5 yenes

Capítulo 8: "5 yenes por tu anhelo"

"La pequeña estaba en la puerta de la sala escuchando"

Yukine estaba al borde del colapso nervioso, demasiadas emociones por un día, demasiado por procesar, pero inocente Yukine ¿Acaso no querías tener a tu dios de vuelta? ¿Por qué tan nervioso?

¿Es porque lo abandonaste? ¿Es por no darte cuenta lo que sucedía con su hija? Fuiste con Hiyori para protegerlas, madre e hija, entonces ¿Por qué las cosas terminaron así?

Amane es una asesina, ¿Dónde estaba tu protección cuando sucedió?

Hiyori, ¡Despertaste de tu letargo! Finalmente eres consciente de lo que ocurre a tu alrededor, eres madre, tu amor incondicional por tu hija, tu amor por la vida siempre te ha guiado, ¿Has tomado las decisiones correctas? Quien sabe, después de todo, eres medio-ayakashi, al menos, es seguro que no tienes el favor de los cielos.

Amane, pobre criatura, despertaste de una pesadilla, despertaste de la fiebre solo para descubrir que no eres humana, es una fortuna que tu corazón tan alterado como esta por las alucinaciones, no lo procesara, aunque tú, en el fondo lo supieras, en ese preciso momento, mientras soñabas viviste crueldad, viviste algo que ningún niño debería soportar, pero lo haces, orgullosamente, fuerte, cruel y despiadadamente, resistes, porque sabes que lo merecías. Tú no tienes compasión, no tienes empatía, ahora que sabes que es por algo tan trivial como que no eres humana, solo te queda resignarte. Por eso, solo te queda fingir que tienes compasión, porque vives por y para el placer propio, eres egoísta, y de manera egoísta decidiste que lo que hacías, no era provechoso, en algún momento te tocara pagar, lo quieras o no, no eres tonta, por eso has decidido luchar contra tus impulsos, no quieres sufrir, y para ello no debes hacer que otros sufran, o se querrán vengar ¿Cómo pudiste olvidar algo tan simple como eso? Ojo por ojo, diente por diente. Si tú tienes tu lado cruel y malvado, ¿Qué te garantiza que los demás no lo tengan? Todo sentimiento tiene límites, y tú, los cruzaste hace mucho tiempo, incluso, desde antes de nacer. Orgullosa, férrea, cruel y despiadadamente, mataste cualquier reacción que tuvieras al respecto.

Yato observo esos ojos parecidos a los propios, la veía frágil, con esa alucinación rompiste su centro, su esencia, rompiste todo lo que ella creía, y no te arrepientes, eres un Dios, hombres, mujeres y niños a tus ojos no son nada, incluso si es tu propia hija, los humanos pecan, y tu hija es la encarnación del pecado mismo, por eso era necesario que viera que no todo saldrá como ella quiere, necesitabas que ella conociera el miedo, para que ella viva, para que no caiga en un mundo oscuro, necesitabas quebrarla. Esa, posiblemente fuera una de las mejores decisiones que has hecho en tu milenaria vida.

Veena, Bishamonten, Vaisravana, ¿Importa cómo te llames? En este momento, no. Lo que importa es lo que has revelado, confesaste una verdad que a los cielos no les va a gustar ¿Qué adefesio es ese? ¿Un ayakashi con piel humana? ¡Repugnante! Pobre criatura descarrilada es la que ha oído estas verdades.

Kazuma, no haz de temer, no ha sucedido nada malo, solo se ha soltado la verdad. Tu diosa no sufrirá ninguna consecuencia, ¿Acaso interesa el manojo de sentimientos que debe ser la enana en este momento? ¡Por supuesto que no! Tu diosa ya no carga con ese secreto, ¿No estas feliz? ¿No? Regalía maldita.

Tora, tierno, incomprendido, y envidioso Toranosuke, tu sabes lo que sucederá si algo de lo dicho aquí sale de esa casa, eres inteligente, por supuesto que lo sabes, Amane morirá, los cielos no permitirán que un ser tan peligroso rompa su equilibrio. Tienes que evitarlo a toda costa, vamos ¿Qué solución se te ocurrirá? ¡Que emoción saber la respuesta!

