Capitulo 4: Ten Seconds to Love

Touch my gun but don't pull my trigger

-Amanecía, era un día más y Bulma se encontraba entre las blancas sabanas de su cama, pronto comenzaría a despertar, abriendo lentamente sus grandes ojos azules.

-Aún entre dormida, la joven chica acariciaba sus ojos, lentamente incorporándose sobre su suave cama, miró hacía el reloj sobre su pared y notó la hora, al pasar unos minutos, Bulma se puso de pie y caminó hacia su baño

-Se miró en el espejo, tenía su cabello azulado alborotado y su rostro aún mostraba signos de desvelo pero aun así, se veía hermosa y ella lo sabía, se observaba por varios segundos, sin poder evitar recordar el momento que tuvo con Vegeta la noche anterior, ella lo describía como mágico , aún no podía creerlo

-Vegeta… -Murmuró Bulma con un suave suspiro, llevando sus manos a su rostro, recordando la calidez que el saiyajín le brindaba al abrazarla, recordando el momento exacto en que sus labios se juntaron, una ligero calor se apoderó de sus mejillas, ruborizándola por completo

-Bulma salió de su baño y de inmediato se dirigió a la cocina, ya estando ahí, abrió la nevera, tomando un vaso de jugo y unos panecillos, segundos después, tomó uno de los dispositivos de la Corporación Capsula, notando que habían varios mensajes sin leer y un recordatorio bastante importante

-Es el cumpleaños de Gohan –Murmuró la joven científica con asombro, dando un ligero sorbo a su jugo, recordando cómo había crecido el hijo de su mejor amigo, un joven a quien hace años lo tenía en sus brazos y ahora estaría por cumplir 13 años

-Yo no podría sobrevivir con eso que estas comiendo -Dijo una voz ronca justo detrás de la joven científica quien había soltado un ligero suspiro de nerviosismo

-Vegeta, aquí estás -Respondió Bulma, colocando un mechón de su azulado cabello entre su oreja, lentamente comenzaba a sentir un calor recorrer sus mejillas

-Si, ¿Dónde mas estaría? -Preguntó el Saiyajín con ironía mientras servía un vaso de jugo de manzana, el favorito de Bulma e inconscientemente, se había vuelto el favorito de el Príncipe

-No lo sé, entrenando como siempre -Respondió Bulma entre ligeras risas nerviosas, lentamente comenzó a tomar asiento sobre la mesa, una acción de tomó desprevenido al Saiyajín, haciéndole arquear su ceja por un momento

-No es mi culpa que seas una holgazana, sueles despertar muy tarde -Respondió Vegeta ásperamente, haciendo que la chica lo voltease a mirar enojada

-Si tú crees que estar reconstruyendo tus desastres en la cámara de gravedad es holgazanear, estás equivocado, imbécil -Respondió Bulma con frustración, golpeando ligeramente la mesa , Vegeta la observó serio, su respiración era profunda, lentamente llevó su pulgar a la suave mejilla de la joven chica quien comenzaba a ruborizarse, Vegeta no evitó mostrar una suave carcajada al acariciarla

-Y pensar que el odioso soy yo y ahora, imbécil… -Respondió Vegeta entre una suave risa sin dejar de acariciar la mejilla de Bulma, ella no evitó abrir sus ojos de sorpresa ante la respuesta y actitud del Saiyajín

-Vegeta, yo… Ademas, tu eres el grosero que comienza todo -Respondió Bulma con pena, girando lentamente su rostro mientras Vegeta se dispuso a beber su vaso de jugo y tomar un sándwich que estaba sobre la mesa en una bandeja

-Lo que debo hacer es apresurarme, hoy es el cumpleaños de Gohan y debo ir a comprarle algo -Dijo Bulma, caminando hacia el otro lado de la cocina para tomar un vaso con agua

-¿El hijo de Kakarotto? -Preguntó Vegeta con curiosidad a lo qué Bulma asintió, caminando de nuevo hacia él con lentitud

