5 yenes
Capítulo 15: 5 ¥
"Yûsuke sabe que esa noche no podrá dejar de dormir, porque Iki Hiyori, murió"
Desconexión. Despegue. Desapego.
No sentir que su propio cuerpo sea suyo, como un robot.
Catarsis.
Amane siempre ha sido más propensa a la rabia que a la tristeza, pueden decir que ella es fría, tal vez lo sea al matar con tanta facilidad, pero para Bishamonten la escena ante sus ojos es distinta.
Es una niña, una niña ignorante del mundo, en un estado casi salvaje, pero Amane es su niña, la criaron aún cuando ella jamás los valorará.
Kazuma era más padre para la niña que el mismo Yatogami, Kazuma amaba esa criatura, amaba a Veena, amaba la persona que criaron juntos.
Para ambos, ella era su pequeña, su niña, y les dolía verla llorando tan desconsolada de rodillas tirada en el suelo.
Síndrome de Edipo.
Síndrome de Electra.
En esa fría tormenta, una familia sin ningún lazo de sangre amaneció abrazada.
Guerra, ¿Por qué todos odian la guerra?
1° Guerra mundial, 2° guerra mundial, guerra de los 100 años, guerra de los 10 días.
Yato amaba la guerra.
Él canta, él baila, ríe y llora, no literalmente, pero ganas no le faltaban.
Yatogami amaba la vida.
Ama ver cómo todos se esfuerzan por sobrevivir en pos de un mañana, ama ver cómo se manifiesta la esperanza de un futuro mejor que ese horrible presente, ama ver la desesperación por que todo termine pronto, ama la paz después de la tormenta.
Yaboku ama la muerte.
Es un fin, es un descanso, y es un inicio, la muerte trae progresos, le recuerda a la humanidad que es lo que nos hace humanos y no animales, a la par que nos aleja de ello.
¿En serio creíste esa mentira? ¿O es falso decir que es una mentira?
Una apuesta.
Las peleas son una apuesta, allí las habilidades individuales poco tienen que ver, la condición del clima, los ánimos del día, incluso lo último que comiste en la cena.
Llegar a Takamagahara también era una apuesta.
Aunque no una que pudiera ganar.
Locura.
Lo que sucedió fue una locura.
Jura que lo intento, jura que protegió como pudo a Hiyori, pero nada se puede hacer cuando ocupado frenando a los ayakashis atraídos por la esencia de un varios dioses y shinkis utilizando un "Límite" se infiltraron dioses al hospital.
Resultado fatal.
Para cuando se dio cuenta, con otro límite atacó al malvado Dios.
Pecado.
En esa habitación un bebé lloraba, el murmullo de la madre cansada y ensangrentada lo arrullaba. No existe ciencia que devuelva al alma al cuerpo.
Al ser medio-ayakashi al morir, su alma no era apta para ser un shinki, y aún si lo hubiera sido, ningún Dios había aceptado tan deshonroso shinki.
Iki Hiyori ahora pertenece al reino de Izanami, donde su alma servirá eternamente para hacerle compañía a la diosa del inframundo.
Yûsuke solo pudo proteger el legado de esa mujer.
Tragedia.
El shinki que ayudó a Amane a arruinar la vida de estas personas, celebraba, sentado, desde lo alto solo podía reír, la humana estaba muerta, la niña que es la causa de que su maestro muriera esta rota ¡El final de esa familia causado por su propia sangre! ¿Qué tan divertido podía ser?
La verdad es que no.
Él no se reía porque le divirtiera, sin duda era feliz, pero no reía por eso, no, su risa era hueca, ¿Y ahora qué?
Vengó a su maestro, la humana está muerta, ¿Y ahora?
¿Qué si se arrepentía? Jamás
Ese vacío, lo amaba, se sentía completo, ¿Irónico verdad? Pero era como si hubiera cumplido el propósito de su vida, lo que, en cierta forma, era verdad.
Que se pudra quien diga que la venganza no es buena. Para él, era lo mejor que le había pasado en mucho tiempo.
¿Oh? ¿Qué hará el Dios de la calamidad llamado Yatogami?
Corrección, ¿Qué está haciendo?
¡Buena fortuna!
¡Dios de la buena fortuna!
¡Alabado seas! ¡Alabado seas Ebisu!
¿Por qué lloras? ¿Por qué abrazas a ese niño tan fuertemente? ¡Ah! Claro, es por eso, porque no creíste que él volvería.
Pensaste que cuando su cabeza rodó fue su fin.
Pensaste que Yatogami había desaparecido para siempre.
