Capítulo 6: Hungry Like The Wolf.

I'm on the hunt down, I'm after you

-Caía la tarde en la Capital del Oeste, Goku había decidido quedarse a comer con Bulma y su familia, por otra parte, aquella chica se encontraba bastante ansiosa, nerviosa, esperando el momento adecuado para encarar al Príncipe Saiyajín sin embargo, aquel hombre se mantuvo encerrado en su Cámara de Gravedad desde la mañana, Bulma incluso daba algunas pequeñas escapadas para ver si podría encontrarse con Vegeta pero era en vano.

-"Maldita sea, Vegeta ¿Hasta qué hora saldrás de esa jodida cámara?" –Se preguntaba Bulma dudosa, moviendo una de sus piernas desesperadamente, Goku y los padres de la chica, quienes estaban presentes en la Sala de estancia, la observaron con detalle

-Hija, estás bien? Te noto muy ansiosa –Cuestionaba el señor Brief, colocando su cajetilla de cigarros justo al frente de la pequeña mesa de la sala, Bulma notó ese acto y de inmediato tomó un cigarrillo

-Cariño, sabes que no me gusta que fumen en la sala…-Comentó la madre de Bulma sin embargo, ella hizo caso omiso y encendió el cigarrillo, dando un primer golpe casi al instante. Goku no evitó soltar una ligera risa ante aquella desobediencia, pasando algunos minutos, un ligero temblor se hizo participe en toda la Corporación, tomando por sorpresa a los Padres de Bulma

-Maldición, eso fue el Ki de Vegeta, es sorprendente…-Murmuró Goku con suma inocencia, caminando rápidamente hacia una de las ventanas que daban hacia el patio donde la cámara estaba, Bulma levantó su mirada, observando a Goku justo al frente de dicha ventana

-"Aún debe estar molesto…Pero que idiota, Bulma, ¡claro que sigue molesto! Si tan solo el muy estúpido saliera de ahí para poder aclararle lo que realmente sucedió" –Se dijo Bulma a sí misma, dando unos salvajes golpes a su cigarrillo, jugando ligeramente con su cabello de forma nerviosa

-Ese muchacho… Debería detenerse ya, lleva ahí todo el día –Habló el Científico con seriedad, Bulma subió su mirada hacía él, observándolo con detalle por unos cuantos segundos

-Cierto, el laboratorio! –Exclamó la joven chica como si una gran idea se le hubiese atravesado, rápidamente se incorporó y caminó velozmente hacia una de las cabinas del laboratorio, ya adentro, comenzó a encender una especie de pantalla que estaba sobre la pared, agregó algunos códigos y colocó la palma de su mano sobre dicha pantalla

-Mierda, esto me pasa por no agregar otra compuerta en la cámara, todo por hacerle caso a este tonto –Murmuraba Bulma un poco cabreada ante la actitud de aquel Saiyajín, esperando a que su pantalla lograra conectarse con la de Vegeta ahí adentro, la cual estaba tardando, poniendo un poco más desesperada a la joven científica

-No quiero que nadie interfiera en mi entrenamiento, por eso no quiero otra compuerta… -Repetía Bulma en un tonto tono de voz grave, intentando imitar las palabras que le dijo Vegeta el día que comenzó a construirle dicha cámara

-Idiota, engreído… -Murmuró Bulma, golpeando ligeramente en la pantalla con la palma de su mano

-Vamos, Vegeta, mi amor…Respóndeme… -Continuó la chica ahora en un tono suave y un tanto mimado, como si de rogar se tratase, fue cuestión de unos segundos más para que la pantalla entrara en contacto con la de Vegeta, mostrando a un Saiyajín bastante empapado, haciendo flexiones sobre el piso de la cámara y, extrañamente, con la gravedad apagada en ese momento. Bulma no logró evitar soltar un enorme suspiro al verlo

-¡Vegeta! ¿Qué rayos te crees? No has salido de ahí ¿Ya viste la hora?
Cuestionó la chica con un enorme reclamo, quedando esperando alguna respuesta por parte del Saiyajín quien no dijo palabra alguna, se concentró en continuar sus flexiones

