— abrevió para no hacer sentir a las gemas con tanto peso sobre sus hombros.

Al día siguiente los cinco empezaron a organizar todo, Greg junto con Iloita fueron a comprar las invitaciones y otras cosas que estarían en la fiesta, mientras que Perla, Cinita y Espinela fueron a comprar un vestido de novia y de gala para el resto.

—¿Crees que estas invitaciones están bien? Iloita— pregunta Greg mostrándole el diseño de las invitaciones que eran de color azul con una cascada decorando la mitad de la invitación.

—No lo se viejo, es tu boda aunque debo de admitir que están bonitas— dijo Iloita agarrando la invitación.

—Entonces estas serán— eligió Greg y comprando muchas de estas.

Cuando vuelven a casa, las demás gemas estaban ahí con unas bolsas las cuales guardaron en un armario y entre los cinco empezaron a preparar las invitaciones que iban a entregar ese mismo día, estaban impacientes. Cinita escribía la carta, Perla los doblaba, Greg con Espinela firmaban e Iloita con su lengua pegaba las invitaciones.

—¿Cuantas vamos?— preguntó Greg.

—Vamos solamente siete— respondió Iloita colocando la ultima carta.

—Se que parecen pocos pero aquellos que vendrán también estarán aquí con sus hijos e hijas— respondió Greg abrazando a Espinela —Por cierto querida ¿tu no tienes familia? Digo, aparte de ellas claro.

—Bueno...ehm, no tengo— respondió incomoda con su rostro confuso —¿Y tu, cielo?

—Este...si, pero no creo que vengan ya que bueno la boda sera mañana no tendrían tiempo de...ya sabes, venir— se excusó y tomo las cartas —las iré repartiendo ¡estaré de regreso mas tarde!

Greg se fue dejando a las gemas solas, él fue por cada persona que conocía en ciudad playa, alegremente recibió la aceptación de cada uno de ellos confirmando que irían con su familia a ver la boda eso marco una sonrisa en Greg.

—Ya era hora, no sabia que harías la boda tan deprisa Greg— comento Vidalia recibiendo la invitación.

—Pues claro, ya tengo todo planeado, los asientos, pista de baile, el pastel, un juez y mi traje— dijo Greg asegurando todo punto.

—Suena bien, ahí estaré entonces— dijo Vidalia cerrando la puerta.

Ya había llegado el gran día, la zona donde se haría la boda estaba rodeada por bellas rosas azules, los invitados llegaban y después de dejar su regalo en una mesa tomaban asiento, Greg parecía muy nervioso y se sentía un poco incomodo con ese traje elegante color azul oscuro, le hace una señal Iloita para que prendiera una grabadora que hacia sonar una musica hecha por Greg donde tocaba la guitarra. Las miradas se centraron en Espinela que usaba un vestido blanco mientras tenia entre sus manos unas rosas celestes y se acercaba al altar con pasos delicados mientras que detrás de ella Cinita tiraba pétalos solo se le ve una pequeña sonrisa.

Cuando llega Espinela por fin al altar, el juez tose un poco y mira al publico con un libro abierto.

—Queridos hermanos, estamos aquí unidos para la unión de Greg Universe y Espinela en sagrado matrimonio, antes de seguir, ¿los novios tienen algo que decir?— dijo el juez mirando a la pareja.

—Este, es el mejor día de mi vida...cuando nos conocimos mis sentimientos no estaban claros pero, al momento de ser tu novia mi visión fue iluminada por las estrellas del universo. Estoy decidida a pasar el resto de mi vida contigo acompañarte siendo tu esposa hasta el final y nadie impedirá eso porque me has hecho ver que la fuerza mas poderosa...es el amor— tras sus palabras Espinela todos los invitados se enternecieron y en ese momento Perla le entregó a Espinela un anillo de oro y se lo coloco a Greg en el dedo.

—Espinela, la noche en que te vi mi corazón sabia que estaba viendo a la mujer que estaría en el altar conmigo hoy, tu sonrisa son mas brillantes que las estrellas y a pesar de las dificultades se que puedo contar contigo para lo que sea, te prometo que siempre te cuidare y estaré ahí para ti, que todos los días te sentirás orgulloso de mi...te amo— dice Greg al final mirando a los ojos a Espinela mientras que tomaba el anillo que le había comprado y se lo pone en el dedo del medio también.

—Yo igual te amo— le dijo sonrojada.

—Entonces, Espinela ¿aceptas a Greg como tu futuro esposo? En la salud y enfermedad, en la riqueza y la pobreza ¿hasta que la muerte los separe?— pregunto el juez a la novia.

—Acepto— confirmó ella tomando de las manos a Greg.

—Y usted...— el juez fue interrumpido por Greg antes de terminar su oración.

—Si— dijo antes de tiempo.

—Ejem, no me dejo terminar— le exige el juez.

—Estoy muy emocionado— se excusó Greg.

—Y entonces el poder que me da el estado, los declaro marido y mujer, puede besar...— antes de que volviera a terminar su frase Espinela agarro a Greg de los hombros y lo beso con mucho amor —Wow

Todos comenzaron a aplaudir, incluso las gemas y desde lejos las Crystal Gems veían la boda, no entendían que era esa extraña ceremonia pero les dejo de interesar y se fueron menos Rose que intentó visualizar mas a la novia.

En la fiesta, todos bailaban, tomaban y comían pastel partido por los recién casados. Espinela veía como las madres jugaban con sus hijos y se les acercó curiosa.

—Buenas tardes, una pregunta ¿como tienen esas lindas criaturitas?— pregunta Espinela acariciando la cabeza de un pequeño.

—¿Como? Oh querida, es fácil este, tras tener una relación sexual las mujeres podemos concebir hijos— respondió la señora Martha cargando a su hijo —El se llama Lars.

—Ya entiendo, muchas gracias por responder creo que le preguntare a Greg si podemos tener uno o una— comentó feliz acercándose a Greg empezando a bailar.

Iloita estaba a cargo de la musica era como una Dj, no le costo mucho aprender a usarlo, todos veían como los recién casados bailaban, Cinita emana una luz de su guadaña que los ilumina y Perla solo podía mirarlos sintiéndose que fue alejada de Espinela.

—¿Ahora que?— preguntó Greg tomando de la cintura a Espinela.

—Greg, mira a nuestros invitados ellos tienen algo...que yo también quisiera— decía la gema mientras era sostenida.

—¿Que cosa?— volvió a preguntar, la amaba tanto que quisiera darle todo lo que ella quisiera.

—Un hijo— respondió dejando si hablan a su marido.


Bueno este fue el capítulo de hoy, espero les haya gustado no olviden comentar que les pareció y hasta la próxima nos vemos uvu/