Fuwa Sho, estrella de Japón, el mejor cantante de la historia, el más talentoso y guapo. Al menos, es lo que cree de sí mismo.
Tendrá una entrevista con una revista del mundo del espectáculo que quiere saber acerca de su estilo de vida.
Aki Shouko, su mánager le aseguró que ese tipo de entrevistas ayudan a acercarlo al público, a mostrar una imagen más humana y no tan pagada de sí misma. Porque, aunque Fuwa Sho sea un niñato insufrible, Aki Shouko como mánager profesional que es, debe llevarse ese secreto a la tumba y ayudar a que la imagen de su representado sea admirada por el público.
Es así como ella, recibió al equipo periodístico de la revista en cuestión y les hizo pasar al piso de Sho.
La idea era mostrar cómo vive esta estrella en ascenso. El recorrido iba acompañado de preguntas relacionadas a su carrera y una que otra más personal.
El broche de oro fue «―Y dinos Sho, ¿vives sólo o con tus padres?»
Sho, no pudo disimular la sonrisa de suficiencia y petulancia. ― Vivo solo. ― fue su respuesta.
Y es que para la cultura occidental el ser adolescente y vivir por cuenta propia es un sueño, sin embargo, para los japoneses, esto es una realidad cotidiana.
Días después, al leer el artículo, hubo una frase que, aunque inofensiva a la carrera de Sho, a Shouko le dejó un cierto mal sabor de boca. Y es que el tono de esta podía interpretarse más como una crítica a un halago.
«Fuwa Sho, vive solo»
Mientras Shouko lo veía sonreír con agrado ante el reportaje a su vida, ella no dejó de preguntarse «¿es bueno que un adolescente tan petulante y a veces sobradamente idiota, viva solo y sin supervisión de sus padres?»
Porque ella no era su madre, ni su novia, ni su amante ― aunque el muchacho se le haya insinuado casi rayando en el acoso sexual ―, ella sólo era su mánager y si él llegase a cometer alguna estupidez, porque vaya que era propenso a hacerlo cuando se trataba de cierta persona, la que perdería su empleo sería ella, y quizás, solo quizás, no le estuvieran pagando lo suficiente como para hacer de niñera.
Y así fue como lo decidió, si algún día llegase a ser madre, definitivamente, no dejaría a sus hijos vivir sin supervisión de un adulto.