-¿No piensas responder, Vegeta? ¿Qué te sucede? –Volvió a cuestionar Bulma con su ceño medio fruncido, Vegeta, al escuchar aquella pregunta, se detuvo de golpe, se incorporó y lentamente caminó hacia la pantalla de la cámara, quedando justo en frente

-¿Qué que me sucede? ¿Aún te atreves a preguntar, mujer? –Preguntó el Saiyajín incrédulo, observando bastante serio a Bulma a través de la pantalla, Bulma sintió una electricidad recorrer su cuerpo, aquella mirada penetrante le perturbó sin embargo, no cedería tan fácil

-Vegeta, espera, tienes que escucharme porque no es lo que tu estas creyendo –Dijo Bulma en un tono serio, observando como el saiyajín movía su cabeza en forma de negación, Bulma arqueó su ceja ante el movimiento de Vegeta

-Sí, claro, mujer –Afirmó Vegeta incrédulo, arqueando un poco su ceja, colocó su mano sobre dicha pantalla y al pasar de un segundos, la conexión se había perdido, Bulma golpeó un poco su pantalla sin embargo, ya no hubo respuesta

Maldito Saiyajín idiota! –Exclamó ella, aventando hacia el piso el papeleo que tenía sobre una de las mesas

-Allá él si no quiere escucharme, que se vaya al demonio –Murmuró Bulma entre un largo y pesado suspiro, llevando sus manos a su cabeza, jalando ligeramente su cabello azulado. Bulma se quedó en el laboratorio por unos cuantos minutos, sentía que su cabeza explotaría, una combinación de sensaciones le comenzaba a carcomer lentamente e incluso y difícilmente aceptado por ella, una ligera sensación de querer llorar comenzaba a presentarse en sus pensamientos.

-"Creo que necesito un baño, he de encontrarme con ese testarudo" –Se dijo a sí misma la chica de cabello azul, incorporándose lentamente, decidió salir de aquel lugar y regresar a su casa no sin antes, echar un rápido vistazo a la cámara de gravedad la cual seguía encendida, Bulma resopló e hizo un ademan de negación con su cabeza.

-Hija, Goku se fue, me dijo que pronto te visitaría de nuevo –Comentaba el a su hija una vez que ella había entrado a casa, Bulma volvió a resoplar y asintió con su cabeza ante el comentario de su padre

-¿Te encuentras bien? –Preguntó el científico en un tono preocupado, Bulma mostró una media sonrisa, colocando sus manos dentro de los bolsillos de su pull-over

-Sí, papá. Estoy algo cansada, eso es todo. –Respondió Bulma un tanto desganada, segundos después, decidió subir a su habitación, preparar una tina y echarse ahí un largo rato.

- El Señor Brief por otro lado, no evitó acercarse a la ventana de donde se lograba ver el lugar de entrenamiento del Saiyajín, notando que, al pasar de unos minutos, la cámara había sido apagada y que desde la compuerta, salía un Guerrero bastante cansado, el Científico observó cómo Vegeta caminaba lentamente hacia el interior de la casa, con su mano en el rostro, se mostraba un poco distraído, algo muy anormal en él a como el Dr. Acostumbraba verlo

-Vegeta había decidido salir de la cámara una vez que sintiera el Ki de Bulma un poco más alejado de la zona, sabía que se había ido a su habitación.

-Estaba confundido, por un lado, quería ver a Bulma, encararla, pero por otro, se sentía bastante molesto, molesto de que él tuvo que remover un poco de ese orgullo saiyajín para poder acercarse a la chica después de todo ese tiempo de haberla estado observando a escondidas, molesto de que prefirió irse con Kakarotto y su "estúpido" amigo y lo peor, cabreado por ver como el Insecto de Kakarotto salía de aquella habitación como si nada.

