Dragon Ball Z y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.


Me siento en la cama abruptamente. Algo está totalmente fuera de lugar en mí, esta opresión en el pecho amenaza con asfixiarme.

¿Estas bien? ─ pregunta Gohan a mi lado. El movimiento brusco que causé en la cama, lo despertó de su sueño.

Revisa a los niños, por favor…

─ Pero…

Solo hazlo…─ sin preguntar nada más, aunque sigue confundido, Gohan me obedece y sale de la habitación. El pavor que recorre mi cuerpo es paralizante…Eso solo significa que alguno de mis niños está en peligro…

Los dos están dormidos, Videl…─Dios mío, se trata de Pan…Frenéticamente, tomo mi teléfono para llamarla ─Vi, ¿qué te pasa? ─ pero le ignoro por unos instantes.

Algo está mal…─ digo al fin, confirmando mis sospechas al ver un mensaje de mi hija.

"Mami, por favor…ayúdame…detenme… no puedo hacerlo sola"

Es el dolor más desgarrador que alguna vez sentí. Ni siquiera entiendo por qué está pasando esto, ¿dónde perdimos el norte en cuanto a nuestra primogénita? ¿Cómo dejamos que llegase a ese punto? Verla así, es un golpe directo a mi corazón y espíritu.

Odio-amo el pitido de aquella máquina que me dice que el corazón de mi hija volvió a latir. Odio-amo todos aquellos tubos que le proporcionan los antídotos de las nefastas sustancias. Odio-amo aquel aparato que le brinda oxígeno a mi niña.

Pero, sobre todo, me odio a mí misma por no haber podido evitar esto…

Desde que me permitieron verla, no he soltado su mano, rezando para que despierte y poder ver nuevamente ese par de ojitos negros que me enamoraron desde el primer momento en que los vi y para que no quedase con ningún tipo de secuela después de esto.

─ ¿Cómo está? ─ observo a mi esposo acercarse al otro lado de la cama y tomar asiento. Había estado poniendo al tanto a la familia de toda la situación. Siempre ha sido un libro abierto para mí y no puede ocultar el miedo, la rabia, pero, sobre todo, la decepción que siente. Está decepcionado consigo mismo por no haberla protegido de esto.

─ Igual. ─respondo. Veo como aprieta los puños. Sé que se siente impotente, furioso, asustado, derrotado…Yo me siento exactamente igual. ─ Gohan…

─ ¿Cómo demonios no vimos esto? ─ pregunta al aire. No le respondo. ¿Cómo íbamos a saberlo? Desde que se fue a la universidad, era muy poco lo que podíamos interactuar con nuestra hija. ¿Sentía que algo andaba mal? Sí, lo había notado, pero jamás, llegó a mi mente la posibilidad tan aterradora de que fuese algo como una adicción. ─ ¡Demonios! ─ exclama.

─ Ya no tiene caso culparnos; ahora…debemos preocuparnos por las consecuencias.

Todo lo que el médico nos dijo que podría pasarle a Pan, era aterrador. Daño cerebral, discapacidad, muerte… Y pensar que el corazón de mi pequeña dejó de latir por dos minutos completos…era algo grave, que pudo haber causado consecuencias irreparables.

Acaricio el largo pelo de mi hija tiernamente. Estoy aterrada, pero sé que tengo que mantenerme tranquila, especialmente, porque Gohan no está en mejores condiciones que yo. No deja de observarla, apoyando su cuerpo sobre la cama. Está destruido en todos los sentidos posibles. Pan es nuestra primogénita, la que nos enseñó a ser papás y a quien prometimos proteger de todos y todo…pero no pudimos protegerla de sí misma. Por eso, su orgullo como padre y saiyajin está herido.

─ ¿Por qué no viniste a nosotros, Panny? ¿Por qué? ─ susurra. Doloroso no comenzaba a describir la situación en lo absoluto.


Levanto la cabeza y observo a mi inconsciente hija. Un día completo había pasado desde que recibí aquel fatídico mensaje. Ni en mis más salvajes sueños pensé que mi hija estaría en el hospital producto de una sobredosis, mucho menos que llegaría muerta al lugar. La cantidad que consumió fue totalmente superior a la que un humano necesitaría para llegar a un punto sin retorno; si su cuerpo saiyajin no pudo tolerarlo fue porque, realmente, se había excedido.

Ni siquiera recuerdo en qué punto comencé a llorar, pero el sentimiento de haberle fallado a mi bebé, era abrumador.

─ ¿Ma-Mamá? ─ Me sobresalto al escuchar la rasposa voz y de inmediato, observo unos soñolientos, par de ojos.

