Ruin The Friendship

Trunks y Goten

Cariño, tu y yo tenemos historia.

No podía contar actualmente cuantos tragos había ingerido. Pero eso no importaba en lo más mínimo: sólo se cumplen dieciocho años una sola vez en la vida, y eso hay que festejarlo a lo grande.

Estaba contento de por fin tener más libertades por su mayoría de edad, pero a la vez estaba asustado de cómo sería su vida de adulto. Esta noche lo único que deseaba era dejar las preocupaciones a un lado y beber tanto alcohol hasta sentirse mareado, dejar de sentir esa timidez que sentía desde niño. Mala suerte para él, debía dejar de tomar para poder regresar sano y salvo a su casa más tarde. Se molestó al pensarlo.

Por suerte, su fiel amigo Goten lo acompañaba en ese momento. Trunks recorría todo el bar con la mirada, deseando encontrar a alguien que lo cautivase. Deseaba experimentar algo nuevo: no tenía idea de que, pero que sea algo que jamás haya sentido. En el fondo de su mente tenía la respuesta, pero negó rápidamente. No podía suceder y no quería arruinar su reputación.

—¡Esto si es vida! —la voz de Goten sonaba muy graciosa gracias a su evidente ebriedad. Sus mejillas rojas lo hacían ver como un niño tierno.

Goten tenía diecisiete años y para entrar a ese exclusivo bar, presentó una identificación falsa. Su madre no tenía idea de aquello, pero Trunks estaba seguro que lo castigaría por un mes entero. Se sentía mal al saber que él mismo era el culpable.

Sujetó su vaso fuertemente y le dio un último sorbo, mientras sentía que su garganta quemaba.

—Eres hermosa —escuchó decir a Goten antes de besar con vehemencia a una chica rubia de, por lo menos, veinticinco años.

Sin embargo, la mano de él fue más allá y la mujer le pegó una fuerte bofetada. Trunks rió y decidió que ya era hora de marcharse.

—¡Pero no hice nada maaalo! —Goten arrastraba las palabras y tenía que hacer malabares para entenderlo.

—Ya es hora de irnos —Trunks le estiró la mano para ayudarlo, pero su mejor amigo negó con la cabeza y se cruzó de brazos.

—Estoy pasándola muy bien aquí —reía como un desquiciado —ya verás como otra mujer hermosa caerá rendida ante mi.

Trunks se pasó la mano por la cara y suspiró. Por suerte, él no estaba borracho. Resistía mas que Goten, pero eso no quería decir que estaba totalmente en sus cinco sentidos.

Ante la negación de su mejor amigo, Trunks lo sujetó como si fuera un costal de papas y se dirigió a la salida, mientras escuchaba sus reproches y quejas. Pretendiendo no escucharlo, alzó vuelo para dirigirse a Corporación Cápsula, como habían decidido anteriormente; ya que Milk no podía ver a su hijo en tal estado.

En cuanto llegaron, no se molestaron en ser silenciosos. Ni sus padres ni su hermana se encontraban allí, por lo tanto arrojó a Goten al suelo y se encaminó a la cocina.

—¡Eso me dolió y quiero que lo sepas! —el menor se sobó la cabeza mientras hacía un gesto de dolor.

—Que bueno que no me interese —respondió Trunks burlón mientras servía agua en dos vasos. Se lo entregó a Goten y el aludido lo tomó todo en menos de un segundo. Sonrió a tal acto y se dedicó a observarlo fijamente. No le molestaba admitir que su mejor amigo era bastante atractivo.

Mientras bebía su agua mil pensamientos pecaminosos se le vinieron a la cabeza y rápidamente se avergonzó de si mismo. ¿Acaso él era..?

—Trunks eres muy hermoso, bésame —Goten se levantó y estiró su trompa de forma divertida.

El mayor se sonrojó para posteriormente reír, aunque dejó de hacerlo ante la cercanía del menor. De alguna forma, se sentía nervioso.

—¡Trunks! —exclamó —quiero más agua —Goten ahora estaba sentado en el sillón mientras veía con asombro unas hermosas flores que adornaban la mesa de enfrente.

Trunks sacudió la cabeza y asintió. En cuanto le entregó el vaso con agua, decidió ir a la habitación de lo cansado que estaba. Goten lo siguió y entraron a su cuarto. Sabían bien que él podría dormir en una habitación de invitados, pero desde siempre han dormido en la misma habitación. Después de todo, no eran más que amigos y tenían mucha confianza.

Los dos se quitaron la camiseta al mismo tiempo y Goten se acostó pesadamente en el colchón pegado a la cama de Trunks. Este último tenía la visión fija en él, pensando en las sensaciones nuevas que deseaba sentir.

Trunks se acercó cada vez mas a él, lo que produjo que Goten se sentara y lo observara con extrañeza. En cuanto tenía decidido lo que iba a hacer y el alcohol que ayudaba a quitar su timidez, acercó peligrosamente su rostro al de Goten.

Este último no podía siquiera moverse, sólo miraba con fijeza los hermosos ojos azules de su amigo. En cuanto quiso retroceder, los impetuosos labios de Trunks se posaron sobre los suyos y comenzó a moverlos con delicadeza, para luego aumentar el ritmo.

Goten no correspondió al beso y lo empujó con fuerza. Lo de minutos atrás en la cocina, había sido una completa broma. No tenía idea de que Trunks lo haya tomado tan literal.

—¡¿Qué haces?! —después de todo, su madre era muy cerrada respecto a algunos temas y el creció creyendo que dos hombres besándose estaba muy mal. Se sintió furioso con él, por aprovecharse de su estado de ebriedad.

Trunks quería decir algo pero no encontraba las palabras adecuadas. Lo único que sabía, era que había arruinado parte de la amistad.

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Ruin The Friendship / Demi Lovato / Tell Me You Love Me