-Vegeta caminó sigilosamente hacia la cocina, moría de hambre, el dolor en su estómago era enorme, lentamente abrió la puerta de la nevera y vio que había bastantes contenedores con carne y diferentes pastas, Vegeta los sacó de inmediato, los colocó sobre la mesa y sin importarle que estuviesen fríos, comenzó a devorarlos sin piedad, en cuestión de minutos, donde había carne, solo quedaron los huesos, los contenedores comenzaban a apilarse sobre la mesa de la cocina

-"Vegeta, te perdiste la diversión de ayer" –Recordó el Saiyajín las palabras exactas de Kakarotto, arqueando su ceja en un síntoma de incomodidad, recordó el verlo salir de la habitación, acomodándose el zipper del pantalón

-"¿Te divertiste, insecto? Esto no se quedará así, basura…" –Pensó para sí mismo el Saiyajín mientras devoraba y devoraba todo a su paso, tomó unos pedazos de pan con tal fuerza y los colocó en su boca

-Pasaron 30 minutos exactos y a Vegeta aún le faltaba devorar parte de las pastas que se encontró, se encontraba tan perdido en sus pensamientos que no sintió el Ki del Padre de Bulma merodeando cerca, el Dr. Decidió entrar a la cocina, Vegeta rápidamente subió su mirada y no pudo evitar rodar sus ojos en un sentimiento de fastidio

-No, no te preocupes, continua. Yo solo vine por esto…-Comentó el Dr. En un tono suave de voz, acercándose a una de las enormes alacenas para tomar un vaso de cristal, se acercó a un pequeño refrigerador que tenía en ese momento y sacó dos botellas, una de ellas con un buen Whisky y la otra con Ginger Ale, Vegeta observó cada movimiento del Viejo, poniendo detallada atención en la botella, el Saiyajín observó como el Dr. Tomaba asiento justo al frente de él

-Comenzó a preparar su bebida con delicadeza, colocando primero el Ginger Ale y posterior, agregó el Whisky, Vegeta no quitaba su mirada de encima del Viejo pero tampoco paraba de comer

-No hay nada mejor que un trago después de un día atareado, hubiera tomado un poco de Sake pero con honestidad, un Whiskey Escoces es la mejor opción… -Murmuraba el Dr. Mientras daba ligeros sorbos a su bebida, Vegeta arqueó su ceja por un momento, colocando los cubiertos sobre la mesa de un golpe, algo que sobre exaltó al Viejo por un momento pero era de esperar del Saiyajín

-Dime, ¿No tenían algo así en los Planetas que has visitado? -Cuestionó el Dr. En un tono suave, posterior, se incorporó para tomar otro vaso, regresó a la mesa y comenzó a verter un poco de Whisky en dicho vaso

-Los vicios están donde sea, Doctor. Alcohol, drogas….Sexo. –Afirmó Vegeta en un tono suave y grave de voz, haciendo énfasis en aquella última palabra, el Señor Brief deslizó el otro vaso hacia Vegeta con delicadeza

-Creo que lo necesitas más que yo, muchacho, te noto tenso –Murmuró el científico con una media sonrisa, Vegeta observó por un instante aquel vaso, lentamente lo tomó y no evitó oler el contenido, su olor era exquisito y agradable, sin pensarlo, Vegeta accedió y bebió un poco, lentamente sintió aquel liquido recorrer su garganta, era un ardor que lo recorría pero ese ardor parecía llevarse todas sus amarguras, sus brazos comenzaron a relajarse, lo estaba disfrutando, poco a poco, el Saiyajín comenzó a beber más de aquel vaso

-Llévalo tranquilo, muchacho, la bebida es engañosa –Comentó el Señor Brief en un tono serio, Vegeta le miró a los ojos por un momento, se encontraba bastante sereno, sin embargo, aprovechó para tomar la botella y servirse un poco más de Whisky, haciendo que el Viejo le observara con detalle.

-Sí, lo sé –Respondió el Saiyajín frívolo, comenzando a beber ahora su segundo vaso, sintiendo de nuevo ese ardor que comenzaba a disfrutar más, en realidad sentía como sus problemas se los llevaba aquella sensación, comenzaba a relajarse, fue tanto el éxtasis que comenzó a cerrar sus ojos

-Bueno, al menos te mantendrá relajado. Me retiro, buenas noches, muchacho –Dijo el Científico, incorporándose de inmediato para subir a su habitación, dejando a Vegeta solo en la cocina, eran solo él y aquella botella que ahora lo acompañaría. Bastaron solo unos cuantos minutos más para que Vegeta fuese por su tercer vaso, incluso comenzaba a tambalearse, se encontraba en un trance, conectado consigo mismo