Ryû, realmente te harta que la gente se quede callada ¿Cierto? Te delata tu movimiento continuo, si no tamborileas los dedos, te remueves incomodo, si no te rascas en alguna zona con una comezón invisible, eres temperamental, eres impaciente, eres un dragón, como tal estas que atacas con palabras, estás que hablas para romper el ambiente, que claramente, es incómodo, cada uno en sus pensamientos, cada uno procesando la información, estas por decir algo, cualquier cosa, pero la mirada tranquilizadora de Yûsuke te detiene.

Yûsuke no suele hablar mucho, de todos, es el más tímido, y aunque no lo parezca, el más fuerte mentalmente, Ryû suele ser el que trata los temas sociales, Tora los objetivos, entonces ¿Cuál es el aporte del shinki que se transforma en un vestimenta divina? Apoyo. Yû es el apoyo silencioso, aquel que está contigo sin que te des cuenta, él no te dirá que hacer, no te animara, no te recriminara, es como si fuera aire, pero ¿Saben? Sin el aire no se puede vivir.

Por eso, invisible, siempre invisible, sin llamar la atención, va hacia la cocina, sirve vasos de agua, y en una bandeja los lleva a los presentes, no los ofrece, solo los deja en el centro, tan silenciosamente que bien podría no haber hecho el acto, nadie se daría cuenta de igual modo.

Yato toma un vaso, lo hace mecánicamente, sintiendo como el agua alivia el nudo en su garganta, él no lo sabe, pero es lo que necesitaba, un alivio, de cualquier tipo, de su carga mental.

"Amane" La mencionada da un brinco, quizás, y solo quizá, ha quedado con un sentimiento de alerta alrededor del demonio.

"¿Si?" Pero algo es distinto en esa instancia, lo sabe porque lo ve, ve una mirada llena de amor, una mirada totalmente distinta de la que vio una noche atrás, ese hombre sentado en su sala, no es el mismo que ella misma apodo demonio.

"Lo siento" Solo ella, y los shinkis de Yatogami, saben el porque de estas palabras.

"No se disculpe, debería darle las gracias" Y ambos comparten una mirada cómplice, sin resentimientos, ella perdona las imágenes que la hicieron sufrir, y los shinkis de Yato la perdonan por llevar una alma a convertirse en Ayakashi.

"Por cierto, creo que no me he presentado como debía, eres una chica lista, así que seguro lo has escuchado en algún momento si es que prestas atención a las conversaciones, aun así, me presentare: Soy Yatogami, Yato para los amigos, y soy un Dios, di conmigo ¡Salve Yato-sama! Hago lo que quieras por 5 yenes, y cuando digo lo que quieras, es lo que quieras" Amane solo sabía una cosa con certeza en ese momento, ese hombre, era un excelente actor.

"Bueno, lamento interrumpir, pero, supongo que eso es todo lo que querías, no ¿Yato?" Bisha solo quería irse en ese momento, la familia debía tener otra charla, ella no quería estar allí mientras eso pasara.

"Si, ah, una cosa más. Gracias Bisha" Vaisravana como diosa guerrera, solía ser buena estratega, por lo tanto, nadie podía acusarla de ser tonta, idiota o similares, pero en ese momento no entendió porque Yaboku le agradeció, o porque la llamo así, aunque no le desagradaba.

"¿Por qué me agradeces? Te oculte donde estaban ¿Sabes?" Y es que la Diosa de la guerra no lo entendía, si fuera ella, hace rato que habría destripado a Yaboku por interponerse entre ella y su familia.

"¿Cómo que por qué? Aunque no me dijeras donde estaban, los cuidabas a tu manera ¿No? Por la cara que pusieron Kazuma, y Yukine cuando hablabas, está claro que ni ellos sabían lo que era Amane, tienes que haber investigado mucho para llegar a esa conclusión, de hecho, apenas la vi, no podría haber sabido que ella era un ayakashi. Por eso gracias por preocuparte por ellos" Veena seguía sin entenderlo, ella le oculto lo que sucedía, lo averiguaba, y se quedaba callada, nunca dijo una sola palabra.

"Con su permiso nos retiramos" Kazuma hizo una reverencia, abrazo a la Diosa por los hombros y se fueron a su santuario más próximo, después de todo, Kazu la conoce muy bien, sabe que Bisha no lo comprenderá, para ella todo aquel que esta entre su familia y ella es un enemigo, Yato en ese momento esta tan feliz que esta benevolente, los perdonara. Hay que aprovechar, porque luego, cualquier día, Yato podría cambiar de opinión y cortarles la cabeza en medio de la noche.