Una "Alianza" Una "Alianza" para cambiar las leyes del cielo. Eso es lo que hizo Yatogami.
Fue a Takamagahara, fue e inmediatamente lo apresaron, entre todo el caos, Ebisu solicitó una "Alianza" el único medio en el que se pueden apelar las leyes del cielo.
Una apuesta, no, en realidad son 3 apuestas.
Las 3 cabezas de 3 shinkis por las 3 cabezas de 3 shinkis contrarios, 3 apostando por el cielo, 3 apostando por la tierra.
1° Shinki que apostó por Yato, el shinki de Ebisu- Resultado, ganó.
Una cabeza rodó
2° Shinki que apostó por Yato, el shinki que ayudó a Amane- Resultado, perdió
Su cabeza rodó.
¿Por qué? ¿Por qué cuando fuiste tu quien ocasionó todo, te arriesgaste por ese Dios? Porque realmente jamás tuviste la intención de vengarte del dios, sólo de su familia, jamás podrías odiar a Yaboku, no cuando tu maestro lo admiraba, no cuando él concedió el deseo de tu maestro, le concedió la muerte.
Por eso apostaste, lastima, perdiste, game over.
3° Shinki que apostó por Yato, Daikoku- Resultado, ganó
Cayó la tercera cabeza.
Pobre del shinki que apostó por Yato, es decir, si, él fue quien inicio todo, pero murió por ello, y murió pensando en que ese Dios viviría, lastima.
No era esa la apuesta necesariamente.
Los dioses condenaron al Dios que fornico con un ayakashi, sí.
Yato no estaba precisamente ahí para salvar su propia vida. De algún modo, entiende la postura del cielo, no la comparte, porque para él Hiyori es humana, no un ayakashi. Pero bueno, ese no es el punto.
Yato no peleó por él, no peleó por su amor con Hiyori.
Porque después de todo, Hiyori iba a morir en algún momento de la noche.
Desde hace semanas que había un shinigami rondando la casa, nadie puede evadir la muerte por más que se quiera.
Así que Yato protegería lo que pudiera, si no puede salvar la mujer que ama, protegerá a sus hijos.
Protegerá a los hijos de ambos.
Esta apuesta no fue para cambiar la ley de "Dioses no se mezclan con ayakashis", fue más bien un cuestionamiento al cielo "¿Los niños deben pagar por los errores de sus padres?"
Y esta vez, la "Alianza" le dio la razón.
Ahora era el momento de pagar sus propios pecados.
La tarea y el honor de cortar la cabeza del dios de la calamidad -No, hace mucho que dejó de ser un dios de la calamidad, ¿De la fortuna? Tampoco, era un dios de los sueños- fue concedido a Tenjin.
El corte fue limpio, apenas sintió dolor.
Es hasta curioso, que quien más sufrió en esa escena, es quien no tuvo ninguna incidencia.
Quien más sufrió fue Ryû.
Ryû estaba astillado, pero cuando lo arrebataron de la mano de su amo, volvió a su forma humana. Sorpresa, sorpresa, perdió una mano. Faltaban partes de sus músculos, estaba tan dañado que no volvería a ser jamás lo que era. Era inexplicable que no se hubiera roto a decir verdad, era hasta milagroso que aún no perdiera la conciencia.
Y lo vio todo, grito, pero a nadie parecía importarle, lloró, pero a nadie le interesaba.
Ryû lloraba, perdió a aquel Dios que le dio otra oportunidad, perdió a su amigo, ¿Acaso no podía proteger a los que quería? No protegió a Toranosuke, no protegió a Yatogami, no protegió a su antigua maestra, mas aun, mató a su anterior clan, causó la locura de su antigua ama. ¿Que le quedaba?
En ese momento quedó inconsciente, no por causas naturales, si no porque Ebisu lo noqueo. Ebisu no soportaba ver esa escena, le debía tanto a ese Dios, haría lo que fuera necesario.
Con eso, "La noche a medias" llegó a su fin.
Bishamonten regreso a Takamagahara a la mañana siguiente, dejó a Kazuma junto a Amane, él le contaría la verdad, le diría todo lo que supiera, contestaría cada una de sus dudas, ahora Bisha tenía que averiguar lo que sobrevivió a esa noche. Tenía que averiguar cuanto de su familia había logrado sobrevivir.
Tenjin se lo contó todo con pesar. Y Veena sintió ganas de golpearlo ¿Cómo podía estar tan tranquilo? Si no lo hizo, fue solo porque noto una mancha oscura tras su cuello, uno de sus shinkis lo estaba plagando ¿Cómo lo pudo olvidar? Mayu antes era de Yato, ver la muerte de su antiguo maestro debió ser muy fuerte para ella.