-"Eres una Terrícola escandalosa y vulgar" –Se dijo a sí mismo el Príncipe, dando ligeros sorbos a su bebida

-"Grosera" –Bebió un poco más, mirando hacia una de las ventanas, completamente sedado por el efecto que el licor comenzaba a hacer en él

-"Maldita sea, eres como Yo y por eso me cautivaste, mujer" –Murmuró esas últimas palabras, dando un último trago amargo, Vegeta miró la botella, la observó fijamente por unos segundos, acto seguido, la tomó, se incorporó y comenzó a dirigirse hacia su habitación, entre tambaleos y ligeros mareos

-Una vez ya adentro en su habitación, Vegeta se acercó a uno de sus Closets y fue ahí donde escondió dicha botella la cual aún tenía bastante líquido, sus mejillas estaban bastante enrojecidas por el efecto del alcohol, él ya tenía experiencia con ese tipo de bebidas, conocía perfecto esos vicios

-"Me las vas a pagar, mujer" –Murmuró el Príncipe mientras poco a poco comenzaba a recostarse sobre su cama, sentía como si las paredes se moviesen, estaba en un trance completo, se sentía relajado, sereno. Vegeta poco a poco comenzó a quedarse dormido

. . .

-Así pasaron 5 días exactos, Vegeta despertaría temprano todos los días y se encerraría en su preciada cámara de Gravedad, Bulma haría lo posible por entablar algún tipo de conversación pero no resultaba e incluso, habían tardes donde se lo encontraba pero este simplemente la ignoraba, ni siquiera le dirigía la palabra. Eso frustró bastante a la joven científica que decidió echar todo por la borda, se prometió no molestarle más hasta que él estuviese dispuesto a dialogar, por supuesto, le dolía en lo más profundo pero no encontraba la forma de hacerlo querer discutir ese tema.

-La rutina de Vegeta se tornó un tanto monótona, entrenaba todo el día y esperaba a que Bulma no estuviese cerca del perímetro, cenar y encerrarse en su habitación…A beber. El alcohol le relajaba y le hacía conciliar el sueño, el amargo saber del mismo le satisfacía enormemente

-Esa noche, Bulma tendría una importante cita de negocios por parte de la Corporación Capsula y Vegeta lo sabía, le hervía la sangre por alguna extraña razón. A pesar de haber estado evitándola, el sentimiento de preocupación hacia ella no cesaba, mucho menos cuando esta tenía que salir

-Vegeta se encontraba justo fuera de la cámara de gravedad, estaba esperando a que su chica saliese a su auto, el príncipe fue paciente, pasaron aproximadamente quince minutos hasta que Bulma salió, Vegeta quedó anonadado al verla, lleva un vestido rojo un tanto corto y con un escote bastante provocativo, su cabello azul ligeramente ondulado y un maquillaje de noche perfectamente aplicado

-"Te ves hermosa" –Pensó aquel Saiyajín sin dejarla de observar, sus manos lentamente comenzaron a sudar y un calor extraño le invadió por todo el cuerpo, comenzó a sentir un cierto aire de incomodidad ¿Por qué iba tan bien vestida? ¿A dónde iba? ¿Cuántos hombres habría ahí? Aquellas preguntas le retumbaron por un momento. Notó como Bulma arrojaba una de aquellas famosas capsulas y un auto muy bonito aparecía, apreció la forma en que Bulma lentamente se acomodaba en el asiento de dicho vehículo, hacía unos movimientos lentos y provocativos, como si supiese que alguien la estaba observando.

-La mirada de Vegeta era penetrante aunque sus ojos comenzaran a arder ligeramente, El Saiyajín observó cómo su chica lentamente arrancaba su vehículo y se alejaba. Vegeta poco a poco comenzó a salir de su escondite, quedándose de pie justo en la entrada de la Corporación. Ahí se quedó durante varios minutos, pensando en lo bien que se veía Bulma, sus ojos estaban ligeramente enrojecidos debido a sus desvelos con su preciada botella pero aun así sus sentidos estaban alerta en todo momento

-Vegeta dio media vuelta y caminó hacia el interior de la Casa la cual se sentía vacía, aun sabiendo que los padres de la Terrícola estaban ahí, subió a su habitación, bloqueó la puerta perfectamente, buscó entre su closet aquella botella y un vaso que había guardado por la mañana y se dispuso a servirse unos tragos, sintiendo aquel calor quemar su garganta lentamente y con la preocupación de que Bulma, su Bulma, estaba allá afuera lejos de su alcance. Eso le carcomía lentamente

-Las horas pasaban y pasaban y aún no había rastros de su chica, los nervios, combinados con el efecto del alcohol, comenzaban a atormentarle, la duda comenzaba a surgir en él ¿Dónde está? Se preguntaba el Saiyajín, su mirada se notaba un tanto perdida pero sus sentidos estaban en constante alerta.