Kazuma quiere que su diosa mantenga la cabeza sobre los hombros, muchas gracias.

"Entonces ¿Estuvieron aquí todo el tiempo?" Ryû no puede evitar golpearse la cabeza en signo de exasperación, ¿Es que Tora no puede ser más sensible? Aunque hay algo que le molesta, Tora aunque no suele ser sensible, se da cuenta de lo que provoca, en este caso solo mira a Yukine, como si en lugar de referirse a la familia de Yato, fuera un reclamo contra la regalía bendita, incluso, si tuviera que compararlo con algo, le sonó como si le gruñera.

"Tora" Ante el llamado de su maestro, Tora pareció salir de su trance, se miraba las manos, incrédulo. Yûsuke solo puede preocuparse, era una conducta inusual, y por desgracia, Yû no sabía que hacer al respecto.

"Lo siento, iré a tomar aire" Yû estuvo a punto de salir con él, quería hablar con él, averiguar que le sucedía.

"Cobarde" Para sorpresa general, quien salió, no fue otra que Amane, aunque Ryûnosuke pudo notar que Yato sonrió.

"Te lo encargamos~" En el mismo instante en que la puerta se cerró, Yato tomo una mirada melancólica, observaba la casa. Pero estaba claro que sus ojos observaban más allá. "¿Cómo han estado, Hiyori, Yukine?" Porque ese Dios, miraba la casa con añoranza, pensando que pudieron pasar una vida ahí, juntos. Entonces, ¿Por qué se fueron? ¿Tanto querían alejarse de él? ¿Acaso al volver a sus vidas los estaba obligando a soportarlo? Felicidades humana, shinki, no sé cómo lo hacen, pero logran que Yaboku suelte su lado más sensible, su lado más inseguro. ¿Están contentos?

Yukine sintió un escalofrió, para él estaba claro que Toranosuke lo odiaba, y estaba claro, que Yato quería una explicación, aunque, en lo personal, Yuki esperaba que la pidiera cuando estuvieran ellos 3 solos, no contaba con la presencia de 2 de los shinkis del Dios, porque el que estuvieran presentes, solo quería decir una cosa: Yato estaba armado.

¡Como osáis temer de tu propio Dios! ¡Arrepiéntete infiel! Shinki corrupto, shinki solitario, sobreviviente del clan ne. ¿Estás dispuesto a decir tus pecados? ¿Estás listo para confesarte ante aquel que te dio tu nombre? ¿Aquel que estaba dispuesto a soportar dolores increíbles por ti? Ya has lastimado a tu maestro, mordedor de mano amiga, ¿Qué es lo peor que estás dispuesto a hacer?

"Yato… perdónanos, sabemos que no debimos irnos así, pero era necesario" Cobarde shinki, haz hecho que la mortal tenga que dar la cara por los 2, haz hecho que la mujer que consideras una madre (tal vez) te tenga que proteger una vez más ¿No te cansas de ser así?

"¿Necesario? ¿Puedes decirme por qué? Prometo que no me enojare" Hiyori le cree, ingenua humana, tal vez aun haya redención para ti, eres preciada por ese ser divino, sus ojos presentan compasión, cariño hacia ti, ha puesto su mano sobre la tuya en señal de compañerismo, te quiere dar fuerza, te transmite confianza, esos ojos que te miran como si fueras lo más bello y preciado del universo, dime ¿Hace cuánto no te sentías amada?

"Por Amane" Hiyori no dice nada más, en espera de una reacción del Dios, Yuki, teme la reacción, le han dicho todo, y no le han dicho nada, Yato merece una explicación apropiada, ¿Se conformara con eso? Y es que ambos, ni la humana ni el shinki saben que más decir, como explicarlo, ha pasado tanto tiempo… las razones que los impulsaron a irse se han ido en el olvido ¿Realmente merecía la pena? ¿Era realmente necesario? En el momento parecía que sí, ahora, no están tan seguros.

Por fortuna para las ovejas descarriladas, el Dios, el guerrero, el amable, el protector, el asesino, solo suspira, como si lo comprendiera ¿Cómo comprenderá algo que ni ellos lo hacen? Realmente, es un Dios que cumple lo imposible. Recibir su perdón es como un sueño, un anhelo, un susurro que los ayudara a dormir.

