5 yenes
Capítulo 7: "La paz se consigue hablando"
"Aun así, ambos continuaron así un rato más."
Veena no es una experta en relaciones entre humanos y Dioses, pero la escena con la que se encontró no estaba dentro de lo esperado.
Fue una mera casualidad, vio a Yato y a Hiyori abrazados, de algún modo sintió incorrecto presenciar esa escena, se veía demasiado personal como para que ella se entrometiera, pero por desgracia tendría que separarlos antes de que el Ayakashi que acechaba a la pareja desde un callejón decidiera que era un buen momento para atacar a la medio-ayakashi o a el Dios descuidado.
De modo que se bajó de Kuraha y le ordeno asegurarse de bloquearle las salidas al Ayakashi, mientras con Kazuma guiándola, a la vez que utiliza a Karuha en su forma de revolver para apuntar.
"Agáchense" Sus interlocutores, sorprendidos de ser interrumpidos, se separan, no es que eso le interese a la Diosa de la guerra Vaisravana, ella solo quería que salieran de la línea de fuego, no quería lastimar a Hiyori (Yato en su opinión podría volver al infierno donde lo espera Izanami) Apenas salieron de la línea de tiro disparó una sola vez, no es que ella fuera a fallar desde tan cerca.
"Bishamon" La mirada del Dios la increpaba, porque era demasiada coincidencia que se apareciera el mismo día que se encontró con Hiyori. Eso simplemente no era natural.
"Yatogami" Y por supuesto ella no rebajara la fiereza con la que responderá a esto.
"¿Has engordado?" Un tick nació en su ceja al escuchar tal cosa, y solo lograba exasperarla escuchar a Kazuma negarle ese hecho recalcándole la hermosa figura que presentaba.
"Insolente" Tanto Kuraha como Kazuma volvieron a su forma humana "protegiendo" a su diosa de los insultos de ese Dios de la calamidad
"No lo escuche Bishamonten-sama, es un hereje que no sabe apreciar la magnificencia de su figura" La ira de la Diosa solo lograba crecer ante cada palabra que salía de la boca de Kuraha.
"Aunque esto es perfecto, tengo que hablar contigo" Bisha ya sospechaba sobre que quería hablar, después de todo, Yato puede ser inocente pero no estúpido.
"¿Tiene que ser ahora? Hiyori, ¿Podemos ir a tu casa?" Bishamonten realmente quiere aplazar la conversación.
"Ah, eh, sí, claro, vamos" Pobre mortal, aun no puede creer que no esté soñando, pero la mano de Yato junto a la suya no es mentira, ese calor, textura, etc. Y ¡Oh! Ese aroma. Simplemente si no es Yato, ella se volvió loca.
Kazuma estaba receloso, no sabía aun si estaba feliz por ellos o preocupado de que su encuentro pudiera afectar de alguna forma a Veena, porque Veena es amable, más amable que cualquier otro ser en el mundo, más hermosa que las estrellas y más fiera que nadie en toda era. Pero también es inocente, es frágil, si algo de este encuentro saliera mal… es posible que ella se culpe, aunque no tenga nada que ver en ese enredo, ella se siente en deuda con ellos por lo sucedido en el pasado. Y Kazuma no permitirá que ella salga herida.
Al avanzar unas calles se encontraron con los shinkis de Yato, estaban bajo un árbol intentando sobrevivir al calor. Yûsuke los vio primero, un poco incómodo de ver a su antigua ama, Bishamonten, al lado de Yaboku.
En cambio Ryûnosuke sonreía abiertamente, vio la mano de su maestro junto a la de la chica, lo que significaba que todo estaba bien, ah~ esta juventud de hoy en día.
El único que pareció disgustado fue Toranosuke, no se le notaba a simple vista, parecía normal, no es que Tora no se alegrara por Yato, no es que lamentara el que se encontrara con la humana, no, ella era perfecta para su amo, simplemente el ve a futuro, y tiene una inseguridad, ahora que Yato tuvo lo que tanto deseaba, tendrá su familia, volverá a tener a Yukine, el hueco que Tora, Yû y Ryû llenaron no existirá, entonces ¿Dónde los deja eso a ellos? ¿Ya no serán necesarios? Sin quererlo realmente, la envidia, el temor e inseguridad, pincharon a Yato.