Al pasar de algunos minutos, el Príncipe Saiyajín decidió bajar por algo de comer, su incontrolable estomago comenzaba a darle molestias así que sin pensarlo una vez más, bajó a la cocina sigilosamente. Se acercó a la nevera y tomó lo primero que encontró, unos pastelillos que se veían bastante bien, supuso de inmediato que pertenecían a la Madre de la Terrícola, ignoró por completo aquel hecho y se dispuso a comerlos en silencio profundo, sin imaginar que haría el peor de los errores al combinar dulce con el alcohol. Ni siquiera imaginaba el dolor de cabeza que le aguardaría para el día siguiente…

-Los minutos pasaban, Vegeta terminó con dichos pastelillos, quedando así satisfecho por un momento, decidió ir a una de las Salas principales y tomar asiento en su sofá favorito de dicha sala, era el más cómodo y amplio del lugar. Vegeta relajó todos sus músculos, se sentía bastante bien en ese momento, relajado por los efectos de aquel Whisky

"Maldito terrícola, ¿Para qué me dabas ésta mierda? –Murmuró el Saiyajín en un idioma extraño, su lengua natal, refiriéndose por supuesto al Dr. Brief. Vegeta se quedó observando a un pequeño mueble de madera que contenía varias botellas con diferentes licores, diferentes artefactos y una colección de Vinilos perfectamente acomodados, pertenecían al mismo Dr. El Saiyajín se acercó a dicho mueble y comenzó a contemplar toda esa "Basura terrícola" como lo llamaba él pero a su vez, lo encontraba fascinante.

-Al estar ahí de pie, Vegeta pudo sentir un ligero Ki, lo reconoció a la perfección, era Bulma, haciendo que una extraña sensación recorriera el cuerpo del Guerrero de inmediato. ¿Nervios? ¿Ira? ¿Excitación? Era una extraña combinación indescriptible

-Bulma abría sigilosamente la puerta principal de la Corporación un tanto tambaleante, porque sí, ella también había bebido en aquella reunión, Bulma caminó directamente a la cocina, su vestido lucía impecable, al igual que su peinado y maquillaje, seguía viéndose hermosa. Notó la bandeja vacía que estaba sobre la mesa

"Debió ser Vegeta, es un sucio" –Murmuró Bulma, removiendo la bandeja de inmediato, la joven chica alzó su mirada y pudo notar una luz que venía de una de las salas de la Mansión

"¿Será Papá? Pero ya es tardísimo…" –Se dijo a sí misma, caminando lentamente hacía dicha sala, Vegeta se estremeció al escuchar el sensual paso de Bulma en esos tacones, comenzando a sentir un extraño cosquilleo, sin darse cuenta, Vegeta mordió su labio inferior con suavidad al escuchar ese taconeo cada vez más cerca. Bulma se llevaría un ligero susto al ver que, quien estaba en la sala, era nada más que Vegeta. Ella lo observó, él se encontraba de espaldas y con sus brazos cruzados. Bulma se estremeció, sintiendo un mismo cosquilleo en su vientre al verlo. El efecto del alcohol comenzaba a jugar con ella poco a poco.

-¿Estás bien? –Vegeta fue el primero en hablar, lentamente comenzó a girarse para posar su penetrante mirada en el rostro de Bulma, su tono de voz era ronco y sereno. Vegeta no evitó bajar un poco su mirada al escote de Bulma

"Vegeta, te ves…" –Pensó Bulma, dándole una rápida mirada al Saiyajín de pies a cabeza, sacando un muy ligero suspiro entre sus labios

-Sí, Vegeta, estoy bien… -Respondió Bulma en un tono serio, no quería mostrarse débil y sumisa ante el Guerrero, no después del drama que había estado haciendo los últimos días, eso le tenía bastante cabreada.