-Así es, no puedo creer que el tiempo pase tan rápido, sabes… -Murmuró Bulma, quedando justo en frente del Saiyajín, ambos se observaron por varios segundos, cayendo en un desesperante juego de miradas

-Vendrás conmigo, cierto? -Cuestionó la joven chica en un tono suave de voz, un mechón de aquel cabello azulado cubrió su rostro, era hora de que Bulma molestase al Saiyajín, llevó sus mano al rostro de Vegeta e inconscientemente, bajó su mirada hacia los labios del príncipe

-Detesto esas reuniones, Bulma… -Respondió Vegeta firmemente, dejando su mirada fija en el rostro de Bulma, contemplando aquella belleza, sus ojos azules radiantes que le enloquecían por dentro, sintiendo el calor de su suave mano sobre su mejilla

-Por favor… -Dijo Bulma una vez más en aquel tono suave de voz, lentamente comenzó a inclinarse para tomar los labios de Vegeta con los suyos, convirtiendo esa inocente acción en un beso que se tornaba cada vez más apasionado, Vegeta deslizó sus brazos hacia la cintura de Bulma, acercándola un poco más hacia él, ella por otro lado, colocó sus manos en el cabello del Saiyajín

-Al pasar de varios segundos, Vegeta comenzó a detener aquel momento, dejando de nuevo su mirada puesta en el rostro Bulma, El Saiyajín asintió ante las súplicas de la joven chica

-Está bien -Murmuró Vegeta, removiendo el mechón de cabello de Bulma para mirarle fijamente a los ojos, la chica no pudo contener mostrar una sonrisa de emoción

-Eres el mejor, lo sabes? No tardó, buscare mi atuendo -Respondió Bulma y dejando un suave y rápido beso sobre los labios de Vegeta, dejó la cocina para subir a su habitación

. . .

-Bulma's Point of View

-Me encontraba en el Centro Comercial, le llevaría algunos regalos a Gohan, ese niño me sorprende día a día, es bastante inteligente además de que continúa entrenando y cada vez, se vuelve más fuerte

-No estaba sola en aquel lugar, estaba con Vegeta, los nervios aún me traicionan. No puedo evitar sentir ese enorme nerviosismo cuando lo veo, no puedo creer el lado suave que estoy descubriendo de ese frío Saiyajín, no puedo entender ¿Por qué yo? ¿Qué es lo ve en mi? Esto que estamos viviendo es bastante confuso

-Pero tampoco puedo entender ¿Por qué no puedo zafarme de él? ¿por qué siento la necesidad de estar enredada en sus brazos? ¿De ver sus ojos negros día con día? Cada día caía más por él, era mi Vegeta…

-Ahí estaba, de pie en una esquina y de brazos cruzados, probablemente yo había acabado con la poca paciencia que tiene ya que demoré una hora en aquella tienda departamental. Vegeta vestía una camiseta azul manga larga y un pantalón negro que combinaba perfecto, claro que, fue bastante difícil convencerlo de ponerse ropa decente, si tan solo supiera que esa ropa lo hace ver tan atractivo y varonil

-¿Todo bien? -Pregunté tímidamente, Vegeta subió su mirada y me observó fijamente

-Eso creo, si -Respondió como solo él sabe, con frialdad, definitivamente su paciencia había colmado al límite

-Suspiré, sin poder evitar mirarlo como una tonta, odiaba perderme en su rostro, principalmente sus ojos negros, no podía creer que , la persona que alguna vez me hizo sentir pavor ahora me hacía sentir una dependencia, todo tan rápido…

-Vamos, aún tenemos que volar hacia Kame House -Respondí con seriedad, comenzando así, a caminar justo a la salida del Centro Comercial, notando que Vegeta caminó detrás de mi de inmediato

-¿A la casa del anciano? Pensé que sería con Kakarotto -Dijo Vegeta áspero, haciendo que yo rodase mis ojos por un momento, en ocasiones podía ser muy despectivo y eso me molestaba