Yaboku como reacción al repentino dolor soltó la mano de Hiyori, y sujeto su cuello. La sorpresa impresa en sus facciones, las memorias de lo ocurrido con Yukine pasaron como un flash ante sus ojos, más, no dijo nada, ni tomo nuevamente la mano de Hiyori.
Hiyori se preocupó, por supuesto, pero no podía hacer nada, no se sentía con el derecho de decir algo, ¿Qué le diría? Puede que se besaran, puede que todo parezca bien ahora, pero aún tienen una charla pendiente, aún deben aclarar la situación, pero más importante aún, deben decidir que harán ahora.
Al llegar a la casa de la medio ayakashi los recibió una frontera, un límite, hecho de Yukine contra su propio maestro.
Una frontera, aquello que separa a los shinkis de los ayakashis, contra aquel que le dio su nombre, contra aquel por el que se transformó en una regalía bendita, contra él, quien le dio su nombre.
Los shinkis de Bisha se espantaron ante la idea de algo parecido, salvo Kazuma, quien solo pudo sentir lastima, después de todo, el mismo ya había hecho ese acto alguna vez, tiempo atrás contra su maestra para proteger a Yuki. Kazu, era consciente del dolor emocional que provocaba algo como eso.
La diosa de la guerra tan solo suspiro y les ordenó a sus shinkis ir a Takamagahara, no podía exponerlos a un ambiente como el que habría en la casa, posiblemente habrían gritos, posiblemente se lastimaran con palabras, por muy fuertes que sean sus shinkis, era algo demasiado riesgoso, solo dejo que Kazuma se quedara, era su shinki guía, era aquel que tenía su entera confianza, Kazu jamás la dejara sola, en un mundo donde incluso entre los dioses se miran con rencor, envidia u odio, la única certeza que posee es esa, Kazuma jamás la dejara sola, no la lastimara, no la traicionara (Piensa en lo sucedido entre Yato y Yukine, y Bisha sabe, no sucederá con su Shinki, con cualquiera menos con él)
Hiyori mira sin saber que hacer realmente, como instinto intenta dar un paso para hablar con Yukine, está segura que a ella la dejara pasar, tiene que hablar con él, las lágrimas que corren en las mejillas del joven mientras mira con fiereza a su Dios, delatan lo mucho que lamenta la situación, delata la tristeza que siente por hacer eso, pero Yuki no es tan débil, hará lo que siente que tiene que hacer, aun a costa de su nombre, aun a costa del amor paternal que recibe de Yaboku, aun a costa de su vida de ser necesario. Dio un paso en dirección de aquel que es como su hijo, pero la mano de Yato impide que avance más, no la mira, no muestra el dolor que debe sentir al ser pinchado, no muestra nada en su rostro, pero sus ojos…Oh ojos transparentes, ojos color cielo, color fuego del infierno, delatan la inseguridad, delatan el dolor, pero sobre todo alegría, porque ve a Yukine, está feliz, lo ve sano, lo ve fuerte, lo ve decidido, aunque sean esas acciones en su contra, no puede evitar sentirse orgulloso de su regalía bendita, de Sekki.
Mas, el adolescente eterno lo ve, y no percibe algo tan claro en la mirada de Yato, ve lo que quiere creer (o más bien, ve exactamente lo que teme más ver) Ve indiferencia, siente que nunca lo vio tan divino como en ese momento, siente temor y respeto, porque se siente como una hormiga bajo esa mirada realmente cree que mujeres y niños no son nada ante los ojos de Dios. Pobre alma en pena, perdiste el derecho de conocer a tu señor, ya no sabes quién esa persona ante ti ¿Es Yaboku? ¿Es el que era para ti un padre? ¿O el asesino despiadado? ¿Quién es? ¿Qué es? ¿Es un ángel? ¿O un demonio? Ah… es verdad, no importa.
"Yukine" Yuki siente que se quiebra, años sin escuchar su nombre de tan preciado ser, no se da cuenta, pero su determinación vacila, el limite cae, la barrera cae, queda indefenso ante ese ser, ¿Es increíble verdad? Una sola palabra en el momento preciso puede controlarlo de esa manera, tal vez sea por su deuda moral, la culpa de dejarlo solo tanto tiempo, aunque pronto cae en la cuenta que no, Yaboku no está solo, tiene shinkis con él, lo miran de reojo, curiosos, rencorosos, cuestionándolo.
