Takarada Lory, se encontraba marcando su check list de clichés conocidos con su casi-pareja no ficticia favorita.
Cuando inicialmente comenzó la lista, nunca pensó que pudieran existir tantos clichés. Siempre pensó que a veces las historias podían tener ciertas similitudes unas con otras, pero no imaginó jamás, la magnitud de situaciones clásicas del drama.
Por rumores de unos u otros, de por aquí y por allá, llevaba varios de estos tópicos identificados en su no-pareja de actores.
Sin embargo, su sorpresa llegó al poner la marca en el vigésimo cliché. "Alguien sabe que se gustan", es decir, sólo una persona conoce del hecho en plural. Sólo él sabía que ellos se gustaban mutuamente.
Yashiro y la mitad del mundo del espectáculo, saben de los sentimientos de Ren hacia Kyoko, pobre ingenuo que cree que pasa desapercibido. Supiera el actor lo que le ha costado que el rumor no llegue a los medios. Pero sólo dos personas, ella y un único otro, sólo él, el CEO de LME conoce el secreto de la joven.
Que maravillosa revelación fue para él, darse cuenta de que era parte de este tan enorme evento de proporciones cósmicas, al saberse cómplice del universo en la creación de una historia de amor de leyenda, porque los clichés, muchas veces, aunque se vean tan superficiales y poco profundos, son parte de una trama, que en algún momento tendrá un desenlace emocionante. Y es justamente ese el momento que el LoveMon, no desea perderse por nada del mundo. Por lo que acepta gustoso aquel rol que el destino, le ha entregado, y ese es ser el guardián del mayor secreto romántico de la historia, porque sólo él, es el "alguien" que sabe que ellos se gustan.