Solo por eso, Bisha no golpeo a ese dios.
Era extraño, se sentía ligera, casi como si realizara sus acciones en automático, tal vez fuera asi, porque si no lo hacía ella, nadie lo haría, nadie averiguaría qué es lo que quedó, nadie juntaría los trozos rotos.
Visitó a Ebisu, el estaba cuidando a Ryûnosuke, Bishamonten lo vio, conectado a máquinas, en un intento desesperado por que alguna parte de su cuerpo sane, pero Bisha sabe, lo sabe porque ha visto muchas guerras, lo sabe porque ha pedido muchos shinkis, lo sabe por experiencia, si ese shinki no queda inválido, tendrá problemas motoros, y ciertamente hay que verificar su estado mental, no le sorprendería que el shinki se volviera loco, seria una lastima, mientras tanto, hay que dejarlo descansar.
Fue al hospital, tenía que comprobar el estado de Hiyori, vio a Yûsuke protegiendo una cuna de ayakashis, se veía totalmente cansado, y Bisha no lo culpaba, toda la noche esperando por alguien que no va a volver jamás, sintió un nudo en su garganta, pero siguió avanzando. Eliminó a los ayakashis, y paso el limite.
Se miraron a los ojos, y la verdad llego a ambos, Bisha de alguna manera lo supo, viendo el rostro culpable del shinki supo que Hiyori ya no estaba en el reino de los vivos, y Yûsuke mirando lo derrotada que parecía la guerrera supo que su amo no volvería. No hicieron falta las palabras, y fue una fortuna para Yûsuke, sí hubiera tenido que decir algo, habría denotado lo aliviado que estaba de no tener que enfrentar a Yato a la cara, de no tener que darle las malas noticias.
Veena se encargó del trámite legal haciéndose pasar por una hermana de Hiyori, su entierro tendría que esperar.
Se llevó al niño en brazos, para bien o para mal era un riesgo dejarlo en ese lugar, sabe que no es lo mas sano para el bebé, pero tendrá que confiar que esta bien, al menos por ahora. Yûsuke a su lado, y se fueron, ninguno decía una palabra, no había nada que decir.
Bishamonten decidió ir a la casa de Kofuku, tenían una tienda, podrían tener algo necesario para cuidar al recién nacido, Daikoku adoraba los niños, no por nada acepto participar en la "Alianza" aun con su vida en juego.
No estaba preparada para ver a un niño ahí, a Yato para ser más precisa.
¿Alguien que le explique que es lo que había pasado?
Daikoku tomó al bebé y fue a la parte de atrás, Yûsuke con los ojos empañados abrazo a Yatogami, solo cuando este preguntó "¿Quién eres?" lo soltó, pero no se alejó, hablaron, un rato, mientras Bisha increpaba a Kofuku.
"Entonces ¿Qué pasa aquí?" La diosa de la pobreza miraba hacia una pared, no queriendo responder, pero al final lo hizo de igual modo.
"Aún con todo lo que ha pasado, aprecio a Yato, cuando el… bueno, todos ya se habían ido, Tenjin para consolar a Mayu, Ebisu se llevó a Ryûnosuke, pero yo no podía aceptar que a pesar de todo, Yato… Nos quedamos un rato con Daikoku ahí, sin hacer nada, no esperábamos que un niño se levantara de la nada de entre sus ropas, y de algún modo me pregunto por que no consideramos esa opción, que Yato aún tuviera creyentes, es decir, había hecho un gran trabajo como Dios de los sueños" Y Veena lo sabia, pero aun asi… de algún modo, tampoco consideró esa opción.
"¿Por qué no se lo dijiste a Tenjin o alguien?" La culpa y dolor que todos deben sentir…
"Porque nada aseguraba que el cielo realmente perdonará a Yato, podía sacarlo de ahí y criarlo por un tiempo, al menos hasta que las cosas se calmaran" Porque claramente Yatogami tenía muchos enemigos, si descubren su estado actual...
"Tiene sentido"
Acordaron no decirle a nadie, salvo Tenjin, Mayu, y Ebisu, ninguno los traicionaría. Ayudarán a ocultar el secreto. Tenjin solo le sonrió al niño cuando lo vio y le revolvió el pelo. Ebisu lo abrazo, por desgracia, Ryû aun no despertaba, no pudieron decirle nada. A Amane no le dijeron nada por el momento, los cielos la tendrían vigilada un tiempo, aunque no la matarían, menos ahora que Veena declaró que la chica estaría bajo su protección, nadie quiere tener de enemiga a la Diosa de la guerra Bishamonten.