Tora sonríe al verlo, lo odia, de eso no cabe la menor duda, ¿Ese era el antiguo shinki guía de Yaboku? ¿Ese ser tan patético? Ahora Tora no sabe que pensar, antes lo vio, lo visito, antes de hacerle una visita a Amane con su maestro y compañeros shinkis, antes de eso, lo visito, porque Tora tenia curiosidad, necesitaba saber cómo era Yukine, una regalía bendita, un shinki que arriesgo la vida por su maestro, un shinki deseado por innumerables dioses, esa vez lo vio valiente, lo vio desafiándolo con la mirada, no vio un ser tan inestable como el que estaba en frente. Su sonrisa se amplió al darse cuenta del porqué, Yuki también lo odia, lo odia por robarle el puesto de shinki guía, por poder estar junto a Yato mientras él se preguntaba si algún día lo vería de nuevo, no, más que odio era envidia, en fin, con ese sentimiento en su contra es normal que esa vez quisiera mostrarse fuerte, no mostrando debilidades, pero ahora, estaba frente a frente a Yato, toda confianza que fingió tener desapareció, no podía fingir frente a su Dios.
Ryûnosuke estaba harto, todos se miraban mutuamente sin hacer nada, él es un hombre de acción, no de tensiones y dramas, dio un gruñido gutural, bien podría considerarse el de una bestia. Finalmente su paciencia se agotó.
"Yukine ¿No? ¿Te importaría dejarnos pasar? Tenemos unos asuntos que atender, y en lo personal me encantaría conocerte. ¡Vamos! Seamos amigos. Dime ¿Cuál es tu color favorito? El mío es el rojo, ese rojo italiano, oh, no me he presentado, me llamo Ryûnosuke, pero puedes decirme Ryû, es mucho más corto. ¿Te puedo decir Yuki no? Realmente eres bajito, ¿Te alimentas bien? Ahora que me fijo, tienes un color de ojos hermoso ¿Te lo habían dicho?" Ryû con la fuerza de un dragón, lo abrazo de los hombros y lo forzó a entrar a la casa en contra de las protestas de Yukine. Después de todo, él es un dragón muy juguetón, no dejara pasar la oportunidad de tener amigos.
Yûsuke, quien era el encargado no oficial de mantener a raya a Ryû tenía en su cara plasmada el espanto, quien sabe que es lo que haría ese shinki tan impulsivo, ¡Estaban en casa ajena cielo santo! ¡Que alguien hiciera que Tora quitara esa sonrisa! ¡Daba miedo!
Hiyori se vio soltando un suspiro que ni siquiera sabía que estaba conteniendo, dio una sonrisa amable, intentando disculpar la actitud de Yukine, y entro, los demás siguieron su ejemplo cada uno con un pensamiento diferente al entrar.
Vieron a Yukine siendo tratado como un osito de peluche por Ryû mientras este no paraba de hablar, algunas cosas lo suficientemente vergonzosas como para que el adolescente se sonrojara sin poder evitarlo, Yuki estaba frustrado ¡Así no debía ser su encuentro con Yato! Se sentía humillado a la par de avergonzado, extrañamente, aunque sabía que estaba siendo observado por los demás, no se sintió incomodo, es más, por primera vez en años, se sintió en casa.
"Yukine, eres tan adorable~" La risa de Yato ante las palabras de Ryû termino por matar cualquier nervio que sintiera, ahora se sentía patético, realmente ¿Por qué se preocupó? Nada había cambiado realmente.
Kazu suspiro, agradeció mentalmente a ese shinki impulsivo, relajo los nervios de todos con una acción como esa, el ambiente se relajó notoriamente, después de todo Ryû barrio toda preocupación, realmente ignoro a todos y todo, lo forzó, forzó un ambiente más relajado, forzó una ilusión de una paz pasajera, como si no hubiera nada de malo, aunque a Kazuma no le molesta, de hecho, le alivia, de esa manera, no hay manera de que Veena salga lastimada.
"Bishamonten, ¿Podemos hablar ahora?" La diosa guerrera suspiro, después de todo, ese dios perezoso ¿No podía dejarlo pasar o sí?