"Bueno, supongo que da igual, los encontré, estamos juntos así que todo bien, siempre y cuando, claro, ustedes me acepten otra vez" Yatogami estaba sonrojado, apenado de pedir volver a sus vidas, Hiyori literalmente salto hacia el dios para abrazarlo, resultando, que el sillón en el que estaba sentado Yaboku se diera vuelta y ambos cayeran al piso, pero a ella eso le daba igual, lo importante es que recupero una parte preciada para ella, esta vez, ha sido ella quien lo beso.

Yû se sonrojo, sintiendo, que una escena tan privada como esa no debería verla, así que desvió la vista, encontrando que Ryûnosuke estaba impresionado, tal vez sorprendido por lo repentino del beso, pero estaba sonriendo, era una escena rara verlo mirar a la pareja tan fijamente, cubriéndose la cara, tapándose los ojos, pero dejando un espacio entre los dedos para mirar mientras sonreía tontamente. Yûsuke supuso, que si Yato y Hiyori se separaran de nuevo, su amigo se deprimiría por la separación de una de sus parejas favoritas.

Ajeno a todo se encontraba Yukine llorando de felicidad. Cuantas, oh, ¿Cuántas veces no soñó con el perdón anhelado? ¿Cuántas veces deseo ver a Yato en ese tiempo? El esperaba algún castigo, tal vez lo tenga, pero por ahora no quiere saber nada de ello, solo desea que ese momento dure por siempre.

Tora se sobresaltó al escuchar un ruido fuerte dentro de la casa, estaba por entrar a ver que sucedía, pero la niña, hija de su Dios lo tenía fuertemente agarrado de la mano.

"¿Aceptas?" La propuesta hecha por la menor, lo tenía ciertamente pensativo, era demasiado conveniente para él.

"¿Lo puedo pensar?" Ella soltó una risita.

"Por supuesto que no" Toranosuke tuvo que suspirar, esa enana tan igual físicamente a su amo, era sumamente peligrosa, de otro modo, no lo convencería tan rápido.

"¿Cómo tienes ascendencia divina, deberías cobrar sabes?" Aunque Tora ya había tomado una decisión, quería aplazarla.

"Oh, tienes razón, entonces, ¿Me pagarías 5 yenes por tu anhelo?" Y Tora no tuvo cargo de consciencia al hacerlo

"Acepto" Ella sonrió, él sonrió, y ambos entraron a la casa.

Parece ser, que la naturaleza de un ayakashi, no es tan fácil de cambiar.

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Hi~ hi~

Capitulo recién sacado del horno~

Siendo honesta, ni yo esperaba terminar el capítulo así. Tenía planeado cortarlo con el beso y todo felicidah. No pude resistirme, de verdah que no.

Respondiendo al review:

melgamonster: Si el final del capítulo pasado te pareció intenso ¿Qué te parece este? La niña es mah vivah, apenas puede hace cualquier cosa, el que sea una ayakashi es algo que para mí tiene mucho sentido, después de todo, esta contra la naturaleza misma. Ryû es un amor, Yuki también, pero tú lo eres más~ ciertamente la reacción de Yuki es lógica, pero también lo habría sido cualquier reacción, simplemente, esa es la que me parecía que tenía más sentido. Yato sabía que Amane era su hija por algo muy muy simple. A versh, cuando la fue a visitar vio la casa ¿No? Tora fue a visitar a Yuki por pura curiosidad de cómo era el shinki guía anterior, porque bueno, antes te respondí que Yato sintió a Yukine, pero no a Hiyori, pero si Yuki está ahí, Hiyori también, como consecuencia, la niña tenía que ser algo de ellos 2, y como la niña era difícil decir que era, tenía que ser su hija, además, al ir a la casa luego al acompañar a Hiyori, vio que era la misma que la de Amane, simplemente, lo dedujo por su cuenta al unir cabos sueltos. ¿Debí explicarlo en el fic? Si es así, lo explicare luego. Nada es perfecto, tú lo has dicho, mucho menos cuando yo escribo esta cosa. Qué bueno que te gusto el cap.! Después de todo, la idea es que le guste a la gente que lo lee, sobre todo usteh que me comenta cada cap y en poco tiempo, se le agradece el apoyo. Cualquier duda disponible para responderla, a su servicio madame (O caballero, en internet nunca se sabe). Soy muy malévola.

Y eso, creo que me extendí mucho con la respuesta, pero hueno, bye bye.