-¿Quién te trajo de vuelta? –Preguntó Vegeta en tono serio, observando fijamente a la terrícola quien ahora estaba un tanto ruborizada y nerviosa

-Yo misma ¿Por qué? –Respondió Bulma en tono el mismo tono, haciendo que Vegeta arqueara su ceja por un momento

-¿En ese estado? No te creo, mujer… Pude sentir otro Ki, sabes. –Comentó el Saiyajín, frunciendo ligeramente su ceño, Vegeta abrió sus ojos un poco más ante aquella afirmación, lentamente comenzó a acercarse a Vegeta quien se mantenía estático en el mismo lugar

"Mierda, se me olvida que él puede sentir todo" –Se dijo a sí misma la joven chica, mordiendo un poco su labio inferior, algo que Vegeta notó de inmediato

-Está bien, bebí un poco y me trajo un compañero –Confesó Bulma, tomando asiento en el sofá donde Vegeta estuvo hace varios minutos, la chica cruzó sus piernas un momento, Vegeta observó cada movimiento que ella hacía, su mirada se fijó en las perfectas piernas de Bulma, aquel vestido hacía resaltar su figura y el cabello ondulado le quedaba perfecto, El Príncipe quedó petrificado ante aquella presencia y sin darse cuenta, comenzó a tomar asiento justo a un lado de ella.

-Hmp, mintiendo igual como con Kakarotto, típico… -Murmuró el Saiyajín, evitando el contacto visual con Bulma en ese momento, quien quedó ligeramente boquiabierta ante dicho comentario, arqueó su ceja levemente

-Veg… -Murmuró Bulma en un tono suave y seductivo de voz, colocando su mano sobre el muslo del príncipe, acto que le hizo voltear de inmediato hacia Bulma

-Mujer, sabes que odio que me llames así ¿Cuántas veces debo decírtelo?
–Cuestionó Vegeta un tanto molesto sin embargo, esa sensación lentamente comenzó a esfumarse una vez que Bulma comenzó a acariciar el muslo de Vegeta lentamente

-Por eso lo dije, para tener tu atención. Quiero que me escuches, llevo días queriendo explicarte las cosas pero tú simplemente me evades…-Habló con firmeza la chica, captando así toda la atención del Príncipe, ambas miradas chocaron por un momento, ambos se sonrojaron sin darse cuenta

-Sé qué es lo que pasa por tu mente, pero lo que es cierto es que nada pasó aquella noche, Goku simplemente se quedó a dormir… -Comentaba Bulma serenamente, llevando ahora su mirada a los labios del Saiyajín, quien también bajó su mirada a los carnosos y apetecibles labios de su chica, moría por probarlos una vez más

-Pero el muy bastardo salió de tu habitación y acomodando su maldito pantalón…-Comentó el Saiyajín en su tono grave y estremecedor, Bulma rodó sus ojos un poco y una cierta sensación de cosquilleo la recorrió, mostrando una muy inocente media sonrisa, Vegeta estaba celoso y por ella, eso hizo tener en Bulma un aire de alegría

-Mi amor… -Murmuraba Bulma en un tono sensual de voz, llevando sus manos al rostro de Vegeta, lentamente comenzaba a llevar su rostro muy cerca de el del Saiyajín, Vegeta volvió a bajar su mirada a los labios de su chica

-Dime…-Respondió Vegeta con un tono entrecortado, sin siquiera percatarse de la manera en que Bulma le había llamado, él simplemente comenzaba a ceder ante los encantos de aquella Terrícola. Aquellos labios se veían tentadores para el Príncipe, quería besarlos, acabar con ellos, Bulma clavó su mirada fija en los ojos negros del Saiyajín, aquella frívola mirada que le estremecía por completo.