"Cuando gustes" Hiyori, intuyendo que no debería estar ahí, con una excusa se alejó a la cocina, tenía que ser buena anfitriona y llevarles algo que comer, además, debía llevarle los remedios a Amane, no podía dejar de lado a su hija, por curiosidad (Aunque más bien, era el anhelo de no perder un segundo junto al Dios).
"Bien, creo, y pienso que no me equivoco, que ya sabes de Amane, exactamente, ¿Qué es ella? No es humana, eso definitivamente" Bisha no pudo evitar sorprenderse.
"Espera ¿No me vas a recriminar el saber donde estaba Hiyori y no decírtelo?" Bisha esperaba un reclamo, estaba preparada para recibir todo reclamo (Después de todo, según ella, merecía cualquier palabra hiriente, oculto donde estaba su familia, aun cuando Yaboku estaba volviéndose loco) No pensó que deliberadamente ignoraría algo como eso
"¿Por qué lo haría? La encontré, que es lo que importa, ahora, si no te importa, dímelo, ¿Qué es? Perdí años de su infancia, no quiero perderla más" Yuki se sorprendió al escuchar eso, no escucho una pisca de rencor en su voz, solo anhelo, el deseo de estar con su familia era más fuerte que cualquier deseo de venganza, ahí Yuki recordó, que el Dios tiene una sabiduría nacida de siglos de experiencia, en algún momento de su vida debe haber aprendido a valorar más el presente que su pasado.
"Bueno, no es fácil de explicar, en un principio, como tienes que saber, ella era humana, cuando era una bebe, era algo como Hiyori, podía vernos, pero a veces no, realmente era inestable, no sé exactamente que paso, tiene que haber ocurrido algo, no paso tanto tiempo con ella como me gustaría, solo la veo muy de vez en vez, solo sé que algo tiene que haber impactado en su alma, ella nació como semi-ayakashi, sin una pinta de sangre divina, nació como Hiyori, pero en menor porcentaje de su parte ayakashi. Pero poco a poco, su parte ayakashi devoró su lado humano, no sé qué habrá hecho que se rompiera el equilibrio, pero al final que cuentas, es una ayakashi con forma humana, tengo la teoría de que conserva la forma humana como consecuencia de su ADN, de tu influencia" Bisha no noto en ningún momento como los ojos de Kazuma y Yukine se ampliaban, ellos no lo sabían, nunca lo notaron, sabían que había algo raro, pero nunca lo supieron reconocer.
"Entonces ¿No soy humana?" Ninguno escucho, ninguno se dio cuenta, que desde hace un rato, la pequeña estaba en la puerta de la sala escuchando
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Ciao~ ¿Cómo están? Yo bien, muchas gracias, em, ninguna excusa por no actualizar.
No tengo comentarios que decir respecto al cap, sé que prometí romance, pero para eso, hay que aclarar la situación, no pueden actuar como lo hacían antes, la confianza está quebrada después de todo, primero tienen que decidir que harán ahora antes de ver como actuaran, de momento aun están en proceso de aceptación de que se encontraron
Respondiendo al comentario:
melgamonster: De momento la reacción de Amane tendrá que esperar, vivió en la ignorancia por muuuucho tiempo, tal vez en el prox capitulo se entere, tal vez, si se puede ser shinki guía aunque no se una regalía bendita, solo que ellos tienden a serlo por la plena confianza que tienen los demás shinkis y el mismo Dios en ellos, esto se puede notar, ya que cuando Bisha exilio a Kazuma, cuando defendió a Yukine, perdió a su shinki guía en ese mismo momento, y aunque de manera no oficial, estaba tomando ese papel el nora que olvide su nombre, pero el curandero, incluso Tenjin (Creo que se llama Tenjin el dios de la sabiduría) no tiene como shinki guía a un shinki, tiene a el espíritu de un árbol, puede ser cualquiera que tenga la confianza del dios y los demás shinkis. Pues, acabo de responder a tu pregunta, Amane no es una semi-diosa como la mitología griega, es verdad que di indicios de que lo era, pero era para despistar, siempre que ponía algo relacionado me reía mentalmente de maldad por confundir, wajajajaja, es que le puse similitudes, después de todo un ayakashi, los dioses y los shinkis son de la misma frontera, es lógico que tengan similitudes. Gracias por la paciencia
Sin más que decir, espero les haya gustado el cap. Ciao ciao~ Eso es todo amigos.