─Hola, Panny ─ respondo, aún con lágrimas brotando de mis ojos, pero esta vez, de felicidad. Estoy tan aliviada. ─ ¿Cómo te sientes?

─ He estado mejor… ¿Qué pasó?

─ Sufriste una sobredosis ─ Siento como se tensa.

El hecho de que, de cierta manera, pidió ayuda, decía que tenía la intención de que nos enteráramos de su adicción; estoy segura de que no quería que fuese de manera tan…abrupta. Me observa con dolor, con la culpa de ver que he estado llorando por ella. Es consciente de todos los sacrificios que hemos hecho para criarla de la manera correcta, pues éramos muy jóvenes en el momento que la tuvimos; la llenamos de amor, le dimos educación, a ella y a sus dos hermanos. Y, aun así, ella eligió un camino que casi la destruye.

─ ¿Mamá?

─ ¿Qué sucede, cariño?

─ Lo siento…─ Sonrío tristemente. ─ No quería que esto pasara…

─ Lo sé… ─ respondo sin dejar de observarla a los ojos. ─ Nos diste un susto…─ ella solo asiente como puede. ─ Lamento haber tardado tanto en responder, querida…

─ No importa, mamá; sabía que vendrías por mí; tú y papá siempre lo hacen…Yo solo…no sabía si…

El sonido de la puerta interrumpe nuestra conversación.

─ Princesa…─ Observamos a Gohan entrar en la habitación. No pudo controlar las lágrimas al verla despierta, mirándolo…viva. Se acerca rápidamente a nosotros y se arrodilla a un lado de la cama, sonriendo entre lágrimas. ─ Mi niña…─ dice mientras llena su rostro de besos. ─ Estoy tan aliviado que estés aquí; te amo, Panny ─ ella le sonríe tenuemente.

─ Yo también te amo, papá…─ Observo la escena con una media sonrisa. Sé que todo esto acaba de empezar, pero estoy aliviada de cierta forma.

─ Pan… ¿cómo llegaste a este punto? ─ pregunto, llamando la atención de ambos y haciendo que padre e hija me observen serios. Pan lo duda por un momento…

─ Yo no…supe cómo manejar la presión…

─ ¿De la universidad?

─ De todo…El mundo tiene tantas expectativas en mi…como su hija, como la nieta de dos campeones, como la mayor de los hermanos…Yo solo…sentía que la presión era demasiado…y…caí en la trampa.

─ ¿Por qué no nos dijiste?

─ Porque…me sentía avergonzada de…no ser suficiente…Como su hija, yo pensé…

─ Pan, nosotros queremos lo mejor para ti, y claramente, esto no lo es ─ dice Gohan ─ Esto de las drogas, del alcohol, el auto-infligirte heridas…Demonios, Pan, te queremos viva, con nosotros ─ era la primera vez que escucho a Gohan maldecir durante un regaño hacia Pan. ─ Yo solo quiero que seas tú y que estés con nosotros por mucho tiempo. ¿Te imaginas como hubiese sido nuestra vida sin ti? ¿Cómo nos hubieses destruido a todos? ¿A tu madre y a mí por perder a nuestra primogénita, a la que nos ensenó a ser padres? ¿O a tus hermanos que te adoran con locura? Tu corazón se detuvo, estuviste muerta por unos minutos y eso es algo que a tu madre y a mí nos perseguirá por siempre… Pan… es solo que…eres mucho mejor que esto…

No lo soporta…Ahora es Pan la que no puede contener las lágrimas…

─ Lo siento…─ fue lo único que pudo decir antes de que se le quebrara la voz. Ella sabe que llegaría el punto sin retorno donde su vida peligrara, pero escucharlo por parte de Gohan era mucho peor que imaginarlo.

─ Pan, yo solo…

─Gohan ─ sé que el regaño no ha terminado, lo noto de inmediato, pero decido callarlo, haciéndole una seña. Por más que Pan necesitase el regaño de su vida, su salud está primero…Ya habrá tiempo para reprenderla por el tremendo susto que nos había dado.

─ Es solo que eres mi vida, Pan…

─ Lo siento…

─ Tranquila, mi vida; ya todo estará bien ─ le digo mientras seco las lágrimas del rostro de mi hija. Le abrazo y Gohan se une a él sin pensarlo.

Sé muy bien que mi esposo siente la misma sensación que yo de haber fallado como padre, pero por los momentos, eso debe olvidarse…Pan sufrió una sobredosis que acabó con su vida por dos largos minutos y nosotros somos los responsables de evitar que algo como eso vuelva a pasar.


Ultimo capitulo mañana, sin faltas.