Amane y su pequeño hermano empezaron a vivir juntos con su tío, el hermano de Hiyori. Amane aprendió a amar a su hermano, aprendió lo valiosa que era la vida, era su soporte, el no era un ayakashi como ella, él era un simple humano, no veía cosas sobrenaturales. Pero era peculiar, lo aprendió con el tiempo, era silencioso, y amaba la vida, se dedicaba a observar y aprender, muy distinto de ella que observaba para utilizar, el solo observaba sin interferir, solo por el placer de saber.
En algún momento Amane intento explicarle a su hermano sobre su familia, pero él dijo que daba igual, que le bastaba con saber que lo querían. Ojala Amane en su momento hubiera tenido esa madurez.
Hay que recalcar que esa conversación ocurrió cuando Daisuke tuvo 7 años.
Los Dioses los visitan regularmente, en parte para vigilarla como la irregularidad que era, y en parte para saber que era de su vida, Amane se juntaba las viernes en la tarde con Yûsuke, quien ahora vivía con Kofuku, Amane lo consideraba casi una traición al recuerdo de Yato, pero ella era la que menos derecho tenía de decir algo al respecto.
Conoció a Ebisu, el cuidaba de Ryûnosuke, él no volvería jamás a ser un shinki como lo era en un principio, y Amane le preocupaba constantemente que se corrompiera, se le veía tanta ira… Pero, de nuevo, ella no tenía derecho a hablar, con él no solía hablar, él la odiaba, la culpaba de la muerte de Yato, y vaya que tenía razón para ello. Pero sin duda de quien mas tenia noticias era de Bisha y Kazuma, ellos eran su modelo a seguir, ahora ellos la ayudaban a saber que era el bien, que era el mal, aprendió de nuevo, no quería que volviera a suceder jamás algo como lo que le hizo a Yatogami.
"Oye, ¿Te encuentras bien?" Tanto como puede estarlo.
"No es nada, solo son pesadillas" ¿Pesadillas o sueños?
"Mi novia me dijo alguna vez un secreto para ese tipo de mal" ¿Alcohol? ¿Drogas? Si es así, Amane no quiere tener nada que ver con ello, no puede involucrarse o afectara a su hermano.
"¿Cual?" Vamos, deja a tu compañero de trabajo ayudarte.
"Dicen que si le rezas a Yatogami, el curara las pesadillas, solo cobra 5¥, ¿Barato no?"
Serendipia.
Lo pensó, y al final Amane se decidió. Ya no era una niña, y sabía que los dioses existían, ¿Estaba mal tener esperanzas? Bueno, no se pierde nada por intentar. Recordó el día en que lo conoció. Recordó que esa vez fue su profesora quien le habló de Yato.
Pero ella no tenia mas el derecho de invocar a los dioses.
"Daisuke, ¿Quieres dormir bien?" Ella no, pero su hermano sí, y aunque él no lo diga, Amane sabe que siempre quiso una familia normal, y eso no lo dejaba dormir, si las cosas resultan, todo estará bien.
Amane no pudo dormir esa noche.
Pero valió la pena, porque a la mañana siguiente había un dios desayunando en su comedor con su hermano, el cual, a partir de ese momento, pudo ver cosas sobrenaturales.
"Bienvenido" ¿Qué importa dónde estuvo todo ese tiempo? ¿Qué importa si la ha olvidado? El es su padre, el fue su salvador, él fue su primer amigo, y su primer amor.
"Mi presencia no es gratis, tendrán que pagar 5¥ por sus deseos" Amane río.
"Entonces deseo que nunca nos dejes" Un deseo egoísta sin duda.
"Tu deseo a sido escuchado fuerte y claro"
A partir de ese desayuno, ni su hermano ni ella tuvieron pesadillas.
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Holi, con esto finaliza el fic. ¿Tara? No se, no me convence el estilo que he usado, o sea, si, tenía planeado que todo saliera así pero bueno.
¡Gracias por leer hasta aquí! ¡Gracias por seguirla! ¡Gracias por agregarla a favoritos! ¡Gracias por comentar! ¡Gracias por todo! ¡Un aplauso a Melgamonster por ser una fiel seguidora! Desgraciadamente este es el fin, hasta la próxima vez que nos leamos.
¡Que nuestros destinos se entrelacen!
Ciao~ ciao~
PD: Asumo que todos saben que es una "alianza" si no, googleenlo. (Manga Noragami cap 71)