-¿Cómo podría yo cometer esa tontería, teniéndote a ti? Solamente para Mí... –Murmuró aquella joven científica con suavidad, llevando ahora su pulgar al labio inferior del Saiyajín, comenzando así a acariciarlo con ternura

"Te tengo, Vegeta" –Se dijo así misma Bulma en sus más profundos pensamientos, acorralada por la tentación que el Saiyajín provocaba en ella. El ya alzado ego de Vegeta llegó aún más lejos al escuchar dichas palabras, una sensual media sonrisa se mostró justo en la comisura de sus labios

-Vegeta no pudo articular palabra alguna en ese instante, Bulma lentamente comenzó a inclinarse, tomando así los labios de su Príncipe, comenzando un primer suave beso, el cual no tardó en ser correspondido, Vegeta comenzó la misma danza justo en los labios de su mujer, dejándose llevar poco a poco, siendo guiado por los movimientos de Bulma

-El Beso poco a poco comenzó a tomar cuerpo, una extraña e inexplicable sensación comenzó a ordenar a Vegeta, dictándole dar el siguiente paso. Vegeta pidió acceso para entrelazar su lengua con la de Bulma el cual no fue denegado. Ambos intensificaron aquel beso, el sonido de sus labios retumbaba por toda la sala

-Bulma llevó su mano al cabello del Saiyajín, comenzándolo a masajear lentamente sin embargo, tras unos segundos, la joven chica tiró de los cabellos de Vegeta, algo totalmente inesperado por Parte del Príncipe pero lejos de molestarle, le excitó más. Un ligero gruñido salió por parte de Vegeta, sin despegar aún sus labios de los de la Mujer.

-Me tuviste abandonada estos días, eres un cretino… -Murmuró Bulma entre besos, cegada por la pasión y lujuria que los arropaba sobre aquel sofá, Vegeta no evitó arquear su ceja ante dicho comentario sin embargo, lo ignoró y comenzó a besar a Bulma con un poco más de desesperación, comenzando así a colocarse lentamente sobre ella

-Me evitabas por completo, idiota… -Volvió a murmurar Bulma entre apasionados besos, Vegeta le escuchó con atención, bajó su mano un poco a la entrepierna de Bulma y comenzó a acariciarla sutilmente, robándole un ligero gemido

-Hmm…-logró articular Vegeta una vez separado de los labios de Bulma, Vegeta se encontraba justo sobre ella, la observó fijamente, sus dedos comenzaron a recorrer su entrepierna con movimientos circulares y estimulantes, poco a poco bajaban aún más hasta que llegaron a la ropa interior de Bulma, quien estaba totalmente sonrojada.

-El Príncipe con un suave toque, escabulló sus dedos dentro de la ropa interior de Bulma y los llevó a su punto de placer, comenzó a acariciarlo sutilmente con suaves toques, logró sentir la humedad que el mismo producía, robándole a Bulma un gemido más profundo, haciendo que esta cerrara sus ojos y arqueara su espalda delicadamente. Aquello fue el detonante para que la masculinidad de Vegeta quedara completamente erecto y deseoso de más.

-Vegeta, al ver la reacción de su humana, sonrió galantemente y removió sus dedos de aquel sagrado lugar con cautela, manteniendo su fría mirada sobre el rostro enrojecido de su dama

-¿Cómo puedo arreglarlo? Debe haber una forma –Murmuró Vegeta entre ligeros jadeos, en su ya conocido tono ronco y grave de voz, su respiración comenzaba a aumentar, se encontraba igual que aquella humana, ambos estaban bastante excitados, estimulados por completo y deseosos de más, Bulma mordió su labio inferior, empujó ligeramente a Vegeta para que este tomase asiento y rápidamente, Bulma tomó asiento en sus piernas, sintiendo así el gran bulto que Vegeta escondía tras ese pantalón

-Llévame a tu habitación… -Murmuró en un tono bastante sensual y comenzó a besar a su príncipe con pasión, beso que fue totalmente correspondido, aquel príncipe Saiyajín estaba siendo llevado por sus impulsos, colocó sus manos sobre la diminuta cintura de Bulma y continuó besándola de tal manera que la humana jamás había experimentado

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Hola! Espero se encuentren muy bien!
Me da mucho gusto ver que sigan esta historia!
Quiero agradecer a todos por sus buenos reviews, me alientan mucho a continuar!

"Vegeta cederá o su orgullo y enojo de nuevo se atravesarán en este preciso momento?"

Lo sabrán en el siguiente capítulo!
Nos vemos en la siguiente!