-Pensé que sería en casa de Goku pero revisé bien y no, será donde te dije -Comenté, intentando sonar sería como Vegeta a lo que él solo asintió y continuó caminando hasta por fin llegar a la salida

-Estando ambos de pie en el pavimento, comencé a buscar una de las cápsulas con mi nave sin embargo las bolsas de regalo me estorbaban. Vegeta se acercó a mi y las tomó, algo que me sorprendió de momento ya que, él no suele tener esos modales. Lancé la cápsula y una nave para dos personas se mostró de inmediato, ambos subimos sin decir nada más

-¿Tardaremos mucho? Muero de hambre -Preguntó Vegeta a lo cual suspiré lentamente, este hombre siempre tiene hambre

-Con esta nave, será solo un par de minutos -Afirmé con seguridad, guiñándole un ojo a Vegeta quien se sonrojó un poco ante mi acción

-Hmp, llegaría más rápido yo solo -Comentó Vegeta serio, una vez me hizo rodar mis ojos, hay ocasiones en que no lo comprendo del todo que incluso pareciese que solo quiere fastidiarme sin embargo, sé que él es así, me he acostumbrado a su tan cambiante ánimo y eso lo hace especial

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-Pasaron varios minutos hasta que a lo lejos, se podía ver una casa en medio de una isla sobre el mar, se trataba de Kame House, Bulma lentamente comenzó a aterrizar su nave, una vez sobre tierra, ambos salieron de la nave, haciendo que Bulma volviese a encapsularla

-Espero y solo sea un momento que estaremos aquí -Comentó el Saiyajín ente un largo suspiro, colocando sus manos en los bolsillos de su pantalón

-No seas amargado, Vegeta -Respondió la joven chica con una linda sonrisa, acercándose un poco a Vegeta, dejó un suave beso sobre su mejilla, haciéndole sonrojarse rápidamente. Después de aquella escena, Bulma entró a la casa

-Los invitados notaron su presencia de inmediato, todos accedieron a correr a abrazarla, sus amigos de hace tiempo, siempre era una grata alegría verse después de tantas aventuras, segundos después, Vegeta accedió de forma silenciosa, asombrando a los presentes ya que no se le esperaba y sobre todo, por la ropa que estaba vistiendo en ese momento

-¡Vegeta, aquí estás! -Exclamó Goku con alegría, Vegeta esbozó una media sonrisa y de inmediato se acercó a Kakarotto ya que, era el único con quien realmente podría pasar ese momento

-Vegeta se ve bastante extraño con esa ropa, ¿Llegaron juntos? -Preguntó Krillin a Bulma con mucha curiosidad sin dejar de observar al Saiyajín

-Claro, venimos del centro comercial -Respondió Bulma con seguridad, dejando atónitos a sus amigos por un momento

-Yo que creía que al Señor Vegeta no le gustaban esta clase de cosas -Dijo Oolong con nerviosismo

-No fue tarea fácil convencerlo pero ya lo sabes, nadie puede contra mi -Comentó Bulma, haciendo que los presentes soltaran una carcajada al unísono

-La fiesta había comenzado y transcurría muy normal, desde los comentarios inapropiados del maestro Roshi y Oolong sobre Bulma y Milk, hasta los juegos de Gohan y Krillin, todo transcurría de manera amena.

- Sin embargo, los pequeños juegos de miradas entre Vegeta y Bulma no podían faltar. Bulma no podía evitar mirarle de vez en cuando y esta acción era recíproca ya que ella se veía ardiente en ese vestido rojo que tanto llamaba la atención , era tan seguido y obvio que una persona especial logró darse cuenta de aquello, Goku notó que aquella distracción de Vegeta no era normal…

Hola!
Espero estén muy bien!
Por fin pude actualizar, estuve bastante ocupada pero ya regresé

Actualizaré mas seguido estos días
Gracias por todos los comentarios y por seguir esta loca historia!
En estos días habrá cap nuevo! 3