Porque cuando no puedes ser su novio, siempre puedes ser su amigo.
O al menos esa era la idea general, se dijo Kuon a si mismo, aunque sonara cliché.
Porque Kuon condenado a la oscuridad no podía ser ni el novio ni el amigo de Kyōko, Tsuruga Ren ya ostentaba el irritable título de senpai, a Cain se le impuso el de hermano, Katsuki fue el maestro, pero Corn siempre había sido el amigo, desde el día en que la conoció.
Así, en uno de esos escasos momentos donde podía caminar por el mundo con sus verdaderos colores, se apareció por voluntad propia ante ella, haciendo caso de los miedos de estilista de Jelly Woods, de los cuales podía sacar egoísta provecho.
Porque claro, por consolarla, abrazarla, por calmar su dolor y sufrimiento, por ser el bálsamo a su dolido corazón, él y los dioses sabían que estaba dispuesto a todo, absolutamente a todo.
Por estar a su lado, por seguir junto a su compañía, Kuon estaba dispuesto a sacrificarlo todo, su integridad, su orgullo, su amor y si así ella lo deseaba, también estaba dispuesto a representar el papel que le quisiera dar en su vida.
Porque sabía que ella no lo amaba, que amaba a otro. Amaba a uno que no la merecía, gritaba Kuon con rabia desde la oscuridad.
Pero cual polilla atraída hacia la luz, por sentir un poco de luz y calor entre tanta oscuridad fría estaba dispuesto incluso a ser el rey de la friendzone. Aunque no recibiera amor correspondido, aunque su amor unilateral haya quedado plasmado en las infértiles palabras de Corn en Guam. Porque a pesar de haberle dicho en esas paradisíacas playas que la ama* ella lo rechazó con su siempre dulce cortesía, esa misma de la cual él llevaba prendado tanto tiempo.
N/A: En el original Corn dice *Aishiteru que es una forma poco común de expresar amor para los japoneses, por lo general al declarar amor en japonés se usa "suki desu すき です" que es más como un "me gustas", mientras que "Aishiteru 愛してる" es más bien interpretado como un "te amo" o que hace referencias a sentimientos profundos de amor y no sólo afecto.
